1 de diciembre 2010    /   CREATIVIDAD
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La política cultural española fallida (cierra el museo Chillida)

1 de diciembre 2010    /   CREATIVIDAD     por          
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Con profunda tristeza leo que el Museo Chilida Leku cierra sus puertas este 1 de enero. Uno de los 4 museos más importantes del País Vasco no podrá seguir operando. [??? WTF]

Sin conocer en profundidad las razones del cierre (es de gestión privada), salvo la pequeña nota a la que hago referencia, no puedo dejar de asombrarme de que un museo de este calibre tenga que echar el cerrojo.

Y me hace reflexionar sobre la política cultural de los museos en España. Nunca he dejado de sorprenderme que la misma política obligue, por ejemplo, a los museos a cerrar los domingos por la tarde. ¿Puede alguien decirme cuál es el mejor día del que la gente común dispone para visitar tales establecimientos que un domingo por la tarde?

Salvo el Prado, prácticamente todos los museos estatales tienen unos horarios. Déjame calificarlo generosamente: estúpidos. Cerrar los museos a las 19.00 cuando el horario típico de trabajo termina a las 20.00. Una de las principales funciones que debe tener un museo es traer la cultura a los habitantes y visitantes de las ciudades donde se localizan.

Las galerías del Círculo de Bellas Artes cierran de 14.00 a 17.00. ¿¿¿¿???? (sí, estamos hablando de una institución cultural de alto calibre en una capital europea) Hazme el fabron cabor!!!! Recuerdo cuando viví en Londres cómo instituciones como el Victoria and Albert, la National Gallery o el British Museum organizaban actividades a la hora del lunch, y la gente que trabajabamos cerca asistíamos a ellas: pequeñas muestras para ser visitadas en galerías accesibles. O las noches de jueves de jazz en vivo y acceso gratuito al MoCA de Los Angeles.

Actividades planeadas para que el público trabajador de la zona participe en el día a día de las exposiciones haciendo así complices y otorgando servicio a la ciudadanía de la propia ciudad y no solo a los turistas.

Hace algún tiempo me tocó programar una serie de conferencias con una institución cultural municipal muy importante. Yo me encargaba de seleccionar a los conferenciantes y la institución ponía la infraestructura, pero el horario asignado para tal actividad era estelar: martes a las 17.00hrs [WTF again] por supuesto y como cualquier primate con la mitad de su capacidad cerebral al 10% de su actividad te podría decir la asistencia fue un desastre. Si las conferencias querían estar orientadas a un público profesional y de estudiantes ¿por qué programarlas a media tarde?

Tuve una acalorada discución con una de las responsables, a la que le argumentaba que las conferencias en esta ciudad deben organizarse a las 20.30. Es muy sencillo. La gente trabaja hasta las 20.00 y le das media hora para que llegue. La conferencia termina a las 22.00, una hora perfecta para disfrutar del deporte nacional de la ciudad: ir de cañas, picar algo y volver a casa bien alimentado en cuerpo y mente. “Pero es que nosotros salimos de trabajar a las 20.00, y alguien tiene que cerrar y apagar los proyectores”, es el argumento que me ofrecía la burócrata.

Creo que precisamente ahora con la excusa de la crisis debería ser un buen momento para reevaluar la “inteligencia” de las políticas culturales, que buena falta les hacen. Creo que precisamente ahora con la excusa de la crisis debería ser un buen momento para reevaluar la “inteligencia” de las políticas culturales, que buena falta hace.

Me gustaría ver introducidos parámetros de evaluación del trabajo de todos los burócratas que trabajan en la industria cultural española, e introducir un concepto realmente desconocido en la enorme mayoría del ámbito: EFICIENCIA. Y no me estoy refiriendo aquí simplemente al hecho de programar chorradas de super éxito popular como las reliquias del antiguo Egipto, sino comenzar a usar la innovación en cuanto a formatos e iniciativas.

Talento existe. Conozco a mucha gente que tiene mucho que aportar, pero lamentablemente la mayoría de la gente emprendedora y con inciativas no está en la nómina de ayuntamientos y ministerios. Así vamos…

Edgar Gonzalez es editor in chief  de edgargonzalez.com un weblog de arquitectura y diseño.

