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5 de noviembre 2018    /   IDEAS
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¿Por qué las tres grandes religiones presentan a la mujer como un ser malvado?

5 de noviembre 2018    /   IDEAS     por          
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Hay un inconsciente individual, conformado por nuestra biografía, y un inconsciente colectivo, conformado por la historia. Y es a través del segundo de ellos donde se ha ido sedimentando nuestra concepción de las cosas. Por eso nacemos viejos (tan viejos como la historia) y solo somos capaces de rejuvenecer si acertamos a desmantelar las mentiras del pasado.

Es en ese inconsciente colectivo donde permanece la visión de la maldad intrínseca de la mujer, instituida por las narraciones tradicionales y los prejuicios inherentes a las mismas.

Las tres grandes religiones, el cristianismo, el islamismo y el judaísmo, coinciden en mostrar a la primera mujer en la tierra como el origen de todos nuestros males, algo que aparece tanto en el Corán como en la Biblia. En esta última, Dios castiga a Eva y Adán con «la muerte, el dolor, la vergüenza y el trabajo» por un pecado inducido solo por ella.

Después llegaría Homero con La Ilíada, narrando cómo una coalición de ejércitos aqueos destruyó Troya por culpa de la infidelidad de otra mala mujer, Elena de Esparta.

A continuación apareció Cleopatra, que con su capacidad para enajenar el corazón y la mente de todo general con armadura dorada, consiguió dividir y enfrentar al hasta entonces indestructible Imperio Romano.

Todos conocemos de sobra estos episodios. Y esta es la cuestión. Que no ha habido una sola generación en los últimos milenios que los desconozca.

En cambio, apenas unos pocos han sabido algo, por ejemplo, de la existencia de la filósofa y maestra egipcia Hipatia (ensalzada, por fin, en la película Agora, de Alejandro Amenábar) pese a ser una mujer excepcional para su época. Una mujer que fue cruelmente asesinada por negarse a renunciar al paganismo, es decir, a la libertad de cada uno a la hora de elegir sus propios dioses.

Pero hay omisiones que vienen aún de más antiguo. Cuenta Robert Graves en su ensayo La Diosa Blanca, una gramática histórica del mito poético, que en la antigüedad mediterránea se adoraba a la diosa Luna como ser progenitor de todas las cosas, mientras que los hombres eran considerados tan solo como sus hijos.

Fue con la llegada de las religiones monoteístas cuando toda esa mitología fue suprimida, otorgándole a la mujer ese nuevo rol de «la mala de la película» que ha sobrevivido hasta nuestros días (y si no, que se lo pregunten a Yoko Ono).

Las consecuencias para la historia han sido devastadoras, pues con la eliminación de la Diosa Blanca y otras divinidades paganas, desapareció también gran parte del conocimiento esotérico conseguido gracias a la labor investigadora de sus sacerdotisas.

El pato lo pagaron posteriormente las llamadas brujas. Su delito fue el de intentar perpetuar aquel antiguo saber basado en el imperio de la naturaleza y no en los designios de un dios único y dominador.

La base de todo este desplazamiento está en la enfermiza relación con el sexo a través de un concepto inexistente en la antigüedad: el pecado. El pecado y la tentación siempre ha sido representados en las grandes religiones patriarcales con el cuerpo desnudo de una mujer (jamás con el cuerpo de un hombre). Y ello por una razón muy sencilla: los sacerdotes en todas ellas siempre fueron masculinos.

Los marineros utilizan el término fetch length para determinar la longitud rectilínea a lo largo de la cual está incidiendo el viento con uniformidad. Obviamente, a mayor longitud, más grandes y duraderas serán las olas que ese viento produce. Con el inconsciente colectivo sucede lo mismo. Cuantos más lejanos sean los prejuicios que nos inculcan, más tiempo permanecerán en dicho inconsciente.

Por eso la asociación entre mujer y maldad es tan poderosa. Porque su origen se remonta a la noche de los tiempos. A aquella noche en la que, según las tres grandes religiones, la primera mujer de la historia nos arrojó a todos del Paraíso.

Hay un inconsciente individual, conformado por nuestra biografía, y un inconsciente colectivo, conformado por la historia. Y es a través del segundo de ellos donde se ha ido sedimentando nuestra concepción de las cosas. Por eso nacemos viejos (tan viejos como la historia) y solo somos capaces de rejuvenecer si acertamos a desmantelar las mentiras del pasado.

Es en ese inconsciente colectivo donde permanece la visión de la maldad intrínseca de la mujer, instituida por las narraciones tradicionales y los prejuicios inherentes a las mismas.

Las tres grandes religiones, el cristianismo, el islamismo y el judaísmo, coinciden en mostrar a la primera mujer en la tierra como el origen de todos nuestros males, algo que aparece tanto en el Corán como en la Biblia. En esta última, Dios castiga a Eva y Adán con «la muerte, el dolor, la vergüenza y el trabajo» por un pecado inducido solo por ella.

Después llegaría Homero con La Ilíada, narrando cómo una coalición de ejércitos aqueos destruyó Troya por culpa de la infidelidad de otra mala mujer, Elena de Esparta.

A continuación apareció Cleopatra, que con su capacidad para enajenar el corazón y la mente de todo general con armadura dorada, consiguió dividir y enfrentar al hasta entonces indestructible Imperio Romano.

Todos conocemos de sobra estos episodios. Y esta es la cuestión. Que no ha habido una sola generación en los últimos milenios que los desconozca.

En cambio, apenas unos pocos han sabido algo, por ejemplo, de la existencia de la filósofa y maestra egipcia Hipatia (ensalzada, por fin, en la película Agora, de Alejandro Amenábar) pese a ser una mujer excepcional para su época. Una mujer que fue cruelmente asesinada por negarse a renunciar al paganismo, es decir, a la libertad de cada uno a la hora de elegir sus propios dioses.

Pero hay omisiones que vienen aún de más antiguo. Cuenta Robert Graves en su ensayo La Diosa Blanca, una gramática histórica del mito poético, que en la antigüedad mediterránea se adoraba a la diosa Luna como ser progenitor de todas las cosas, mientras que los hombres eran considerados tan solo como sus hijos.

Fue con la llegada de las religiones monoteístas cuando toda esa mitología fue suprimida, otorgándole a la mujer ese nuevo rol de «la mala de la película» que ha sobrevivido hasta nuestros días (y si no, que se lo pregunten a Yoko Ono).

Las consecuencias para la historia han sido devastadoras, pues con la eliminación de la Diosa Blanca y otras divinidades paganas, desapareció también gran parte del conocimiento esotérico conseguido gracias a la labor investigadora de sus sacerdotisas.

El pato lo pagaron posteriormente las llamadas brujas. Su delito fue el de intentar perpetuar aquel antiguo saber basado en el imperio de la naturaleza y no en los designios de un dios único y dominador.

La base de todo este desplazamiento está en la enfermiza relación con el sexo a través de un concepto inexistente en la antigüedad: el pecado. El pecado y la tentación siempre ha sido representados en las grandes religiones patriarcales con el cuerpo desnudo de una mujer (jamás con el cuerpo de un hombre). Y ello por una razón muy sencilla: los sacerdotes en todas ellas siempre fueron masculinos.

Los marineros utilizan el término fetch length para determinar la longitud rectilínea a lo largo de la cual está incidiendo el viento con uniformidad. Obviamente, a mayor longitud, más grandes y duraderas serán las olas que ese viento produce. Con el inconsciente colectivo sucede lo mismo. Cuantos más lejanos sean los prejuicios que nos inculcan, más tiempo permanecerán en dicho inconsciente.

Por eso la asociación entre mujer y maldad es tan poderosa. Porque su origen se remonta a la noche de los tiempos. A aquella noche en la que, según las tres grandes religiones, la primera mujer de la historia nos arrojó a todos del Paraíso.

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Opiniones 29
  • La mujer la creo Dios desde la costilla del Hombre y fue echa para que el hombre no estuviera solo y nos multiplicáramos por la tierra. Hoy en día han puesto a la mujer contra el hombre y asín estamos de infelices y lleno de maldad. Respecto ala maldad fue porque satanás que se había revelado ante Dios engaño a la mujer haciendo comer del fruto prohibido del bien y del mal el cual Dios prohibió que lo hicieran con esa desobediencia entre el pecado en el mundo y todos somos malos, de hay Jesús Dios echo hombre vino, murió y resucito por nosotros para todo aquel que asín lo crea por fe, tenga vida eterna siendo perdonado.

    • Si vas a citar la historia según la Biblia, mejor hazlo apropiadamente: antes de Eva, fue creada Lilith, de la misma forma que fue creado Adán. Ahora te dejo que leas la historia de por qué Lilith fue expulsada del paraíso…
      Y, según tú, ¿quién ha puesto la mujer en contra del hombre? Yo te propongo leer un poquito más, ASÍ entenderás más sobre la sociedad actual.

    • ¡Esta peli la he visto!
      Tu relato es uno de los cientos que han existido a lo largo de los siglos y las culturas. ¿Qué te hace pensar que éste encierra más verdad que los demás?
      Por supuesto dirás que tu fe es suficiente prueba para ti, que la sientes tan intensamente que no puede ser falsa. Pero todas las religiones tienen seguidores llenos de fe. Algunos tienen grandes catarsis, donan todas sus posesiones y hasta se convierten en mártires al ser perseguidos por las autoridades de turno.
      ¿Qué te hace pensar que su fe tiene menos valor que la tuya?

    • La 1ª mujer no salio de la costilla de A, y fué Lilith
      fue creada igual que Adan
      defenestrada- etc por creerse igual a Adan hasta qe se creo una sumisa : Eva
      En el genesis pone que ya somos todos igual a dios y tb lo dijo buda
      dios es solo la energia que esta en todo lo crea todo y no s epuede demostrar
      solo no desarmonizar esta energia con buenas acciones pensamientos sentimientos dieta meditacion etc =
      Han sustituido nª divinidad por un concepto neurotico de dios

      El demonio no es lucifer,
      hasta el S iVº en el concilio de Toledo no lo era y desde hace siglos
      Lucifer queria para todos ls seres humanos lo que yavé solo para los judios.
      Satan son los siete pecados capitales que todos tenemos = desarmonizar la energia etc y perder la divinidad

      A la muejr la defenestran para controlarla a ella y los medios de produccion
      y ellos no asumir responsabilidades en suconsecuente y evidente violencia arrogancia y soberbia

      Los celtas eran matriarcales : MC = » Mam-clan» y luego el apellido que fuera
      ya que la mujer tenia al bebe dentro 9 meses y una vez nacido estaba mas t con ella.

    • ¿Dónde están las pruebas empíricas de todo eso que dices? Desgraciadamente para tus creencias jamás se ha demostrado la veracidad de ni una palabra de la biblia ni mucho menos la existencia de ese dios del que hablas, por lo que todo tu discurso se reduce a mera mitología.

  • En mi religión la mujer era inocente, Eva, y el demonio era masculino, un varón, que la convence de pecar. Malo él, víctima ella. Y Adán, inocente, paga por pecado ajeno.

  • las 3 grandes religiones son d origen judio
    El judaismo defenestra a la mujer con excusas escritas en la biblia por misogenos por motivos imperialistas etc, ya que la mujer es cooperacion, solidaridad sentimiennto empatia diplomacia dialogo en vez de violencia tipica d ls hombres

  • Menuda sarta de burradas es esté artículo, por favor, antes de publicar por favor revisen lo escrito. En primer lugar, la historia de Adán y Eva no es exclusiva de la Biblia, la comparten las tres religiones porque las tres comparten lo que en La Biblia se llama el antiguo testamento, pero a diferencia de lo que escribes, la imagen de «Maldad», el origen del pecado, en el Cristianismo no es la femenina, es la masculina, ya que el Mal y quien tienta a Eva es «el» diablo, hay que leer La Biblia antes de criticarla para bien o para mal. Y por cierto, otro dato error garrafal en su texto es escribir que Homero escribió la Hiliada despues de que se escribiese La Biblia o surgiese el Islam, ya que el Cristianismo y el Islamismo no existieron hasta siglos después de la muerte de Homero. Por otro lado, Homero no pone a Helena (se escribe con H) de malvada, más bien pinta de malvados a los Dioses que convencen a Paris de seducirla, ya que la Iliada es una historia sobre los Dioses, no sobre los humanos, te aconsejo que la leas antes de escribir sobre ella. Tampoco nadie tacha a Cleopatra de culpable de la destrucción del imperio Romano, ya que esta destrucción ocurrió siglos después de su muerte y fué causada por los Bándalos, Alanos, Suevos y demás pueblos Godos y Germánicos, no por los Egipcios. Por lo que tu artículo no solo es incorrecto, partidista sino que está basado claramente en MENTIRAS. Me encantaba Yorokubu, pero últimamente permiten escribir a cualquiera.

  • Ese tema podría ser tan extenso que abarcara una tesis.
    Tiene mucho que ver con que las religiones principales quieren controlar al ser humano provocándole culpa por ser humano, es decir, por sentir placer al comer, tener relaciones sexuales, pensar, cuestionar, razonar o cualquier forma que permita su yugo.

  • Señor protestante ¡No venimos de ninguna costilla! … Usted salió de un útero porque sus padres tuvieron sexo. Gracias a ello usted está pudiendo opinar. CuestioneSe porfavor y gracias! Fin.

  • Aunque no me sorprende de Yorokobu, hay cierto amarillismo y distorsión entre el título y el contenido, pero como dijo, ya no sorprende por estos lados. Lo importante es publicar en masa, independiente de lo veraz y de la calidad

  • Al hombre lo creo Dios para que pavimentara el camino por donde caminarían sus princesas, las mujeres, nacidas del corazón sagrado de Dios, sus predilectas, las únicas capaces de dar vida y de recibir la chispa divina en su ser, de traer al mundo hijos de Dios

    • Existe una manera simpática de cazar a un mono, es poniendo un cebo en un orificio para que cuando lo tome y cierre el puño, quede atrapado al estar imposibilitado de soltarlo. En el mundo de las ideas de un ser humano sucede lo mismo, siendo la razón que justifica la necesidad que lo deja atrapado en una construcción imaginaria en donde existe una lucha entre dos elementos contradictorios bajo una sola verdad de apariencia real.
      La salida de este laberinto de simulacros programados es el espíritu crítico, que nos libera y nos muestra nuestra naturaleza de lo que somos y no de lo que deberíamos y estamos obligados a ser. La estructura de la programación mental se adhiere a las funciones naturales del cuerpo, reinterpretando y al mismo tiempo interfiriendo en la fluídez de la vida.
      La idea de Dios es una idea más desde el punto de vista del intelecto, construyéndose una simulación y un simulacro para interactuar con la idea, que concentra todo lo desconocido y no pensable, por lo tanto no cuestionable, convenientemente en una cúspide lógicamente inalcanzable. a la que se le inocula razones de autoridad pensables, y esos programas de autoridad, que nada tienen que ver con Dios, sino con una normativa humana son las condicionantes en reducir el entendimiento, la comunicación, las relaciones, el bienestar y por lo tanto la vida propia y la de todos, que en definitiva es sentir y sentirnos tal cuál es la realidad de lo que existe mas allá de lo que creo que existe.
      Es muy sencillo si no se percibe plenamente lo cotidiano sin condiciones no se conoce lo que es Dios, la vida.

  • Las tres religiones de las que habla no son las tres grandes. Se olvidan de todas las religiones de extremo oriente, de lndia, China, Japón; de Africa con sus animismos; de la desconocida América. La religión judía, por muy antigua, no se la puede considerar grande, la practican unos pocos millones, eso sí con mucho dinero. La visión presentada es puramente occidentalista, ombliguista podríamos decir; el mundo es mucho mayor y mucho más complejo que la visión economicista biblicoaristotélica de la vida.

  • Miren ha.si se aprende de la.biblia.que todos son.cuentos y con seguridad ha la mujer.hera.malvada por eso.con Adán.y Eva no nació ninguna.y de los tres.varones que tuvieron nació la humanidad.qui.ignorancia pura.y.dura quien se cree.eso.es un idiota

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