fbpx
20 de febrero 2014    /   BUSINESS
por
 

La biblioteca con alma de árbol

20 de febrero 2014    /   BUSINESS     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

No está muy claro de qué especie se trata. Del árbol de la peculiar biblioteca de Singapur solo se sabe que, en lugar de hojas y ramas, su copa está formada por 3.000 botellas recicladas procedentes de un centro comercial de la ciudad. Están pintadas de amarillo y verde y se distribuyen en diez paneles de metal, sujetos, a su vez, por redes de pesca. También se dice que su tronco no es de madera sino de aluminio, acero, fibra de vidrio y madera contrachapada reciclable.

 

‘Plantado’ en el centro de la sala de lecturas, es el símbolo de la biblioteca verde (la primera en el mundo, según afirman orgullosos sus promotores) que, en honor a él, se ha bautizado como My Tree House. Es el alma de un lugar cuya concepción está inspirada en el crecimiento de un árbol que «debe echar raíces en una base sólida. Las frágiles semillas brotan y necesitan ser nutridas para que el árbol crezca y madure. Algo parecido ocurre con el cerebro de un niño, donde reside la clave de su futuro. De ahí que la estimulación de su mente sea esencial para poder desarrollar todo su potencial».

Con esa filosofía, el estudio de arquitectura ADDP Architects LLP ha transformado la sección infantil de la Biblioteca Pública Central de Singapur en lo que ellos denominan «un centro de educación verde». El encargo provenía de The National Library Broad y de uno de los promotores inmobiliarios más potentes del mundo: City Developments Limited.

Have a fun learning experience in the Green Library for Kids

Ahora la biblioteca no es solo un lugar repleto de libros, donde se va a leer y en el que se debe guardar silencio. My Tree House es el lugar donde los niños de la ciudad se acercan para conocer y aprender sobre medio ambiente de una forma divertida e interactiva. Esa es su misión. Por eso, su entrada no es una simple puerta de cristal, sino el acceso a un bosque encantado. Dentro se encuentra el árbol de las 3.000 botellas y muchos otros más que hacen las veces de estanterías, todas ellas fabricadas con materiales sostenibles como maderas contrachapadas y tableros de fibra certificados con el sistema de etiquetado verde de Singapur.

Y no son una excepción porque no hay nada en My Tree House que no lleve apelativos como verde, sostenible o similar en su apellido. Las alfombras, por ejemplo, se han confeccionado a partir de materiales reciclados y han sido certificadas con la Green Label del Carpet and Rug Institute, una entidad que, aunque suene a broma, existe, y cuyo sello resulta especialmente relevante ya que garantiza la calidad del aire en el interior de un local como este, repleto de niños. Con un aval similar cuentan las pinturas y vinilos con los que se han decorado las paredes.

My Tree House wlecomes all children

El sistema de iluminación también es más eficiente, en concreto, hasta un 47 %, porque está basado en ledes y porque, además, se ha dispuesto por zonas, de acuerdo a la función y a las necesidades específicas de cada rincón de la biblioteca.

Porque cada uno de ellos tiene una misión específica. La encomendada al Árbol del Conocimiento, por ejemplo, es la de analizar el grado de competencia medioambiental de los niños. Todo aquel que se acerca a esta instalación interactiva debe responder a sus preguntas, a sabiendas de que, en caso de fallar, el bosque donde crece el árbol se marchitará. El consuelo es que, con la respuesta óptima, vuelve a florecer.

El tronco de otro árbol sirve para conocer qué tiempo hará en las próximas horas. Inspirado en la dendrocronología, los anillos de su tronco informan sobre la temperatura en la ciudad de Singapur (en función de su color), si lloverá o no, o la velocidad que alcanzará el viento.

Find out about the weather from the 'live' readings on the Weather Stump

Junto a todas estas instalaciones y los numerosos talleres, sesiones de storytelling y demás actividades impartidas en colaboración de instituciones como la Secretaría Nacional sobre el Cambio Climático, los más de 45.000 libros para niños de entre 4 y 12 años y los eBooks disponibles en los quioscos interactivos de My Tree House mantienen al lugar dentro de la categoría de biblioteca. El 30 % de ellos trata sobre temas relacionados con la naturaleza, animales, plantas, medio ambiente, reciclaje o el cambio climático.

 

No está muy claro de qué especie se trata. Del árbol de la peculiar biblioteca de Singapur solo se sabe que, en lugar de hojas y ramas, su copa está formada por 3.000 botellas recicladas procedentes de un centro comercial de la ciudad. Están pintadas de amarillo y verde y se distribuyen en diez paneles de metal, sujetos, a su vez, por redes de pesca. También se dice que su tronco no es de madera sino de aluminio, acero, fibra de vidrio y madera contrachapada reciclable.