Este artículo ha sido reproducido con su autorización.

Fotos: Museo de Chillida Leku

El País dedica un artículo al cierre del museo. El titular deja bastante claras las razones:

La crisis acaba con la “utopía” de Chillida Leku

Hasta ahora el museo ha sido gestionado por la familia de Chillida, que espera llegar a un acuerdo con las administraciones para volver a abrir el centro.


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Con profunda tristeza leo que el Museo Chilida Leku cierra sus puertas este 1 de enero. Uno de los 4 museos más importantes del País Vasco no podrá seguir operando. [??? WTF]

Sin conocer en profundidad las razones del cierre (es de gestión privada), salvo la pequeña nota a la que hago referencia, no puedo dejar de asombrarme de que un museo de este calibre tenga que echar el cerrojo.

Y me hace reflexionar sobre la política cultural de los museos en España. Nunca he dejado de sorprenderme que la misma política obligue, por ejemplo, a los museos a cerrar los domingos por la tarde. ¿Puede alguien decirme cuál es el mejor día del que la gente común dispone para visitar tales establecimientos que un domingo por la tarde?

Salvo el Prado, prácticamente todos los museos estatales tienen unos horarios. Déjame calificarlo generosamente: estúpidos. Cerrar los museos a las 19.00 cuando el horario típico de trabajo termina a las 20.00. Una de las principales funciones que debe tener un museo es traer la cultura a los habitantes y visitantes de las ciudades donde se localizan.

Las galerías del Círculo de Bellas Artes cierran de 14.00 a 17.00. ¿¿¿¿???? (sí, estamos hablando de una institución cultural de alto calibre en una capital europea) Hazme el fabron cabor!!!! Recuerdo cuando viví en Londres cómo instituciones como el Victoria and Albert, la National Gallery o el British Museum organizaban actividades a la hora del lunch, y la gente que trabajabamos cerca asistíamos a ellas: pequeñas muestras para ser visitadas en galerías accesibles. O las noches de jueves de jazz en vivo y acceso gratuito al MoCA de Los Angeles.

Actividades planeadas para que el público trabajador de la zona participe en el día a día de las exposiciones haciendo así complices y otorgando servicio a la ciudadanía de la propia ciudad y no solo a los turistas.

Hace algún tiempo me tocó programar una serie de conferencias con una institución cultural municipal muy importante. Yo me encargaba de seleccionar a los conferenciantes y la institución ponía la infraestructura, pero el horario asignado para tal actividad era estelar: martes a las 17.00hrs [WTF again] por supuesto y como cualquier primate con la mitad de su capacidad cerebral al 10% de su actividad te podría decir la asistencia fue un desastre. Si las conferencias querían estar orientadas a un público profesional y de estudiantes ¿por qué programarlas a media tarde?

Tuve una acalorada discución con una de las responsables, a la que le argumentaba que las conferencias en esta ciudad deben organizarse a las 20.30. Es muy sencillo. La gente trabaja hasta las 20.00 y le das media hora para que llegue. La conferencia termina a las 22.00, una hora perfecta para disfrutar del deporte nacional de la ciudad: ir de cañas, picar algo y volver a casa bien alimentado en cuerpo y mente. “Pero es que nosotros salimos de trabajar a las 20.00, y alguien tiene que cerrar y apagar los proyectores”, es el argumento que me ofrecía la burócrata.

Creo que precisamente ahora con la excusa de la crisis debería ser un buen momento para reevaluar la “inteligencia” de las políticas culturales, que buena falta les hacen. Creo que precisamente ahora con la excusa de la crisis debería ser un buen momento para reevaluar la “inteligencia” de las políticas culturales, que buena falta hace.

Me gustaría ver introducidos parámetros de evaluación del trabajo de todos los burócratas que trabajan en la industria cultural española, e introducir un concepto realmente desconocido en la enorme mayoría del ámbito: EFICIENCIA. Y no me estoy refiriendo aquí simplemente al hecho de programar chorradas de super éxito popular como las reliquias del antiguo Egipto, sino comenzar a usar la innovación en cuanto a formatos e iniciativas.

