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9 de febrero 2018    /   IDEAS
por
ilustracion  Rocío Cañero

La revolución urinaria: hombres que mean sentados

9 de febrero 2018    /   IDEAS     por        ilustracion  Rocío Cañero
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Tenía unos 16 años, no más. Estaba en casa de un amigo cuando necesité vaciar la vejiga, así que entré en el baño y me senté. Decidí orinar sentado, no recuerdo la razón. En ese momento abrió la puerta su hermano de 10 años. Yo grité que cerrara, que estaba haciendo pis, pero él me vio de refilón y al salir preguntó: «¿Haces pis como las chicas?». Me sentí avergonzado. El caso es que el chaval preguntó sin maldad; por simple curiosidad. Le habían enseñado a orinar de pie –como a su padre, como a su abuelo– y solo quería contrastar información. En realidad su pregunta era: «¿Podemos hacer pis sentados?».

Obviamente. De hecho, algunos países intentaron elevar el tema a la categoría de norma. En Taiwán, por ejemplo, el ministro de Medio Ambiente impulsó hace seis años una campaña en favor de la micción posada. Stephen Shen adujo razones higiénicas para pedir a los gobiernos locales que colocaran carteles en los aseos sugiriendo un cambio de hábitos a los usuarios masculinos. «Queremos aprender de Japón», dijo en su día, «donde el 30% de los hombres se sientan». De este modo, pretendía diluir las salpicaduras en las tapas de los más de 10.000 baños públicos que contiene la isla.

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Esta inquietud higiénica es una preocupación global sobre la que sus responsables rara vez se hacen cargo. Las gotas en la taza, los charcos en el suelo, la tapa siempre levantada y –uf– ese maldito hedor. Media población sufre y la otra media se escaquea jugando las bazas del descuido y la naturaleza: ¿quién puede detectar una gota prófuga?, se excusa el humilde. ¿Qué culpa tengo de regar con manguera ancha?, se jacta el soberbio. En ambos casos la solución pasa por apretar el nalgatorio contra la trona. Es preventivo y oportuno, tal como escribe el felizmente ensillado periodista Phil Robinson: «Los hombres que orinan de pie en un váter diseñado para sentarse probablemente sean psicóticos. Es un gran abuso de la tecnología; como utilizar un iMac para jugar al Pong».

El periodista de The Telegraph despacha el asunto con sorna. Sin embargo, dentro de las fronteras europeas, el debate también cobró cierta gravedad gracias al escaparate político. Concretamente, en 2012, el Partido de la Izquierda en Södermanland (Suecia) intentó obligar a los hombres del consejo a orinar sentados cuando estuvieran en las instalaciones del gobierno. El instigador de la medida, Viggo Hansen, aportó para la causa razones higiénicas y argumentos de salud en los que luego repararé.

Antes merece la pena rescatar una última refriega en torno a la postura de evacuación. Es el caso más relevante. Hablo de Alemania. El país germano tiene una historia interesante relacionada con esta cuestión que dio comienzo a principios del siglo XXI, cuando  los 400 inquilinos de un bloque de pisos en Radeburg recibieron una circular conminándoles a orinar sentados o pagar el recambio de los radiadores del baño. Según un informe pericial, los radiadores de los domicilios habitados por hombres se oxidaban más rápido que los de mujeres teóricamente a causa de las gotas de ácido úrico.

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No es el único caso. Cuatro años más tarde –en 2004– un juez de Düsseldorf falló a favor del inquilino después de que su casero le retirara la fianza por «destrozar» el suelo del baño con su pis. Aunque se demostró que el origen de los daños era efectivamente ese, el juez reconoció el derecho a orinar de pie. Ninguno de los dos casos pasaron desapercibidos y la sociedad germana hubo de tomar partido entre los stehpinklers (hombres que defienden mear de pie) y los sitzpinklers (los que se sientan). Entre quienes se defienden con pegatinas de Hier wird gepinkelt sitzend (aquí se orina sentado) frente a quienes lo hacen con eslóganes del tipo Stand Up for your Rights (Levántate por tus derechos). Guerra de guerrillas en las barricadas de la masculinidad.