 

‘Plantado’ en el centro de la sala de lecturas, es el símbolo de la biblioteca verde (la primera en el mundo, según afirman orgullosos sus promotores) que, en honor a él, se ha bautizado como My Tree House. Es el alma de un lugar cuya concepción está inspirada en el crecimiento de un árbol que «debe echar raíces en una base sólida. Las frágiles semillas brotan y necesitan ser nutridas para que el árbol crezca y madure. Algo parecido ocurre con el cerebro de un niño, donde reside la clave de su futuro. De ahí que la estimulación de su mente sea esencial para poder desarrollar todo su potencial».

Con esa filosofía, el estudio de arquitectura ADDP Architects LLP ha transformado la sección infantil de la Biblioteca Pública Central de Singapur en lo que ellos denominan «un centro de educación verde». El encargo provenía de The National Library Broad y de uno de los promotores inmobiliarios más potentes del mundo: City Developments Limited.

Have a fun learning experience in the Green Library for Kids

Ahora la biblioteca no es solo un lugar repleto de libros, donde se va a leer y en el que se debe guardar silencio. My Tree House es el lugar donde los niños de la ciudad se acercan para conocer y aprender sobre medio ambiente de una forma divertida e interactiva. Esa es su misión. Por eso, su entrada no es una simple puerta de cristal, sino el acceso a un bosque encantado. Dentro se encuentra el árbol de las 3.000 botellas y muchos otros más que hacen las veces de estanterías, todas ellas fabricadas con materiales sostenibles como maderas contrachapadas y tableros de fibra certificados con el sistema de etiquetado verde de Singapur.

Y no son una excepción porque no hay nada en My Tree House que no lleve apelativos como verde, sostenible o similar en su apellido. Las alfombras, por ejemplo, se han confeccionado a partir de materiales reciclados y han sido certificadas con la Green Label del Carpet and Rug Institute, una entidad que, aunque suene a broma, existe, y cuyo sello resulta especialmente relevante ya que garantiza la calidad del aire en el interior de un local como este, repleto de niños. Con un aval similar cuentan las pinturas y vinilos con los que se han decorado las paredes.

My Tree House wlecomes all children

El sistema de iluminación también es más eficiente, en concreto, hasta un 47 %, porque está basado en ledes y porque, además, se ha dispuesto por zonas, de acuerdo a la función y a las necesidades específicas de cada rincón de la biblioteca.

Porque cada uno de ellos tiene una misión específica. La encomendada al Árbol del Conocimiento, por ejemplo, es la de analizar el grado de competencia medioambiental de los niños. Todo aquel que se acerca a esta instalación interactiva debe responder a sus preguntas, a sabiendas de que, en caso de fallar, el bosque donde crece el árbol se marchitará. El consuelo es que, con la respuesta óptima, vuelve a florecer.

El tronco de otro árbol sirve para conocer qué tiempo hará en las próximas horas. Inspirado en la dendrocronología, los anillos de su tronco informan sobre la temperatura en la ciudad de Singapur (en función de su color), si lloverá o no, o la velocidad que alcanzará el viento.

Find out about the weather from the 'live' readings on the Weather Stump

Junto a todas estas instalaciones y los numerosos talleres, sesiones de storytelling y demás actividades impartidas en colaboración de instituciones como la Secretaría Nacional sobre el Cambio Climático, los más de 45.000 libros para niños de entre 4 y 12 años y los eBooks disponibles en los quioscos interactivos de My Tree House mantienen al lugar dentro de la categoría de biblioteca. El 30 % de ellos trata sobre temas relacionados con la naturaleza, animales, plantas, medio ambiente, reciclaje o el cambio climático.

 

Compártelo twitter facebook whatsapp
Turismo crea una plataforma colaborativa para promocionar España
¿A qué sabe un vino de cereza?
Milton Chen: "Una nación es tan buena como su sistema educativo"
«Si llegara una guerra…»: Suecia prepara a sus ciudadanos frente a una crisis
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 3
  • Muy bonito y ecológico todo, pero yo vivo en Singapur y aquí hay árboles gigantes de verdad pero los padres no sacan a los niños al aire libre a verlos porque ‘hace mucho calor y mucho sol’. Mejor hacer uno en un edificio del centro, de plástico reciclado con muchos colorines, y con aire acondicionado a 23 grados cuando fuera hay 30.

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *