Publicado: 07 de diciembre 2023 07:00  /   BUSINESS
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La Llama Store, la mejor librería de comedia del mundo (y la única)

Publicado: 07 de diciembre 2023 07:00  /   BUSINESS     por          
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La Llama Store

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Tratándose de una librería dedicada a la comedia, qué mejor que empezar con un chascarrillo. La Llama Store es la mejor librería de comedia del mundo.  ¿Por qué? Porque es la única. (Sí, es verdad, tenemos que practicar más esto de hacer chistes).

«Una tienda de autor que responde a nuestra personalidad», apuntan sus artífices, la gestora cultural Abigail López Enrech y el cómico Kike García, uno de los creadores de El Mundo Today. «Nos interesa el humor en todas sus vertientes. Entendemos la cultura, el entretenimiento, como un juego que tiene que ser divertido; y la comedia es donde esas ganas de jugueteo se ven de forma más inequívoca».

Año 2017, Barcelona. Corre el mes de noviembre y en la calle Villarroel número 34 nace un lugar hoy emblemático por el que han pasado —aparte de aficionados de la risa y gente anónima con buen criterio— incontables iconos del stand up comedy nacional e internacional.

Porque allí dentro, en La Llama Store, uno se topa con libros satíricos, artículos de broma, manuales de culto para monologuistas, exposiciones de arte, postales pintorescas, grabaciones de pódcast heterodoxos, revistas genuinas, cursos en La Llama School, eventos por doquier, espectáculos de micros abiertos o festivales —La Llama Fest— para troncharte y reflexionar con cómicos y cómicas que están haciendo historia en esta edad de oro de la comedia.

La Llama Store

«Es evidente que en España sí vivimos una edad de oro, pero no es una excepción. La moda del stand-up es mundial», afirman García y López Enrech; o viceversa. Un tándem tan sincronizado como un sketch de los Monty Python. Y precisamente de ahí, de aquel gag de los genios sobre la llama, el animal, viene el nombre de esta ¿galería?, ¿tienda?, ¿librería? Toda una declaración de amor al humor.

¿Os consta que haya en el mundo alguna otra librería exclusiva de comedia? 

Kike García: No, no nos consta. Nos gusta decir que somos la única en el mundo… y que por algo será. Cuando empezamos a plantear este negocio, nosotros ni siquiera sabíamos si lo que íbamos a hacer era una librería, una galería de arte o una tienda de regalos. Sí teníamos claro el concepto: iba a ser una tienda especializada en humor y comedia, sin llegar a ser una tienda de bromas.

Abi viene del mundo del arte y se ha dado cuenta de que las obras artísticas con algo de visión humorística tenían poca cabida en el circuito de ferias o galerías. Y también, de que la gente joven no tenía ni dinero ni paredes para adquirir arte de gran formato. Ella tenía claro que quería vender un tipo de arte determinado: obra pequeña, a veces cercana a la ilustración, con contenido irónico y de formatos baratos.

Hicimos mucha investigación buscando referencias y hemos encontrado librerías a las que nos gustaría parecernos. En Estados Unidos —con sede en Brooklyn y Chicago— existe Quimby’s Bookstore, especializada en fanzines y contracultura; y aquí, en Barcelona, Fatbottoms, especializada en fanzines. En Burdeos existe una librería pequeña, increíble, que se llama Le Mauvaise Réputation, especializada en cómic, arte y contracultura. Pero nada como La Llama, con un ojo puesto también en la narrativa y en los libros satíricos o los manuales de creatividad.

La Llama Store

¿La comedia, como a Ignatius Farray, salvó vuestra vida? ¿De dónde os viene esta pasión por el arte de la risa?

Abigail López Enrech: Bueno, el librero consorte, Kike, lleva más de 20 años escribiendo humor y es uno de los directores de El Mundo Today, así que en casa todo lo que es el humorismo despierta mucho interés. Respecto al stand up, que es quizá la disciplina que más ha crecido en los últimos años, nuestro interés nació al montar la tienda.

