fbpx
BRANDED CONTENT

BRANDED CONTENT
19 de septiembre 2013    /   BRANDED CONTENT
 

La gastronomía busca casa (II)

19 de septiembre 2013    /   BRANDED CONTENT              
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Se trataba de concebir un espacio donde pudiera producirse un intercambio cultural con la gastronomía como excusa y Enrique Alonso Blanco, Patricia Ocaña Alcober y Paula Peña Toril propusieron Slow your Sense, o como ellos mismos lo denominan, “un espacio deudor con la filosofía Slow”.

Otra descripción del proyecto proporcionada por sus creadores lo define como “un lugar en el que la comida se concibe como un estímulo para los cinco sentidos”. Y ese sitio ideal para reactivar el gusto, el olfato, la vista, el oído y el tacto sería una especie de plaza en la que tendrían lugar diversas actividades, “desde una clase magistral de cocina hasta aprender a cultivar un huerto”

Todos los ciudadanos disfrutarían de la posibilidad de acercarse al mundo de la gastronomía mediante un programa formativo estructurado en 7 grandes paquetes, que se corresponden con los bloques que conforman la fachada a la plaza: administración, cocinas-restaurante, escuela de cocina y aulas, invernadero, biblioteca y residencia.

Localizado en la ciudad de Bruselas, dicen sus creadores que el proyecto “le regala a la ciudad un espacio público elevado de la cota de la plaza al que se ‘vierten’ los programas de carácter más privado de cada uno de los bloques, haciéndose accesibles al ciudadano”.

La idea de este trío de arquitectos ha sido la ganadora del segundo premio del concurso International Gastronomic Center, organizado por Arquideas. 

1_mono

2_pantallas a plaza

 

3_esquemas de proceso

 

4_planta y sección

 

5_imagen interior

 

6_imagen exterior

 

7_esquemas de programa

 

8_público-privado

 

0_slow

Se trataba de concebir un espacio donde pudiera producirse un intercambio cultural con la gastronomía como excusa y Enrique Alonso Blanco, Patricia Ocaña Alcober y Paula Peña Toril propusieron Slow your Sense, o como ellos mismos lo denominan, “un espacio deudor con la filosofía Slow”.

Otra descripción del proyecto proporcionada por sus creadores lo define como “un lugar en el que la comida se concibe como un estímulo para los cinco sentidos”. Y ese sitio ideal para reactivar el gusto, el olfato, la vista, el oído y el tacto sería una especie de plaza en la que tendrían lugar diversas actividades, “desde una clase magistral de cocina hasta aprender a cultivar un huerto”

Todos los ciudadanos disfrutarían de la posibilidad de acercarse al mundo de la gastronomía mediante un programa formativo estructurado en 7 grandes paquetes, que se corresponden con los bloques que conforman la fachada a la plaza: administración, cocinas-restaurante, escuela de cocina y aulas, invernadero, biblioteca y residencia.

Localizado en la ciudad de Bruselas, dicen sus creadores que el proyecto “le regala a la ciudad un espacio público elevado de la cota de la plaza al que se ‘vierten’ los programas de carácter más privado de cada uno de los bloques, haciéndose accesibles al ciudadano”.

La idea de este trío de arquitectos ha sido la ganadora del segundo premio del concurso International Gastronomic Center, organizado por Arquideas. 

1_mono

2_pantallas a plaza

 

3_esquemas de proceso

 

4_planta y sección

 

5_imagen interior

 

6_imagen exterior

 

7_esquemas de programa

 

8_público-privado

 

0_slow

Compártelo twitter facebook whatsapp
Cómo ganarle la guerra a los 'spoilers'
Internet viaja en tubos
El orgullo de ser diferente
El magufismo campa a sus anchas en Facebook
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *