23 de octubre 2019    /   CREATIVIDAD
por
 Ink Bad Company

‘Amado sea el que se coge un dedo en una puerta’

Un taller narrativo sobre géneros breves. ¿Cómo contar experiencias en 250 palabras? ¿O qué tienen en común Nietzsche, Lydia Davis, Galeano y Pedro Navaja?

23 de octubre 2019    /   CREATIVIDAD     por          Ink Bad Company
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No es un chiste: «Amado sea el que se coge un dedo en una puerta» es un verso de César Vallejo y transmite una risueña compasión. Al leerlo nos preguntamos si existe una expresión más justa que decir «me cago en Dios» para transmitir una experiencia torpe y dolorosa.

¿Es posible contar de una manera inesperada y justa la pequeña tragedia de «cogerse un dedo en una puerta» y darle otra intensidad y altura?  ¿Cómo narrar acontecimientos más importantes y complejos si no somos capaces de traducir una experiencia tan interjectiva y en apariencia ridícula?

En otro de sus poemas, Vallejo escribe «Un albañil cae del techo, muere y ya no almuerza. ¿Innovar luego el tropo la metáfora?» y nos transmite un dilema moral. En ambos casos se trata de alcanzar el máximo de empatía al narrar experiencias desde la pequeñez.

En el taller de Julio Villanueva Chang, cada alumno ensayará un texto breve a partir de un acontecimiento. El maestro lo asesorará durante su intento de narrar su ensayo personal en clase.

Explicar la brevedad es cuento largo.

Nos pasamos la mayor parte de nuestra vida contando a todo el mundo un momento que nos pasó o del que fuimos testigos. Nos contamos la pérdida de nuestras llaves, una cómica conversación con un taxista, el polémico traje de una chica en un cumpleaños, la titubeante descripción de una flor, el comentario entrecomillas de un político, la muerte de nuestro perro, el triunfo épico de un tenista, un dolor de uñas, el homenaje a alguien que se nos fue. Nos contamos –y callamos– cosas peores.

Todas esas historias suelen ser relatos inconclusos y en pedazos. Nos contamos historias y ensayamos ideas en forma de recuadros y esquinas, en fragmentos. No desde la demagogia de que en esta época de vértigo y distracción ya no tenemos tiempo ni para respirar y que, en consecuencia, hay que narrar en rebanadas –en escenas de realidad–, sino por la convicción de que, querámoslo o no, nuestros cerebros funcionan más o menos así, en dosis y cápsulas discontinuas de emoción, atención y memoria.

La nuestra es una memoria fracturada y sin quiropráctico.

Dentro del artificio de un relato, un fragmento es la forma más natural de narrar y explicarnos un episodio de la realidad.

Lo que llamamos realidad viene a nosotros en forma inacabada, mutante, confusa, quebrada, aparente, interrumpida, zigzagueante, condensada, indecible.

Y nosotros comentamos y explicamos esos fragmentos de la realidad que en el lenguaje del cómic llaman viñetas; esos recuadros en que un autor divide su historieta dibujada en serie, como una realidad recortada y exhibida bajo la lupa o el microscopio de nuestra mirada.

Taller de géneros breves de Julio Villanueva Chang

Para solucionar la urgencia de narrar y explicarnos, lo primero es tener a la vista ejemplos de textos extraordinarios. Desde acontecimientos minúsculos hasta gigantescos. Durante el taller leeremos y discutiremos textos de autores como Nietszche, Wislawa Szymborska, Clarice Lispector, Eduardo Galeano, John Cage, E.M. Cioran, Julio Ramón Ribeyro, Roland Barthes, Anne Carson, Yasmina Reza, Lydia Davis, Sam Sheppard, Jorge Valdano, Luis Jochamowitz, Marta Sanz, Victoria Guerrero, Francis Ponge, Florence Delay, José Carlos Aguero, Artur Domoslavski, Silvina Heguy, Fernando Bryce, Sara Uribe, Frank Báez, José Watanabe, Magaly Solier (siguen firmas).

En la brevedad de un fragmento no se trata tanto de resumir un acontecimiento como de explicarnos una experiencia. En los géneros breves se trata de encender un reflector sobre una parte de la realidad para intentar transmitir el todo de ella. En un título o un poema buscamos alcanzar elocuencia, precisión y emoción. Aunque nos deleitemos con lo categórico y sentencioso, este no es un taller de aforismos ni de memes, sino un taller de cómo elegir un detalle menor para condensar una experiencia mayor. Este detalle es a veces una frase, un diálogo, una paradoja, un gesto, un descubrimiento, una ironía, pero en cualquier caso su relato nos exige producir la historia condensada de una experiencia.

El taller es también una indagación sobre los mecanismos de la memoria. En otras palabras, ¿por qué a veces nos acordamos de una sola escena de una película, o de una sola forma de dar las gracias, o nos descubrimos tarareando una canción que no nos gusta? Este es un taller para explorar y discutir cómo lo contradictorio, lo inefable, lo inconsciente controlan la mayor parte de nuestros actos y asaltan nuestra memoria al margen de nuestra voluntad.

