Publicado: 30 de marzo 2023 07:41  /   CREATIVIDAD
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Todo lo que cabe dentro de un lápiz

Publicado: 30 de marzo 2023 07:41  /   CREATIVIDAD     por          
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lápiz

Seguramente conocerás la viñeta de Quino en la que Guille, el hermano pequeño de Mafalda, ha pintado todas y cada una de las paredes de su casa. Ante la mirada atónita de su madre, que le ha sorprendido con el lápiz aún en la mano, el niño comenta: «¿No ez increíble todo lo que puede tened adentro un lápiz?».

Es difícil no estar de acuerdo con Guille a poco creativo que se sea. Al fin y al cabo, es el primer utensilio que nos enseñan a utilizar en el colegio. Dicen los expertos que eso ayuda a los niños a fomentar y desarrollar habilidades mentales y de pensamiento que luego les servirán también en el mundo adulto.

Escribir a mano y sobre papel, en general, refuerza la psicomotricidad fina, ayuda a coordinar ojo y mano y potencia la concentración y la memoria. También hace que aprendan más rápido, ya que los movimientos de la mano aprendidos para escribir grafías activan funciones del cerebro como la de la memoria y la espacial. Por otro lado, proporciona un mayor conocimiento de la ortografía, puesto que al usar un lápiz hay que escribir a un ritmo menor que si se utiliza un teclado, lo que hace que nos fijemos más en las letras y las palabras.

lápiz

Quienes escriben a mano, en general, tiene una mayor fluidez de ideas al escribir textos largos. La escritura, por otro lado, potencia la comprensión lectora. Según un estudio realizado por Sprout World, creadores de los primeros lápices plantables del mundo, cada vez más jóvenes estudiantes les cuesta aprender por la falta de la escritura como mecanismo de ayuda a la memorización. Normal que sea el momento de reivindicar volver a la escritura a mano para superar esos problemas. Y mucho más si se hace con un lápiz, que, por cierto cumple hoy 165 años.

Pero esta herramienta de escritura es también una herramienta artística. Un lápiz es, probablemente, el primer utensilio que emplea un ilustrador o artista plástico para crear sus obras. La pregunta es: ¿cuántos de ellos continúan utilizándolo en un mundo cada vez más digital?

Así que hemos recurrido a algunos de nuestros ilustradores de cabecera para preguntarles si siguen usando el lápiz para crear y por qué. Y esto es lo que nos han respondido:

MIRIAM PERSAND

Sí, uso el lápiz: para los bocetos y para escribir en mi diario.

Siempre que escribo o dibujo en mi cuaderno lo hago a lápiz, aunque nunca tengo goma de borrar a mano (eso hace que deje siempre lo que parecen errores, que más adelante también me pueden ser útiles, aunque sea para ver avances).

Me gusta la sensación de la textura al escribir, las distintas durezas (casi siempre uso HB, pero también me gusta utilizar lápices más blandos, hasta 4B). Incluso el color gris, me da paz.

CRANIO DSGN

No, como tal; me refiero al lápiz de grafito. Pero me explico.

No como tal, porque sí lo uso, pero como herramienta del programa que utilizo para hacer las ilustraciones, en mi caso digitales.

Me aporta mucha sensación orgánica porque es fiel a los grafismos y gestos que hago directamente al trazar, cosa que con el programa que utilizaba antes, o con otras herramientas de ilustración, como puede ser la pluma, se crean trazos rectos y angulosos que no son propios de mi forma de ilustrar.

lápiz

ROCÍO CAÑERO

Sí, tanto el analógico como el digital.

Uso más el digital que el analógico (muy a mi pesar), pero desde que soy madre trabajadora, el tiempo es oro y todo lo que sea optimizar procesos es necesario. Antes dibujar con lápices, goma, entintado después, aplicando color con pinceles o rotuladores, era un protocolo dispuesto para el goce personal, que además me regalaba la posibilidad de vivir de ello. Ahora, el poco tiempo libre del que dispongo lo invierto en mi hijo.

Lejos quedaron esos rituales plácidos y sosegados, pero el lápiz es un amigo fiel que nunca se marcha del todo, sigue teniendo un sitio de honor en mi mesa. Y aunque ahora acumule un poco de polvo, él sabe que en cualquier momento volverá a ser inevitable.

KONSU LLORENTE

¡Pues sí! ¡Claro que uso el lápiz! De hecho, a veces paso tiempo solo con temas digitales y lo echo de menos.

Y mira que yo digitalmente intento imitar la textura del lápiz a menudo, pero es que no hay nada como jugar con las durezas e inclinaciones de los grafitos de toda la vida. A mí, además, me gustan mucho los grafitos acuarelables y ya entra en juego otro factor.

Supongo que en gran parte es un tema de costumbre. Yo soy niña de los 90 y no crecí con una tableta táctil… eso ha venido con el tiempo ya más adulta. Así que hay algo al hacerlo sobre papel… No sé si es que siento que no hay tantos límites (y eso que las posibilidades del digital son inmensas), en mancharte las manos, en la dimensión física (y no la digital e inmaterial) o que mi cabeza se configuró de esa manera de pequeña… O que la sensación se me hace más natural y cercana…

Es algo parecido a escribir a máquina o a mano, las dos funcionan y cumplen su función, pero al hacerlo a mano algo en nuestro cerebro funciona distinto y hace clic.

A veces empiezo diseños desde digital y a menudo me pasa que no me termina de convencer y decido hacer un bocetillo rápido a lápiz sobre papel y las ideas aterrizan de otra forma. Y siempre me digo, aunque luego no me hago caso, que el primer boceto o planteamiento, mejor a lápiz.

¡Ah! Como dato curioso, me compré una lámina protectora para mi tableta gráfica que hace que dibujar en digital se sienta y suene como si pasaras un lápiz sobre papel. Y no sabes el gustito! Me impresionó mucho

PAU VALLS

Uso el lápiz analógico, pero solamente en la fase inicial de mi proceso creativo. En el momento de los primeros bocetos, el lápiz me permite dibujar en cualquier libreta o papel, ya sea en el estudio, en la cama o en una cafetería. Además, esta fase me permite descansar un poco de pantalla. Una vez tengo una lluvia de ideas anotadas sobre papel, empiezo a trabajar completamente en digital.

Seguramente conocerás la viñeta de Quino en la que Guille, el hermano pequeño de Mafalda, ha pintado todas y cada una de las paredes de su casa. Ante la mirada atónita de su madre, que le ha sorprendido con el lápiz aún en la mano, el niño comenta: «¿No ez increíble todo lo que puede tened adentro un lápiz?».

Es difícil no estar de acuerdo con Guille a poco creativo que se sea. Al fin y al cabo, es el primer utensilio que nos enseñan a utilizar en el colegio. Dicen los expertos que eso ayuda a los niños a fomentar y desarrollar habilidades mentales y de pensamiento que luego les servirán también en el mundo adulto.

Escribir a mano y sobre papel, en general, refuerza la psicomotricidad fina, ayuda a coordinar ojo y mano y potencia la concentración y la memoria. También hace que aprendan más rápido, ya que los movimientos de la mano aprendidos para escribir grafías activan funciones del cerebro como la de la memoria y la espacial. Por otro lado, proporciona un mayor conocimiento de la ortografía, puesto que al usar un lápiz hay que escribir a un ritmo menor que si se utiliza un teclado, lo que hace que nos fijemos más en las letras y las palabras.

lápiz

Quienes escriben a mano, en general, tiene una mayor fluidez de ideas al escribir textos largos. La escritura, por otro lado, potencia la comprensión lectora. Según un estudio realizado por Sprout World, creadores de los primeros lápices plantables del mundo, cada vez más jóvenes estudiantes les cuesta aprender por la falta de la escritura como mecanismo de ayuda a la memorización. Normal que sea el momento de reivindicar volver a la escritura a mano para superar esos problemas. Y mucho más si se hace con un lápiz, que, por cierto cumple hoy 165 años.

Pero esta herramienta de escritura es también una herramienta artística. Un lápiz es, probablemente, el primer utensilio que emplea un ilustrador o artista plástico para crear sus obras. La pregunta es: ¿cuántos de ellos continúan utilizándolo en un mundo cada vez más digital?

