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21 de enero 2016    /   IDEAS
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‘Hygge’: la felicidad que solo existe en Dinamarca

21 de enero 2016    /   IDEAS     por          
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En Dinamarca hay un tipo de felicidad más profunda que la alegría al uso. Es el hygge. Los daneses dicen que esta sensación es tan honda que no tiene traducción a otros idiomas. Podría hablarse de cosiness en inglés y ‘acogedor’ o ‘cálido’ en español. Pero no hay ninguna palabra que represente lo que significa en toda su amplitud.

La explicación habitual de hygge hace referencia a situaciones y sensaciones. Un té caliente en un día frío, una comida familiar junto a la chimenea, leer un clásico recostado en el sofá… En su aspecto visible, tiene que ver con la atmósfera que se crea en un lugar. A los daneses les importa mucho la luz. Le gusta el resplandor cálido de las velas y la claridad de un día de su sol del norte. Les importa la presentación de la comida y los espacios acogedores.

En su lado más íntimo, está relacionado con la tranquilidad, el bienestar, el disfrute de la conversación, la compañía de otras personas y el placer de los momentos de soledad. Aunque en este punto, el concepto ha evolucionado. Los daneses más mayores solo lo relacionan con actividades sociales. Los más jóvenes, en cambio, también lo usan para hablar de sus ratos a solas viendo una película o leyendo un libro.

En Dinamarca, la felicidad se toma muy en serio. Este país suele encabezar las listas de países más dichosos del planeta y también las de mayor calidad de vida. En 2015 fue el estado con más equilibrio entre las horas de trabajo y el tiempo dedicado a la vida personal, según el ranking de la OECD. España ocupó el segundo puesto y a continuación estaban los Países Bajos, Bélgica y Noruega.

España también es un país disfrutón. Pero la cultura está definida por la temperatura y, aquí, a menudo, en vez de asociar la plenitud a los rincones con chimenea, se pinta en un chiringuito de playa. En este país, la filosofía epicúrea de apreciar el placer llegó por unas orillas que en verano se torran al sol. Entró por el Mediterráneo. Lo que se les pasó a los pobladores de entonces fue inventar una palabra celtíbera que distinguiera su felicidad de la del resto del mundo. El lenguaje no ha estado a la altura. Las expresiones que tradicionalmente se dicen por la costa mediterránea para describir esos momentos de plenitud es ‘¡qué a gustico!’, ‘en la gloria’ o ‘como cerdo en lodazal’. Y hoy, en versión manchega, también: ‘más a gustico que una cesta de gaticos al lado de una chimenea’.

hygge

[L]a palabra hygge también entró por el mar. A finales del siglo XVIII empezó a sonar ese vocablo noruego en Dinamarca. Lo utilizaban para hablar de la intimidad casera, el bienestar y las sensaciones acogedoras. En varios documentos daneses del XIX ya aparece escrito el término, pero, desde entonces, ha ido evolucionando hasta convertirse en una de las banderas patrias de los daneses.

«Todos somos fundamentalistas del hygge», dijo el CEO del Happiness Research Institute de Copenhague en una entrevista con The Telegraph. «Hablamos de hygge cuando esperamos algo con ilusión, llamamos hygge a algo que está ocurriendo en ese instante y describimos como hygge un gran momento pasado».

En Alemania hay un concepto similar, el gemutlichkeit. Esta palabra hace referencia al bienestar relacionado con la buena comida, un ambiente acogedor y una compañía agradable. Pero el término que se está apropiando de esta sensación en todo el mundo es hygge. Los británicos empiezan a usarla y se quejan de no tener un vocablo en su idioma para el mismo estado de humor. En muchos medios británicos, como The Telegraph o la BBC, han dedicado varios artículos al tema. Incluso una periodista inglesa ha creado un blog para dar a conocer este concepto. Kayleigh Tanner leyó esta palabra por primera vez en el libro Scandinavian Christmas, de Trine Hahnemann. Le intrigó, le enamoró y, al poco tiempo, creó Hello Hygge «para publicar todo lo que iba descubriendo y compartirlo con otras personas», cuenta en una entrevista por correo electrónico.

La británica dice que la «traducción cruda» de hygge es cosiness (‘intimidad’, ‘lo acogedor’). Pero ella lo describiría como la «sensación de completa alegría independientemente de dónde estés o qué estés haciendo». Y puede aparecer en cualquier momento. Ella lo ha vivido «sentada en un tren vacío viendo cómo entra el sol por la ventana». También en un supermercado, un día que fue a comprar los ingredientes para cocinar la cena del sábado por la noche, y junto a una hoguera, en una boda en el campo. «La forma más típica de crear una sensación hygge es reunirte con tus personas favoritas, envuelto en una manta y con muchas velas alrededor».

Tanner asegura que este concepto hace apreciar más los pequeños detalles. «En el Reino Unido estamos demasiado ocupados pensando en el futuro o preocupados por asuntos que no tienen nada que ver con el momento en el que estamos», comenta. «Cuanto más aprendo sobre hygge, más me pregunto: ¿Acabará el mundo si no hago esto hoy? ¿Realmente quiero gastar una fortuna saliendo esta noche o sería más feliz en casa viendo una película? Hygge es un concepto que todo el mundo debería introducir en su vida y espero que eso ocurra en los próximos años».

¿Cómo describirías tú esta sensación de plenitud sin frío en español?

hygge

En Dinamarca hay un tipo de felicidad más profunda que la alegría al uso. Es el hygge. Los daneses dicen que esta sensación es tan honda que no tiene traducción a otros idiomas. Podría hablarse de cosiness en inglés y ‘acogedor’ o ‘cálido’ en español. Pero no hay ninguna palabra que represente lo que significa en toda su amplitud.

La explicación habitual de hygge hace referencia a situaciones y sensaciones. Un té caliente en un día frío, una comida familiar junto a la chimenea, leer un clásico recostado en el sofá… En su aspecto visible, tiene que ver con la atmósfera que se crea en un lugar. A los daneses les importa mucho la luz. Le gusta el resplandor cálido de las velas y la claridad de un día de su sol del norte. Les importa la presentación de la comida y los espacios acogedores.

En su lado más íntimo, está relacionado con la tranquilidad, el bienestar, el disfrute de la conversación, la compañía de otras personas y el placer de los momentos de soledad. Aunque en este punto, el concepto ha evolucionado. Los daneses más mayores solo lo relacionan con actividades sociales. Los más jóvenes, en cambio, también lo usan para hablar de sus ratos a solas viendo una película o leyendo un libro.

En Dinamarca, la felicidad se toma muy en serio. Este país suele encabezar las listas de países más dichosos del planeta y también las de mayor calidad de vida. En 2015 fue el estado con más equilibrio entre las horas de trabajo y el tiempo dedicado a la vida personal, según el ranking de la OECD. España ocupó el segundo puesto y a continuación estaban los Países Bajos, Bélgica y Noruega.

España también es un país disfrutón. Pero la cultura está definida por la temperatura y, aquí, a menudo, en vez de asociar la plenitud a los rincones con chimenea, se pinta en un chiringuito de playa. En este país, la filosofía epicúrea de apreciar el placer llegó por unas orillas que en verano se torran al sol. Entró por el Mediterráneo. Lo que se les pasó a los pobladores de entonces fue inventar una palabra celtíbera que distinguiera su felicidad de la del resto del mundo. El lenguaje no ha estado a la altura. Las expresiones que tradicionalmente se dicen por la costa mediterránea para describir esos momentos de plenitud es ‘¡qué a gustico!’, ‘en la gloria’ o ‘como cerdo en lodazal’. Y hoy, en versión manchega, también: ‘más a gustico que una cesta de gaticos al lado de una chimenea’.

hygge

[L]a palabra hygge también entró por el mar. A finales del siglo XVIII empezó a sonar ese vocablo noruego en Dinamarca. Lo utilizaban para hablar de la intimidad casera, el bienestar y las sensaciones acogedoras. En varios documentos daneses del XIX ya aparece escrito el término, pero, desde entonces, ha ido evolucionando hasta convertirse en una de las banderas patrias de los daneses.

«Todos somos fundamentalistas del hygge», dijo el CEO del Happiness Research Institute de Copenhague en una entrevista con The Telegraph. «Hablamos de hygge cuando esperamos algo con ilusión, llamamos hygge a algo que está ocurriendo en ese instante y describimos como hygge un gran momento pasado».

En Alemania hay un concepto similar, el gemutlichkeit. Esta palabra hace referencia al bienestar relacionado con la buena comida, un ambiente acogedor y una compañía agradable. Pero el término que se está apropiando de esta sensación en todo el mundo es hygge. Los británicos empiezan a usarla y se quejan de no tener un vocablo en su idioma para el mismo estado de humor. En muchos medios británicos, como The Telegraph o la BBC, han dedicado varios artículos al tema. Incluso una periodista inglesa ha creado un blog para dar a conocer este concepto. Kayleigh Tanner leyó esta palabra por primera vez en el libro Scandinavian Christmas, de Trine Hahnemann. Le intrigó, le enamoró y, al poco tiempo, creó Hello Hygge «para publicar todo lo que iba descubriendo y compartirlo con otras personas», cuenta en una entrevista por correo electrónico.

La británica dice que la «traducción cruda» de hygge es cosiness (‘intimidad’, ‘lo acogedor’). Pero ella lo describiría como la «sensación de completa alegría independientemente de dónde estés o qué estés haciendo». Y puede aparecer en cualquier momento. Ella lo ha vivido «sentada en un tren vacío viendo cómo entra el sol por la ventana». También en un supermercado, un día que fue a comprar los ingredientes para cocinar la cena del sábado por la noche, y junto a una hoguera, en una boda en el campo. «La forma más típica de crear una sensación hygge es reunirte con tus personas favoritas, envuelto en una manta y con muchas velas alrededor».

Tanner asegura que este concepto hace apreciar más los pequeños detalles. «En el Reino Unido estamos demasiado ocupados pensando en el futuro o preocupados por asuntos que no tienen nada que ver con el momento en el que estamos», comenta. «Cuanto más aprendo sobre hygge, más me pregunto: ¿Acabará el mundo si no hago esto hoy? ¿Realmente quiero gastar una fortuna saliendo esta noche o sería más feliz en casa viendo una película? Hygge es un concepto que todo el mundo debería introducir en su vida y espero que eso ocurra en los próximos años».

¿Cómo describirías tú esta sensación de plenitud sin frío en español?

hygge

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Opiniones 52
  • Hola Mar,

    He leído tu artículo sobre el ‘hygge’ danés y no he podido evitar asociarlo con lo que para los asturianos significa el verbo ‘prestar’ (nada que ver con ‘dejar algo a alguien’).
    Se usa para describir aquello que no sólo te gusta, sino que te hace feliz, te llena y te produce bienestar.Puede ser desde una comida con amigos hasta un paseo por la montaña o un día de fútbol. Incluso se me hace difícil buscar un sinónimo en español y parece que el concepto de ‘hygge’ de los daneses se le acerca bastante.

    Si no sabías de esto, te animo a que investigues algo sobre ello, espero que te preste.

    Un saludo,
    Carlos

    • En Galicia también se usa el término «presta» como en Asturias.

      «Como me prestou este caldo» …»como me prestou falar contigo» …»que ben presta unha Estrella Galicia cun amigo»

      En el norte-norte tenemos ese «hygge» danés como se ve en la coincidencia Astur – Galaica.

      Este artículo es de lo mejor que he leído últimamente. Un 10.

      Saludos.

    • Completamente de acuerdo, Carlos. Soy asturiana aunque hace muchos años que vivo en Madrid y al leer ese comentario, enseguida se me vino a la cabeza la palabra, «prestar» a la que nunca encontré sinónimo. Ahora ya sé como se dice en otro idioma.