Porque al final se trata de eso. El debate pincharía sin el componente identitario. En el contexto germano un acérrimo stehpinklers llegó a publicar un libro titulado ¿Es orinar de pie el último bastión de la masculinidad? Le planteo la cuestión al experto en masculinidades Ritxar Bacete: «Evidentemente, mantener la hombría hegemónica pasa por orinar de pie, con una mano manipulando el pene para provocar el mayor estruendo posible y con el puño de la otra mano cerrado contra la cadera. La imagen de cowboy que hasta en la soledad del baño mantiene intacta su hombría, es radicalmente incompatible con mear sentado. ¿Imaginan a John Wayne o a Pérez-Reverte dejando las cartucheras a un lado y sintiendo en sus posaderas el tacto suave de la tapa del baño? No lo creo», resuelve.

«Orinar de pie es un símbolo de las resistencias numantinas de algunos hombres a abrazar modelos de masculinidad sensibles, diversos e igualitarios frente a quienes lideran anónimamente, sentados en miles de baños, esta revolución pacífica y callada. En definitiva, exonerar los líquidos del cuerpo no es una cuestión identitaria, sino una necesidad biológica, por lo que nada hay de más o menos hombre en hacerlo de pie o sentado, aunque sí está en juego el elemento civilizatorio, higiénico y relacional que representamos quienes nos sentamos», añade el autor de Nuevos hombres buenos.

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Para Ritxar Bacete, la vieja masculinidad está en extinción del mismo modo que los mamuts en su declive, poderosos pero finiquitados por la historia. Considera que los hombres atravesamos una crisis sana alimentada por el empoderamiento de las mujeres y que la transformación feminista que modifica el mundo también cambia nuestro marco mental, incluso en el terreno de la higiene. «Solo los últimos machos tóxicos siguen haciendo ruido y daño», opina el experto hablando en un plano más general. De vuelta al urinario y en lo que allí se entiende por masculinidad ordinaria, cabe mencionar un par de casos que la impugnan: Messi y Luis Suárez mean sentados. Lo confesaron en una entrevista. El rey del fútbol se sienta en la taza y –palabra de Messi– la manda para abajo.

El argentino habló de una decisión desprejuiciada motivada por el sueño mañanero, tampoco le dio muchas vueltas. En otras ocasiones, sin embargo, la acción se acompaña de cualidades casi milagrosas. Aquellos que defienden el gesto por un hipotético beneficio sobre la salud argumentan que ayuda a destensar la musculatura de la vejiga, que relaja la próstata y que mejora de manera considerable la vida sexual.

Pero ¿qué dicen los urólogos? Habla el doctor Errando, de la Fundació Puigvert: «Para orinar uno no aprieta, la vejiga es un músculo de contracción automática. Sin embargo, podemos orinar cuando queremos gracias a una maniobra gatillo que se logra relajando el suelo de la pelvis. Por tanto, es más fácil iniciar la micción sentados, sí, pero no tiene que ver con la musculatura de la vejiga», matiza.

¿Y qué ocurre con la próstata, la repara? «En realidad, no tiene mucho que ver. De hecho, yo diría que es al contrario. Hay pacientes con dificultad para orinar cuya vejiga no les es suficiente, porque la próstata obstruye la salida de la uretra. En esos casos tienen que hacer un poco de esfuerzo abdominal y este siempre es más eficaz de pie», aclara. Ni destensa ni repara. ¿Acaso desinfecta? En este punto, el urólogo Alberto Pérez-Lanzac, del Hospital Ruber Internacional, despeja suspicacias sobre si el pis contagia enfermedades: «La orina es estéril solo cuando sale; conforme va bajando hasta la vejiga empieza a tener bacterias,  pero estas bacterias no son patológicas». O sea, salvo rarísimas excepciones, no hay contagio posible. Solo mal olor.

El debate, por tanto, se disputa en términos de higiene y masculinidad. Stehpinklers contra sitzpinklers. John Wayne contra Messi. ¿Podemos hacer pis sentados? Claro, chaval. Y tanto que podemos.

Tenía unos 16 años, no más. Estaba en casa de un amigo cuando necesité vaciar la vejiga, así que entré en el baño y me senté. Decidí orinar sentado, no recuerdo la razón. En ese momento abrió la puerta su hermano de 10 años. Yo grité que cerrara, que estaba haciendo pis, pero él me vio de refilón y al salir preguntó: «¿Haces pis como las chicas?». Me sentí avergonzado. El caso es que el chaval preguntó sin maldad; por simple curiosidad. Le habían enseñado a orinar de pie –como a su padre, como a su abuelo– y solo quería contrastar información. En realidad su pregunta era: «¿Podemos hacer pis sentados?».

