BRANDED CONTENT
JOYclub

BRANDED CONTENT
JOYclub
25 de noviembre 2020    /   BRANDED CONTENT
Fotos  Taras Chernus para Unsplash

JOYclub: No, el mundo swinger ya no es solo para unos pocos

25 de noviembre 2020    /   BRANDED CONTENT            Fotos  Taras Chernus para Unsplash
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Cuando se busca una imagen que evoque sexo, por algún motivo acabamos
encontrando objetos como esposas, pintalabios rojos, tacones altos y lencería de lujo.

Siendo sinceros, la vida sexual de la gran mayoría tiene más que ver con hacerlo con los calcetines puestos y con sábanas de franela. Aun así, el imaginario colectivo tiende a adornar las cosas. Nos gusta seguir dando ese halo de misterio a algo que, en realidad, hace todo el mundo.

Algo así pasa con el mundo swinger y el de intercambios de parejas. Nos imaginamos las orgías como un mundo oscuro, en locales casi prohibidos y con cuerpos sacados de un anuncio de modelos. O al menos eso nos muestra la ficción. Pero no deja de ser un poco lo mismo, se da un halo de misterio a algo que hace con toda la naturalidad mucha más gente de la que pensamos.

JOYclub es una comunidad online a través de la cual sus usuarios pueden informarse sobre eventos eróticos, swingers y fetiches que están ocurriendo cerca de ellos. A través de la plataforma, los usuarios pueden contactar con personas con fetiches, fantasías y deseos similares.

Además, la comunidad también ofrece un foro con más de 24 millones de comentarios donde los usuarios intercambian experiencias e información sobre sexo, fetichismo, poliamor y placer en un espacio seguro y respetuoso.

Un abordaje desde la naturalidad

El mundo swinger ya no es solo para unos pocos. Cada vez son más las parejas que se deciden a romper mitos y prejuicios en busca de nuevas experiencias.

Las ganas de disfrutar del sexo y de probar cosas nuevas no son exclusivas de ningún colectivo. «Muchas parejas preguntan por ese tema, sienten curiosidad y les gustaría iniciarse en ello. Otras parejas, cuando vienen a consulta, ya están metidas en el mundo swinger y vienen a consultarme por ese u otros temas que no tienen por qué tener nada que ver», relata la sexóloga Ana Lombardía para ejemplificar cómo el intercambio de parejas se trata en consulta como cualquier otra cuestión.

Eso sí, a veces es en consulta donde se expresa este deseo para saber cómo gestionarlo en pareja. «Los motivos por los que deciden realizar intercambio de parejas pueden ser muy variados: a veces lo hacen por curiosidad, por abrirse a nuevas personas y relaciones, por compartir una fantasía, por animar una vida sexual de pareja de largo recorrido…».

Aunque, en lo que muchas parejas coinciden, es en la necesidad de innovar, pero hacerlo juntos. «Para muchas parejas es la forma de abrir la relación a otras personas pero, a la vez, hacerlo juntos, de forma compartida». Porque, para quien es capaz de hacer el ejercicio de separar amor y sexo, ver disfrutar a su pareja con otras personas puede formar parte del placer propio.

joyclub-swingers-2
Foto de Vidar Nordli-Mathisen para Unsplash

Experiencias personales

Puede que haya quien piense que lo que se cuenta en consulta a una sexóloga no es lo que se contaría a un amigo. Por eso, todo sería mucho más sencillo si este tema dejara de ser un tabú; que pudiéramos contar nuestra experiencia en un local swinger sin miedo a lo que pudieran pensar, al igular que, en un momento dado, contamos un detalle personal después de unas copas o unas cervezas. Seguro que habría unos cuantos con muchas preguntas y otros con experiencia que aportar.

Es el caso de Cecilia Joyce, usuaria de JOYclub, una red social del mundo liberal. Porque si hay redes para solteros que buscan pareja, o casados que buscan aventuras, tiene todo el sentido que haya redes sociales para parejas que buscan alguien más con quien pasarlo bien.

«Las parejas liberales todavía se esconden y, en redes sociales, pocos publican fotos de cara en sus perfiles», explica esta usuaria. Como ella misma cuenta, parece que hemos aceptado que haya diferentes orientaciones sexuales, pero todavía se nos atraganta la monogamia.

Algo que choca con la realidad, puesto que según el libro Dime lo que quieres: la ciencia del deseo sexual, del psicólogo Justin Lehmiller, tener sexo en grupo es una de las fantasías sexuales más comunes.

No solo lo dice este experto, diferentes estudios publicados sobre el tema
coinciden en que el sexo con varias personas es una fantasía recurrente, sobre todo en hombres. «Aun así, sólo unos pocos hacemos realidad estas fantasías. Eso sí, siempre de forma muy prudente y escondiéndonos. Creo que deberíamos afrontar con más naturalidad nuestros deseos y, así, podríamos ser más libres».

No hay que olvidar que bestsellers en España como la trilogía Pídeme lo que quieras, de Megan Maxwell (la versión española de Cincuenta sombras de Grey), versaba precisamente sobre experiencias sexuales en el mundo liberal.

Las orgías también protagonizaban recientemente parte de la trama de Instinto, una serie, también española, pensada precisamente
para atraer a las masas con los desnudos del actor Mario Casas.

Ambos coinciden en que son productos muy comerciales y para población española. Esto demuestra que el interés popular por este tema, existir, existe. Aunque a algunos les cueste más admitirlo que a otros.

Mitos a derribar

El problema de estos productos es que, como recordábamos al principio, adornan en exceso el mundo de las orgías, tríos e intercambios. Gente con dinero, clubs exclusivos, cuerpos esculturales. ¿Algo fuera del alcance de los deseos carnales más populares? «No, en realidad no hay un ‘tipo de persona swinger‘. De hecho, aunque siempre se ha creído que la mayoría de los liberales eran gente de mediana edad, cada vez nos encontramos con más personas jóvenes que comparten el estilo de vida swinger», insiste Cecilia Joyce.

No hay un perfil por clase social ni por edad, pero tampoco por anatomía. «En los entornos liberales hay la misma diversidad de cuerpos que encontramos en cualquier otro entorno de la vida social. Nos encontramos con personas de cualquier color, tamaño, peso… ¡La diversidad impera!».

Otro de los mitos, o más bien creencia a debatir, es que uno de los miembros de la pareja acude por contentar al otro. Lo importante del mundo liberal es precisamente compartir una experiencia que sea consensuada y deseada por ambos. Si no, nunca saldrá bien. Y puede que, además, haya sorpresas. «A veces sucede que uno de los dos miembros de la pareja tenga más ganas que el otro de hacerlo… y que al final el que iba con más reticencias sea el que más disfrute y el que más seguro y confiado se sienta en la situación. Mientras que, a veces, el que iba más confiado se encuentre más nervioso e inseguro cuando llega el momento», aporta Ana Lombardía, respecto a las situaciones que se cuentan en consulta.

Por eso, para dar el paso hay que dejar de fijarse en las películas y valorar la
opción como una posibilidad real, con todo lo bueno y lo malo que vayamos a tener que manejar. «Es importante gestionarlo bien para evitar riesgos, sobre todo los celos y las inseguridades derivadas de ver a tu pareja disfrutando sexualmente con otra persona». Aunque lo que es un agobio para unos, puede ser un fetiche para otros. Todo depende de ser sincero no solo con la pareja, sino con uno mismo, para empezar.

JOYclub es una comunidad online a través de la cual sus usuarios pueden informarse sobre eventos eróticos, swingers y fetiches que están ocurriendo cerca de ellos. A través de la plataforma, los usuarios pueden contactar con personas con fetiches, fantasías y deseos similares.

Además, la comunidad también ofrece un foro con más de 24 millones de comentarios donde los usuarios intercambian experiencias e información sobre sexo, fetichismo, poliamor y placer en un espacio seguro y respetuoso.

Cuando se busca una imagen que evoque sexo, por algún motivo acabamos
encontrando objetos como esposas, pintalabios rojos, tacones altos y lencería de lujo.

Siendo sinceros, la vida sexual de la gran mayoría tiene más que ver con hacerlo con los calcetines puestos y con sábanas de franela. Aun así, el imaginario colectivo tiende a adornar las cosas. Nos gusta seguir dando ese halo de misterio a algo que, en realidad, hace todo el mundo.

Algo así pasa con el mundo swinger y el de intercambios de parejas. Nos imaginamos las orgías como un mundo oscuro, en locales casi prohibidos y con cuerpos sacados de un anuncio de modelos. O al menos eso nos muestra la ficción. Pero no deja de ser un poco lo mismo, se da un halo de misterio a algo que hace con toda la naturalidad mucha más gente de la que pensamos.

JOYclub es una comunidad online a través de la cual sus usuarios pueden informarse sobre eventos eróticos, swingers y fetiches que están ocurriendo cerca de ellos. A través de la plataforma, los usuarios pueden contactar con personas con fetiches, fantasías y deseos similares.

Además, la comunidad también ofrece un foro con más de 24 millones de comentarios donde los usuarios intercambian experiencias e información sobre sexo, fetichismo, poliamor y placer en un espacio seguro y respetuoso.

Un abordaje desde la naturalidad

El mundo swinger ya no es solo para unos pocos. Cada vez son más las parejas que se deciden a romper mitos y prejuicios en busca de nuevas experiencias.

Las ganas de disfrutar del sexo y de probar cosas nuevas no son exclusivas de ningún colectivo. «Muchas parejas preguntan por ese tema, sienten curiosidad y les gustaría iniciarse en ello. Otras parejas, cuando vienen a consulta, ya están metidas en el mundo swinger y vienen a consultarme por ese u otros temas que no tienen por qué tener nada que ver», relata la sexóloga Ana Lombardía para ejemplificar cómo el intercambio de parejas se trata en consulta como cualquier otra cuestión.

Eso sí, a veces es en consulta donde se expresa este deseo para saber cómo gestionarlo en pareja. «Los motivos por los que deciden realizar intercambio de parejas pueden ser muy variados: a veces lo hacen por curiosidad, por abrirse a nuevas personas y relaciones, por compartir una fantasía, por animar una vida sexual de pareja de largo recorrido…».

Aunque, en lo que muchas parejas coinciden, es en la necesidad de innovar, pero hacerlo juntos. «Para muchas parejas es la forma de abrir la relación a otras personas pero, a la vez, hacerlo juntos, de forma compartida». Porque, para quien es capaz de hacer el ejercicio de separar amor y sexo, ver disfrutar a su pareja con otras personas puede formar parte del placer propio.

joyclub-swingers-2
Foto de Vidar Nordli-Mathisen para Unsplash

Experiencias personales

Puede que haya quien piense que lo que se cuenta en consulta a una sexóloga no es lo que se contaría a un amigo. Por eso, todo sería mucho más sencillo si este tema dejara de ser un tabú; que pudiéramos contar nuestra experiencia en un local swinger sin miedo a lo que pudieran pensar, al igular que, en un momento dado, contamos un detalle personal después de unas copas o unas cervezas. Seguro que habría unos cuantos con muchas preguntas y otros con experiencia que aportar.

Es el caso de Cecilia Joyce, usuaria de JOYclub, una red social del mundo liberal. Porque si hay redes para solteros que buscan pareja, o casados que buscan aventuras, tiene todo el sentido que haya redes sociales para parejas que buscan alguien más con quien pasarlo bien.

«Las parejas liberales todavía se esconden y, en redes sociales, pocos publican fotos de cara en sus perfiles», explica esta usuaria. Como ella misma cuenta, parece que hemos aceptado que haya diferentes orientaciones sexuales, pero todavía se nos atraganta la monogamia.