    • Carlos, creo que no has entendido bien qué es el hygge. Para mi, no tiene nada que ver con cómo los asturianos usáis el «prestar», que es más bien un sinónimo de «molar»

  • Yo lo describiría cómo… si me quedo mirando mucho al fuego luego me haré pis en la cama, mejor me voy al bar con los colegas a tomarnos una birra, que creo q paco se ha echado novia

  • En Galicia también se usa el término «presta» como en Asturias.

    «Como me prestou este caldo» …»como me prestou falar contigo» …»que ben presta unha Estrella Galicia cun amigo»

    En el norte-norte tenemos ese «hygge» danés como se ve en la coincidencia Astur – Galaica.

    Este artículo es de lo mejor que he leído últimamente. Un 10.

    Saludos.

  • En definitiva: El placer de las «pequeñas» cosas. Nos perdemos en buscar la «Gran Felicidad» y nos pasan desapercibidos esos pequeños momentos (un café mientras se contempla la lluvia, un libro, el silencio…) Y lo cotidiano.

  • Una traducción coloquial sería «buen rollito». Pasé varios años en Dinamarca y sí que se lo toman en serio. Se decía que un juez llegó a reprender a un fiscal por arruinar el hygge de su juzgado al interrogar con demasiada severidad a un testigo.

  • Es el segundo articulo que emcuentro hoy de dinamarca. El Hygge palabra que he utilizado bastante puede ser tb ir a un bar y tomar unas cervezas, o una cena con amigos donde le dan mas importancia a la comida que.a las conversaciones asi que siempre se acaba hablando de comida o de series. Tambien hygge es una excusa para tomarse unas cervezas en el parque despues de trabajar eso si en verano, solo veras borrachos en las calles en invierno disfrutando de ellas me refiero.

  • Si, como dice Carlos ese término es muy usado, también en Gaicia, o por lo menos por la Zona de Lugo, y es algo similar, aunque puede usarse para un sin fin de ocasiones y quizás no expresa felicidad como tal si no más bien ganas de hacer algo (o así lo entiendo yo).

    Ah y en España también hace frió.. que no todo es costa y Mediterraneo…

  • Me ha gustado mucho el artículo porque está muy bien descrito. No sé si has vivido en Dinamarca, pero una que sí, ésta palabra ya la tengo incorporada a mi vocabulario y doy fe de que los daneses les encanta disfrutar de muchos momentos «hygge».

    • Milyen helyzetekre? Az F/A-18E/F gépek AIM-120D-vel és az AESA radarral a Tomcatnél durvább képességeket kapnak meg.- Nem csak kb. 10 fokos szögtartományban támadható több cél, bár csak 4 asszem.- Van data link.- Nem 4 vagy 6 rakéta tehetÅ‘ rá, hanem akár 10 db is. Még 6 darabbal is leszállhat a hordozón.Tetszik / Egyetértek: 0 Az értékeléshez be kell

  • Tiene mucha razón Carlos, «prestome» mucho el artículo. Ese placer de las pequeñas cosas y las grandes emociones, esa sensación de felicidad inmensa cercana a la euforia interior.

  • Y, siguiendo con el asturiano, también existe la palabra prestoso/a y afallaizo. Aunque la segunda suele tener una acepción más física, más a lugares, quizás, también, cerca de la chimenea.

    Ye que los asturianos somos muy nórdicos. … mucho más de lo que la latitud indica…

  • Yo lo llamaría gozo. Simplemente.

    Qué gozo. La estoy gozando. En desuso, a menudo por desconocimiento: nuestro registro idiomático cada vez es menor.

    @Carlos Uría: En gallego también se emplea prestar: préstame, prestóume. ¿Prestouche?. Y alguna vez lo he oído en Cantabria, aunque supongo que como préstamo del asturiano.

  • Efectivamente Carlos! no hace falta irse hasta dinamarca para ver vocablos que no se usan en Español. Los asturianos y las asturianas no entendemos como podéis vivir sin el verbo «prestar», para nosotrxs es fundamental xD para mí la traducción más parecida sería «satisfacer» al igual que con hygge, pero suena muy raro: Como presta (me satisface) leer un libro delante de la chimenea en invierno; o, como presta (me satisface) tomar una sidrina después de ir a la playa… Aunque en el artículo no me queda claro si hygge es un verbo, un sustantivo, un adjetivo…

  • La palabra en alemán se escribe Gemütlichkeit (es sustantivo y debe ir en mayúscula y lleva diéresis). Y efectivamente es un significado similar al que se describe de la palabra danesa.

  • Conforme iba leyendo el artículo he recordado perfectamente un montón de ocasiones en las que he sentido eso. No sé cómo hemos podido vivir sin esa palabra. Recuerdo una Nochebuena que estando en un bar pasándolo bien, ojo, me asaltó la necesidad de sentir eso y me fui a casa, me puse Casino y me lo pasé brutal yo sola en mi sofá. Fue como atender a una llamada de la naturaleza.

  • De acuerdo contigo, Carlos. Soy asturiana aunque llevo muchísimos años viviendo en Madrid. Nunca encontré un sinónimo a la palabra «prestar» y ahora ya se´como se dice en otro idioma. Un saludo

  • En neerlandés existe el mismo concepto en la palabra «gezelligheid», también comparable con el alemán «gemutlichkeit», que además deben de ser cognados. Así que parece más un concepto ligado a toda una área geográfica que un concepto meramente danés, alemán u holandés.

    Saludos,
    Juan Miguel

  • Atalantarse o sentirse atalantado esa es la palabra en español para describir el placer de alguien insolado a quien se le ofrece una bebida fresca , el de un hijo que regresa a su hogar natal para reencontrarse con una madre un padre tras tiempo de ausencia. El del que sufre frio y recibe cobijo seguro, amistad y un alimento caliente, lo mismo que hace entrañable una sopa dada con una sonrisa amable. Es el calor de la humanidad aunado a la complacencia del alma y cuerpo.

  • Muy buen artículo! Te escribo este comment desde Copenhague, desde donde tengo el placer de experimentar hygge y trabajar e investigar sobre la felicidad.

  • Falta analizar el por qué de una tasa elevada de suicidios en Dinamarca: se conoce que no todos los daneses experimentan eso del hygee, que existe una gran desigualdad en ese sentido, aunque la desigualdad económica sea menor que en otros países. Quizá en ese país han necesitado una palabra para nombrar un bien escaso y muy deseado por todos, mientras que en otros países no hablamos tanto de ello sino que simplemente lo disfrutamos.

  • Para mí ese hygger es un estado de serenidad Mar, independiente de lo que haya alrededor. Puede ser en una fiesta con amigos o sola viendo la tele. Es la sensación de sentir que vivo el momento presente y lo disfruto con toda su plenitud. Es un buen hygge no?

  • Hola,
    Acabo de leer con gran interés la nota sobre el termino «HYGGE». Y saltó una pregunta mientras iba leyendo. En este mundo actual, donde la gente se muere sin su celular en mano, será acaso Dinamarca uno de los países donde dejan de lado esos aparatos para disfrutar el momento, cómo realmente se debe?

  • Mar, qué artículo tan bien elaborado. He estado pensando en algún adjetivo que se le parezca, sin embargo no tengo éxito. Yo propongo tomar tal cual e introducirlo al castellano.

    Un fuerte abrazo.
    Saludos desde México.

    Gustavo

  • Hace unos años, cuando la vida parecía llevarme en andas, me dije: «un sólo evento al día»…eso será mi vida de ahora en adelante. Eso significaba no recargarme de obligaciones que me abrumaban. Ese pequeño invento me permitió leer mucho más…esa era mi pasión.
    Al poco tiempo, publiqué mi primer libro.
    He publicado dos. Y no tengo ningún apuro en publicar el tercero.
    He vivido a mi ritmo.

    Ahora, tengo edad suficiente para hacer lo que quiero cada día. He llegado

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