Obviamente. De hecho, algunos países intentaron elevar el tema a la categoría de norma. En Taiwán, por ejemplo, el ministro de Medio Ambiente impulsó hace seis años una campaña en favor de la micción posada. Stephen Shen adujo razones higiénicas para pedir a los gobiernos locales que colocaran carteles en los aseos sugiriendo un cambio de hábitos a los usuarios masculinos. «Queremos aprender de Japón», dijo en su día, «donde el 30% de los hombres se sientan». De este modo, pretendía diluir las salpicaduras en las tapas de los más de 10.000 baños públicos que contiene la isla.

mear-sentado_01

Esta inquietud higiénica es una preocupación global sobre la que sus responsables rara vez se hacen cargo. Las gotas en la taza, los charcos en el suelo, la tapa siempre levantada y –uf– ese maldito hedor. Media población sufre y la otra media se escaquea jugando las bazas del descuido y la naturaleza: ¿quién puede detectar una gota prófuga?, se excusa el humilde. ¿Qué culpa tengo de regar con manguera ancha?, se jacta el soberbio. En ambos casos la solución pasa por apretar el nalgatorio contra la trona. Es preventivo y oportuno, tal como escribe el felizmente ensillado periodista Phil Robinson: «Los hombres que orinan de pie en un váter diseñado para sentarse probablemente sean psicóticos. Es un gran abuso de la tecnología; como utilizar un iMac para jugar al Pong».

El periodista de The Telegraph despacha el asunto con sorna. Sin embargo, dentro de las fronteras europeas, el debate también cobró cierta gravedad gracias al escaparate político. Concretamente, en 2012, el Partido de la Izquierda en Södermanland (Suecia) intentó obligar a los hombres del consejo a orinar sentados cuando estuvieran en las instalaciones del gobierno. El instigador de la medida, Viggo Hansen, aportó para la causa razones higiénicas y argumentos de salud en los que luego repararé.

Antes merece la pena rescatar una última refriega en torno a la postura de evacuación. Es el caso más relevante. Hablo de Alemania. El país germano tiene una historia interesante relacionada con esta cuestión que dio comienzo a principios del siglo XXI, cuando  los 400 inquilinos de un bloque de pisos en Radeburg recibieron una circular conminándoles a orinar sentados o pagar el recambio de los radiadores del baño. Según un informe pericial, los radiadores de los domicilios habitados por hombres se oxidaban más rápido que los de mujeres teóricamente a causa de las gotas de ácido úrico.

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No es el único caso. Cuatro años más tarde –en 2004– un juez de Düsseldorf falló a favor del inquilino después de que su casero le retirara la fianza por «destrozar» el suelo del baño con su pis. Aunque se demostró que el origen de los daños era efectivamente ese, el juez reconoció el derecho a orinar de pie. Ninguno de los dos casos pasaron desapercibidos y la sociedad germana hubo de tomar partido entre los stehpinklers (hombres que defienden mear de pie) y los sitzpinklers (los que se sientan). Entre quienes se defienden con pegatinas de Hier wird gepinkelt sitzend (aquí se orina sentado) frente a quienes lo hacen con eslóganes del tipo Stand Up for your Rights (Levántate por tus derechos). Guerra de guerrillas en las barricadas de la masculinidad.

Porque al final se trata de eso. El debate pincharía sin el componente identitario. En el contexto germano un acérrimo stehpinklers llegó a publicar un libro titulado ¿Es orinar de pie el último bastión de la masculinidad? Le planteo la cuestión al experto en masculinidades Ritxar Bacete: «Evidentemente, mantener la hombría hegemónica pasa por orinar de pie, con una mano manipulando el pene para provocar el mayor estruendo posible y con el puño de la otra mano cerrado contra la cadera. La imagen de cowboy que hasta en la soledad del baño mantiene intacta su hombría, es radicalmente incompatible con mear sentado. ¿Imaginan a John Wayne o a Pérez-Reverte dejando las cartucheras a un lado y sintiendo en sus posaderas el tacto suave de la tapa del baño? No lo creo», resuelve.

«Orinar de pie es un símbolo de las resistencias numantinas de algunos hombres a abrazar modelos de masculinidad sensibles, diversos e igualitarios frente a quienes lideran anónimamente, sentados en miles de baños, esta revolución pacífica y callada. En definitiva, exonerar los líquidos del cuerpo no es una cuestión identitaria, sino una necesidad biológica, por lo que nada hay de más o menos hombre en hacerlo de pie o sentado, aunque sí está en juego el elemento civilizatorio, higiénico y relacional que representamos quienes nos sentamos», añade el autor de Nuevos hombres buenos.

mear-sentado_03

Para Ritxar Bacete, la vieja masculinidad está en extinción del mismo modo que los mamuts en su declive, poderosos pero finiquitados por la historia. Considera que los hombres atravesamos una crisis sana alimentada por el empoderamiento de las mujeres y que la transformación feminista que modifica el mundo también cambia nuestro marco mental, incluso en el terreno de la higiene. «Solo los últimos machos tóxicos siguen haciendo ruido y daño», opina el experto hablando en un plano más general. De vuelta al urinario y en lo que allí se entiende por masculinidad ordinaria, cabe mencionar un par de casos que la impugnan: Messi y Luis Suárez mean sentados. Lo confesaron en una entrevista. El rey del fútbol se sienta en la taza y –palabra de Messi– la manda para abajo.

El argentino habló de una decisión desprejuiciada motivada por el sueño mañanero, tampoco le dio muchas vueltas. En otras ocasiones, sin embargo, la acción se acompaña de cualidades casi milagrosas. Aquellos que defienden el gesto por un hipotético beneficio sobre la salud argumentan que ayuda a destensar la musculatura de la vejiga, que relaja la próstata y que mejora de manera considerable la vida sexual.

Pero ¿qué dicen los urólogos? Habla el doctor Errando, de la Fundació Puigvert: «Para orinar uno no aprieta, la vejiga es un músculo de contracción automática. Sin embargo, podemos orinar cuando queremos gracias a una maniobra gatillo que se logra relajando el suelo de la pelvis. Por tanto, es más fácil iniciar la micción sentados, sí, pero no tiene que ver con la musculatura de la vejiga», matiza.

¿Y qué ocurre con la próstata, la repara? «En realidad, no tiene mucho que ver. De hecho, yo diría que es al contrario. Hay pacientes con dificultad para orinar cuya vejiga no les es suficiente, porque la próstata obstruye la salida de la uretra. En esos casos tienen que hacer un poco de esfuerzo abdominal y este siempre es más eficaz de pie», aclara. Ni destensa ni repara. ¿Acaso desinfecta? En este punto, el urólogo Alberto Pérez-Lanzac, del Hospital Ruber Internacional, despeja suspicacias sobre si el pis contagia enfermedades: «La orina es estéril solo cuando sale; conforme va bajando hasta la vejiga empieza a tener bacterias,  pero estas bacterias no son patológicas». O sea, salvo rarísimas excepciones, no hay contagio posible. Solo mal olor.

El debate, por tanto, se disputa en términos de higiene y masculinidad. Stehpinklers contra sitzpinklers. John Wayne contra Messi. ¿Podemos hacer pis sentados? Claro, chaval. Y tanto que podemos.

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Opiniones 32
    • Lo que pesa sobre tu nula masculinidad es culpa por ser varón, da pena leer como te emasculas públicamente para agradar a una agenda promovida por gente pendeja como las feministas. Marica.

    • No puedo creer que haya perdido tanto tiempo en leer esta basura…. Aunque no termine de leerlo… No vale la pena…
      Que cada uno mee como le quede más cómodo, la única obligación es mantener la higiene. Y esto es independiente de si se hace parado o sentado, porque por más que sentado haya menos posibilidades de ensuciar, no hay dudas que también se puede hacer un desastre. En definitiva, un artículo que fundamenta sobre una base equivocada. Si el problema es la higiene, lo que hay que cambiar es el hábito de ser mugriento, no de mear como se le ocurra a cualquier histérica o chico con vagina…

    • Qué guay. Amputémonos todos el pene, así acabamos también con otro “paradigma” como es el “manspreading”.
      Lástima que, después de tener que aguantar tanta estulticia oral y escrita, no voy a vivir lo suficiente como para ver la más que merecida extinción de la raza humana.

