9 de diciembre 2009    /   BUSINESS
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La Agencia Secreta: Especialistas en conseguir caprichos y compras por encargo

9 de diciembre 2009    /   BUSINESS     por          
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Hay una compañía que busca caprichos. Su nombre es La Agencia Secreta y lleva tres años recibiendo peticiones de complementos y prendas de ropa de clientes de varios países del mundo.

La sede de La Agencia Secreta está en Madrid pero su centro de operaciones es internet. La mayor parte de sus clientes llegan a través de un mail, una gran parte de las gestiones de búsqueda se hace navegando y una base importante de la comunicación con sus clientes se centra en la Red.

Hay un público al que le gustan los caprichos, no le importa el precio de un artículo con tal de tenerlo, no le gusta dedicar su tiempo a buscarlo ni se divierte yendo de compras. Ese es el target que da negocio a una compañía especializada en “conseguir” y “hacer compras por encargo”, explica Virginia Ibáñez, fundadora, junto a Susana Ibáñez, de La Agencia Secreta.

La compañía nació especializada en moda y complementos pero, a lo largo de estos años, han “resuelto casos” de búsquedas de dispositivos tecnológicos y objetos de todo tipo. “Tenemos clientes con los que mantenemos una buena relación de confianza y, además de complementos, te piden todo tipo de cosas”, indica. Pero su territorio natural es la moda y ahí es donde quieren estar.

Su negocio nada tiene que ver con precios competitivos ni ofertas por catálogo. Cada transacción es un “caso” personalizado y empieza en un capricho. Puede ser un bolso de edición limitada que ya no se encuentra en tiendas, unas botas con lista de espera de más de un año, una prenda de vestir que alguien vio en un establecimiento de París, un modelo que vestía una presentadora en algún programa de TV, una marca que no se vende en España…

Esos son los casos más comunes de La Agencia Secreta y cuenta Ibáñez que, en ocasiones, “las marcas hacen prendas a medida para nuestros clientes”. Clientes que, además de en España, residen en Italia, México y Dubai.

El proceso empieza con una petición, después comienza la búsqueda por cualquier lugar del mundo donde pudiese hayarse el objeto y la comunicación con el cliente para asegurarse de que el artículo encontrado es exactamente el que solicita. “Hay que asegurarse bien de todos los detalles. Las tallas a veces son distintas en función de la marca, los colores pueden variar…”, explica Ibáñez.

La compañía ofrece también asesoramiento y comenzó con un servicio de personal shopper, rutas de tiendas, análisis de armario… pero apenas representa una mínima parte de su negocio porque, según Ibáñez, “en España todavía no es común la figura del personal shopper ni contratar sus servicios”.

¿Algunas de las peticiones más frecuentes? “Ropa de Balmain, Givenchy y Stella McCartney. El modelo Birkin de Hermes (tiene una lista de espera de más de un año y nuestros clientes nos llaman para conseguirlo antes). También nos piden modelos de ediciones limitadas de plumas o relojes”.

¿Alguna petición curiosa? “Una colección de sellos sobre las diferentes estaciones en la Antártida, una edición especial de Cohiba Behike y un ejemplar en inglés de la primera edición de Cumbres Borrascosas”.

¿Lo consiguieron? Sí (los sellos), sí (los puros) y sí (el libro).

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Hay una compañía que busca caprichos. Su nombre es La Agencia Secreta y lleva tres años recibiendo peticiones de complementos y prendas de ropa de clientes de varios países del mundo.

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Hay un público al que le gustan los caprichos, no le importa el precio de un artículo con tal de tenerlo, no le gusta dedicar su tiempo a buscarlo ni se divierte yendo de compras. Ese es el target que da negocio a una compañía especializada en “conseguir” y “hacer compras por encargo”, explica Virginia Ibáñez, fundadora, junto a Susana Ibáñez, de La Agencia Secreta.

La compañía nació especializada en moda y complementos pero, a lo largo de estos años, han “resuelto casos” de búsquedas de dispositivos tecnológicos y objetos de todo tipo. “Tenemos clientes con los que mantenemos una buena relación de confianza y, además de complementos, te piden todo tipo de cosas”, indica. Pero su territorio natural es la moda y ahí es donde quieren estar.

Su negocio nada tiene que ver con precios competitivos ni ofertas por catálogo. Cada transacción es un “caso” personalizado y empieza en un capricho. Puede ser un bolso de edición limitada que ya no se encuentra en tiendas, unas botas con lista de espera de más de un año, una prenda de vestir que alguien vio en un establecimiento de París, un modelo que vestía una presentadora en algún programa de TV, una marca que no se vende en España…

Esos son los casos más comunes de La Agencia Secreta y cuenta Ibáñez que, en ocasiones, “las marcas hacen prendas a medida para nuestros clientes”. Clientes que, además de en España, residen en Italia, México y Dubai.

El proceso empieza con una petición, después comienza la búsqueda por cualquier lugar del mundo donde pudiese hayarse el objeto y la comunicación con el cliente para asegurarse de que el artículo encontrado es exactamente el que solicita. “Hay que asegurarse bien de todos los detalles. Las tallas a veces son distintas en función de la marca, los colores pueden variar…”, explica Ibáñez.

La compañía ofrece también asesoramiento y comenzó con un servicio de personal shopper, rutas de tiendas, análisis de armario… pero apenas representa una mínima parte de su negocio porque, según Ibáñez, “en España todavía no es común la figura del personal shopper ni contratar sus servicios”.

¿Algunas de las peticiones más frecuentes? “Ropa de Balmain, Givenchy y Stella McCartney. El modelo Birkin de Hermes (tiene una lista de espera de más de un año y nuestros clientes nos llaman para conseguirlo antes). También nos piden modelos de ediciones limitadas de plumas o relojes”.

¿Alguna petición curiosa? “Una colección de sellos sobre las diferentes estaciones en la Antártida, una edición especial de Cohiba Behike y un ejemplar en inglés de la primera edición de Cumbres Borrascosas”.

¿Lo consiguieron? Sí (los sellos), sí (los puros) y sí (el libro).

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Opiniones 3
  • Me recuerda a «El Gran Conseguidor» una agencia de un amigo que sin ser secreta recibía encargos de lo mas dificiles…como por ejemplo conseguir un gorila para el rodaje de un video de un dia para otro… y ciertamente lo consiguieron…

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