Así que hemos recurrido a algunos de nuestros ilustradores de cabecera para preguntarles si siguen usando el lápiz para crear y por qué. Y esto es lo que nos han respondido:

MIRIAM PERSAND

Sí, uso el lápiz: para los bocetos y para escribir en mi diario.

Siempre que escribo o dibujo en mi cuaderno lo hago a lápiz, aunque nunca tengo goma de borrar a mano (eso hace que deje siempre lo que parecen errores, que más adelante también me pueden ser útiles, aunque sea para ver avances).

Me gusta la sensación de la textura al escribir, las distintas durezas (casi siempre uso HB, pero también me gusta utilizar lápices más blandos, hasta 4B). Incluso el color gris, me da paz.

CRANIO DSGN

No, como tal; me refiero al lápiz de grafito. Pero me explico.

No como tal, porque sí lo uso, pero como herramienta del programa que utilizo para hacer las ilustraciones, en mi caso digitales.

Me aporta mucha sensación orgánica porque es fiel a los grafismos y gestos que hago directamente al trazar, cosa que con el programa que utilizaba antes, o con otras herramientas de ilustración, como puede ser la pluma, se crean trazos rectos y angulosos que no son propios de mi forma de ilustrar.

lápiz

ROCÍO CAÑERO

Sí, tanto el analógico como el digital.

Uso más el digital que el analógico (muy a mi pesar), pero desde que soy madre trabajadora, el tiempo es oro y todo lo que sea optimizar procesos es necesario. Antes dibujar con lápices, goma, entintado después, aplicando color con pinceles o rotuladores, era un protocolo dispuesto para el goce personal, que además me regalaba la posibilidad de vivir de ello. Ahora, el poco tiempo libre del que dispongo lo invierto en mi hijo.

Lejos quedaron esos rituales plácidos y sosegados, pero el lápiz es un amigo fiel que nunca se marcha del todo, sigue teniendo un sitio de honor en mi mesa. Y aunque ahora acumule un poco de polvo, él sabe que en cualquier momento volverá a ser inevitable.

KONSU LLORENTE

¡Pues sí! ¡Claro que uso el lápiz! De hecho, a veces paso tiempo solo con temas digitales y lo echo de menos.

Y mira que yo digitalmente intento imitar la textura del lápiz a menudo, pero es que no hay nada como jugar con las durezas e inclinaciones de los grafitos de toda la vida. A mí, además, me gustan mucho los grafitos acuarelables y ya entra en juego otro factor.

Supongo que en gran parte es un tema de costumbre. Yo soy niña de los 90 y no crecí con una tableta táctil… eso ha venido con el tiempo ya más adulta. Así que hay algo al hacerlo sobre papel… No sé si es que siento que no hay tantos límites (y eso que las posibilidades del digital son inmensas), en mancharte las manos, en la dimensión física (y no la digital e inmaterial) o que mi cabeza se configuró de esa manera de pequeña… O que la sensación se me hace más natural y cercana…

Es algo parecido a escribir a máquina o a mano, las dos funcionan y cumplen su función, pero al hacerlo a mano algo en nuestro cerebro funciona distinto y hace clic.

A veces empiezo diseños desde digital y a menudo me pasa que no me termina de convencer y decido hacer un bocetillo rápido a lápiz sobre papel y las ideas aterrizan de otra forma. Y siempre me digo, aunque luego no me hago caso, que el primer boceto o planteamiento, mejor a lápiz.

¡Ah! Como dato curioso, me compré una lámina protectora para mi tableta gráfica que hace que dibujar en digital se sienta y suene como si pasaras un lápiz sobre papel. Y no sabes el gustito! Me impresionó mucho

PAU VALLS

Uso el lápiz analógico, pero solamente en la fase inicial de mi proceso creativo. En el momento de los primeros bocetos, el lápiz me permite dibujar en cualquier libreta o papel, ya sea en el estudio, en la cama o en una cafetería. Además, esta fase me permite descansar un poco de pantalla. Una vez tengo una lluvia de ideas anotadas sobre papel, empiezo a trabajar completamente en digital.

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