Algo que choca con la realidad, puesto que según el libro Dime lo que quieres: la ciencia del deseo sexual, del psicólogo Justin Lehmiller, tener sexo en grupo es una de las fantasías sexuales más comunes.

No solo lo dice este experto, diferentes estudios publicados sobre el tema
coinciden en que el sexo con varias personas es una fantasía recurrente, sobre todo en hombres. «Aun así, sólo unos pocos hacemos realidad estas fantasías. Eso sí, siempre de forma muy prudente y escondiéndonos. Creo que deberíamos afrontar con más naturalidad nuestros deseos y, así, podríamos ser más libres».

No hay que olvidar que bestsellers en España como la trilogía Pídeme lo que quieras, de Megan Maxwell (la versión española de Cincuenta sombras de Grey), versaba precisamente sobre experiencias sexuales en el mundo liberal.

Las orgías también protagonizaban recientemente parte de la trama de Instinto, una serie, también española, pensada precisamente
para atraer a las masas con los desnudos del actor Mario Casas.

Ambos coinciden en que son productos muy comerciales y para población española. Esto demuestra que el interés popular por este tema, existir, existe. Aunque a algunos les cueste más admitirlo que a otros.

Mitos a derribar

El problema de estos productos es que, como recordábamos al principio, adornan en exceso el mundo de las orgías, tríos e intercambios. Gente con dinero, clubs exclusivos, cuerpos esculturales. ¿Algo fuera del alcance de los deseos carnales más populares? «No, en realidad no hay un ‘tipo de persona swinger‘. De hecho, aunque siempre se ha creído que la mayoría de los liberales eran gente de mediana edad, cada vez nos encontramos con más personas jóvenes que comparten el estilo de vida swinger», insiste Cecilia Joyce.

No hay un perfil por clase social ni por edad, pero tampoco por anatomía. «En los entornos liberales hay la misma diversidad de cuerpos que encontramos en cualquier otro entorno de la vida social. Nos encontramos con personas de cualquier color, tamaño, peso… ¡La diversidad impera!».

Otro de los mitos, o más bien creencia a debatir, es que uno de los miembros de la pareja acude por contentar al otro. Lo importante del mundo liberal es precisamente compartir una experiencia que sea consensuada y deseada por ambos. Si no, nunca saldrá bien. Y puede que, además, haya sorpresas. «A veces sucede que uno de los dos miembros de la pareja tenga más ganas que el otro de hacerlo… y que al final el que iba con más reticencias sea el que más disfrute y el que más seguro y confiado se sienta en la situación. Mientras que, a veces, el que iba más confiado se encuentre más nervioso e inseguro cuando llega el momento», aporta Ana Lombardía, respecto a las situaciones que se cuentan en consulta.

Por eso, para dar el paso hay que dejar de fijarse en las películas y valorar la
opción como una posibilidad real, con todo lo bueno y lo malo que vayamos a tener que manejar. «Es importante gestionarlo bien para evitar riesgos, sobre todo los celos y las inseguridades derivadas de ver a tu pareja disfrutando sexualmente con otra persona». Aunque lo que es un agobio para unos, puede ser un fetiche para otros. Todo depende de ser sincero no solo con la pareja, sino con uno mismo, para empezar.

JOYclub es una comunidad online a través de la cual sus usuarios pueden informarse sobre eventos eróticos, swingers y fetiches que están ocurriendo cerca de ellos. A través de la plataforma, los usuarios pueden contactar con personas con fetiches, fantasías y deseos similares.

Además, la comunidad también ofrece un foro con más de 24 millones de comentarios donde los usuarios intercambian experiencias e información sobre sexo, fetichismo, poliamor y placer en un espacio seguro y respetuoso.

Compártelo twitter facebook whatsapp
El frigorífico que solo se abre con una sonrisa
El doble que irá a la oficina en tu lugar mientras tú trabajas desde casa
Arquitectura sensata para un mundo sucio
El monólogo que ayuda a los jóvenes a identificar la violencia de género llega en libro
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp