8 de noviembre 2018    /   BUSINESS
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Marc Javierre-Kohan: «Turismofobia es un término inventado por la industria de viajes»

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En el año 2000, el tráfico en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat rondó los 19 millones de viajeros. En 2017, la cifra superó los 47 millones. En Barcelona, hoy, el turismo confina con la plaga. Solo hace falta echar un vistazo a las calles de la ciudad, sobre todo las más céntricas, para comprobarlo.

El fotógrafo Marc Javierre-Kohan (que participa en la próxima edición del festival Urbanbat*) lo hace a menudo, casi siempre acompañado de su cámara. La recopilación de imágenes sobre la incidencia de este fenómeno en la ciudad dio lugar en 2011 a un primer libro, publicado junto al periodista Jesús Martínez, y al que tituló BCN Tourist. Después llegarían otros proyectos similares como Lloret Paradise o Palmatour, entre otros.

«Empezamos BCN Tourist poco después de la inauguración de la nueva terminal del aeropuerto. Fue cuando comencé a ser consciente del este hecho», explica Javierre-Kohan. Martínez y él recorrieron entonces la Barcelona más turística a bordo del típico bus de dos plantas y techo descubierto.

«En los últimos años la degradación ha sido exponencial, sobre todo a partir de los años 2013-2016 con la entrada en vigor de la ley de arrendamientos urbanos y la finalización de los primeros contratos de 3 años y el cierre de centenares de pequeños negocios», explica el fotógrafo.

Barcelona, en su opinión, se ha convertido en algo similar a un parque temático, «una ciudad de ocio cuyos lugares más emblemáticos son ahora sitios que no contribuyen en nada a la mejora del patrimonio cultural ni a la vida cotidiana».

Aunque esto no es algo ajeno a otras ciudades como Roma o París (de hecho, Javierre-Kohan llega a hablar del turismo masivo como un «fenómeno europeo»), Barcelona es, quizás, el ejemplo «más sangrante» al haber visto desfigurado por completo su centro histórico. «Con la gentrificación han desaparecido todas las dinámicas sociales existentes. Los pobres no son bonitos para el turismo. ¿Cómo vas a vivir por 250 euros al mes en un piso si un turista puede pagar 250 por noche?».

El encarecimiento de los alquileres y del nivel de vida, en general, era una consecuencia lógica de este fenómeno, en su opinión. Lo que no esperaba ni él ni muchos otros es que se dieran con tal desmesura.

Rentismo, plusvalías, especulación, falta de regulación de los derechos básicos (como el de acceso a una vivienda digna) por parte de las autoridades… Las causas a las que achacar la situación podrían ordenarse como una nube de etiquetas con un denominador común: «el neoliberalismo y la oferta/demanda» que, según el fotógrafo, «pasan por delante de las personas y de sus vidas».

Con la gentrificación han desaparecido todas las dinámicas sociales existentes. Los pobres no son bonitos para el turismo. ¿Cómo vas a vivir por 250 euros al mes en un piso si un turista puede pagar 250 por noche?

Lo que Javierre-Kohan no comparte es la idea de que el turismo masivo es consecuencia directa de la democratización de los viajes: «No se puede hablar de democratización porque viajar no es un derecho básico, es más bien un privilegio. En cambio, mover y alojar a personas es un gran negocio. La oferta crea la demanda».

Y si el germen de la situación es marcadamente económico, la solución, en su opinión, pasa por lo político: «El municipalismo, creo, es la gran esperanza. Un municipalismo que se dedique a las personas no a los grandes holdings ni al IBEX 35. Se puede, es una cuestión de voluntad y de tiempo, pero es necesario votar por equipos municipales que quieran hacerlo».

Sobre si durante sus sesiones de trabajo ha sido pillado o reprendido por algún turista que no quería ser fotografiado, Javierre-Kohan asegura que no: «Al final, todo el mundo hace fotos en los lugares turísticos. Además yo voy con un teleobjetivo, no quiero interactuar, quiero actitudes banales, normales…»

Lo que sí reconoce es haber sido tachado de turismófobo en más de una ocasión. «La turismofobia es un palabro inventado por el lobby turístico para desactivar a los militantes de asociaciones contra el turismo, a la voz disonante contra el mensaje único del ayuntamiento durante 30 años». El objetivo del nuevo concepto, «ridiculizar, acusar, enfrentar al que ni más ni menos lucha contra un problema», concluye.

A través de la exposición Mass Tourism, de Javierre-Kohan, el turismo masivo, como fenómeno urbano, es uno de los temas presentes en la 7ª edición de Urbanbat, festival cultural de urbanismo e innovación social que se celebrará del 21 al 25 de noviembre en Bilbao. El fotógrafo, además, participa en Píldoras Urbanas, micropresentaciones de diversos proyectos e iniciativas urbanas que se llevarán a cabo durante el día 22 de noviembre en Bilborock.

El programa de este año tendrá como tema de fondo el fenómeno de los grandes eventos, su relación con las estrategias de planificación urbana, su impacto sobre el paisaje, la economía y la cultura local.

Los organizadores plantean el evento como un «laboratorio urbano» e invitan a participar en él a profesionales de la gestión urbana, arquitectos, urbanistas, instituciones, investigadores, agentes socio-culturales y promotores de eventos. El objetivo, diseñar estrategias compartidas capaces de garantizar un equilibrio para el entorno y el beneficio para la comunidad local.

* El programa, así como toda la información sobre cómo inscribirse, se puede consultar en la web de Urbanbat.

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En el año 2000, el tráfico en el Aeropuerto de Barcelona-El Prat rondó los 19 millones de viajeros. En 2017, la cifra superó los 47 millones. En Barcelona, hoy, el turismo confina con la plaga. Solo hace falta echar un vistazo a las calles de la ciudad, sobre todo las más céntricas, para comprobarlo.

El fotógrafo Marc Javierre-Kohan (que participa en la próxima edición del festival Urbanbat*) lo hace a menudo, casi siempre acompañado de su cámara. La recopilación de imágenes sobre la incidencia de este fenómeno en la ciudad dio lugar en 2011 a un primer libro, publicado junto al periodista Jesús Martínez, y al que tituló BCN Tourist. Después llegarían otros proyectos similares como Lloret Paradise o Palmatour, entre otros.

«Empezamos BCN Tourist poco después de la inauguración de la nueva terminal del aeropuerto. Fue cuando comencé a ser consciente del este hecho», explica Javierre-Kohan. Martínez y él recorrieron entonces la Barcelona más turística a bordo del típico bus de dos plantas y techo descubierto.

«En los últimos años la degradación ha sido exponencial, sobre todo a partir de los años 2013-2016 con la entrada en vigor de la ley de arrendamientos urbanos y la finalización de los primeros contratos de 3 años y el cierre de centenares de pequeños negocios», explica el fotógrafo.

Barcelona, en su opinión, se ha convertido en algo similar a un parque temático, «una ciudad de ocio cuyos lugares más emblemáticos son ahora sitios que no contribuyen en nada a la mejora del patrimonio cultural ni a la vida cotidiana».

Aunque esto no es algo ajeno a otras ciudades como Roma o París (de hecho, Javierre-Kohan llega a hablar del turismo masivo como un «fenómeno europeo»), Barcelona es, quizás, el ejemplo «más sangrante» al haber visto desfigurado por completo su centro histórico. «Con la gentrificación han desaparecido todas las dinámicas sociales existentes. Los pobres no son bonitos para el turismo. ¿Cómo vas a vivir por 250 euros al mes en un piso si un turista puede pagar 250 por noche?».

El encarecimiento de los alquileres y del nivel de vida, en general, era una consecuencia lógica de este fenómeno, en su opinión. Lo que no esperaba ni él ni muchos otros es que se dieran con tal desmesura.

Rentismo, plusvalías, especulación, falta de regulación de los derechos básicos (como el de acceso a una vivienda digna) por parte de las autoridades… Las causas a las que achacar la situación podrían ordenarse como una nube de etiquetas con un denominador común: «el neoliberalismo y la oferta/demanda» que, según el fotógrafo, «pasan por delante de las personas y de sus vidas».

Con la gentrificación han desaparecido todas las dinámicas sociales existentes. Los pobres no son bonitos para el turismo. ¿Cómo vas a vivir por 250 euros al mes en un piso si un turista puede pagar 250 por noche?

Lo que Javierre-Kohan no comparte es la idea de que el turismo masivo es consecuencia directa de la democratización de los viajes: «No se puede hablar de democratización porque viajar no es un derecho básico, es más bien un privilegio. En cambio, mover y alojar a personas es un gran negocio. La oferta crea la demanda».

Y si el germen de la situación es marcadamente económico, la solución, en su opinión, pasa por lo político: «El municipalismo, creo, es la gran esperanza. Un municipalismo que se dedique a las personas no a los grandes holdings ni al IBEX 35. Se puede, es una cuestión de voluntad y de tiempo, pero es necesario votar por equipos municipales que quieran hacerlo».

Sobre si durante sus sesiones de trabajo ha sido pillado o reprendido por algún turista que no quería ser fotografiado, Javierre-Kohan asegura que no: «Al final, todo el mundo hace fotos en los lugares turísticos. Además yo voy con un teleobjetivo, no quiero interactuar, quiero actitudes banales, normales…»

Lo que sí reconoce es haber sido tachado de turismófobo en más de una ocasión. «La turismofobia es un palabro inventado por el lobby turístico para desactivar a los militantes de asociaciones contra el turismo, a la voz disonante contra el mensaje único del ayuntamiento durante 30 años». El objetivo del nuevo concepto, «ridiculizar, acusar, enfrentar al que ni más ni menos lucha contra un problema», concluye.

A través de la exposición Mass Tourism, de Javierre-Kohan, el turismo masivo, como fenómeno urbano, es uno de los temas presentes en la 7ª edición de Urbanbat, festival cultural de urbanismo e innovación social que se celebrará del 21 al 25 de noviembre en Bilbao. El fotógrafo, además, participa en Píldoras Urbanas, micropresentaciones de diversos proyectos e iniciativas urbanas que se llevarán a cabo durante el día 22 de noviembre en Bilborock.

El programa de este año tendrá como tema de fondo el fenómeno de los grandes eventos, su relación con las estrategias de planificación urbana, su impacto sobre el paisaje, la economía y la cultura local.

Los organizadores plantean el evento como un «laboratorio urbano» e invitan a participar en él a profesionales de la gestión urbana, arquitectos, urbanistas, instituciones, investigadores, agentes socio-culturales y promotores de eventos. El objetivo, diseñar estrategias compartidas capaces de garantizar un equilibrio para el entorno y el beneficio para la comunidad local.

* El programa, así como toda la información sobre cómo inscribirse, se puede consultar en la web de Urbanbat.

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