Augusto Roa Bastos prologa un libro titulado Fragmentos y los llama «condensados radiactivos» o «intuiciones del pensamiento». Roa Bastos resume las virtudes del fragmento en estilo, fortaleza y lucidez.

¿Cómo convertir entonces un relato espontáneo, que podríamos llamar «anécdota», en una historia breve y significativa, que podríamos llamar «experiencia», se trate de narrar un acontecimiento histórico o el acto de cogerse un dedo en una puerta?

De eso trata este taller intensivo de 10 horas.

¿Cuándo? Sábado 26 de octubre (de 9.30 a.m. a 7.30 p.m.)

¿Dónde? Librería +Bernat (Calle Buenos Aires, 6, Barcelona)

Precio: 150 euros

Inscripciones: talleresestiquetanegra@gmail.com

JULIO VILLANUEVA CHANG

Es fundador de las revistas Etiqueta Negra y Etiqueta Verde, maestro de la Fundación García Márquez para el Nuevo Periodismo (FNPI) y miembro del Comité Consultivo de Radio Ambulante.org. Fue Premio de Crónicas de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Ha publicado De cerca nadie es normal, una antología de sus perfiles (Ferran Adrià, Gabriel García Márquez, Ryszard Kapuscinski, Juan Diego Flórez y Werner Herzog). Fue editor del libro Messi, de Leonardo Faccio (traducido a quince idiomas).

Historias bajo su dirección o edición han ganado los premios Rey de España de Periodismo, Ortega y Gasset y de la Fundación García Márquez para un Nuevo Periodismo. Ha sido editor invitado en “Cultura/s”, del diario La Vanguardia (Barcelona) y en las revistas Letras Libres (México-España), e Internazionale (Italia).

Ha sido profesor visitante de la maestría en edición de la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha sido expositor en el TEDx Amazonia de Brasil y en las conferencias de periodismo narrativo de la Nieman Foundation at Harvard, en la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijing y en las universidades de Stanford, Columbia y Yale.

Sus textos, traducidos a seis idiomas, han sido publicados en El País Semanal, Folha de S. Paulo, Feuilleton, National Geographic, McSweeney’s, The Believer, Words Without Borders y Dan Du 单读.

Ha sido jurado del Premio Internacional de Cuento Juan Rulfo (Radio Francia Internacional-Instituto Cervantes de París), miembro del Comité de Honor que elige al Jurado del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, y jurado de América Latina en la preselección de candidatos para el Programa de Residencias Artísticas de Rockefeller Foundation en el Bellagio Center.

Hoy es jurado en español del True Story Award, el primer premio de reportaje global que se entregará a reporteros del mundo en más de quince idiomas.

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No es un chiste: «Amado sea el que se coge un dedo en una puerta» es un verso de César Vallejo y transmite una risueña compasión. Al leerlo nos preguntamos si existe una expresión más justa que decir «me cago en Dios» para transmitir una experiencia torpe y dolorosa.

¿Es posible contar de una manera inesperada y justa la pequeña tragedia de «cogerse un dedo en una puerta» y darle otra intensidad y altura?  ¿Cómo narrar acontecimientos más importantes y complejos si no somos capaces de traducir una experiencia tan interjectiva y en apariencia ridícula?

En otro de sus poemas, Vallejo escribe «Un albañil cae del techo, muere y ya no almuerza. ¿Innovar luego el tropo la metáfora?» y nos transmite un dilema moral. En ambos casos se trata de alcanzar el máximo de empatía al narrar experiencias desde la pequeñez.

En el taller de Julio Villanueva Chang, cada alumno ensayará un texto breve a partir de un acontecimiento. El maestro lo asesorará durante su intento de narrar su ensayo personal en clase.

Explicar la brevedad es cuento largo.

Nos pasamos la mayor parte de nuestra vida contando a todo el mundo un momento que nos pasó o del que fuimos testigos. Nos contamos la pérdida de nuestras llaves, una cómica conversación con un taxista, el polémico traje de una chica en un cumpleaños, la titubeante descripción de una flor, el comentario entrecomillas de un político, la muerte de nuestro perro, el triunfo épico de un tenista, un dolor de uñas, el homenaje a alguien que se nos fue. Nos contamos –y callamos– cosas peores.

Todas esas historias suelen ser relatos inconclusos y en pedazos. Nos contamos historias y ensayamos ideas en forma de recuadros y esquinas, en fragmentos. No desde la demagogia de que en esta época de vértigo y distracción ya no tenemos tiempo ni para respirar y que, en consecuencia, hay que narrar en rebanadas –en escenas de realidad–, sino por la convicción de que, querámoslo o no, nuestros cerebros funcionan más o menos así, en dosis y cápsulas discontinuas de emoción, atención y memoria.

La nuestra es una memoria fracturada y sin quiropráctico.

Dentro del artificio de un relato, un fragmento es la forma más natural de narrar y explicarnos un episodio de la realidad.

Lo que llamamos realidad viene a nosotros en forma inacabada, mutante, confusa, quebrada, aparente, interrumpida, zigzagueante, condensada, indecible.

Y nosotros comentamos y explicamos esos fragmentos de la realidad que en el lenguaje del cómic llaman viñetas; esos recuadros en que un autor divide su historieta dibujada en serie, como una realidad recortada y exhibida bajo la lupa o el microscopio de nuestra mirada.

Taller de géneros breves de Julio Villanueva Chang

Para solucionar la urgencia de narrar y explicarnos, lo primero es tener a la vista ejemplos de textos extraordinarios. Desde acontecimientos minúsculos hasta gigantescos. Durante el taller leeremos y discutiremos textos de autores como Nietszche, Wislawa Szymborska, Clarice Lispector, Eduardo Galeano, John Cage, E.M. Cioran, Julio Ramón Ribeyro, Roland Barthes, Anne Carson, Yasmina Reza, Lydia Davis, Sam Sheppard, Jorge Valdano, Luis Jochamowitz, Marta Sanz, Victoria Guerrero, Francis Ponge, Florence Delay, José Carlos Aguero, Artur Domoslavski, Silvina Heguy, Fernando Bryce, Sara Uribe, Frank Báez, José Watanabe, Magaly Solier (siguen firmas).

En la brevedad de un fragmento no se trata tanto de resumir un acontecimiento como de explicarnos una experiencia. En los géneros breves se trata de encender un reflector sobre una parte de la realidad para intentar transmitir el todo de ella. En un título o un poema buscamos alcanzar elocuencia, precisión y emoción. Aunque nos deleitemos con lo categórico y sentencioso, este no es un taller de aforismos ni de memes, sino un taller de cómo elegir un detalle menor para condensar una experiencia mayor. Este detalle es a veces una frase, un diálogo, una paradoja, un gesto, un descubrimiento, una ironía, pero en cualquier caso su relato nos exige producir la historia condensada de una experiencia.

El taller es también una indagación sobre los mecanismos de la memoria. En otras palabras, ¿por qué a veces nos acordamos de una sola escena de una película, o de una sola forma de dar las gracias, o nos descubrimos tarareando una canción que no nos gusta? Este es un taller para explorar y discutir cómo lo contradictorio, lo inefable, lo inconsciente controlan la mayor parte de nuestros actos y asaltan nuestra memoria al margen de nuestra voluntad.

Augusto Roa Bastos prologa un libro titulado Fragmentos y los llama «condensados radiactivos» o «intuiciones del pensamiento». Roa Bastos resume las virtudes del fragmento en estilo, fortaleza y lucidez.

¿Cómo convertir entonces un relato espontáneo, que podríamos llamar «anécdota», en una historia breve y significativa, que podríamos llamar «experiencia», se trate de narrar un acontecimiento histórico o el acto de cogerse un dedo en una puerta?

De eso trata este taller intensivo de 10 horas.

¿Cuándo? Sábado 26 de octubre (de 9.30 a.m. a 7.30 p.m.)

¿Dónde? Librería +Bernat (Calle Buenos Aires, 6, Barcelona)

Precio: 150 euros

Inscripciones: talleresestiquetanegra@gmail.com

JULIO VILLANUEVA CHANG

Es fundador de las revistas Etiqueta Negra y Etiqueta Verde, maestro de la Fundación García Márquez para el Nuevo Periodismo (FNPI) y miembro del Comité Consultivo de Radio Ambulante.org. Fue Premio de Crónicas de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP). Ha publicado De cerca nadie es normal, una antología de sus perfiles (Ferran Adrià, Gabriel García Márquez, Ryszard Kapuscinski, Juan Diego Flórez y Werner Herzog). Fue editor del libro Messi, de Leonardo Faccio (traducido a quince idiomas).

Historias bajo su dirección o edición han ganado los premios Rey de España de Periodismo, Ortega y Gasset y de la Fundación García Márquez para un Nuevo Periodismo. Ha sido editor invitado en “Cultura/s”, del diario La Vanguardia (Barcelona) y en las revistas Letras Libres (México-España), e Internazionale (Italia).

Ha sido profesor visitante de la maestría en edición de la Universidad Autónoma de Barcelona. Ha sido expositor en el TEDx Amazonia de Brasil y en las conferencias de periodismo narrativo de la Nieman Foundation at Harvard, en la Universidad de Estudios Extranjeros de Beijing y en las universidades de Stanford, Columbia y Yale.

Sus textos, traducidos a seis idiomas, han sido publicados en El País Semanal, Folha de S. Paulo, Feuilleton, National Geographic, McSweeney’s, The Believer, Words Without Borders y Dan Du 单读.

Ha sido jurado del Premio Internacional de Cuento Juan Rulfo (Radio Francia Internacional-Instituto Cervantes de París), miembro del Comité de Honor que elige al Jurado del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances, y jurado de América Latina en la preselección de candidatos para el Programa de Residencias Artísticas de Rockefeller Foundation en el Bellagio Center.

Hoy es jurado en español del True Story Award, el primer premio de reportaje global que se entregará a reporteros del mundo en más de quince idiomas.

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