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8 de abril 2013    /   IDEAS
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Cuatro consejos infalibles para cambiar de vida y ser feliz

8 de abril 2013    /   IDEAS     por          
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gin tonic
Disculpa por el título. Es medio trampa. Pero es que estoy hasta los Huevos (sí: Huevos mayúsculos) de los artículos, pseudolibros, canciones, posts, conferenciantes y/o vídeos en YouTube (con o sin gatos) que proclaman apoteósicamente que nunca es tarde para cambiar tu vida del tirón y que tienes que «just go for it» y que es imperativo el «follow your dreams» porque solo se vive una vez y si te despistas, igual vives la vida de otro y eso no puede ser porque la vida es una fiesta y tú tienes que ser la releche y pasar por encima de cualquier cosa y/o persona y/o trabajo y/o «lo-que-sea» que te lo impida, siguiendo apresuradamente lo que te diga tu «re-que-te-sabio» corazón. Pausa para respirar. Seguimos.

Harto estoy, lo confirmo, de esta «caca-moda» que corre por redes cibernéticas, animando a la gente a que escuche sus «verdaderos» deseos y cambie su vida en un «plis-plas». Bueno, no solo hartura tengo, también miedo. Porque lo del «Go for iiiiit!» puede tener más peligro que poner a Bárcenas de community manager de Bankia. No exagero.
Cualquier iluso inspirado puede soñar una sandez y, persiguiéndola, echar por tierra incontables cosas buenas. Desde relaciones personales hasta carreras profesionales, incluso pisos resultones en el centro con calefacción y todo. Poca broma.
La realidad, me temo, es mucho más prosaica de lo que algunos pogüerpoins sugieren. Es difícil que tus sueños te den buenos consejos, porque uno tiene que conocerse muy bien a sí mismo para soñar cosas con sentido.
Por lo general, nuestros sueños, tienden a ser dibujos esbozados por egos sobrealimentados, destinados a disfrazar carencias en lugar de activar virtudes. Si los taoístas, cuando dicen «¡Que se cumplan tus deseos!», lo consideran una maldición, será por algo, ¿no?
Efectivamente: desear cosas y obtenerlas es una putada. Más, si basas tu felicidad en alcanzar cumbres, en lugar de disfrutar del camino recorrido hasta llegar a ellas. Es un poco como esa sensación de vacío que experimentas al entrar en una Apple store y darte cuenta de que no puedes comprar nada, porque ya tienes de todo.
Afortunadamente, para evitarla, Apple tiene a bien cambiar sus dispositivos cada dos estornudos, justo cuando la ansiedad se haría insoportable (lo tienen calculado, creo). Dudo mucho que sea igual de sencillo actualizar perpetuamente ambiciones personales (no, al menos, sin acabar hecho un emoticono. Ya me entiendes).
No, no es que defienda el inmovilismo, ni mucho menos. Me incomodan en exceso las vidas estáticas como balsas de aceite, donde cada elección trascendente prioriza la seguridad frente al riesgo. Adoro la insatisfacción crónica del que nunca deja de cuestionarse, peleando con optimismo y ganas para mejorar cuánto sea mejorable.
Es fantástico ese enfoque existencial. Simplemente aviso: el gran viaje no se hace en avión. Ni cambiando de curro, ciudad o pareja. El gran viaje es interior, completamente low-cost. Se hace sin moverse de casa. Consiste en recorrer pronombres personales. Primero te alejas del «yo», luego pasas por el «tú», eventualmente visitas el «ellos» y al final te aposentas en un «nosotros» grande y generoso. Allí te olvidas progresivamente de tonterías egocéntricas, y te centras en lo que realmente importa: aportar.
Esa es mi única vocación: aportar lo mejor de mí mismo a cuántas relaciones, empresas o ciudades tenga la suerte de conocer, tratando de irme luego dejando las cosas un poco mejor de como las encontré.
Sinceramente, pienso que a todo sujeto que aplique esta máxima difícilmente la vida le devolverá amarguras. Más bien, toneladas de sonrisas. Y si, eventualmente, le cae algún limón, sonrientemente lo cortará en rodajas, preparará unos gin tonics y montará una fiesta. ¿Quién trae el hielo? Lets go for it!
Ignasi Giró es físico creativo, y socio fundador de Honest&Smile y Regalador.com
Imagen de Global Jet reproducida bajo licencia CC

gin tonic
Disculpa por el título. Es medio trampa. Pero es que estoy hasta los Huevos (sí: Huevos mayúsculos) de los artículos, pseudolibros, canciones, posts, conferenciantes y/o vídeos en YouTube (con o sin gatos) que proclaman apoteósicamente que nunca es tarde para cambiar tu vida del tirón y que tienes que «just go for it» y que es imperativo el «follow your dreams» porque solo se vive una vez y si te despistas, igual vives la vida de otro y eso no puede ser porque la vida es una fiesta y tú tienes que ser la releche y pasar por encima de cualquier cosa y/o persona y/o trabajo y/o «lo-que-sea» que te lo impida, siguiendo apresuradamente lo que te diga tu «re-que-te-sabio» corazón. Pausa para respirar. Seguimos.

