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17 de septiembre 2015    /   ENTRETENIMIENTO
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El cinturón ferroviario abandonado que abraza París

17 de septiembre 2015    /   ENTRETENIMIENTO     por          
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Un pequeño cinturón de unos 32 kilómetros de longitud se despliega alrededor de París como una anaconda silenciosa. La Petite Ceinture es una línea férrea construida hace entre 1852  y 1869 para transportar mercancías en una ciudad que, hasta aquel momento, estaba organizada alrededor de carruajes impulsados por caballos.
Con el auge del metro y de los coches, la Petite Ceinture perdió casi por completo su función. Desde 1934 se ha convertido en un cadáver urbano, testigo mudo de la primera era de la industrialización francesa.
Pierre Folk - By the silent line 07
A pesar de estar en desuso desde hace 80 años, la infraestructura ha permanecido casi intacta. El fotógrafo francés Pierre Folk siempre se sintió fascinado por esta línea férrea, tanto que empezó a retratarla hace cuatro años.
«Desde que tengo memoria me han interesado los espacios en desuso. Las sociedades modernas tienen una mentalidad funcionalista, por la que cada espacio tiene que tener una finalidad concreta», explica el fotógrafo. «Sin embargo, hay lugares que no responden a esta lógica. Y para mí es muy interesante lo que estos espacios sin uso nos pueden transmitir», añade.
Pierre Folk - By the silent line 01
Desde que dejó el este de Francia para mudarse a París, Folk pasó mucho tiempo conociendo la Petite Ceinture. «Cuanto más la exploraba, más quería volver. Ese lugar tiene un gusto a misterio y a libertad que te engancha. Por eso decidí hacer una serie fotográfica. Quería transcribir esta sensación y plasmar la idea de que, cuando el urbanismo crea accidentalmente unos no-lugares, estos no carecen automáticamente de significado», asegura Pierre.
Pierre Folk - By the silent line 08
El resultado es The Silent Line, una serie de fotografías que investiga la ambigüedad de los espacios en desuso y su función en la sociedad contemporánea.
«La Petite Ceinture es como una cicatriz metropolitana. En origen tuvo una finalidad clave y dio un fuerte impulso a la economía durante la Revolución Industrial. Aunque algunos pequeños tramos fueron usados hasta la década de los 90, esta línea férrea no ha producido más que silencio desde los años 30. Para muchos –ciudadanos, la compañía ferroviaria, el Ayuntamientos y varias asociaciones- es simplemente un espacio desperdiciado. Son muchos los que quieren devolverle una función. Pero para mí, este vestigio se ha convertido en un límite al margen de la sociedad. Es un lugar íntimo, donde el pasado y la modernidad se encuentran. Es pura poesía. Por eso creo que la función de la línea férrea hoy podría ser la de un paisaje alternativo, algo híbrido que podamos observar», cuenta Pierre.
Pierre Folk - By the silent line 11
Las imágenes de Pierre Folk, que en breve podrían convertirse en un fotolibro, muestran unos carriles invadidos por árboles y flores, como si la naturaleza exuberante hubiese querido reapropiarse de un territorio que ya le perteneció originariamente.
Folk cree que este espacio pasará por profundas modificaciones. «Esta línea puede convertirse en cualquier cosa que podamos imaginar. Actualmente los proyectos principales visan transformarlo en un parque, como se hizo con la paseo arbolado de la Bastilla en 1988, inspirado en la High Line de Nueva York. También hay quien propone usarla de nuevo como medio de transporte», relata Folk.
Pierre Folk - By the silent line 06
En realidad, algunos tramos de la Petite Ceinture ya han sido convertidos en jardines y algunas estaciones albergan cafés o clubes. «El cambio es muy lento y es improbable que haya un proyecto único que incluya toda la línea de ferrocarriles. Mucho me temo que será derribada en pedazos y que perderá su alma», revela Folk, que cita entre sus referentes a Robert Polidori, o Yves Marchand y Romain Meffre. «Obviamente también tengo en mi cabeza a Joel Sternfeld y su trabajo Walking the High Line. También podría citar a Nadav Kander, Jürgen Nefzger, Ferit Kuyas, Peter Bialobrzeski, Chen Jiagang, Alexander Gronsky, Vitus Saloshanka…».
The Silent Line estará expuesto en la Galerie Duo de París hasta el 16 de octubre. Entre el 15 de octubre y el 28 de noviembre, también estará en las paredes de la Gare de L’Est, un lugar muy adecuado para una reflexión sobre un tema tan universal como la transformación del territorio.
Pierre Folk - By the silent line 10
Pierre Folk - By the silent line 09
Pierre Folk - By the silent line 05
Pierre Folk - By the silent line 03
Pierre Folk - By the silent line 02
Pierre Folk - By the silent line 04
 

Un pequeño cinturón de unos 32 kilómetros de longitud se despliega alrededor de París como una anaconda silenciosa. La Petite Ceinture es una línea férrea construida hace entre 1852  y 1869 para transportar mercancías en una ciudad que, hasta aquel momento, estaba organizada alrededor de carruajes impulsados por caballos.
Con el auge del metro y de los coches, la Petite Ceinture perdió casi por completo su función. Desde 1934 se ha convertido en un cadáver urbano, testigo mudo de la primera era de la industrialización francesa.
Pierre Folk - By the silent line 07
A pesar de estar en desuso desde hace 80 años, la infraestructura ha permanecido casi intacta. El fotógrafo francés Pierre Folk siempre se sintió fascinado por esta línea férrea, tanto que empezó a retratarla hace cuatro años.
«Desde que tengo memoria me han interesado los espacios en desuso. Las sociedades modernas tienen una mentalidad funcionalista, por la que cada espacio tiene que tener una finalidad concreta», explica el fotógrafo. «Sin embargo, hay lugares que no responden a esta lógica. Y para mí es muy interesante lo que estos espacios sin uso nos pueden transmitir», añade.
Pierre Folk - By the silent line 01
Desde que dejó el este de Francia para mudarse a París, Folk pasó mucho tiempo conociendo la Petite Ceinture. «Cuanto más la exploraba, más quería volver. Ese lugar tiene un gusto a misterio y a libertad que te engancha. Por eso decidí hacer una serie fotográfica. Quería transcribir esta sensación y plasmar la idea de que, cuando el urbanismo crea accidentalmente unos no-lugares, estos no carecen automáticamente de significado», asegura Pierre.
Pierre Folk - By the silent line 08
El resultado es The Silent Line, una serie de fotografías que investiga la ambigüedad de los espacios en desuso y su función en la sociedad contemporánea.
«La Petite Ceinture es como una cicatriz metropolitana. En origen tuvo una finalidad clave y dio un fuerte impulso a la economía durante la Revolución Industrial. Aunque algunos pequeños tramos fueron usados hasta la década de los 90, esta línea férrea no ha producido más que silencio desde los años 30. Para muchos –ciudadanos, la compañía ferroviaria, el Ayuntamientos y varias asociaciones- es simplemente un espacio desperdiciado. Son muchos los que quieren devolverle una función. Pero para mí, este vestigio se ha convertido en un límite al margen de la sociedad. Es un lugar íntimo, donde el pasado y la modernidad se encuentran. Es pura poesía. Por eso creo que la función de la línea férrea hoy podría ser la de un paisaje alternativo, algo híbrido que podamos observar», cuenta Pierre.
Pierre Folk - By the silent line 11
Las imágenes de Pierre Folk, que en breve podrían convertirse en un fotolibro, muestran unos carriles invadidos por árboles y flores, como si la naturaleza exuberante hubiese querido reapropiarse de un territorio que ya le perteneció originariamente.
Folk cree que este espacio pasará por profundas modificaciones. «Esta línea puede convertirse en cualquier cosa que podamos imaginar. Actualmente los proyectos principales visan transformarlo en un parque, como se hizo con la paseo arbolado de la Bastilla en 1988, inspirado en la High Line de Nueva York. También hay quien propone usarla de nuevo como medio de transporte», relata Folk.
Pierre Folk - By the silent line 06
En realidad, algunos tramos de la Petite Ceinture ya han sido convertidos en jardines y algunas estaciones albergan cafés o clubes. «El cambio es muy lento y es improbable que haya un proyecto único que incluya toda la línea de ferrocarriles. Mucho me temo que será derribada en pedazos y que perderá su alma», revela Folk, que cita entre sus referentes a Robert Polidori, o Yves Marchand y Romain Meffre. «Obviamente también tengo en mi cabeza a Joel Sternfeld y su trabajo Walking the High Line. También podría citar a Nadav Kander, Jürgen Nefzger, Ferit Kuyas, Peter Bialobrzeski, Chen Jiagang, Alexander Gronsky, Vitus Saloshanka…».
The Silent Line estará expuesto en la Galerie Duo de París hasta el 16 de octubre. Entre el 15 de octubre y el 28 de noviembre, también estará en las paredes de la Gare de L’Est, un lugar muy adecuado para una reflexión sobre un tema tan universal como la transformación del territorio.
Pierre Folk - By the silent line 10
Pierre Folk - By the silent line 09
Pierre Folk - By the silent line 05
Pierre Folk - By the silent line 03
Pierre Folk - By the silent line 02
Pierre Folk - By the silent line 04
 

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Opiniones 8
  • Tu articulo me ha recordado mi adolescencia cuando recorría,la petite ceinture du 19eme a Belleville, à travers les tunnels ou jusqu’au 18eme, j’ai aussi parcouru quelques morceaux du sud de Paris. París me vio nacer y crecer, moi le pauvre petit galego fillo d’emigrantes.

  • Interesante como lo espacios comunican y son capaces de recuperar experiencias de la memoria, incluso para las marcas
    Quien no ha caminado alguna vez por la vía de un tren? Y de repente aparece frente a ti!!!

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