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30 de noviembre 2018    /   CREATIVIDAD
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fotografia  RN_FOTOGRAFOS

El grafiti que ensalza el esplendor romano de Mérida

30 de noviembre 2018    /   CREATIVIDAD     por        fotografia  RN_FOTOGRAFOS
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No todos los grafitis ensucian. Ni todos son cosa de vándalos. Y hay ayuntamientos que no se gastan millones en limpiar estas pintadas en trenes y propiedades privadas, sino que pagan a artistas urbanos para embellecer las paredes de su ciudad y hacerlas más transitables y limpias. Así es como Mérida ha querido conmemorar el 25 aniversario de su declaración como Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Hay un lugar que hasta ahora era un tenebroso túnel peatonal que los vecinos del barrio de La Antigua temían cruzar. Hoy es una entrada triunfal al circo romano de Mérida. Y todo por el mural de Chefo Bravo, el primero de una serie de cuatro artistas que intervendrán en este proyecto antes de que termine el año.

 

El trabajo de Bravo ha devuelto a Emérita Augusta su esplendor en 52 metros, lo que ocupa su mural. Se encuentra ubicado en un paso subterráneo que conduce al circo romano, el mejor conservado del mundo, y donde resulta fácil imaginar lo que fueron las carreras de cuadrigas celebradas en esta urbe fundada en el año 25 a.C. por orden de Octavio Augusto para servir de retiro a los soldados de las legiones.

Allí Chefo Bravo, en colaboración con Nomey 81, desplegó sus pinturas y espráis ante la inicial desconfianza de los cientos de ciudadanos que transitan por ese lugar cada día.

Poco a poco, la mugre fue desvaneciéndose. Y donde antes solo había pintadas, garabatos, humedades y manchas de orines, fueron apareciendo columnas de un blanco impoluto, decenas de arcos que forman un acueducto y templos en perspectiva que invitan a cruzar el umbral. Puede que la lluvia siga provocando goteras en este otrora espacio anodino y hoy orgullo de los vecinos, pero al menos las gotas caerán de una efigie romana, un capitel o uno de los motivos patricios que decoran su interior.

«Yo quería interactuar con la gente», explica Chefo Bravo, «crear una atmósfera envolvente y dar vida a la ciudad uniendo la cultura romana con el arte urbano de hoy en día».

«El Ayuntamiento nos ha instalado una obra de arte en el barrio y los vecinos vamos a ser sus vigilantes», asegura el presidente de la asociación de vecinos de La Antigua, Luis Valiente. Y ahora los residentes de Las Antigua se han erigido en guardianes de esta obra artística que ha embellecido las calles de su barrio.

No todos los grafitis ensucian. Ni todos son cosa de vándalos. Y hay ayuntamientos que no se gastan millones en limpiar estas pintadas en trenes y propiedades privadas, sino que pagan a artistas urbanos para embellecer las paredes de su ciudad y hacerlas más transitables y limpias. Así es como Mérida ha querido conmemorar el 25 aniversario de su declaración como Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Hay un lugar que hasta ahora era un tenebroso túnel peatonal que los vecinos del barrio de La Antigua temían cruzar. Hoy es una entrada triunfal al circo romano de Mérida. Y todo por el mural de Chefo Bravo, el primero de una serie de cuatro artistas que intervendrán en este proyecto antes de que termine el año.

 

El trabajo de Bravo ha devuelto a Emérita Augusta su esplendor en 52 metros, lo que ocupa su mural. Se encuentra ubicado en un paso subterráneo que conduce al circo romano, el mejor conservado del mundo, y donde resulta fácil imaginar lo que fueron las carreras de cuadrigas celebradas en esta urbe fundada en el año 25 a.C. por orden de Octavio Augusto para servir de retiro a los soldados de las legiones.

Allí Chefo Bravo, en colaboración con Nomey 81, desplegó sus pinturas y espráis ante la inicial desconfianza de los cientos de ciudadanos que transitan por ese lugar cada día.

Poco a poco, la mugre fue desvaneciéndose. Y donde antes solo había pintadas, garabatos, humedades y manchas de orines, fueron apareciendo columnas de un blanco impoluto, decenas de arcos que forman un acueducto y templos en perspectiva que invitan a cruzar el umbral. Puede que la lluvia siga provocando goteras en este otrora espacio anodino y hoy orgullo de los vecinos, pero al menos las gotas caerán de una efigie romana, un capitel o uno de los motivos patricios que decoran su interior.

«Yo quería interactuar con la gente», explica Chefo Bravo, «crear una atmósfera envolvente y dar vida a la ciudad uniendo la cultura romana con el arte urbano de hoy en día».

«El Ayuntamiento nos ha instalado una obra de arte en el barrio y los vecinos vamos a ser sus vigilantes», asegura el presidente de la asociación de vecinos de La Antigua, Luis Valiente. Y ahora los residentes de Las Antigua se han erigido en guardianes de esta obra artística que ha embellecido las calles de su barrio.

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Opiniones 2
  • Eso no es grafiti en el sentido que lo conocemos, es muralismo. Y como ya comentan van a tardar un rato en vandalizarlo. Lo del arte urbano es una estafa en la que se esconden exhibicionistas del vandalismo y la chulería, no permitirías que una banda de pseudomúsicos tocase cada día en tu puerta sin saber, haciendo ruido y molestando constantemente, el blanquear el fenómeno del grafiti calificándolo de arte urbano, cosa que sucede solo en un porcentaje anecdotico, no hace si no fomentar el fenómeno. Encima con dinero público, como hacen en la ciudad en la que vivo.

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