Talento existe. Conozco a mucha gente que tiene mucho que aportar, pero lamentablemente la mayoría de la gente emprendedora y con inciativas no está en la nómina de ayuntamientos y ministerios. Así vamos…

Edgar Gonzalez es editor in chief  de edgargonzalez.com un weblog de arquitectura y diseño.

Este artículo ha sido reproducido con su autorización.

Fotos: Museo de Chillida Leku

El País dedica un artículo al cierre del museo. El titular deja bastante claras las razones:

La crisis acaba con la “utopía” de Chillida Leku

Hasta ahora el museo ha sido gestionado por la familia de Chillida, que espera llegar a un acuerdo con las administraciones para volver a abrir el centro.


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Opiniones 9
    • Hola Isabel,
      Lo que menciones es uno de los usos de este termino. También se puede emplear para hablar de políticas que tienen que ver con el sector de industrias culturales..
      Te dejo un link que habla sobre el tema:

      http://www.wikanda.es/wiki/Pol%C3%ADtica_cultural

      Te dejo un extracto:

      La expresión “política cultural” no alude a un concepto unidimensional, sobre el cual exista un consenso universal en cuanto a su significado; por tanto, circulan múltiples definiciones de política cultural, casi tantas como concepciones de la misma existen. Cualquier definición de política cultural viene determinada por la amplitud del significado de la palabra “política” y la plétora de conceptos de cultura que a lo largo de los años han ido acuñando las distintas corrientes filosóficas, políticas y científicas que se han ocupado de estudiar en profundidad esta materia.

      En el diccionario de la RAE se afirma que política puede ser la “actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos públicos” (acepción 8) y asimismo la “actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, o de cualquier otro modo” (acepción 9); se trata de dos significados que pueden ser complementarios u opuestos, según el modo de pensar de cada uno. Es también oportuno aquí referirnos a la acepción 12, según la cual la política es el conjunto de “orientaciones o directrices que rigen la actuación de una persona o entidad en un ámbito o campo determinado”. Según esta definición, la política cultural puede ser el conjunto de orientaciones o directrices que rigen la actuación de una persona o entidad en el campo de la cultura; parece una definición adecuada, aunque no se pueden perder de vista las ideas sugeridas por las acepciones anteriores, relativas a la intervención en los asuntos públicos.

    • A lo que vamos, Marcus es extranjero pero se explica con bastante claridad, dejaos de chorradas, al final se trata de una queja sobre lo que hacen (o no hacen) los políticos con la cultura.
      Lo importante es que Chillida Leku cierra y seguramente tendrá algo que ver con que a los políticos les importa exactamente (*) una mierda el arte y alimentar el alma de su pueblo con diversidad de visiones del mundo para enriquecer su cultura.
      (*) no es negociable, no es media mierda, es una entera.

  • Hola a todos!

    Me he enterado de la noticia esta mañana y todavía sigo sorprendida y bastante triste. Cada año me acerco a chillida leku, es uno de mis museos preferidos, ver esas esculturas gigantes rodeadas de naturaleza, la cual va cambiando según la estación del año, no tiene precio. Esperemos que sea algo eventual.
    Me pregunto dónde nos va a dejar esta crisis…

    Comparto tu crítica de los horarios y a veces de la mala gestión de los museos y espacios de arte en general, pero por otro lado, también creo que hace falta una mayor motivación o “hambre de cultura” en la sociedad.

    En mi familia tenemos una galería de arte en la que exponemos a grandes del ámbito nacional e internacional y la crisis está siendo implacable. Por no hablar de las visitas de la gente… Otra cosa que me sorprende (y a esto me refería, por ejemplo, con lo de “hambre de cultura”) es que prácticamente ningún alumno de Bellas Artes se acerca a la galería, pese a las insistencias de muchos de sus profesores, a los cuales conocemos de cerca. Y eso que se supone que aunque no compre, debería ser un visitante potencial, ¿no?

    En fin…

    Saludos desde El tornillo que te falta! 😉

  • Al menos en Edgar González hace un análisis sobre la política cultural en España… Llevo media mañana indignada por el subtítulo “análisis” que acompañaba al texto de Borja Hermoso en El País. Si eso es un análisis que venga Raymond Queneau y lo vea…

  • Comentarios cerrados.

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