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2 de febrero 2010    /   DIGITAL
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iPad: ¿éxito o fracaso? Un enfoque de Branding

2 de febrero 2010    /   DIGITAL     por          
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Miércoles 27 de enero. Siete de la tarde hora española. El momento esperado desde hace meses ha llegado. Steve Jobs presenta lo que él define como un producto mágico y revolucionario: el iPad. O lo que es lo mismo, esa especie de tablet que desde hace tiempo se esperaba (con rumores y filtraciones bien gestionadas desde Cupertino) que lanzara Apple.

Y decimos “especie de”, porque mucha gente esperaba un ordenador portátil sin teclado, un Macbook con tecnología multitouch, esa forma de trabajar sin ratón, sólo con nuestros dedos, que ha hecho tan famoso al iPhone. Quizás por ello, las acciones de Apple cayeron un 2 % en el momento en que su presidente presentaba el iPad. Pero, aunque no se trate de un concepto de tablet al cien por cien, este nuevo gadget es mucho más que una simple evolución del iPhone en tamaño familiar. Quizás por ello, también, las acciones de Apple subieron un 1 % tras finalizar la Keynote de Jobs.

¿Qué es exactamente el iPad? ¿En qué categoría de producto se encuadra? ¿Existe de verdad cuota de mercado para este dispositivo? ¿Será, en definitiva, un éxito o un fracaso?

Todas estas preguntas tienen una respuesta algo más fácil si las enfocamos desde una perspectiva de Branding.

El iPad no es un laptop (no es un ordenador portátil), no tiene teclado físico, no tiene ratón (trackpad) y no tiene el mismo sistema operativo de un Mac. Pero tampoco es un iPhone, ya que no se pueden realizar llamadas con él (sería muy gracioso llamar a alguien con un dispositivo tan grande), ni se pueden hacer fotos o grabar vídeo.

Y aquí viene la pregunta del millón, que el propio Jobs se hacía en la presentación del producto: ¿existe espacio para crear una nueva categoría a medio camino entre un teléfono móvil de nueva generación (iPhone) y un portátil (MacBook)?

Si mirásemos la pregunta desde un enfoque de marketing, la respuesta sería más bien que no. Es de sentido común pensar que algo que combina cosas de un smartphone (multitouch) y de un portátil (mayores dimensiones de pantalla y potencia) va a canibalizar ciertas ventas en ambas categorías.

Y si lo hacemos desde una perspectiva tecnológica, la respuesta volvería a ser que no, porque ese espacio ya lo cubren muy bien, cada uno en su especialidad, el iPhone y los MacBooks.

Sólo basta con echar un vistazo a los principales foros, internacionales y locales, de tecnología y gadgets. Incluso en los más afines al gigante de Cupertino, se cuestiona tecnológicamente la capacidad del iPad. Frases como “no aporta nada nuevo”, “ni siquiera tiene puerto USB”, “no se pueden hacer fotos ni grabar vídeo”, “tiene pocos megas de disco duro”, etc, etc, se agolpan en los comentarios de muchos posts al respecto.

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Esto, en cierta manera, es una consecuencia del alto nivel que Apple viene mostrando últimamente en cuanto a evolución y liderazgo tecnológico. Cuando una marca pone el listón tan alto, siempre se espera más y más de ella. Si a ello le unimos la tan bien orquestada campaña de rumores que comentaba Marcus Hurst en Yorokobu, se entiende cierta decepción por parte de algunos embajadores de la marca.

De todos modos, no hemos de olvidar que cuando Apple presentó el iPhone se criticaron muchos aspectos a nivel tecnológico: que si no tenía copy-paste, que si el bluetooth no servía para nada, que si no grababa vídeo, que si no llevaba radio FM… algunas de estas “deficiencias” se han corregido con las nuevas versiones; sin embargo, lo que preocupaba entonces es que ya había teléfonos móviles en el mercado que eran “superiores”.

Efectivamente, serían superiores en algunos aspectos técnicos, pero nunca en otros aspectos: facilidad de uso, sencillez, diseño e interfaz y, sobre todo, identidad de marca. En otras palabras, lo que le podía faltar al iPhone a nivel tangible lo compensaba con creces a nivel emocional. Y eso, la capacidad de conectar emocionalmente con la audiencia, es lo que diferencia una marca de un simple producto.