Harto estoy, lo confirmo, de esta «caca-moda» que corre por redes cibernéticas, animando a la gente a que escuche sus «verdaderos» deseos y cambie su vida en un «plis-plas». Bueno, no solo hartura tengo, también miedo. Porque lo del «Go for iiiiit!» puede tener más peligro que poner a Bárcenas de community manager de Bankia. No exagero.
Cualquier iluso inspirado puede soñar una sandez y, persiguiéndola, echar por tierra incontables cosas buenas. Desde relaciones personales hasta carreras profesionales, incluso pisos resultones en el centro con calefacción y todo. Poca broma.
La realidad, me temo, es mucho más prosaica de lo que algunos pogüerpoins sugieren. Es difícil que tus sueños te den buenos consejos, porque uno tiene que conocerse muy bien a sí mismo para soñar cosas con sentido.
Por lo general, nuestros sueños, tienden a ser dibujos esbozados por egos sobrealimentados, destinados a disfrazar carencias en lugar de activar virtudes. Si los taoístas, cuando dicen «¡Que se cumplan tus deseos!», lo consideran una maldición, será por algo, ¿no?
Efectivamente: desear cosas y obtenerlas es una putada. Más, si basas tu felicidad en alcanzar cumbres, en lugar de disfrutar del camino recorrido hasta llegar a ellas. Es un poco como esa sensación de vacío que experimentas al entrar en una Apple store y darte cuenta de que no puedes comprar nada, porque ya tienes de todo.
Afortunadamente, para evitarla, Apple tiene a bien cambiar sus dispositivos cada dos estornudos, justo cuando la ansiedad se haría insoportable (lo tienen calculado, creo). Dudo mucho que sea igual de sencillo actualizar perpetuamente ambiciones personales (no, al menos, sin acabar hecho un emoticono. Ya me entiendes).
No, no es que defienda el inmovilismo, ni mucho menos. Me incomodan en exceso las vidas estáticas como balsas de aceite, donde cada elección trascendente prioriza la seguridad frente al riesgo. Adoro la insatisfacción crónica del que nunca deja de cuestionarse, peleando con optimismo y ganas para mejorar cuánto sea mejorable.
Es fantástico ese enfoque existencial. Simplemente aviso: el gran viaje no se hace en avión. Ni cambiando de curro, ciudad o pareja. El gran viaje es interior, completamente low-cost. Se hace sin moverse de casa. Consiste en recorrer pronombres personales. Primero te alejas del «yo», luego pasas por el «tú», eventualmente visitas el «ellos» y al final te aposentas en un «nosotros» grande y generoso. Allí te olvidas progresivamente de tonterías egocéntricas, y te centras en lo que realmente importa: aportar.
Esa es mi única vocación: aportar lo mejor de mí mismo a cuántas relaciones, empresas o ciudades tenga la suerte de conocer, tratando de irme luego dejando las cosas un poco mejor de como las encontré.
Sinceramente, pienso que a todo sujeto que aplique esta máxima difícilmente la vida le devolverá amarguras. Más bien, toneladas de sonrisas. Y si, eventualmente, le cae algún limón, sonrientemente lo cortará en rodajas, preparará unos gin tonics y montará una fiesta. ¿Quién trae el hielo? Lets go for it!
Ignasi Giró es físico creativo, y socio fundador de Honest&Smile y Regalador.com
Imagen de Global Jet reproducida bajo licencia CC

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Arquitectura que siente y responde
Las apariencias no engañan
La destilación de la realidad
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Opiniones 51
  • Pues que quieres que te diga… me jode la publicidad de ciertas marcas que predican estos valores de manera frivola, cuando representan en sí mismas todo lo contrario… (pienso en el caso de un refresco muy famoso y me pongo enfermo, no lo puedo evitar) …pero aparte de esos casos de hipocresía, nunca tengo bastante dosis de buenrrollismo, nunca me parece demasiado, me encanta respirar buenrrollismo, es una gozada. Y los sueños son una droga maravillosa.
    Kip drimin and Buen rrollitou!

  • Aunque apunta alguna cosa con sentido («aportar lo mejor de mí mismo a cuántas relaciones, empresas o ciudades tenga la suerte de conocer, tratando de irme luego dejando las cosas un poco mejor de como las encontré.») el inicio del texto no hace más que sienta lastima por el sujeto que llega a las conclusiones que escribe. Allá cada uno.

  • Me ha encantado. Me quedo con esto:
    «…uno tiene que conocerse muy bien a sí mismo para soñar cosas con sentido… el gran viaje no se hace en avión. Ni cambiando de curro, ciudad o pareja. El gran viaje es interior, completamente low-cost. Se hace sin moverse de casa. Consiste en recorrer pronombres personales. Primero te alejas del “yo”, luego pasas por el “tú”, eventualmente visitas el “ellos” y al final te aposentas en un “nosotros” grande y generoso. Allí te olvidas progresivamente de tonterías egocéntricas, y te centras en lo que realmente importa: aportar.» ¡Claro que si!

  • Pura palabrería.
    El que escribió esto, es un consumidor del primer mundo. Empresario, sitioweb, lleno de terminología yupi en el artículo, lleno de tips and trips. No dice nada.
    Malo, muy malo. El que quiera una vida como la que el predice, no debería tener ni facebook, ni sitio web, ni saber tanto de App Stores yni nada. Vende buzones. Populismo barato. Prefiero viajar en avión. Sino, que este artículo me llegue por correo en papel reciclable, para hacerlo mas creible.

  • Me encantó el artículo. Efectivamente el viaje es interior y solo desde ahí puedes activar la verdadera felicidad con la que de hecho todos nacemos y por tanto ya tenemos dentro, es cuestión de reconocerla, activarla y agarrarla para que nunca más se escape!!!!!!

  • Enhorabuena por tu artículo, me ha encantado y creo q tienes mucha razón.
    Que miedo si todo el mundo que persiguiese sus sueños y lo consiguera!! Me ha recordado a la película que emitieron ayer «Huevos de oro» protagonizada por Javier Bardem. ufff…sin comentarios.
    Y desde luego que la felicidad viene de dentro y se transmite hacía fuera. Al menos eso creo yo

  • Hay un libro que me encantó titulado «Happiness». En él se cuenta qué pasaría si llegara el libro definitivo de autoayuda, y funcionara. todo en tono de humor. Lo recomiendo. Añadir que da igual lo que hagas o a dónde vayas, lo único que no debe faltar en tu vida es un día sin reir. Y no es una cursilada. Hay gente amargada que perdieron la capacidad de sonreir, y así les va.

  • Estoy de acuerdo, en general. Pero hay algo que no me cuadra en el análisis, o no tanto en el análsis como en que analiza algo que es más complicado de lo que deja entrever este artículo. Yo también aborrezco los pseudomensajes optimistas. Pero lo que complica aún más la cosa es que son mero placebo (uno se siente bien diciendo ¡lucha!, y eso es todo), circulan masivamente , y a mí me cuesta mucho creer que toda la gente que los mueve esté persiguiendo ilusiones ni nada por estilo. Lo que no me cuadra es eso. Lo que yo creo es que casi nadie se atreve a perseguir nada que no vaya sobre seguro. Creo que lo que hay precisamente es un deficit bestial de eso; hasta el punto de que somos tan centrados y realistas que hemos perdido la perspectiva de nuestras posibilidades. La prueba está en que el 90% de la gente tiene trabajos que básicamente aborrecen, lo cula ha sido así desde que yo tengo uso de razón al menos (lo cual también es un problema educativo, pero eso es un desvío que no quiero coger ahora). Es decir, que a mí la sensación que me da, es que además esos mensajes están en un contexto en que se te anima a ser feliz aun haciendo cosas que odias. Y además hay que cambiar varias cosas de raíz en el sistema para que un mensaje que te anime a luchar por lo que quieres de verdad no te lleve la mayoría de veces a frustraciones más que a objetivos.
    Eso sí, completamente de acuerdo en que el viaje es interior. Pero para hacer cosas como comenzar de verdad a pensar en el «tú» y en el «ellos» y todo eso, primero tenemos que arreglar ese narcisismo que no solo existe (y debe existir hasta cierto punto), sino que además es una clase errónea de narcisismo. Ahora mismo estamos todos separados, y además también separados de nosotros mismos muchas veces (hay gente que incluso llama a esto madurar…)

    • Creo que tu comentario me gustó más que el mismo artículo. Completamente de acuerdo. Hace poco pensaba en como todos cuando niños soñábamos con ser grandes héroes porque solamente queríamos ser grandes y hacer algo importante no solo para nosotros sino para los demás. Luego «crecimos» y el mundo se llenó de tolerables.

  • No sabes de lo que hablas. Sigue así hasta los huevos, aún te falta caer más bajo hasta empezar a buscar tu «Camino». Lo mismo que te molesta de tantas voces y tanta dispersión en el mundo de la autoayuda, etc. existen muchas fórmulas para alcanzar el éxito en el mundo capitalista, o en otros mundos, léase el deportivo, la caza del diamante, la recolección de la seta, el mundo de la bolsa, el mundo de lo que sea… Tienes libros y conferencias más para principiantes, y más para expertos. En todo lo que te metas existen muchas fórmulas y voces que, en esencia, y formará parte de tu sagacidad y cultivo personal el poder desgranar lo que te sirve a cada momento para poder alcanzar el escalón siguiente. Sólo uno sabe lo que quiere buscar, lo que busca y lo que no busca pero eso no te da derecho a despotricar sobre lo que no se comprende, y si lo haces quedas un poco de niño perdido. Y te digo, la gente que está en lo alto de los altos como modelo de «éxito» occidental saben mucho de todo esto, que es, en definitiva, y en lenguaje moderno-occidental, control del ego (tu Yo proyectado) y las emociones que gobiernan y gobiernan tus relaciones y en definitiva tu desempeño en este transitar. Mucha suerte y ánimos.

  • Ja! Me gustó tu estilo!
    Estoy de acuerdo con que venden mucho Cebo de Culebra por allí. Entre librillos de autoayuda y predicadores que te hacen quemar los pies en el carbón. Sin embargo, sí creo en algo y es en la importancia de ser y considerarte exitoso en la vida. Es una elección personal, así como la definición de éxito.
    Si creo que, sin importar lo que hagas, debes dejarte de sueño ridículos y poner manos a la obra, con metas claras y alcanzables, para ponerte en movimiento, con logros concretos. El resto, son libros de gringos inspirados.
    Sigue con más posts!
    Esteban
    Crónicas del Profesional Exitoso

  • Gracias por este optimismo que prestas, en vez de destruir, esa es la clave, dar todo lo bueno de uno mismo e intentar que no te moleste lo de los demás

  • Me ha encantado Ignasi, ¡gracias! ¡Qué gran post! y me ha quedado más clarito que el agua usado para el hielo que lllevaré… «El gran viaje es interior, completamente low-cost.» Lets go for it! and Don’t Rush!

  • Dile a una pareja que no puede tener hijos, durante muchos años que siga persiguiendo sus sueños. Conozco a gente que se ha amargado tanto por no tirar la toalla a tiempo, que ha destrozado sus vidas. También hay que saber cuándo dejar de perseguirlos, por salud mental, y eso sólo lo da la experiencia, y no la ñoñería.

  • Perseguir los sueños es una cosa muy gorda. Demasiado bestia. Insensato. Normalmente no los recuerdo, pero los poquísimos que sí, acostumbran a ser vuelos vertiginosos acrobáticos sin motor, seres queridos muertos vivientes, juguetes olvidados de cuando tenía 5 años, situaciones absurdas o surrealistas, angustiosa sensación de imposibilidad de caminar o correr o atarse los zapatos, impactos de bala que no suelen… nada que sirva para la vida mas de medio huevo.
    Sin embargo desde la vigilia y la serenidad se abren posibilidades y oportunidades que una actitud optimista, abierta a lo nuevo, pensando a lo grande y siguiendo el impulso de mi espontaneidad, intuición, experiencia y diversiones de infancia tienen el potencial de imaginar y construir un proyecto vital, para perfeccionar y mirarlo minuto a minuto, día a día, año tras año y perseverar sin dudarlo. Esto da sentido a mi existencia (me defino existencialista en términos filosóficos), y en este proceso existencial tener presente el sentido existencial de otros, tú, el, nosotros o ellos a mi se me escapa. Con mi egocéntrico proyecto vital se puede hacer mucho bien al familiar, amado, conocido, sociedad o Civilización humana y animal o vegetal. Siento discrepar en algunos puntos pero yo sólo se hablar de mi experiencia que da sentido a mi existencia. No puedo hablar con propiedad de la existencia que otorga (o no) sentido vital del prójimo y que a menudo no entiendo pese a empatizar o amar.

  • Perseguir los sueños es una cosa muy gorda. Demasiado bestia. Insensato. Normalmente no los recuerdo, pero los poquísimos que sí, acostumbran a ser vuelos vertiginosos acrobáticos sin motor, seres queridos muertos vivientes, juguetes olvidados de cuando tenía 5 años, situaciones absurdas o surrealistas, angustiosa sensación de imposibilidad de caminar o correr o atarse los zapatos, impactos de bala que no duelen… nada que sirva para la vida mas de medio Huevo.
    Sin embargo desde la vigilia y la serenidad se abren posibilidades y oportunidades que una actitud optimista, abierta a lo nuevo, con la certeza de que las contrariedad servirán para aprender de los errores cometidos, pensando a lo grande y siguiendo el impulso de mi espontaneidad, intuición, experiencia y diversiones / aficiones de infancia y juventud tienen el potencial de imaginar y construir un proyecto vital, para perfeccionar y mimarlo minuto a minuto, día a día, año tras año y perseverar sin dudarlo. Subdividirlo en subretos mejor visualizables, aprender de cada paso… Esto da sentido a mi existencia (me defino existencialista de la cuerda de Beaubvoir en términos filosóficos), y en este proceso existencial tener presente el sentido existencial de otros, tú, él, nosotros, vosotros o ellos a mi se me escapa y dispersa. Pese a ello con mi egocéntrico proyecto vital se puede hacer mucho bien al familiar, amado, conocido, sociedad o Civilización humana, ciborg, animal o vegetal. Siento discrepar en algunos puntos pero yo sólo se hablar de mi experiencia que da sentido a mi existencia en términos de proyecto creciente sin meta para ver evolucionar y perfeccionar. No puedo hablar con propiedad de la existencia que otorga (o no) sentido vital al prójimo y que a menudo no entiendo pese a empatizar o amar o admirar o aprender de él a menudo.

  • Perseguir los sueños es una cosa muy gorda. Demasiado bestia. Insensato. Normalmente no los recuerdo, pero los poquísimos que sí, acostumbran a ser vuelos vertiginosos acrobáticos sin motor, seres queridos muertos vivientes, juguetes olvidados de cuando tenía 5 años, situaciones absurdas o surrealistas, angustiosa sensación de imposibilidad de caminar o correr o atarse los zapatos, impactos de bala que no duelen… nada que sirva para la vida mas de medio Huevo.
    Sin embargo desde la vigilia y la serenidad se abren posibilidades y oportunidades que una actitud optimista, abierta a lo nuevo, con la certeza de que las contrariedad servirán para aprender de los errores cometidos, pensando a lo grande y siguiendo el impulso de mi espontaneidad, intuición, experiencia y diversiones / aficiones de infancia y juventud tienen el potencial de imaginar y construir un proyecto vital, para perfeccionar y mimarlo minuto a minuto, día a día, año tras año y perseverar sin dudarlo. Subdividirlo en subretos mejor visualizables, aprender de cada paso… Esto da sentido a mi existencia (me defino existencialista de la cuerda de Beaubvoir en términos filosóficos), y en este proceso existencial tener presente el sentido existencial de otros, tú, él, nosotros, vosotros o ellos a mi se me escapa y dispersa.
    Pese a ello con mi egocéntrico proyecto vital se puede hacer mucho bien al familiar, amado, conocido, sociedad o Civilización humana, ciborg, animal o vegetal. Siento discrepar en algunos puntos pero yo sólo se hablar de mi experiencia que da sentido a mi existencia en términos de proyecto creciente sin meta para ver evolucionar y perfeccionar.
    No puedo hablar con propiedad de la existencia que otorga (o no) sentido vital al prójimo y que a menudo no entiendo pese a empatizar o amar o admirar o aprender de él a veces.

  • Gracias. Me ha gustado mucho.
    La reflexión sobre el viaje interior es brutal. Aportar y dejar las cosas mejor que nos las encontramos me parece muy buen enfoque para vivir, y lo de la insatisfacción crónica al entrar en una tienda de Apple lo corroboro. ¿Por qué siento esa necesidad de cambiar el iPhone4 por un 6 si sigue funcionando a la perfección?
    Gracias por escribir

  • «Dejar las cosas mejor de como las encontró uno», justo lo que dijo Cospedal el otro día en una entrega de premios a modo de despedida y refiriéndose a su paso como presidenta de Castilla La Mancha.

