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21 de julio 2012    /   CREATIVIDAD
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La geopolítica de los uniformes olímpicos

21 de julio 2012    /   CREATIVIDAD     por          
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Resulta prácticamente imposible separar la política de las olimpiadas. La selección del uniforme olímpico de cada nación no es para menos. Detrás de ella se esconden planteamientos patrióticos, populistas, inteligentes, rastreros. Estrategias comerciales. Estrategias de promoción que pequeños países como Jamaica aprovechan para darse a conocer en el mundo o como Italia, que explota para reivindicar su poderío en la moda. Unos lo capitalizan mejor que otros. Y algunos generan polémicas que a su vez dicen mucho de cada sociedad.

Estos son algunos de los más comentados a una semana del comienzo de las Olimipiadas de Londres:

 

USA

Además de la indumentaria deportiva diseñada por Nike, Estados Unidos escoge a Ralph Lauren, un diseñador de la casa, para la ceremonia de inauguración. Un símbolo del modo de vida americano pijo. Un diseño que vende limpieza y patriotismo. Ese patriotismo que tanto chirría o al contrario conquista a muchos que deciden empezar una nueva vida allí o que la visitan. Una imagen que concuerda con la narrativa nacional que el país invierte tanto en fomentar.

Como todas estas decisiones a nivel nacional, el proyecto se mira con lupa. Estamos en un año de elecciones y la política no ha tardado en entrometerse. Resulta que el uniforme ha sido fabricado en China (como casi todos los productos de las marcas de moda estadounidenses). Según The Daily Mail, seis senadores demócratas han propuesta crear legislación que prohiba que esto vuelva a ocurrir. El senador Harry Reid llega incluso a pedir «que se quemen».

China responde y acusa a Estados Unidos de ser completamente hipócrita. Señalan que no es la primera vez que se fabrica el uniforme estadounidense en China. Sin contar además que la indumentaria de China la diseña y comercializa Nike.

La polémica es lo de menos. Toca la fibra sensible de un tema que tiene a muchos americanos indignados. Las compañías estadounidenses están ganando, en muchos casos, más dinero que nunca. Pero eso no se está traduciendo en más trabajo para la población. El paro se mantiene más o menos estable y empresas como Apple hacen su fortuna fabricando casi todos sus productos en China.

Mientras que un sector de la población prospera, el trabajador industrial pierde su trabajo. Detroit, antigua cuna de la industria estadounidense, se cae a pedazos a pesar de que Ford y GM se recuperan. Los trabajos industriales ya no están aquí. Se quedan los de valor añadido. Las trabajadores de fábrica se quedan sin oportunidades.

A la vez, como denuncia este artículo de The New York Times, la obsesión por llevar la fabricación a países asiáticos ha permitido convertir a China en uno de los lugares mejor preparados para la industria. Es la cara B del éxito de las multinacionales estadounidenses.

Es un tema muy complejo que daría para escribir varios libros. La elección del uniforme no solo se convierte en algo meramente patriótico y promocional. Su posterior polémica revela muchas de las tensiones que existen en la sociedad actual de Estados Unidos.

Italia 

Una de las principales industrias en Italia es la moda y los responsables del equipo olímpico han preferido ir a lo seguro. El uniforme de 2012 lo ponen en manos de Armani. Algo que por sí solo hará que mucha gente lo quiera.

Italia parece haberse salvado del hundimiento (por ahora) gracias principalmente a su tejido empresarial e industrial concentrado principalmente en el norte del país. Ese que vende diseño, muebles, cocinas, moda, yates de lujo, comida, piezas de automóvil, maquinaria.

Equiparse con diseños de una firma tan conocida como Armani no hace más que reforzar esta imagen y narrativa que venden al mundo. Paradójicamente, China e India, los países que tanto daño han hecho a la fabricación italiana, empiezan a ser sus salvadores. Los ricos de estos países quieren productos hechos en Italia y la demanda sigue creciendo.

El país va a lo seguro. No es emocionante. Aburrido, quizás. No se la juegan y quizá hacen bien. Pero tampoco se les puede acusar de falta de criterio.

(foto: reuters)

Más fotos aquí.

Reino Unido

Reino Unido es el organizador y no podía fallar. La ciudad está bajo mucha presión. Las colas en Heathrow se hacen cada vez más largas. Muchos dudan de si una ciudad con una estructura fundamentalmente medieval y una infraestructura decaída podrá aguantar las ordas olímpicas. Pero en lo que se refiere al uniforme, la creatividad británica ha dado en el clavo.

El diseño es de Stella McCartney para Adidas. Un acierto desde el punto de vista de la compañía alemana. Ellos comercializan la vestimenta pero el diseño tiene una firma británica. Tener a la hija de McCartney asociada al proyecto ayuda también a la hora de promocionarlo. La conexión indirecta con los Beatles es algo que no se puede ignorar.

Los responsables del comite olímpico británico han puesto el proyecto en manos de profesionales y el resultado es muy bueno.

Hay atletas y algunos ciudadanos que se quejan de que no hay suficiente rojo. Es normal que algo distinto cause algunas reacciones adversas. En general, la reacción es positiva. Reino Unido hace un buen papel en este apartado y reivindica sus industria creativas ante el mundo.

Jamaica

Las olimpiadas son uno de los mayores escaparates  para la isla caribeña que cuenta con los mejores velocistas del mundo. Conseguir medallas es una de las pocas formas que tiene para darse a conocer en el mundo. Puma lleva muchos años aprovechando los colores llamativos de la selección jamaicana para vender muchos productos asociados al país. En las olimpiadas de 2012 presentan un diseño creado por la hija de Bob Marley. Venta del país pura y dura. Reggae y velocidad todo en uno. Una píldora golosa para los medios. «El uniforme de Jamáica inspirado en el legado de Bob Marley» se oye decir en más de una ocasión.

En la rueda de prensa de presentación Bolt dice a los medios que su arma secreta durante las olimpiadas será «Jamaican patties y Jerk Chicken», dos platos tipicamente jamaicanos. Cedella Marley también tuvo algo que decir sobre su padre. «Una parte de él estará en Londres». Guste o no, es todo un acierto desde el punto de vista de marketing.

 

Corea del Sur

No hay mucho que decir. Fila ha hecho un uniforme digno. En este caso, el país no ha decidido promocionar su industria local y ha preferido ponerlo en mano de una empresa italiana.

 

China

Del uniforme de China quizá se puede deducir que todavía les falta trabajo para diseñar sus propios productos de valor añadido. Pero ¡descuida! están aprendrendiendo y les falta poco para conseguirlo. El trabajo de Nike, en cambio, para la equipación deportiva es muy bueno. Sencillo, potente y apela al patriotismo Chino.

Japón

Japón acostumbra a tener su propia versión de cualquier producto y, como era de esperar, el uniforme olímpico es de producción local. El país ha optado por trabajar con Mizuno. No es un gran acierto pero, al menos, apuestan por lo local.

España

¿Es elegante pegar a alguien cuando está en el suelo? Quizá no. Pero como todavía algo queda para tocar fondo, me aventuro a ofrecer mi opinión.

El uniforme español es una debacle en toda regla. Es aventurado extrapolar de este uniforme todo lo que ahora mismo está mal en España. Pero lo vamos a hacer igual.

Demuestra una falta de criterio abismal. Claramente alguien con conocimientos de este sector no ha estado presente en la selección. O si lo estuvo no fue escuchado. Aquí ha primado el dinero. «Es que nos lo dan gratis» y «no hay dinero», se ha oído decir al presidente del comité olímpico español. La nueva excusa que se va a repetir hasta la saciedad para justificar la mediocridad en este país.

Algo ha fallado en esta decisión en un momento en el que lo único que queda a España es resaltar el valor añadido si no queremos acabar siendo camareros para turistas.

No me digáis que no existe talento en España para hacer algo muy digno. Lo hay a raudales. Pero otra vez, un comité de cenutrios decide que sabe más de esto que cualquier otro y desaprovecha una oportunidad para dar una buena imagen para el país. Justo cuando más lo necesitamos.

Es probable que muchos penséis, ‘que más da’. Esto se olvidará pronto pero es difícil no pensar que la manera en que se ha gestionado el diseño del traje es sintomático de una forma de hacer las cosas que gira alrededor del enchufismo y la mediocridad. En nuestras manos está acabar con ello.

Por ahora podemos estar tranquilos. El equipamiento está siendo un «éxito de ventas» en la tienda de Bosco en Londres. Una noticia difícil de creer teniendo en cuenta que se basa en el comentario de un dependiente de la tienda.

Hay quien prefiere resignarse, como Feliciano López (sustituto de Nadal), que en twitter respondió a Carlos Moyá con «No lo había visto hasta ayer…mu pero que mu fuerte. Es lo que hay man. Spain is different y siempre lo será». El final perfecto a un artículo de The Guardian que se hacía eco de la polémica.

Este uniforme no tiene nada de geopolítica ni estratégico. Es simplemente hortera.

Relacionado: Las olimpiadas y sus valores de cartón piedra

Más uniformes en: The Vine

 

 

Resulta prácticamente imposible separar la política de las olimpiadas. La selección del uniforme olímpico de cada nación no es para menos. Detrás de ella se esconden planteamientos patrióticos, populistas, inteligentes, rastreros. Estrategias comerciales. Estrategias de promoción que pequeños países como Jamaica aprovechan para darse a conocer en el mundo o como Italia, que explota para reivindicar su poderío en la moda. Unos lo capitalizan mejor que otros. Y algunos generan polémicas que a su vez dicen mucho de cada sociedad.

Estos son algunos de los más comentados a una semana del comienzo de las Olimipiadas de Londres:

 

USA

Además de la indumentaria deportiva diseñada por Nike, Estados Unidos escoge a Ralph Lauren, un diseñador de la casa, para la ceremonia de inauguración. Un símbolo del modo de vida americano pijo. Un diseño que vende limpieza y patriotismo. Ese patriotismo que tanto chirría o al contrario conquista a muchos que deciden empezar una nueva vida allí o que la visitan. Una imagen que concuerda con la narrativa nacional que el país invierte tanto en fomentar.

Como todas estas decisiones a nivel nacional, el proyecto se mira con lupa. Estamos en un año de elecciones y la política no ha tardado en entrometerse. Resulta que el uniforme ha sido fabricado en China (como casi todos los productos de las marcas de moda estadounidenses). Según The Daily Mail, seis senadores demócratas han propuesta crear legislación que prohiba que esto vuelva a ocurrir. El senador Harry Reid llega incluso a pedir «que se quemen».

China responde y acusa a Estados Unidos de ser completamente hipócrita. Señalan que no es la primera vez que se fabrica el uniforme estadounidense en China. Sin contar además que la indumentaria de China la diseña y comercializa Nike.

La polémica es lo de menos. Toca la fibra sensible de un tema que tiene a muchos americanos indignados. Las compañías estadounidenses están ganando, en muchos casos, más dinero que nunca. Pero eso no se está traduciendo en más trabajo para la población. El paro se mantiene más o menos estable y empresas como Apple hacen su fortuna fabricando casi todos sus productos en China.

Mientras que un sector de la población prospera, el trabajador industrial pierde su trabajo. Detroit, antigua cuna de la industria estadounidense, se cae a pedazos a pesar de que Ford y GM se recuperan. Los trabajos industriales ya no están aquí. Se quedan los de valor añadido. Las trabajadores de fábrica se quedan sin oportunidades.

A la vez, como denuncia este artículo de The New York Times, la obsesión por llevar la fabricación a países asiáticos ha permitido convertir a China en uno de los lugares mejor preparados para la industria. Es la cara B del éxito de las multinacionales estadounidenses.

Es un tema muy complejo que daría para escribir varios libros. La elección del uniforme no solo se convierte en algo meramente patriótico y promocional. Su posterior polémica revela muchas de las tensiones que existen en la sociedad actual de Estados Unidos.

Italia 

Una de las principales industrias en Italia es la moda y los responsables del equipo olímpico han preferido ir a lo seguro. El uniforme de 2012 lo ponen en manos de Armani. Algo que por sí solo hará que mucha gente lo quiera.

Italia parece haberse salvado del hundimiento (por ahora) gracias principalmente a su tejido empresarial e industrial concentrado principalmente en el norte del país. Ese que vende diseño, muebles, cocinas, moda, yates de lujo, comida, piezas de automóvil, maquinaria.

Equiparse con diseños de una firma tan conocida como Armani no hace más que reforzar esta imagen y narrativa que venden al mundo. Paradójicamente, China e India, los países que tanto daño han hecho a la fabricación italiana, empiezan a ser sus salvadores. Los ricos de estos países quieren productos hechos en Italia y la demanda sigue creciendo.

El país va a lo seguro. No es emocionante. Aburrido, quizás. No se la juegan y quizá hacen bien. Pero tampoco se les puede acusar de falta de criterio.

(foto: reuters)

Más fotos aquí.

Reino Unido

Reino Unido es el organizador y no podía fallar. La ciudad está bajo mucha presión. Las colas en Heathrow se hacen cada vez más largas. Muchos dudan de si una ciudad con una estructura fundamentalmente medieval y una infraestructura decaída podrá aguantar las ordas olímpicas. Pero en lo que se refiere al uniforme, la creatividad británica ha dado en el clavo.

El diseño es de Stella McCartney para Adidas. Un acierto desde el punto de vista de la compañía alemana. Ellos comercializan la vestimenta pero el diseño tiene una firma británica. Tener a la hija de McCartney asociada al proyecto ayuda también a la hora de promocionarlo. La conexión indirecta con los Beatles es algo que no se puede ignorar.

Los responsables del comite olímpico británico han puesto el proyecto en manos de profesionales y el resultado es muy bueno.

Hay atletas y algunos ciudadanos que se quejan de que no hay suficiente rojo. Es normal que algo distinto cause algunas reacciones adversas. En general, la reacción es positiva. Reino Unido hace un buen papel en este apartado y reivindica sus industria creativas ante el mundo.

Jamaica

Las olimpiadas son uno de los mayores escaparates  para la isla caribeña que cuenta con los mejores velocistas del mundo. Conseguir medallas es una de las pocas formas que tiene para darse a conocer en el mundo. Puma lleva muchos años aprovechando los colores llamativos de la selección jamaicana para vender muchos productos asociados al país. En las olimpiadas de 2012 presentan un diseño creado por la hija de Bob Marley. Venta del país pura y dura. Reggae y velocidad todo en uno. Una píldora golosa para los medios. «El uniforme de Jamáica inspirado en el legado de Bob Marley» se oye decir en más de una ocasión.

En la rueda de prensa de presentación Bolt dice a los medios que su arma secreta durante las olimpiadas será «Jamaican patties y Jerk Chicken», dos platos tipicamente jamaicanos. Cedella Marley también tuvo algo que decir sobre su padre. «Una parte de él estará en Londres». Guste o no, es todo un acierto desde el punto de vista de marketing.

 

Corea del Sur

No hay mucho que decir. Fila ha hecho un uniforme digno. En este caso, el país no ha decidido promocionar su industria local y ha preferido ponerlo en mano de una empresa italiana.

 

China

Del uniforme de China quizá se puede deducir que todavía les falta trabajo para diseñar sus propios productos de valor añadido. Pero ¡descuida! están aprendrendiendo y les falta poco para conseguirlo. El trabajo de Nike, en cambio, para la equipación deportiva es muy bueno. Sencillo, potente y apela al patriotismo Chino.

Japón

Japón acostumbra a tener su propia versión de cualquier producto y, como era de esperar, el uniforme olímpico es de producción local. El país ha optado por trabajar con Mizuno. No es un gran acierto pero, al menos, apuestan por lo local.

España

¿Es elegante pegar a alguien cuando está en el suelo? Quizá no. Pero como todavía algo queda para tocar fondo, me aventuro a ofrecer mi opinión.

El uniforme español es una debacle en toda regla. Es aventurado extrapolar de este uniforme todo lo que ahora mismo está mal en España. Pero lo vamos a hacer igual.

Demuestra una falta de criterio abismal. Claramente alguien con conocimientos de este sector no ha estado presente en la selección. O si lo estuvo no fue escuchado. Aquí ha primado el dinero. «Es que nos lo dan gratis» y «no hay dinero», se ha oído decir al presidente del comité olímpico español. La nueva excusa que se va a repetir hasta la saciedad para justificar la mediocridad en este país.

Algo ha fallado en esta decisión en un momento en el que lo único que queda a España es resaltar el valor añadido si no queremos acabar siendo camareros para turistas.

No me digáis que no existe talento en España para hacer algo muy digno. Lo hay a raudales. Pero otra vez, un comité de cenutrios decide que sabe más de esto que cualquier otro y desaprovecha una oportunidad para dar una buena imagen para el país. Justo cuando más lo necesitamos.

Es probable que muchos penséis, ‘que más da’. Esto se olvidará pronto pero es difícil no pensar que la manera en que se ha gestionado el diseño del traje es sintomático de una forma de hacer las cosas que gira alrededor del enchufismo y la mediocridad. En nuestras manos está acabar con ello.

Por ahora podemos estar tranquilos. El equipamiento está siendo un «éxito de ventas» en la tienda de Bosco en Londres. Una noticia difícil de creer teniendo en cuenta que se basa en el comentario de un dependiente de la tienda.

Hay quien prefiere resignarse, como Feliciano López (sustituto de Nadal), que en twitter respondió a Carlos Moyá con «No lo había visto hasta ayer…mu pero que mu fuerte. Es lo que hay man. Spain is different y siempre lo será». El final perfecto a un artículo de The Guardian que se hacía eco de la polémica.

Este uniforme no tiene nada de geopolítica ni estratégico. Es simplemente hortera.

Relacionado: Las olimpiadas y sus valores de cartón piedra

Más uniformes en: The Vine

 

 

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Opiniones 1
  • He estado viviendo en Londres hasta hace muy poco tiempo y he ido dos veces al centro comercial donde está la tienda Bosco (en Stratford) y está siendo un fracaso o las dos veces ha habido mala suerte. Estar todo el centro comercial a tope de gente y la tienda Bosco completamente vacía.

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