No sabemos más sobre monologuismo que cualquier aficionado medio y nos hemos subido a esa moda, burbuja o tendencia como los demás, ayudando en la medida de lo posible a levantar y afianzar la escena de Barcelona. Pero lo que nos interesa es el humor en todas sus vertientes.

Entendemos la cultura, el entretenimiento, como un juego que tiene que ser divertido; y la comedia es donde esas ganas de jugueteo se ven de forma más inequívoca. En casa somos muy tontorrones y nos hacen gracia las cosas graciosas y los juguetes y las tonterías, y, al final, la tienda responde a ese carácter. La expresión da rabia, pero es una tienda de autor que responde a nuestra personalidad.

Cómo resumiríais todo lo que se puede ver, oír, contar, aprender y comprar en La Llama Store?

K.G.: La Llama es una tiendecita de barrio con un fondo de libros muy pequeño. Básicamente, intentamos tener cualquier cosa que esté relacionada con el humor y que sea asequible, pero entre los libros encontraremos también cosas muy oscuras que, a priori, no son humorísticas, pero sí que están escritas con ganas de jugueteo, de transgredir, de romper…

Nos gusta que la gente venga a la tienda y se lo pase bien mientras hace el capitalismo. Y por eso cada tarde hay peña grabando pódcast en la trastienda: si quieres, puedes pasar y escuchar lo que están diciendo.

¿Qué se suele llevar la gente? ¿Y cómo suele ser la primera impresión al entrar en esa catedral de la chanza y la inteligencia cómica?

 A.L.E.: Pues probablemente nuestros hits son las postales que diseñamos nosotros. Tenemos poquitas, pero nos lo pasamos muy bien haciéndolas. Tenemos una en la que sale una foto de la Torre Eiffel y pone «Barcelona, Sagrada Familia».

La gente que nos conoce se la lleva porque sabe que es una broma y los guiris se la llevan porque creen que es un error y somos tontos, o algo así. Un comentario habitual es «Me lo llevaría todo», pero nadie nunca lo ha hecho… ¡Y estaría muy bien, porque sería una venta bien gorda que nos permitiría irnos de vacaciones dos meses, por lo menos!

La Llama Store

 Pregunta obligada: ¿cómo y cuándo surgió el proyecto? ¿Dónde nace la magia, la inspiración, el antes y el después?

K.G.: La idea se le ocurrió a Abi porque, cuando tenía que hacer regalos a gente, nunca encontraba ningún sitio donde pudiera comprar cosas chulas. Hay una tienda en Seattle —esa sí que es una catedral de la chanza— que seguimos desde hace 15 años y que se llama Archie McPhee. Diseñan y fabrican juguetes extraños y objetos de broma. Algunos son tan absurdos que, aunque se vendan como baratijas de quiosco, están cercanos al arte conceptual, como unos calzoncillos para ardillas o unos caramelos con sabor a brócoli.

Luego, cuando viajábamos a Londres, veíamos que en las librerías había una sección de humor y que aquí esta sección no existe, así que pensamos: «Bueno, pues hagamos una librería que tenga solo esa sección».

Tenéis espectáculos e incluso una academia de comedia: La Llama School… ¿Vivimos una edad de oro del humor, del stand up comedy?

 A.L. E.: Sí, teníamos muy claro que queríamos que en la tienda hubiera eventos. Cuando la montamos, lo del pódcast empezaba a ponerse de moda y queríamos construir una habitación para eso exclusivamente, pero no teníamos espacio, así que construimos un escenario chiquitín. No sabíamos qué íbamos a hacer, pero a veces uno necesita juguetes para ponerse a jugar. Y eso es lo que hicimos.

¿Vivimos en una época dorada del humor? Es evidente que en España sí vivimos una edad de oro, pero no es una excepción. La moda del stand-up es mundial. Veremos lo que dura, pero en los últimos cinco años ha habido un bombazo de nuevos cómicos con nuevas formas de hacer, casi todos surgidos de circuitos alternativos.

La explicación a eso es múltiple y probablemente responda a que YouTube ha democratizado el acceso a ciertos contenidos, a que internet ha moldeado un tipo de humor distinto al de las cadenas de televisión y al propio carácter de las generaciones X, milenial y Z. Con sus diferencias y matices, son personas obsesionadas con el humor… y en muchos casos en hablar de sí mismos.

La Llama Store

¿Quiénes son vuestros referentes y qué os gustaría hacer —de comedia— a estas alturas del show? La Llama es mucho más que una tienda.

 K.G: Somos una tienda muy humilde y ahora hemos tenido una hija, así que los siguientes pasos a dar son difíciles de definir. Por ahora, hemos programado el Llama Fest de 2024, y a partir de ahí veremos. La clave es que el festival sea, si no rentable, sí sostenible. Desde La Llama, lo que queremos, además de ganar dinero —que para eso es un negocio—, es ser un terreno de juego para que la peña pruebe cosas en entornos seguros o con poco riesgo.

Tanto Abi como yo venimos de barrios obreros muy humildes y no es que queramos ir de mecenas ni salvadores ni nada de eso, pero entendemos muy bien lo importante que es dar oportunidades y herramientas asequibles a la gente. De ahí que, si quieres grabar un pódcast en La Llama, te dejemos equipo; si necesitas el espacio, te lo ofrecemos; y si quieres aprender comedia con profesionales, puedes apuntarte a La Llama School.

¿Algún libro ineludible sobre comedia? ¿Alguna revelación?

A.L.E.: Pues mira, este año se han escrito dos libros de risa., pero risa risa, de reír en voz alta, de LOL, que aconsejamos al cien por cien: Solo quería bailar, de Greta García y El Informe Penkse, de Jaime Rubio.

¿Series o películas para reivindicar la mejor comedia? ¿Vuestro podio?

K.G.: Estamos viendo Bob’s Burgers. En España no se la conoce mucho porque no la han emitido en abierto, pero creemos que es una de las mejores series de comedia de la historia de la tele.

¿Un regalo infalible de La Llama Store para reír (acaso para alguien no muy ducho en comedia)?

Abi: Las minimanitas.

¿Algo que se nos olvide y os parezca, como dirían Faemino y Cansado, «ignominioso» que se quede en el tintero?

K.G.: Pues no, porque ya hemos mencionado La Llama Fest y La Llama School, que es de lo que nos gusta hacer promoción. [Risas]

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Tratándose de una librería dedicada a la comedia, qué mejor que empezar con un chascarrillo. La Llama Store es la mejor librería de comedia del mundo.  ¿Por qué? Porque es la única. (Sí, es verdad, tenemos que practicar más esto de hacer chistes).

«Una tienda de autor que responde a nuestra personalidad», apuntan sus artífices, la gestora cultural Abigail López Enrech y el cómico Kike García, uno de los creadores de El Mundo Today. «Nos interesa el humor en todas sus vertientes. Entendemos la cultura, el entretenimiento, como un juego que tiene que ser divertido; y la comedia es donde esas ganas de jugueteo se ven de forma más inequívoca».

Año 2017, Barcelona. Corre el mes de noviembre y en la calle Villarroel número 34 nace un lugar hoy emblemático por el que han pasado —aparte de aficionados de la risa y gente anónima con buen criterio— incontables iconos del stand up comedy nacional e internacional.

Porque allí dentro, en La Llama Store, uno se topa con libros satíricos, artículos de broma, manuales de culto para monologuistas, exposiciones de arte, postales pintorescas, grabaciones de pódcast heterodoxos, revistas genuinas, cursos en La Llama School, eventos por doquier, espectáculos de micros abiertos o festivales —La Llama Fest— para troncharte y reflexionar con cómicos y cómicas que están haciendo historia en esta edad de oro de la comedia.

La Llama Store

«Es evidente que en España sí vivimos una edad de oro, pero no es una excepción. La moda del stand-up es mundial», afirman García y López Enrech; o viceversa. Un tándem tan sincronizado como un sketch de los Monty Python. Y precisamente de ahí, de aquel gag de los genios sobre la llama, el animal, viene el nombre de esta ¿galería?, ¿tienda?, ¿librería? Toda una declaración de amor al humor.

¿Os consta que haya en el mundo alguna otra librería exclusiva de comedia? 

Kike García: No, no nos consta. Nos gusta decir que somos la única en el mundo… y que por algo será. Cuando empezamos a plantear este negocio, nosotros ni siquiera sabíamos si lo que íbamos a hacer era una librería, una galería de arte o una tienda de regalos. Sí teníamos claro el concepto: iba a ser una tienda especializada en humor y comedia, sin llegar a ser una tienda de bromas.

Abi viene del mundo del arte y se ha dado cuenta de que las obras artísticas con algo de visión humorística tenían poca cabida en el circuito de ferias o galerías. Y también, de que la gente joven no tenía ni dinero ni paredes para adquirir arte de gran formato. Ella tenía claro que quería vender un tipo de arte determinado: obra pequeña, a veces cercana a la ilustración, con contenido irónico y de formatos baratos.

Hicimos mucha investigación buscando referencias y hemos encontrado librerías a las que nos gustaría parecernos. En Estados Unidos —con sede en Brooklyn y Chicago— existe Quimby’s Bookstore, especializada en fanzines y contracultura; y aquí, en Barcelona, Fatbottoms, especializada en fanzines. En Burdeos existe una librería pequeña, increíble, que se llama Le Mauvaise Réputation, especializada en cómic, arte y contracultura. Pero nada como La Llama, con un ojo puesto también en la narrativa y en los libros satíricos o los manuales de creatividad.

La Llama Store

¿La comedia, como a Ignatius Farray, salvó vuestra vida? ¿De dónde os viene esta pasión por el arte de la risa?

Abigail López Enrech: Bueno, el librero consorte, Kike, lleva más de 20 años escribiendo humor y es uno de los directores de El Mundo Today, así que en casa todo lo que es el humorismo despierta mucho interés. Respecto al stand up, que es quizá la disciplina que más ha crecido en los últimos años, nuestro interés nació al montar la tienda.

No sabemos más sobre monologuismo que cualquier aficionado medio y nos hemos subido a esa moda, burbuja o tendencia como los demás, ayudando en la medida de lo posible a levantar y afianzar la escena de Barcelona. Pero lo que nos interesa es el humor en todas sus vertientes.

Entendemos la cultura, el entretenimiento, como un juego que tiene que ser divertido; y la comedia es donde esas ganas de jugueteo se ven de forma más inequívoca. En casa somos muy tontorrones y nos hacen gracia las cosas graciosas y los juguetes y las tonterías, y, al final, la tienda responde a ese carácter. La expresión da rabia, pero es una tienda de autor que responde a nuestra personalidad.

Cómo resumiríais todo lo que se puede ver, oír, contar, aprender y comprar en La Llama Store?

K.G.: La Llama es una tiendecita de barrio con un fondo de libros muy pequeño. Básicamente, intentamos tener cualquier cosa que esté relacionada con el humor y que sea asequible, pero entre los libros encontraremos también cosas muy oscuras que, a priori, no son humorísticas, pero sí que están escritas con ganas de jugueteo, de transgredir, de romper…

Nos gusta que la gente venga a la tienda y se lo pase bien mientras hace el capitalismo. Y por eso cada tarde hay peña grabando pódcast en la trastienda: si quieres, puedes pasar y escuchar lo que están diciendo.

¿Qué se suele llevar la gente? ¿Y cómo suele ser la primera impresión al entrar en esa catedral de la chanza y la inteligencia cómica?

 A.L.E.: Pues probablemente nuestros hits son las postales que diseñamos nosotros. Tenemos poquitas, pero nos lo pasamos muy bien haciéndolas. Tenemos una en la que sale una foto de la Torre Eiffel y pone «Barcelona, Sagrada Familia».

La gente que nos conoce se la lleva porque sabe que es una broma y los guiris se la llevan porque creen que es un error y somos tontos, o algo así. Un comentario habitual es «Me lo llevaría todo», pero nadie nunca lo ha hecho… ¡Y estaría muy bien, porque sería una venta bien gorda que nos permitiría irnos de vacaciones dos meses, por lo menos!