  • Supongo que ese camino lleno de esperanza que tan bien describe el autor, se puede hacer desde el optimismo y desde el pesimismo. Siendo yo un pesimista esperanzado, comparto todo menos la certidumbre de que siguiendo el camino que describe te caerán mas sonrisas que limones. Y paradójicamente lo digo sin amargura en la boca sino con una sonrisa en los labios. Por cierto que los limones los prefiero a pelo, sin Gin. 🙂

  • No comparto casi Nada de lo que dices. Solo tienes que darte una vuelta por el mundo para ver(en general) que la gente no vive, sino sobrevive al son de las masas y de los clichés, ya no sueña ni persigue sus ideas, menos aún intenta cambiar su vida, pues se limita a hacerlo en el Facebook y a quejarse en los bares. Yo tengo 38 años y he decidido salir de todas estas «seguridades» que tanto creemo necesitar, pero que son las que nos hacen esclavos para siempre.
    El trabajo fijo, la hipoteca, los matrimonios por la edad, los hijos por reloj biológicos, seas o no un buen padre, el ahorro crónico por si a caso, tener contentos a tus padres, a tus suegros y así siguiendo al infinito… Pues te digo que yo después de una vida hecha según lo que manda la sociedad me he dado cuenta que nada tenía sentido, y no lo tiene, te lo aseguro! No necesitamos todo eso, pero sí que necesitamos sentirnos llenos, sentir utilidad en lo que hacemos y dar un sentido a nuestros días, mas allá de recibir un misero sueldo a fin de mes.
    Yo he dejado mi vieja vida por los sueños que tenía y he ganado en TODO! Salud, tiempo(en cantidad y calidad), resultados, satisfacción, relaciones con el mundo exterior puesto que me he quitado de encima la carga del estrés que me carcomía a diario y que me dejaba desquiciado, los atascos, las tensiones, las presiones profesionales. Lo siento, pero tener sueños y cumplirlos solo significa ser uno mismo, haciendo las cosas por las que hemos nacido y encontrar nuestro rol en el escenario, pues todos tenemos uno.
    El miedo a cambiar es el verdadero Cancer de hoy en día y hace que nos vaya como nos va, todo nos vale y a cualquier precio y somos simples fichas al antojo de otros. Insisto, miraros alrededor y veréis esto de una forma muy clara.

  • Lo compartí el año pasado y lo «recomparto» otra vez me viene como anillo al dedo para una que quizás no lo leyó y espero que esta vez lo lea…al menos que lo lea!! Es fantástico!! Es lo que yo le quería decir y no sabía cómo. MUCHAS GRACIAS!!

  • Olé! Gran post. Brutal el párrafo de «(…)Consiste en recorrer pronombres personales. Primero te alejas del “yo”, luego pasas por el “tú”, eventualmente visitas el “ellos” y al final te aposentas en un “nosotros” grande y generoso.(..)».
    Agradezco que hayáis retomado vuestro espíritu inicial y dejado los vídeos rancios que ya hace la competencia.
    ¡Saludos!

  • Me parece una soberana tontería el artículo, pero soberana. Deseo que me toque un bote de Euromillones de mucha pasta, me toca y es una putada. Deseo tener una buena compañera para hacer el viaje de la vida, la encuentro y es una putada. Deseo que mis hijos crezcan en paz y lleguen a ser personas de provecho, lo consiguen y me tengo que cabrear por que no me han salido rana…
    Lo único que hace el autor es expresarse de manera soez, hacerle publicidad a Apple, criticar pogüerpoins y a todo aquel que no comulga con lo que él piensa que es lo chachi piruli y, por supuesto, dar su receta infalible para hacer las cosas bien.
    Claro que, el autor del artículo y sus seguidores dirán que no me he enterado de nada.
    En fin Ignasi, que para este artículo no hacen falta muchas alforjas.

  • Mierda! He entrado por el título jaja pero sí «el gran viaje no se hace en avión» totalmente de acuerdo. Aunque cada persona tiene su forma de aprendizaje, todo tiene sentido no te ofusques, del mundo de los sueños han nacido grandes guiones de película… aunque otros se estrellen :p

  • Ignasi, tengo tu misma vocación y desde el día que la descubrí mi vida ha cambiado para increíble y ahora AMO mi vida porqué aporta Y lo veo y lo sé. A por el 2017 con el mismo espíritu! Gracias

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