6 de febrero 2017    /   CREATIVIDAD
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Si sufres ansiedad, rétate a mirar estas fotos

6 de febrero 2017    /   CREATIVIDAD     por          
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Las imágenes de la fotógrafa neoyorquina Joanne Leah son perturbadoras. Coloridas, sí; llenas de impactantes texturas, también, pero quizá no bellas. ¿Debe el arte tender a la belleza? Según la artista, «la belleza es subjetiva. El arte tiene que enganchar, hacernos pensar y abrir nuestra imaginación». Ella sigue esa definición a rajatabla.

Durante la observación de casi todas ellas, el espectador siente ganas de arreglar algo: ya sea envolver en una toalla el cabello empapado de la modelo, limpiar la materia gelatinosa que la cubre o desatar los nudos que la comprimen. Las fotos parecen pedir esas acciones a gritos, y la imposibilidad de participar en ellas genera una constante sensación de ansiedad. «Yo misma me defino como una persona ansiosa bajo ciertas circunstancias», dice Leah. «Dirigiéndome a una sesión de fotos, algunas veces he deseado en secreto que el modelo cancelara o no apareciera».

Algunas veces he deseado en secreto que el modelo cancelara o no apareciera

did-you-ever-stick-your-tongue-out-and-stare-at-it-in-a-mirror

Did you ever stick your tongue out and stare at it in a mirror

golden-hour

Golden hour

the-same-butt-different

The same butt different

Sus sesiones se parecen, dice, a una relación a corto plazo muy íntima con un extraño, ya que ella pone «límites a encontrar confianza mutua». «Definitivamente, el rechazo ocurre, pero algunas de mis relaciones colaborativas han florecido y durado muchos años. Algunos de mis sujetos que sufrían ansiedad han descrito las sesiones como “terapéuticas”».

Su método de creación emula «el método científico de investigación». La artista recolecta artículos, comida, líquidos, colores y «sujetos humanos». «Cada color, concepto, objeto y sujeto es elegido cuidadosamente, alineado con mi visión subconsciente». Después, documenta «secuencias de movimiento e interacción». También ha empezado a crear loops de vídeo usando sus imágenes estáticas.

Algunos de mis sujetos que sufrían ansiedad han descrito las sesiones como “terapéuticas”

Así es como llega a esas imágenes incómodas e hipnóticas: «con cada imagen quiero crear una experiencia externa al cuerpo a partir de un sentimiento de confinamiento y restricción, ya sea a través de la composición, la ubicación física o la cualidad táctica de los materiales usados. Cuando trabajo con el cuerpo de una persona, me hago preguntas: “¿Cómo reacciona la gente normalmente a los cuerpos, los fluidos y la carnalidad? ¿Hay algo más dentro de esa carne, algo más profundo? ¿Cómo pueden cambiar las percepciones?»

price-less

Price less

noodles

Noodles

drumsticks

Drumsticks

Algo curioso en el trabajo de Joanne Leah es la evolución de colecciones en las que predominaba la oscuridad a sus actuales trabajos repletos de colores chillones. La estética actual de sus fotos es, según la autora, resultado de «cinco años de experimentación y fallos». Al principio, era «tímida» con sus ideas y pedía a extraños «desnudarse y posar en posturas incómodas» mientras ella «ponía sustancias misteriosas en sus cuerpos». Después, procesaba cada imagen para que pareciera oscura y discreta. «Tras aceptar las ideas que emergen de mi cerebro alocado, puedo por fin sentir la confianza suficiente como para mostrarme claramente». Otra diferencia con su trabajo previo es que las imágenes actuales están en continua evolución «y tratan más sobre el propio proceso de crearlas» que sobre el resultado final.

leah

The whole

La biografía que se encuentra en su página web es desconcertante. Se trata de un relato de un día de invierno en el que una Joanne niña se desvió de su camino habitual en el bosque cercano a su casa y acabó haciéndose la muerta en el suelo para salvarse de una manada de perros salvajes. «Es una combinación de dos historias de mi infancia. Me estuve peleando con su escritura durante seis meses. Estaba aburrida de leer las típicas biografías y pensé en contar una historia sobre de dónde vengo y quién soy».

Esa inusual biografía no es lo único que muestra los primeros años de la fotógrafa. La adolescencia de Leah también está retratada, de alguna forma, en cada una de sus obras. «Mis imágenes tratan de experiencias personales con lo irreal, de actos de rebeldía y de voyeurismo psicodélico que repetí con frecuencia cuando era adolescente. Tomaba LSD, iba a raves y mi madre me hacía acudir a un grupo católico los domingos por la mañana, cuando todavía estaba alucinando. Así que las imágenes están basadas en ese mundo: ritualista, aislado, atrapado, separado, extraño, infantil y de algún modo violento».

Joanne Leah considera que usar las redes sociales es «como tener una extensión digital de su estudio», ya que en ellas ha encontrado muchas temáticas. «Las redes sociales son un espacio para conectar con la gente y compartir ideas». Sus trabajos tienen un poco de otras artes, «como la escultura y las artes escénicas». Si tuviera que quedarse con una de sus fotos, sería Soul sole: una imagen de la planta de un pie manchada con una capa de papel dorado que descansa sobre un fondo de un rojo intenso.

leah

Soul Sole

blue-crotch-study

Blue crotch study

leah

America, please stop being so fucking terrifying

i-couldnt-help-it

I couldn´t help it

Foto de portada: Reproduction of the mouth

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Las imágenes de la fotógrafa neoyorquina Joanne Leah son perturbadoras. Coloridas, sí; llenas de impactantes texturas, también, pero quizá no bellas. ¿Debe el arte tender a la belleza? Según la artista, «la belleza es subjetiva. El arte tiene que enganchar, hacernos pensar y abrir nuestra imaginación». Ella sigue esa definición a rajatabla.