La Llama Store

 Pregunta obligada: ¿cómo y cuándo surgió el proyecto? ¿Dónde nace la magia, la inspiración, el antes y el después?

K.G.: La idea se le ocurrió a Abi porque, cuando tenía que hacer regalos a gente, nunca encontraba ningún sitio donde pudiera comprar cosas chulas. Hay una tienda en Seattle —esa sí que es una catedral de la chanza— que seguimos desde hace 15 años y que se llama Archie McPhee. Diseñan y fabrican juguetes extraños y objetos de broma. Algunos son tan absurdos que, aunque se vendan como baratijas de quiosco, están cercanos al arte conceptual, como unos calzoncillos para ardillas o unos caramelos con sabor a brócoli.

Luego, cuando viajábamos a Londres, veíamos que en las librerías había una sección de humor y que aquí esta sección no existe, así que pensamos: «Bueno, pues hagamos una librería que tenga solo esa sección».

Tenéis espectáculos e incluso una academia de comedia: La Llama School… ¿Vivimos una edad de oro del humor, del stand up comedy?

 A.L. E.: Sí, teníamos muy claro que queríamos que en la tienda hubiera eventos. Cuando la montamos, lo del pódcast empezaba a ponerse de moda y queríamos construir una habitación para eso exclusivamente, pero no teníamos espacio, así que construimos un escenario chiquitín. No sabíamos qué íbamos a hacer, pero a veces uno necesita juguetes para ponerse a jugar. Y eso es lo que hicimos.

¿Vivimos en una época dorada del humor? Es evidente que en España sí vivimos una edad de oro, pero no es una excepción. La moda del stand-up es mundial. Veremos lo que dura, pero en los últimos cinco años ha habido un bombazo de nuevos cómicos con nuevas formas de hacer, casi todos surgidos de circuitos alternativos.

La explicación a eso es múltiple y probablemente responda a que YouTube ha democratizado el acceso a ciertos contenidos, a que internet ha moldeado un tipo de humor distinto al de las cadenas de televisión y al propio carácter de las generaciones X, milenial y Z. Con sus diferencias y matices, son personas obsesionadas con el humor… y en muchos casos en hablar de sí mismos.

La Llama Store

¿Quiénes son vuestros referentes y qué os gustaría hacer —de comedia— a estas alturas del show? La Llama es mucho más que una tienda.

 K.G: Somos una tienda muy humilde y ahora hemos tenido una hija, así que los siguientes pasos a dar son difíciles de definir. Por ahora, hemos programado el Llama Fest de 2024, y a partir de ahí veremos. La clave es que el festival sea, si no rentable, sí sostenible. Desde La Llama, lo que queremos, además de ganar dinero —que para eso es un negocio—, es ser un terreno de juego para que la peña pruebe cosas en entornos seguros o con poco riesgo.

Tanto Abi como yo venimos de barrios obreros muy humildes y no es que queramos ir de mecenas ni salvadores ni nada de eso, pero entendemos muy bien lo importante que es dar oportunidades y herramientas asequibles a la gente. De ahí que, si quieres grabar un pódcast en La Llama, te dejemos equipo; si necesitas el espacio, te lo ofrecemos; y si quieres aprender comedia con profesionales, puedes apuntarte a La Llama School.

¿Algún libro ineludible sobre comedia? ¿Alguna revelación?

A.L.E.: Pues mira, este año se han escrito dos libros de risa., pero risa risa, de reír en voz alta, de LOL, que aconsejamos al cien por cien: Solo quería bailar, de Greta García y El Informe Penkse, de Jaime Rubio.

¿Series o películas para reivindicar la mejor comedia? ¿Vuestro podio?

K.G.: Estamos viendo Bob’s Burgers. En España no se la conoce mucho porque no la han emitido en abierto, pero creemos que es una de las mejores series de comedia de la historia de la tele.

¿Un regalo infalible de La Llama Store para reír (acaso para alguien no muy ducho en comedia)?

Abi: Las minimanitas.

¿Algo que se nos olvide y os parezca, como dirían Faemino y Cansado, «ignominioso» que se quede en el tintero?

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