  • Vean la basura que este pagafantas escribe, basura feminista. “Si meas sentado eres my masculino”, pendejo maricón, que a ti te tengan castrado las feministas y debas mear sentada no significa que todos debamos ser así, métete tu estúpida “revolución” por el culo que ya debe estar bien aguado de tanto que te meten consoladores las feministas.

  • Yo hace muchos años que orino sentado. Porque cuando niño existía la probabilidad de salpicar. Desde que orino sentado ya no me preocupo si salpido o de limpiar. Ademas es más comodo ver el celular.

  • Yo siempre he orinado sentado, salvo en aquellos casos en los que hacerlo de pie es lo más cómodo (aseos asquerosos, si solo hay urinarios, en la naturaleza…). Es lo mejor para controlar el chorrito y ser un poco higiénico (aunque cuidado con sentarse en algunas tazas). Salvo que seas un hombre del cromagnón o tengas una puntería infalible, es lo más sensato.

  • Yo en casa llevo haciéndolo toda la vida, porque me enseñaron así y porque evidentemente no es simplemente que podamos, es que es más práctico porque luego hay menos trabajo. Además para limpiarse las últimas gotitas y no oler a meao’ es más fácil así.

  • Nací en 1943, recién en 1994, me enteré en un control nefrológico, luego de la aparición de cálculos renales, la causa de mi desesperación buscando un lugar donde vaciar mi vejiga, algo que me atormentó siempre. El especialista me informó “tenés la vejiga de un niño de 6 años y la próstata de un viejo de 80”. Con todo respeto, lo mandé a la mierda.

  • LO HAGO DE AMBAS FORMAS, SEGUN LA SITUACION Y EL LUGAR, SI ES BAÑO PUBLICO , LO SIENTO, LO HAGO PARADO ES MAS SEGURO E HIGIENICO PARA MI!, ( que egoismo verdad>?) SI ESTOY EN MI APARTAMENTO SENTADO ES MAS COMODO! A MENOS DE QUE TENGA AFAN! NO CREO QUE NINGUNA DE LAS DOS MANERAS DENOTE O DENIGRE MASCULINIDAD! A LAS MUJERES QUE VIVEN CON HOMBRES ESTOY SEGURO QUE LES ENCANTA QUE ELLOS ORINEN SENTADOS! OBVIAMENTE! ATTE: FERAYO.

  • ¡Vivan los hombres que se sientan para mear y las mujeres que se quitan el sujetador! Porque quieren, les apetece y les da la gana. Ya está bien de creencias chorra que encorsetan y molestan a nosotros y a los otros.

  • Está genial el artículo. Yo de momento orino sentado en mi casa y en las casas donde veo el inodoro limpio, me resulta cómodo, respuetuoso hacia la persona que venga después y nunca he tenido problemas con lo que piensen otros hombres al respecto la verdad… En baños públicos suelo orinar de pie porque evidentemente no me apetece limpiar los meados de otros para poder sentarme. Pero está bien que se abra este debate, me parece interesante y verdaderamente tiene un trasfondo que toca la “masculinidad” de muchos.

  • Yo orino sentado, me es más cómodo y limpio para las mujeres de mi casa. Ahora el baño público no, creo que el vegitorio es útil y evito sentarme en una water seguramente sucio.

  • Orinar de pié es divertido. Es algo que podemos hacer los hombres y algunas mujeres, y que nos posibilita hacer pis en cualquier lado. Si hay motivos de naturaleza higiénica para orinar sentados, podría considerar hacer pis sentado, pero hasta ahora y que yo sepa, hay muchas enfermedades cutáneas y de naturaleza sexual (https://www.vix.com/es/imj/salud/164680/5-enfermedades-que-podrias-contraer-en-un-bano-publico) , así que aunque quizás haya razones a favor de orinar sentado, hay otras – que encuentro con más peso – para orinar de pié, y en cualquier caso, si alguien quiere replicarme “pero en tu casa no vas a pillar nada, hombre” , le contestaría , sí, porque en el baño de los chicos (que usamos solo mi hijo y yo) meamos de pié. Y si se nos sale, lo limpiamos, que no somos unos guarros. Pero que cada uno haga lo que le de la gana. Como si llora con “Cumbres borrascosas” y se hace selfies en el cuarto de baño haciendo morritos, o le gustan los penes. Allá cada uno con su pilila.

  • Yo en mi casa orino sentado, pero en un baño público ni loco! De hecho lo higiénico es no hacerlo, qué asco! Es más, si tengo que hacer necesidades de mayor embergadura en un baño que no es el de mi casa, saco mis dotes de equilibrista para no tocar nada ni con 1mm de mi piel.

  • otra estupides intentando atacar al hombre y a todo lo que se relacion con hombre o masculinidad ….cortenos el pene y ya ….dejen de joder … que mas representa la imagen de un hombre ??? las corbatas ?? pues listo las quemamos ..que mas ??? que hablamos muy ronco ‘?? listo proximo debate enseñarles a los hijos a hablar suavesito y femenino por que sino demostramos la violencia .. ahi mismo dice que la orina es esteril …el olor pues no es culpa de uno …la tapa arriba??? eso es un mito que parte de que cuando vives con una mujer y hay un solo baño que es mixto pues obvio uno la sube y la mujer la baja y por cosa de obviedad le toca bajarla a ella …no es que uno la suba de mala persona…que se rompen las cañerias?? algun otro argumento estupido??? la mayoria de los hombres que van a baños publicos hay mas probabilidad de que meen a de que caguen …por lo cual es obvio que es mas limpio para ti mear de lejos y no tocar la tapa….a que todos se sienten y se traspasen bacetiras …lo que hablan es de limpieza del baño no de la persona….otra cosa los baños de los hombres suelen tener igual de mala higiene sentados pues dejan con caca las tapas…problema cultural o de culos grandes o mal calibrados no se…pero no de machismo….y en los centros comerciales usan tapas con una abertura al medio por que suele pasar que meas sentado o solo te sientas y el miembro toca esa parte y o te lo ensucias o se moja ahi ….la mujer es mas menuda y moja adentro y no afuera y su miembro no toca los bordes etc …pero nada de machismo masculinidad ..ahora nos joden hasta dentro de un baño?? que viene ahora ….el machismo mientras soñamos ?? nos van a controlar los sueños ???feminazismo apoyado por mujeres y hombres idiotas

  • Mear sentado cosa de higiene ? No , los wc públicos de mujeres son muy sucios , residuos menstruales , baños cagados , mojados con orina ya que paran el culo para no tocar el WC , Muy bien sabemos que a las mujeres les encantaría mear paradas.

  • Soy hombre y en casa lo hago sentado y fuera de pie ; mientras la gente sea limpia me da igual que hagan pis de pie , no creo que sea una cuestión de desigualdad ni un ataque contra nadie de hecho me imagino que las mujeres al igual que los hombres harían pis de pie en la mayoría de ocasiones

  • motivos por los que mear sentado:
    – pereza
    – poder agarrar el movil con las dos manos
    – si sale algo mas, pues eso que te llevas
    motivos por los que mear de pie:
    – rapidez
    – dibujar con pis (si estas en arena/nieve/etc)
    motivos por los que no querer mear sentado:
    – abrir el debate sobre hombria
    – abrir la puerta a los aliados y las feministas

  • ¿Esto no es meterse mucho en la vida privada de los demás?

    Dejad que la gente mee como le de la gana mientras apunte bien, me gustaria veros sentados en el baño del after en el que seguro acabaste el domingo pasado.

    Es como si estuviesemos volviendo a la Edad Media y la Iglesia nos dijese que y como debemos hablar sin pecar, o tener sexo solo con el misionero, esto no es libertad para nada y eso que orinar no hace daño a nadie, deberiais hacer un artículo sobre lo dañina que es a masturbación, porque no lo hacemos igual hombres y mujeres. Es de locos.

  • Interesante artículo y muy ilustrativo, mí marido por higiene familiar lo hace desde hace 36 años, y él dice que le resulta cómodo y normal

  • La verdad que se nota tu posición en este tema, así te va bien orinar así sentadito es tu gusto, a mi no me parece natural. Lo que no me va es que te lo quieran imponer con absurdas leyes, me parece que eres uno mas de lo que dicen lo políticamente correcto, todo para quedar bien.

  • A los varones nos abusaron; porque nos obligaron a orinar de pie; y nos IMPUSIERON la moda del incomodo y horroroso pantalón.

    El pantalón fue utilizado para DISCRIMINAR, abusar y humillar a la mujer.
    Las FALDAS; y los VESTIDOS CON FALDA, para los varones; SON UNA GRAN NECESIDAD; por salud, por respeto y por comodidad.
    Por tradición y desde siempre los hombres se habían vestido con faldas, solo hace 500 años que nos obligaron a usar el horroroso e incomodo pantalón.
    Ademas con el uso del pantalón el hombre ha terminado orinando de pie lo cual es totalmente antinatural. Las Faldas y los vestidos con faldas para los hombres son suprema-mente SALUDABLES, CÓMODOS Y CONFORTABLES.
    Por salud y comodidad mejor usar FALDAS O VESTIDOS CON FALDA PARA HOMBRE .
    Hay una GRAN NECESIDAD POR ATENDER entre la población masculina; y esta muy relacionada con la SALUD; y la calidad de vida de los varones;
    Las faldas para los varones son una gran NECESIDAD; por salud, por respeto y por comodidad.

    El pantalón es la prenda menos adecuada para un hombre; el calzoncillo bóxer, hace las veces de férula en los genitales, (propiciando mal funcionamiento, y discapacidades); el calzoncillo bóxer mantiene los genitales inmovilizados ; magullados y machacados; la costura central del pantalón maltrata, magulla e incomoda todo el tiempo los genitales; la correa o cinturón hace las veces de torniquete, y obliga al corazón a bombear la sangre con mayor esfuerzo, (para vencer la contracción que hace el torniquete), y por mala irrigacion sanguínea afecta: el aparato digestivo, el sistema urinario, el aparato reproductor. Ademas con el uso del pantalón el hombre ha terminado orinando de pie lo cual es totalmente antinatural. Las Faldas y los vestidos con faldas para los hombres son suprema-mente SALUDABLES, CÓMODOS Y CONFORTABLES. El pantalón, el calzoncillo ajustado, la costura central del pantalón, y la correa o cinturón, están promoviendo las enfermedades modernas de los hombres: IMPOTENCIA, ESTERILIDAD, PROBLEMAS DE LA PRÓSTATA Y POSIBLEMENTE CÁNCER DEL TESTÍCULO.
    Ninguna parte del cuerpo del varón se magulla, ni se machaca; ni se maltrata tanto como los genitales.
    Las faldas y vestidos con falda para los hombres no deben ir con volantes, boleros, encajes, moñitos; y/o adornos; o estampados típicamente femeninos; pero si se pueden elaborar unas muy buenas faldas y vestidos con falda para los hombres; y que se diferencien de las prendas femeninas.

    El tiro; ( que es la costura que une las piernas; tira, por delante; o por detrás; y por eso tiene que sacarlo de entre las nalgas); el horroroso e incómodo pantalón; maltrata; magulla; machaca; lacera, e incomoda todo el tiempo los genitales. Las personas se acostumbran a vivir con la incomodidad; como cuando un zapato nuevo les hace salir callos, o ampollas en los pies.
    Por Anatomía el pantalón sería más afín para la mujer, que para los hombres; lo más adecuado; SALUDABLE; DECENTE; ERGONÓMICO; PRACTICO; y FUNCIONAL, para vestirse un hombre es una FALDA al estilo escocés; o UN VESTIDO CON FALDAS.
    La falda circular y semicircular para hombre; es lo mas practico y fácil de elaborar; pues no lleva cierre o cremallera en la pretina

  • Al experimentar ultimamente las ganas de orinar frecuentes en noche, una de estas en particular tenía muchas ganas y fui al baño, había aguantado tanto que para empezar a orinar no fue tan fácil o mormal (no se por que) y de repente por sueño, comodidad o lo que sea dicidi rápidamente sentarme, y note el echo de efectivamente hay una relajación pienso que en la begiga que hizo Salir la orina de de forma expontanea, a su vez senti que expulse TODO y fue relajante. Empecé a usar el Hábito en casa, no sólo siento que a sido mejor sino que obviamente mi mujer y mis dos hijas me. Lo agradecen… Solo reconozco que no lo hago en la calle por dos Razones (nada que ver con el tema de la hombría)
    1. Por que tendria que limpiar los míaos de otro y 2. La. Verdad por que es más comodo usando jeans y correa solo bajar la bragueta, sacarme lo y mear. De resto apoyo la iniciativa. Si se volviera norma de todos lo haría sin ningún problema

  • Me sabe mal haber perdido parte de mi tiempo leyendo esto. Si la gente mease como el alemán ese, se saldría todo de la taza. Un poco ridículo, si quieres que no salpique también puedes poner un meadero de pie en el baño.

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