Durante la observación de casi todas ellas, el espectador siente ganas de arreglar algo: ya sea envolver en una toalla el cabello empapado de la modelo, limpiar la materia gelatinosa que la cubre o desatar los nudos que la comprimen. Las fotos parecen pedir esas acciones a gritos, y la imposibilidad de participar en ellas genera una constante sensación de ansiedad. «Yo misma me defino como una persona ansiosa bajo ciertas circunstancias», dice Leah. «Dirigiéndome a una sesión de fotos, algunas veces he deseado en secreto que el modelo cancelara o no apareciera».

Algunas veces he deseado en secreto que el modelo cancelara o no apareciera

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Did you ever stick your tongue out and stare at it in a mirror

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Golden hour

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Sus sesiones se parecen, dice, a una relación a corto plazo muy íntima con un extraño, ya que ella pone «límites a encontrar confianza mutua». «Definitivamente, el rechazo ocurre, pero algunas de mis relaciones colaborativas han florecido y durado muchos años. Algunos de mis sujetos que sufrían ansiedad han descrito las sesiones como “terapéuticas”».

Su método de creación emula «el método científico de investigación». La artista recolecta artículos, comida, líquidos, colores y «sujetos humanos». «Cada color, concepto, objeto y sujeto es elegido cuidadosamente, alineado con mi visión subconsciente». Después, documenta «secuencias de movimiento e interacción». También ha empezado a crear loops de vídeo usando sus imágenes estáticas.

Algunos de mis sujetos que sufrían ansiedad han descrito las sesiones como “terapéuticas”

Así es como llega a esas imágenes incómodas e hipnóticas: «con cada imagen quiero crear una experiencia externa al cuerpo a partir de un sentimiento de confinamiento y restricción, ya sea a través de la composición, la ubicación física o la cualidad táctica de los materiales usados. Cuando trabajo con el cuerpo de una persona, me hago preguntas: “¿Cómo reacciona la gente normalmente a los cuerpos, los fluidos y la carnalidad? ¿Hay algo más dentro de esa carne, algo más profundo? ¿Cómo pueden cambiar las percepciones?»

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Drumsticks

Algo curioso en el trabajo de Joanne Leah es la evolución de colecciones en las que predominaba la oscuridad a sus actuales trabajos repletos de colores chillones. La estética actual de sus fotos es, según la autora, resultado de «cinco años de experimentación y fallos». Al principio, era «tímida» con sus ideas y pedía a extraños «desnudarse y posar en posturas incómodas» mientras ella «ponía sustancias misteriosas en sus cuerpos». Después, procesaba cada imagen para que pareciera oscura y discreta. «Tras aceptar las ideas que emergen de mi cerebro alocado, puedo por fin sentir la confianza suficiente como para mostrarme claramente». Otra diferencia con su trabajo previo es que las imágenes actuales están en continua evolución «y tratan más sobre el propio proceso de crearlas» que sobre el resultado final.

leah

The whole

La biografía que se encuentra en su página web es desconcertante. Se trata de un relato de un día de invierno en el que una Joanne niña se desvió de su camino habitual en el bosque cercano a su casa y acabó haciéndose la muerta en el suelo para salvarse de una manada de perros salvajes. «Es una combinación de dos historias de mi infancia. Me estuve peleando con su escritura durante seis meses. Estaba aburrida de leer las típicas biografías y pensé en contar una historia sobre de dónde vengo y quién soy».

Esa inusual biografía no es lo único que muestra los primeros años de la fotógrafa. La adolescencia de Leah también está retratada, de alguna forma, en cada una de sus obras. «Mis imágenes tratan de experiencias personales con lo irreal, de actos de rebeldía y de voyeurismo psicodélico que repetí con frecuencia cuando era adolescente. Tomaba LSD, iba a raves y mi madre me hacía acudir a un grupo católico los domingos por la mañana, cuando todavía estaba alucinando. Así que las imágenes están basadas en ese mundo: ritualista, aislado, atrapado, separado, extraño, infantil y de algún modo violento».

Joanne Leah considera que usar las redes sociales es «como tener una extensión digital de su estudio», ya que en ellas ha encontrado muchas temáticas. «Las redes sociales son un espacio para conectar con la gente y compartir ideas». Sus trabajos tienen un poco de otras artes, «como la escultura y las artes escénicas». Si tuviera que quedarse con una de sus fotos, sería Soul sole: una imagen de la planta de un pie manchada con una capa de papel dorado que descansa sobre un fondo de un rojo intenso.

leah

Soul Sole

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Blue crotch study

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Foto de portada: Reproduction of the mouth

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Opiniones 5
  • Bueno, no me gusta ver a ninguna persona animal o planta maniatada/o, pero como el arte lo justifica todo, digamos que al ser de colorines parecen menos cuerdas, en fin, el huevo en la boca con esa purpurina en los labios es mas bien vomitivo, para mi, pero son todas interesantes. Y que puñeta, son solo fotos. Al final la modelo, se viste y se va a casita. :-)p

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