25 de octubre 2022    /   CINE/TV
por
Ilustración  Nora García

Labordeta: lecciones de vida de un hombre sin más

25 de octubre 2022    /   CINE/TV     por        Ilustración  Nora García
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Quizá por lo que más se recuerde a un personaje como José Antonio Labordeta sea por mandar a la mierda a la bancada del PP más marrullero en el Congreso de los Diputados durante su etapa como político de la CHA (Chunta Aragonesista). Pero él era mucho más que eso. Era profesor, era músico y cantautor (¡qué osadía hablar de un cantautor en tiempos de reguetón!) y, por encima de todo, poeta. Eso, cuenta su hija Paula, es lo que más deseaba ser.

Ella, junto a Gaizka Urresti, ha dirigido el documental Labordeta, un hombre sin más en el que hace un recorrido por la trayectoria vital y profesional de su padre, al que define como «un tipo extraordinario» que fue mucho más que un cantautor.

José Antonio Labordeta

Jose Antonio Labordeta
Los directores del documental, Gaizka Urresti y Paula Labordeta

Quizá sea esa la faceta más conocida de este aragonés universal que pasó por el mundo con paso firme pero de manera discreta, como solo los grandes saben hacer.

Toda la vida de Labordeta fue una lucha, pero no en solitario. Y esa es una de las grandes lecciones que nos dejó. Si algo tenía claro es que no se puede pelear solo si se quiere llegar lejos. «Él no entendía los individualismos, le horrorizaban», explica Paula Labordeta. «La lucha siempre la hizo en compañía de gente y creía que la lucha tenía que ser global para llegar a un punto».

Jose Antonio Labordeta

«Él decía en una entrevista que primero hay que ser demócrata y reivindicar la ciudadanía, la democracia», comenta por su parte Gaizka Urresti. «Luego ya eliges si eres de izquierdas o de derechas, pero hay que respetar el juego. Y hablaba del sentido del humor, que también era importante. Él tenía ese sentido del humor que le permitía tener amigos en ambos lados de la bancada. El sentido del humor y la humanidad es lo que acerca posturas».

Pero también la curiosidad, añade Paula, algo que era innato en su padre y que le llevaba a interesarse por cualquier persona, fuera cual fuera su pensamiento. Labordeta sabía escuchar, cualidad que tenemos bastante olvidada hoy en día.

Jose Antonio Labordeta

Ese interés por las personas le llevó a unir a diferentes generaciones. «Le interesaba mucho y aprendía mucho también de la gente más joven. Él siempre decía que no te puedes estancar en tu generación y estar todo el día hablando de tu movida, sino que hay que aprender de los que vienen detrás», aclara su hija y directora del documental. Por eso, a pesar de cumplirse ahora 12 años de su muerte, sigue siendo un personaje actual que podría enganchar a esas generaciones que no saben quién fue.

Al fin y al cabo, él ya hablaba de las mismas cosas que ahora nos parecen tan novedosas: la sostenibilidad, la naturaleza, la ecología, la España vaciada… Y no fue al final de su vida cuando tocó estos temas. Ya lo hizo en los años 60, lo que le convierte en un adelantado para su época.

Jose Antonio Labordeta

El hilo narrativo en la película que le conecta con los jóvenes de hoy son sus nietas. Como ellas, como tantos chicos y chicas de 15 y 20 años, también ese joven Labordeta de los años 60 y 70 buscaba su voz y mostraba sus dudas de cara al futuro. «Y ese viaje puede empatizar con cualquier joven que se está preguntando y buscando cuál es su futuro, cuál es su lugar en el mundo, su lucha…», recalca Gaizka Urresti.

Jose Antonio Labordeta

Los otros dos hilos narrativos que nos guían por este viaje al universo de Labordeta son su mujer, Juana, y un diario personal del artista que descubrió la familia entre las cosas que conservaban de él en la fundación que lleva su nombre. Gracias a él y al testimonio de su esposa y de sus hijas, vamos descubriendo a un hombre normal, con sus altos y bajos, reflexivo y tenaz, que sigue su camino sin desviarse a pesar del ruido y del viento. Y aprendemos junto a él el valor de la amistad, la importancia de no dejarse llevar por los cantos de sirena y no tener miedo a dejar de hacer aquello que no nos llena.

Jose Antonio Labordeta

Para su hija Paula, la principal enseñanza que nos regaló Labordeta se resume en una frase: no te bajes del camino. «Haz lo que quieras hacer, seas poeta, escritor, profesor…, pero mantén un camino, un rumbo fijo. No lo abandones y lucha. Lucha mucho, porque la vida es muy complicada. Por mucho que tengas todo en contra, tienes que luchar. Habrá veces que lo conseguirás y otras que no. Lo que aprendes de Labordeta es cómo estaba colocado en el mundo».

Jose Antonio Labordeta

No reblar. Ese es el aragonesismo que define a José Antonio Labordeta según Urresti. «Seguir, lo importante es el viaje, el camino. Que luego llega la libertad, quizá. Es un destino y hay que seguir luchando. Ese es el ejemplo». «Y aceptar todo lo que te traiga ese camino», concluye.

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Quizá por lo que más se recuerde a un personaje como José Antonio Labordeta sea por mandar a la mierda a la bancada del PP más marrullero en el Congreso de los Diputados durante su etapa como político de la CHA (Chunta Aragonesista). Pero él era mucho más que eso. Era profesor, era músico y cantautor (¡qué osadía hablar de un cantautor en tiempos de reguetón!) y, por encima de todo, poeta. Eso, cuenta su hija Paula, es lo que más deseaba ser.

Ella, junto a Gaizka Urresti, ha dirigido el documental Labordeta, un hombre sin más en el que hace un recorrido por la trayectoria vital y profesional de su padre, al que define como «un tipo extraordinario» que fue mucho más que un cantautor.

José Antonio Labordeta

Jose Antonio Labordeta
Los directores del documental, Gaizka Urresti y Paula Labordeta

Quizá sea esa la faceta más conocida de este aragonés universal que pasó por el mundo con paso firme pero de manera discreta, como solo los grandes saben hacer.

Toda la vida de Labordeta fue una lucha, pero no en solitario. Y esa es una de las grandes lecciones que nos dejó. Si algo tenía claro es que no se puede pelear solo si se quiere llegar lejos. «Él no entendía los individualismos, le horrorizaban», explica Paula Labordeta. «La lucha siempre la hizo en compañía de gente y creía que la lucha tenía que ser global para llegar a un punto».

Jose Antonio Labordeta

«Él decía en una entrevista que primero hay que ser demócrata y reivindicar la ciudadanía, la democracia», comenta por su parte Gaizka Urresti. «Luego ya eliges si eres de izquierdas o de derechas, pero hay que respetar el juego. Y hablaba del sentido del humor, que también era importante. Él tenía ese sentido del humor que le permitía tener amigos en ambos lados de la bancada. El sentido del humor y la humanidad es lo que acerca posturas».

Pero también la curiosidad, añade Paula, algo que era innato en su padre y que le llevaba a interesarse por cualquier persona, fuera cual fuera su pensamiento. Labordeta sabía escuchar, cualidad que tenemos bastante olvidada hoy en día.

Jose Antonio Labordeta

Ese interés por las personas le llevó a unir a diferentes generaciones. «Le interesaba mucho y aprendía mucho también de la gente más joven. Él siempre decía que no te puedes estancar en tu generación y estar todo el día hablando de tu movida, sino que hay que aprender de los que vienen detrás», aclara su hija y directora del documental. Por eso, a pesar de cumplirse ahora 12 años de su muerte, sigue siendo un personaje actual que podría enganchar a esas generaciones que no saben quién fue.

Al fin y al cabo, él ya hablaba de las mismas cosas que ahora nos parecen tan novedosas: la sostenibilidad, la naturaleza, la ecología, la España vaciada… Y no fue al final de su vida cuando tocó estos temas. Ya lo hizo en los años 60, lo que le convierte en un adelantado para su época.

Jose Antonio Labordeta

El hilo narrativo en la película que le conecta con los jóvenes de hoy son sus nietas. Como ellas, como tantos chicos y chicas de 15 y 20 años, también ese joven Labordeta de los años 60 y 70 buscaba su voz y mostraba sus dudas de cara al futuro. «Y ese viaje puede empatizar con cualquier joven que se está preguntando y buscando cuál es su futuro, cuál es su lugar en el mundo, su lucha…», recalca Gaizka Urresti.

Jose Antonio Labordeta

Los otros dos hilos narrativos que nos guían por este viaje al universo de Labordeta son su mujer, Juana, y un diario personal del artista que descubrió la familia entre las cosas que conservaban de él en la fundación que lleva su nombre. Gracias a él y al testimonio de su esposa y de sus hijas, vamos descubriendo a un hombre normal, con sus altos y bajos, reflexivo y tenaz, que sigue su camino sin desviarse a pesar del ruido y del viento. Y aprendemos junto a él el valor de la amistad, la importancia de no dejarse llevar por los cantos de sirena y no tener miedo a dejar de hacer aquello que no nos llena.

Jose Antonio Labordeta

Para su hija Paula, la principal enseñanza que nos regaló Labordeta se resume en una frase: no te bajes del camino. «Haz lo que quieras hacer, seas poeta, escritor, profesor…, pero mantén un camino, un rumbo fijo. No lo abandones y lucha. Lucha mucho, porque la vida es muy complicada. Por mucho que tengas todo en contra, tienes que luchar. Habrá veces que lo conseguirás y otras que no. Lo que aprendes de Labordeta es cómo estaba colocado en el mundo».

Jose Antonio Labordeta

No reblar. Ese es el aragonesismo que define a José Antonio Labordeta según Urresti. «Seguir, lo importante es el viaje, el camino. Que luego llega la libertad, quizá. Es un destino y hay que seguir luchando. Ese es el ejemplo». «Y aceptar todo lo que te traiga ese camino», concluye.

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