Por ello, Jobs se centró  en destacar que sólo podían crear una nueva categoría si ese nuevo gadget era mucho mejor que su competencia lateral (smartphones y portátiles) en algunos aspectos muy concretos. Y esos aspectos son la navegabilidad en Internet, la forma de compartir y ver fotos, la visualización de películas, los videojuegos y… la lectura de eBooks.

Aquí está  el punto clave. Cuando Apple lanzó el iPod, creó la tienda de compra y descarga de música iTunes, en la actualidad la tienda de música más grande del mundo. Cuando lanzó el iPhone, hizo lo propio con la AppStore, su tienda de compra y descarga de aplicaciones.

Con el nuevo iPad, llega la iBooks, que como no podía ser de otra manera, es la tienda que permite comprar y descargar libros electrónicos. Apple ya tiene acuerdos con las principales editoriales estadounidenses (Penguin, HarperCollins, Simon & Schuster, Macmillan, Hachett Book Group y McGraw-Hill) y se espera que cierre acuerdos en el resto de países en breve.

Sobre este tema, Steve Jobs agradeció a Amazon el esfuerzo que había desarrollado hasta la fecha con Kindle, el lector más famoso de libros electrónicos. Pero dejó claro que Apple iba a ir mucho más lejos con los eBooks. Y así es. Millones y millones de usuarios ya saben cómo utilizar el iPad y su tienda iBooks (antes incluso de comprarlo) para comprar y leer libros electrónicos, porque ya saben cómo funciona un iPod o un iPhone. Y porque han descargado millones de aplicaciones desde la AppStore.

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Y ahora volvamos al principio. ¿Puede leerse un eBook desde un iPhone? Si no queremos acabar con miopía, no es muy recomendable… ¿Puede leerse un eBook desde un portátil? Más bien no de forma muy agradable: no tiene la forma de un libro, ni se puede coger con las dos manos, ni podemos pasar de página con nuestros propios dedos…

La evolución del iPad será directamente proporcional a la evolución de la categoría de libros electrónicos. Y la tendencia es, claramente, la supremacía de lo digital frente a lo físico, por razones de inmediatez, facilidad de uso y capacidad de compartir. Igual que el vinilo dejó paso al CD, los libros de toda la vida dejarán paso a los eBooks. Y cuando el mercado crezca, ¿qué marca para comprar, leer y compartir libros electrónicos estará en primer lugar en nuestra mente? El iPad.

Puede que sea mejorable a nivel técnico en varios aspectos; puede que algunos piensen que canibalizará ventas de smartphones y de laptops; pero lo que nadie puede negar es que será la primera marca de la categoría. Y que es mejor ser el primero que ser el mejor. Si a ello le añadimos el valor emocional de toda marca creada por Apple, el resultado de la pregunta que nos hacíamos al inicio no puede ser otro que el siguiente: el iPad será, como en su día lo fueron el iPod y el iPhone, todo un éxito.

Daniel Martínez es director de estrategia de Branding de Emote


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Miércoles 27 de enero. Siete de la tarde hora española. El momento esperado desde hace meses ha llegado. Steve Jobs presenta lo que él define como un producto mágico y revolucionario: el iPad. O lo que es lo mismo, esa especie de tablet que desde hace tiempo se esperaba (con rumores y filtraciones bien gestionadas desde Cupertino) que lanzara Apple.

Y decimos “especie de”, porque mucha gente esperaba un ordenador portátil sin teclado, un Macbook con tecnología multitouch, esa forma de trabajar sin ratón, sólo con nuestros dedos, que ha hecho tan famoso al iPhone. Quizás por ello, las acciones de Apple cayeron un 2 % en el momento en que su presidente presentaba el iPad. Pero, aunque no se trate de un concepto de tablet al cien por cien, este nuevo gadget es mucho más que una simple evolución del iPhone en tamaño familiar. Quizás por ello, también, las acciones de Apple subieron un 1 % tras finalizar la Keynote de Jobs.

¿Qué es exactamente el iPad? ¿En qué categoría de producto se encuadra? ¿Existe de verdad cuota de mercado para este dispositivo? ¿Será, en definitiva, un éxito o un fracaso?

Todas estas preguntas tienen una respuesta algo más fácil si las enfocamos desde una perspectiva de Branding.

El iPad no es un laptop (no es un ordenador portátil), no tiene teclado físico, no tiene ratón (trackpad) y no tiene el mismo sistema operativo de un Mac. Pero tampoco es un iPhone, ya que no se pueden realizar llamadas con él (sería muy gracioso llamar a alguien con un dispositivo tan grande), ni se pueden hacer fotos o grabar vídeo.

Y aquí viene la pregunta del millón, que el propio Jobs se hacía en la presentación del producto: ¿existe espacio para crear una nueva categoría a medio camino entre un teléfono móvil de nueva generación (iPhone) y un portátil (MacBook)?

Si mirásemos la pregunta desde un enfoque de marketing, la respuesta sería más bien que no. Es de sentido común pensar que algo que combina cosas de un smartphone (multitouch) y de un portátil (mayores dimensiones de pantalla y potencia) va a canibalizar ciertas ventas en ambas categorías.

Y si lo hacemos desde una perspectiva tecnológica, la respuesta volvería a ser que no, porque ese espacio ya lo cubren muy bien, cada uno en su especialidad, el iPhone y los MacBooks.

Sólo basta con echar un vistazo a los principales foros, internacionales y locales, de tecnología y gadgets. Incluso en los más afines al gigante de Cupertino, se cuestiona tecnológicamente la capacidad del iPad. Frases como “no aporta nada nuevo”, “ni siquiera tiene puerto USB”, “no se pueden hacer fotos ni grabar vídeo”, “tiene pocos megas de disco duro”, etc, etc, se agolpan en los comentarios de muchos posts al respecto.

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Esto, en cierta manera, es una consecuencia del alto nivel que Apple viene mostrando últimamente en cuanto a evolución y liderazgo tecnológico. Cuando una marca pone el listón tan alto, siempre se espera más y más de ella. Si a ello le unimos la tan bien orquestada campaña de rumores que comentaba Marcus Hurst en Yorokobu, se entiende cierta decepción por parte de algunos embajadores de la marca.

De todos modos, no hemos de olvidar que cuando Apple presentó el iPhone se criticaron muchos aspectos a nivel tecnológico: que si no tenía copy-paste, que si el bluetooth no servía para nada, que si no grababa vídeo, que si no llevaba radio FM… algunas de estas “deficiencias” se han corregido con las nuevas versiones; sin embargo, lo que preocupaba entonces es que ya había teléfonos móviles en el mercado que eran “superiores”.

Efectivamente, serían superiores en algunos aspectos técnicos, pero nunca en otros aspectos: facilidad de uso, sencillez, diseño e interfaz y, sobre todo, identidad de marca. En otras palabras, lo que le podía faltar al iPhone a nivel tangible lo compensaba con creces a nivel emocional. Y eso, la capacidad de conectar emocionalmente con la audiencia, es lo que diferencia una marca de un simple producto.

Por ello, Jobs se centró  en destacar que sólo podían crear una nueva categoría si ese nuevo gadget era mucho mejor que su competencia lateral (smartphones y portátiles) en algunos aspectos muy concretos. Y esos aspectos son la navegabilidad en Internet, la forma de compartir y ver fotos, la visualización de películas, los videojuegos y… la lectura de eBooks.

Aquí está  el punto clave. Cuando Apple lanzó el iPod, creó la tienda de compra y descarga de música iTunes, en la actualidad la tienda de música más grande del mundo. Cuando lanzó el iPhone, hizo lo propio con la AppStore, su tienda de compra y descarga de aplicaciones.

Con el nuevo iPad, llega la iBooks, que como no podía ser de otra manera, es la tienda que permite comprar y descargar libros electrónicos. Apple ya tiene acuerdos con las principales editoriales estadounidenses (Penguin, HarperCollins, Simon & Schuster, Macmillan, Hachett Book Group y McGraw-Hill) y se espera que cierre acuerdos en el resto de países en breve.

Sobre este tema, Steve Jobs agradeció a Amazon el esfuerzo que había desarrollado hasta la fecha con Kindle, el lector más famoso de libros electrónicos. Pero dejó claro que Apple iba a ir mucho más lejos con los eBooks. Y así es. Millones y millones de usuarios ya saben cómo utilizar el iPad y su tienda iBooks (antes incluso de comprarlo) para comprar y leer libros electrónicos, porque ya saben cómo funciona un iPod o un iPhone. Y porque han descargado millones de aplicaciones desde la AppStore.

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Y ahora volvamos al principio. ¿Puede leerse un eBook desde un iPhone? Si no queremos acabar con miopía, no es muy recomendable… ¿Puede leerse un eBook desde un portátil? Más bien no de forma muy agradable: no tiene la forma de un libro, ni se puede coger con las dos manos, ni podemos pasar de página con nuestros propios dedos…

La evolución del iPad será directamente proporcional a la evolución de la categoría de libros electrónicos. Y la tendencia es, claramente, la supremacía de lo digital frente a lo físico, por razones de inmediatez, facilidad de uso y capacidad de compartir. Igual que el vinilo dejó paso al CD, los libros de toda la vida dejarán paso a los eBooks. Y cuando el mercado crezca, ¿qué marca para comprar, leer y compartir libros electrónicos estará en primer lugar en nuestra mente? El iPad.

Puede que sea mejorable a nivel técnico en varios aspectos; puede que algunos piensen que canibalizará ventas de smartphones y de laptops; pero lo que nadie puede negar es que será la primera marca de la categoría. Y que es mejor ser el primero que ser el mejor. Si a ello le añadimos el valor emocional de toda marca creada por Apple, el resultado de la pregunta que nos hacíamos al inicio no puede ser otro que el siguiente: el iPad será, como en su día lo fueron el iPod y el iPhone, todo un éxito.

Daniel Martínez es director de estrategia de Branding de Emote


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  • El iPad será un éxito y no por sus características, técnicas, ni por ser un aparato híbrido. Será un éxito porqué es un producto Apple. Es un aparato destinado a convertir a su propietario en un ávido consumidor de contenidos digitales de pago. es una simple fórmula. Apple + Gadget novedoso/e-reader + iTunes + iBooks + DRM = Como forrarse haciendo sentir cool a tus consumidores

    Saludos,

    • Efectivamente Jordi, la gallina de los huevos de oro de Apple no son sus productos… sino sus tiendas: de música, videoclips, películas, TV shows (U.S.A.) y audiolibros (es decir, iTunes); de aplicaciones y Juegos (es decir, la AppStore) y ahora, con el iPad, de eBooks (es decir, iBooks).

      No olvidemos que la iBooks es una aplicación nativa que sólo está disponible, como es lógico, en el iPad. Por eso decía en el artículo que el éxito en ventas o no del iPad irá irremediablemente ligado al de la categoría de libros electrónicos.

      Un saludo!

  • Sin vinilos y sin libros en el salón de casa, ¿qué hago con la estantería de IKEA que compré para sentirme en la República Independiente de mi casa? Ya me la han vuelto a colar. «Ya lo sabía»
    Darle la vuelta 40 veces a la funda del vinilo, guardarlo en la estantería con otros vinilos ordenados alfabéticamente, olerlo, no tiene precio. Lo mismo con los libros, que en algunos casos me gusta subrayar.
    Pero como todo, cuanto más acceso a música y a libros tenga la masa más sonará en los garitos, ipods y coches Fran Perea y el Raggeaton. Y lo de los libros, imagínaos, si leemos de media menos de uno al año. A lo mejor se dispara la lectura de la saga «Elige tu propia aventura», muy posmoderno el título.
    Saludos

  • Daniel, yo soy usuario de apple y adoro la marca, pero creo que tb. meten la pata a menudo y me huele que esta vez es una de ellas, recuerdas el Macbook air, muchos seguro que no ves, igual alguno en el aeropuerto en manos de un ejecutivo despistado (mira cuantos hay en ebay en venta), recuerdas el Aplle TV (más de lo mismo.

    No quiero decir que no sea un éxito a nivel mundial, pero el producto está enfocado a la comercilaización de contenidos y en Epaña ya sabemos que ese modelo no lo hemos entendido, aquí quien compra contenidos por itunes es el «raro» y no te digo nada del que paga por ver una película, un documental o un capítulo de una serie, ese ya es un especimen digno de estudio.

    En conclusión que al menos en España no va a ser un éxito retundo, eso si prepárate para ver unos cuantos en el aeropuerto en manos del mismo ejetuvo despistado que se compró un air 🙂

    Saludos,

    • Interesante el tema de la descarga y uso de contenidos en España, a través de Internet o software tipo iTunes / AppStore.

      Creo que, actualmente, estás en lo cierto David.

      También creo que, en un futuro próximo, eso cambiará en nuestro país, de hecho, ya está cambiando.

      Estamos en el país de la U.E. con menor penetración de Internet en los hogares. Cuando estemos en tasas similares a la media europea, la realidad será otra.

      Un saludo!

  • Aprovecharé un viaje inmediato a Amsterdam para poner en marcha eso que los cualitativos llaman observación participante. El previsto retraso en el vuelo de easyjet hará que mis horas en Schipol se pasen investigando.
    Lo que han conseguido es que Apple siga siendo noticia, independientemente de la utilidad del producto.
    Saludos

    • Equilicuá. Y sin gastar un duro. En cualquier caso la revolución no está en las posibilidades de leer o escuchar cualquier cosa en cualquier lugar a nivel masivo. Lo verdaderamente revolucionario es que las masas, teniendo la posibilidad, lo hicieran. Que no lo hacen.

      Gracias por los comentarios, Dani.

  • A mí me gusta la idea, y creo que, como siempre, Apple tiene la suficiente fuerza y percepción de marca de innovación como para sentar un trend. Lógicamente, y como siempre, la solución hardware es solo la mitad, la otra es la parte de descargas/compras que para tanta gente (no creas que es tan raro que haya españolitos que descarguen música en el itunes) será tan útil y cómodo.

    Y por otro lado, si no te gusta pertenecer al mainstream rebaño consumista, puedes tener un iPad con tu lector ebooks alternativo que admite hasta manuscritos salesianos. Y hasta probablemente podrás hackearlo para entrar en el circuito underground de desarrolladores y activistas iphoneros/ipaderos.

    Y hasta puedes tener un iPad y también leer libros y escuchar vinilos 🙂

    saludos

    Vicente

  • Es una reflexión interesante. Pero te olvidas de lo más importante para los lectores: la pantalla. Como se lee a pleno sol? De pena, seguro. Los que leemos libros amamos el tacto de las páginas y que la vista no se canse, y la experiencia de leer en el IPad, sin tinta electrónica huele a fracaso en el terreno de la lectura. Esto no va a ser una bomba. Lo sería con un Mac OS adaptado y un disco, USBs etc. Triunfará entre los applemaníacos y caprichosos tecnológicos, pero no llegará a grandes cifras. Los híbridos nunca son buenos en nada especial. Y este híbrido, por tamaño y peso, está demasiado cerca de los laptops. Su usabilidad hará que los «no tekkies» se le acerquen más. Creo que no llegará ni a ser una sombra del éxito del iPod.

    • Veo que el tema genera debate, objetivo cumplido 😉

      Como habrás podido comprobar en el artículo, no he querido entrar en temas técnicos, de ahí el título del mismo. El enfoque es brandero, no tecnológico, pero ya que entras, vamos a ello, intentándolo ligar siempre con el Branding, que es lo que nos ocupa.

      Es cierto lo que comentas de la tecnología que usa la pantalla del iPad. Efectivamente, si la comparamos con la que usa el Kindle de Amazon (entre otros), no tiene nada que ver.

      Kindle utiliza lo que se ha bautizado como eInk (tinta electrónica), que permite leer en cualquier situación de intensidad de luz sobre la pantalla (por ejemplo, en la playa, bajo un sol radiante).

      El iPad, en cambio, utiliza un sistema de retroiluminación por LEDs, igual que los últimos iMac.

      Eso es lógico: el iPad no es sólo un lector de eBooks (aunque su posicionamiento, como marca dentro de la arquitectura de marcas de Apple, sí pueda ser ése). No podríamos crear presentaciones con KeyNote, ni jugar a los últimos títulos de Gameloft o EA Sports, ni consultar nuestro email, ni consultar los últimos artículos en Yorokobu… con una pantalla basada en la tecnología eInk.

