16 de diciembre 2011    /   CREATIVIDAD
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La bicicleta ya tiene su biblioteca propia

16 de diciembre 2011    /   CREATIVIDAD     por          
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La bicicleta sigue empeñada en estar cada vez más presente en las grandes ciudades, incluso en aquellas que no se lo ponen fácil por su hostil geografía o su tráfico imposible. En Londres es merecedora desde hace unos meses de una biblioteca propia. En realidad se trata de un autobús doble reconvertido en la sede de The Bicycle Library, iniciativa donde además de leer puedes alquilar una bici a tu medida si te dejas guiar por su equipo de expertos “libreros”.

Y encontrarla no es complicado, ya que tienen tantos tipos de bici como días de la semana, desde una MiniVelo hasta un modelo eléctrico, que de hecho es uno de los más populares. “La gente está empezando a buscar modos de vida más sencillos. Las ciudades nunca lo son, así que, para sus habitantes, ir en bicicleta a diario ayuda a que sus pensamientos y acciones fluyan de un modo más simple”, explica su fundador, Karta Healey.

El autobús es un “camarada socialista de la bicicleta» por lo que Healey buscó, encontró y restauró un Leyland Olympian – el modelo ochenteno del icónico transporte público londinense – para coleccionar en él publicaciones, objetos y accesorios relacionados con el vehículo de dos ruedas.

Lo bueno de que una biblioteca sea móvil es que puede llegar hasta la Cámara de los Lores británica. Allí se instaló durante un día durante el evento “The Electric Bicycle – Cycling E-volution or Re-volution?”. Cuando el bus abandona su lugar habitual en el Netil Market de Westgate Street, un localizador GPS informa a través de su web de dónde se encuentra.

El perfil de su cliente habitual responde al de urbanita de entre 20 y 50 años. “Son más mujeres que hombres las que nos siguen – apunta el creador de The Bicycle Library -, seguramente porque ellas tienen más curiosidad y más intención de aprender nuevas cosas. El género femenino está liderando la tendencia de hacer del ciclismo algo estiloso”.

Aunque la iniciativa tenga ciertos toques “british”, está pensada para que pueda funcionar en cualquier gran ciudad. “Nos preocupamos por dar acceso a cualquier tipo de bicicleta necesaria para la vida en ciudad. Es además una alternativa al coche y permite reducir nuestra dependencia al fuel. En las ciudades mediterráneas, además, el clima invita a usar la bici, así que una librería como la nuestra podría aparecer allí sin ningún problema”, asegura Healey.

La bicicleta sigue empeñada en estar cada vez más presente en las grandes ciudades, incluso en aquellas que no se lo ponen fácil por su hostil geografía o su tráfico imposible. En Londres es merecedora desde hace unos meses de una biblioteca propia. En realidad se trata de un autobús doble reconvertido en la sede de The Bicycle Library, iniciativa donde además de leer puedes alquilar una bici a tu medida si te dejas guiar por su equipo de expertos “libreros”.

Y encontrarla no es complicado, ya que tienen tantos tipos de bici como días de la semana, desde una MiniVelo hasta un modelo eléctrico, que de hecho es uno de los más populares. “La gente está empezando a buscar modos de vida más sencillos. Las ciudades nunca lo son, así que, para sus habitantes, ir en bicicleta a diario ayuda a que sus pensamientos y acciones fluyan de un modo más simple”, explica su fundador, Karta Healey.

El autobús es un “camarada socialista de la bicicleta» por lo que Healey buscó, encontró y restauró un Leyland Olympian – el modelo ochenteno del icónico transporte público londinense – para coleccionar en él publicaciones, objetos y accesorios relacionados con el vehículo de dos ruedas.

Lo bueno de que una biblioteca sea móvil es que puede llegar hasta la Cámara de los Lores británica. Allí se instaló durante un día durante el evento “The Electric Bicycle – Cycling E-volution or Re-volution?”. Cuando el bus abandona su lugar habitual en el Netil Market de Westgate Street, un localizador GPS informa a través de su web de dónde se encuentra.

El perfil de su cliente habitual responde al de urbanita de entre 20 y 50 años. “Son más mujeres que hombres las que nos siguen – apunta el creador de The Bicycle Library -, seguramente porque ellas tienen más curiosidad y más intención de aprender nuevas cosas. El género femenino está liderando la tendencia de hacer del ciclismo algo estiloso”.

Aunque la iniciativa tenga ciertos toques “british”, está pensada para que pueda funcionar en cualquier gran ciudad. “Nos preocupamos por dar acceso a cualquier tipo de bicicleta necesaria para la vida en ciudad. Es además una alternativa al coche y permite reducir nuestra dependencia al fuel. En las ciudades mediterráneas, además, el clima invita a usar la bici, así que una librería como la nuestra podría aparecer allí sin ningún problema”, asegura Healey.

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Opiniones 4
  • Healey lo dice claro, en «ciudades mediterraneas funcionaría la idea mejor» por el clima, etc. Una iniciativa privada de este tipo en Madrid tardaría unos 15 minutos en ser multada y una pública unos 15 años en aprobarse.

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