      Por otra parte, la tecnología eInk tiene un gran inconveniente: hasta el momento no permite utilizar colores . Y eso, realmente, dista mucho de acercarse a un libro «de verdad». El iPad trabaja con miles de colores…

      Además, el iPad ofrece una posibilidad hasta ahora no explotada: la de añadir fotos, imágenes o vídeos dentro de un libro. Imagínate lo útil que puede ser eso para el sector educativo. No es lo mismo que los estudiantes tengan un Kindle o un iPad en sus manos. Es otro mundo. Se abren, para las editoriales, nuevos caminos en la producción de contenido educativo.

      Ya no entro en la sensación real de pasar página que ofrece el gadget de Apple. Es exactamente igual que si tuviéramos un libro físico.

      Y otra cosa… ¿alguien ha visto un Kindle al lado de la sombrilla de la playa? Mejor no pensar qué le ocurriría al dispositivo al mezclarse con la arena y la sal 😉 Para ese momento de consumo, mejor un libro físico, ¿verdad?

      Luego está el tema que comentas de que debería llevar Mac OS, USBs, etc. Es un argumento tecnológico, y tienes razón, pero démosle una vuelta marketiniana.

      Estoy seguro de que a Apple no le costaría nada incluir eso y muchas más cosas en el iPad. Pero no lo van a hacer, al menos ahora. ¿Por qué? Porque ennicharían el mercado. Hablamos de una categoría en fase de introducción (ni siquiera en fase de crecimiento), por lo que cargar un producto con mucha tecnología siempre implica posicionarlo para los más entendidos = nicho de mercado.

      Cuando se lanzó el primer DVD, sólo podía leer. No podía grabar. Y todos lo compramos. ¿Podían haber lanzado, de primeras, un DVD con grabadora? Por supuesto, tenían y conocían la tecnología. Pero eso se dejaba para la segunda generación, porque de no hacerlo así, se hubiera ennichado un mercado en introducción.

      Además, comentas que los híbridos nunca llegan a ninguna parte. Bien, también estábamos ante un híbrido cuando Jobs pronunció, en 2007, aquellas famosas palabras en la MacWorld: «An iPod, a Phone, and an Internet communicator. Are you getting it? These are not three separate devices, this is one device, and we are calling it iPhone».

      ¿Había entonces algo más híbrido que eso?

      De ser cierto tu statement sobre los «híbridos», la gente llevaría en sus bolsillos / bolsos varias cosas: un teléfono sencillito para hacer llamadas y recibir sms; una cámara de fotos; una agenda electrónica; un ordenador portátil; una PSP o una Nintendo Ds… y así podríamos seguir.

      Hay sitio para todos los productos anteriores, sin duda, pero llevarlos todos a la vez no tiene ningún sentido. Esa es una de las razones por las que el iPhone no para de crecer en ventas, entre otras. Esa es una de las razones por las que Blackberry y iPhone han desbancado las iPaq de HP. Y esa es una de las razones por las que Palm se ha reinventado con su nueva Palm Pre.

      Por último, decías que es un dispositivo que por tamaño y peso se halla cerca de los laptops. Tecnológicamente, no es así… el iPad está «cerca» de los netbooks, esos «micro portátiles» que pesan casi lo mismo que el iPad y tienen el mismo tamaño de pantalla. Por eso no es de extrañar el precio del iPad: mucho más cerca de los netbooks que de los laptops (desde algo más de 300 €, cuando las previsiones fijaban su precio en 999 US $).

      En mi opinión, precisamente serán los más «freaks» de la tecnología los que menos usen el iPad; los caprichosos tecnológicos esperaban mucho más de él, no creo que sean, como tú dices, los que más lo compren, ni mucho menos.

      Perdón por el tocho, pero creo que el debate merece la pena! Un saludo Luis!

  • Con lo incomodo que es leer un libro en un ordenador… menos mal que llega el iPad para que sea igual de incomodo pero cool?? no way!!
    Como diría Carrefour «iPad caca»

  • Me posiciono cerca del fracaso comercial de iPad y en el nuevo éxito estratégico de Apple. Puede que el iPad no cuaje, puede que sólo sea el preludio de lo que Apple presentará más pronto que tarde. A muchos nos puede resultar incomprensible un nuevo producto que parece inclasificable, amputado o incluso inútil. A Apple, no. Está creando el futuro, y para eso tiene que romper con el pasado, con lo conocido. Una forma de hacerlo es rompiendo la baraja, los esquemas, el mercado. Directos a la línea de flotación de varios productos laterales pero sin aportar nada significativo. Desestabilizar. Ganar tiempo. Insistir en el significado de su marca. Apoyarse durante este tiempo en sus fieles. Esperar el momento…
    Creo que a Apple le importa un pimiento vender muchos iPad. Venden otra cosa 😉 que a la gente les gusta más y que encuentran en cada expresión de la marca, incluso en el iPad. Ya sabéis, no hace falta insister en qué.

    • Me gusta tu línea argumental, Lluís.

      ¿Acaso te refieres a que Apple no vende productos, sino que vende marcas y emociones? 😉 Eso es exactamente lo que hacen en Cupertino.

      Interesante también lo que comentas de que el iPad puede ser el inicio de lo que viene después… de hecho, no hace ni una semana que se presentó en sociedad y ya existen diversos rumores (cierto, son sólo rumores…) de que Apple está trabajando en un nuevo sistema operativo (Mac OS 10.7) que podría tener aplicaciones táctiles incluso en los iMac, los ordenadores de mesa de Apple.

      Ya dijo Jobs en su Keynote (por cierto, dura hora y media pero no tiene desperdicio) que 2010 iba a ser un gran año en cuanto a innovaciones en Apple… y parece que el nexo común va a ser lo táctil.

      Un saludo!

  • Dos apuntes interesantes.

    El primero, de Enrique Dans:

    Enrique Dans, profesor del Instituto de Empresa, opina que Apple está reinventando con el iPad un concepto conocido, el del tablet, del mismo modo que hizo el iPod o el iPhone con el MP3 o el móvil, respectivamente. «El iPad reinventa un tablet que ya existía desde hacía años, pero que nunca había logrado despegar en su uso. Además ofrece una oportunidad a industrias con problemas como la prensa, las revistas o las editoriales de libros al crear entornos de oferta electrónica de sus productos en los que generar ingresos, del mismo modo que iTunes hizo con la música», dice Dans. Las palabras del experto quedan probadas por el protagonismo que tuvo The New York Times en la presentación del iPad.

    (artículo completo en CincoDías: http://www.cincodias.com/articulo/empresas/iPad-sube-tension-todo-sector-tecnologico/20100129cdscdiemp_28/cdsemp/).

    El segundo, una noticia de Europa Press que se publicó ayer mismo, sobre la subida de precios que se ha visto obligada a realizar Amazon, por culpa del iPad. Todavía ni siquiera está en el mercado, y ya influye sobre la competencia…

    http://www.europapress.es/chance/tendencias/noticia-ipad-obliga-amazon-subir-precios-books-20100201164937.html

  • Me parece interesante la reflexión, pero hay que tener en cuenta lo poco llamativo que es un e-book (que lleva años en las tiendas sin llegar a consagrarse). Así como para escuchar música y para ver películas necesitas un soporte (no te venden cd´s ni dvd´s autoreproducibles) no ocurre así con los libros, cuyo soporte está en el producto final (sus páginas).

  • Apple = BREAKTHROUGH en mayúsculas. La marca es sinónimo de innovación y mientras siga fiel a su esencia tendrá éxito en todo lo que haga. Eso es lo que hace que sea una «Lovemark» y que no deje indiferente a nadie. Prueba de ello es el debate que está generando este post…

  • Me ha gustado mucho el enfoque del artículo y la conversación que se ha generado. Enhorabuena!

    Tras la presentación del iPad, esa misma noche escribí una nota para recordar la emoción que había experimentado por
    la tarde.

    http://www.facebook.com/notes/sergio-garcia-pino/ipad-de-apple-primeras-impresiones/277209925994

    Mi conclusión es que necesitamos emociones. Y las buenas marcas nos proporcionan emociones. Pasará el tiempo y al final eso es lo único que te importará de todo esto: si la marca consiguió conectar contigo o no, si te emocionó, si te enamoraste al verlo o lo odiaste o incluso si te dejó indiferente.

    Lo mejor será dejar pasar el tiempo y os propongo que volvamos a releer este post por estas fechas dentro de un año, y con mucho sentido del humor, cariño y respeto, hagamos autocrítica todos en un nuevo post, tanto los apasionados, como los escépticos y sobre todo los indiferentes.

    Tengo curiosidad por saber cuántos responderemos desde un iPad o un dispositivo similar al iPad, aunque sea de otra marca 🙂

    • Claro que sí, Sergio, me sumo a tu iniciativa.

      Nos vemos todos en este post de aquí un año 😉 (espero que nos veamos antes en otros posts!). Y me apuesto algo a que tú y yo comentamos desde un iPad 😉

      Muy buena la foto retro de Jobs en tu blog 😉

      Un saludo!

  • Desde luego ninguno de nosotros sabemos si finalmente el iPad va a triunfar o será un fracaso. Pero lo más importante desde mi punto de vista no son las características tecnológicas del iPad. De hecho no creo que Apple destaque por su tecnología, sino más bien por su diseño, facilidad en el uso, y su estrategia de marca.

    Y es aquí donde hay que quitarse el sombrero. Es la puesta en escena para la presentación del iPad lo que hay que resaltar y donde Apple realmente ha tenido éxito. Todos los medios de comunicación (on y off line) se han hecho eco de la noticia – meses antes de la presentación y semanas después también siguen hablando de eso. ESO ES CREAR MARCA!!!

    Por mi parte….. ¡Bravo!

    Ahora… también habrá que tener en cuenta que si el iPad es finalmente un fracaso podrá afectar negativamente a la marca Apple de igual o de peor manera que lo haría positivamente. Sin duda, una puesta arriesgada

  • Apoyo 100% tu post. No tengo ninguna duda que el producto será un éxito a nivel global. ¿por sus características técnicas? ¿Por qué no? ¿Acaso vamos a vivir siempre con el USB o hay algo después? Pero sobre todo creo que va a triunfar por la experiencia.

    Los servicios que ofrece no son nuevos, como bien dice @edans, pero sí va a ser «cómo» los vamos a poder experimentar en el iPad. ¿Diferente? Sí ¿Mejor? Probablemente. Apple no es reconocida por crear exactamente «nuevas categorías» de producto, pero sí por perfeccionarlas, dotarlas de la marca y experiencia Apple y convertirlas en un éxito.

    Mención especial para el hecho de que el interés en este dispositivo no está sólo en los consumidores de contenido, sino en los creadores. El iPad abre nuevas posibilidades a industrias como la publicidad, la prensa digital, la TV y la música. Y al final, ¿qué es lo que busca el consumidor? El mejor contenido de la mejor manera.

    El iPad promoverá la creación de contenidos que en el iPad se vivirán de forma única. Lo mismo ocurrio con el iPod y lo mismo con el iPhone. Probablemente otros productos sean igual de buenos, pero no olvidemos la importancia que tiene la COMUNIDAD.

  • Solo hay que poner en una balanza productos que ya existen ( p88 table chino que se lanzo mucho antes que el ipad y creo que hay demandas por similitudes entre productos http://en.hkjulong.com/ProductClass-8-1.html) y que no tienen exito actualmente, pero la diferencia en estrategia de mercado y maketing hacen preveer un buen inicio para apple pero se consolidara… android y google sin toda la maquinaria de distribucion que tiene apple esta haciendo un lugar y cada dia hay mas telefonos que soporta su S.O., hacen preever que se libranran muchas batallas pero el gran vencedor esta por decidir.
    Ipad si o no, mi opinion equivacada talvez, sera un gran facaso y una gran oportunidad para replantearce una mejorada version de iphone5g.

    ( sueños:
    caracteristicas iphone 5g:
    – camara 10 mpx
    – camara frontal
    – micro sd slot
    – Tethering wifi 2 clientes (puento acceso)
    – perfiles bluetooth ( A2DP,BPP,CIP,CTP,DID, ETC)
    – IRDA
    – baterias intercambiables.
    y sin pernsarlo mucho….
    )
    saludos.

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