Publicado: 25 de abril 2014 12:06  /   BUSINESS
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La segunda edición de un festival diferente

Publicado: 25 de abril 2014 12:06  /   BUSINESS     por          
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Voy a confesaros un secreto. Aunque escriba en Yorokobu, hasta las navidades de 2012 consideraba la economía colaborativa como una de esas quimeras que suenan muy bien en el papel, pero que al trasladarlas a la realidad hacen aguas por todas partes. ¿Gente ayudando a gente por ayudar a gente? No podía ser cierto. Pero entonces, por avatares del destino, tuve que hacer Vigo-Madrid-Vigo en un solo fin de semana y no tenía mucho dinero. Decidí darle una oportunidad al coche compartido y me enamoré de este sistema que ahora uso siempre que tengo que viajar por España.

Quizá este sería el método más acorde para llegar a París el 5 de mayo y participar en la segunda edición del festival sobre economía colaborativa organizado por la Incubadora y Creadora de Proyectos OuiShare, donde describen su misión como «empoderar a ciudadanos, instituciones públicas y empresas para crear una Economía Colaborativa: una economía basada en el hecho de compartir, colaborativa y abierta, que se sustente en redes horizontales y comunidades».
Pero ¿merece la pena el esfuerzo de ir a París? Según Albert Cañigueral, el representante de OuiShare en España, «al participar vas a tener la oportunidad de escuchar y preguntar a los líderes en cada ámbito colaborativo como consumo, fabricación, finanzas y conocimiento libre; vas a encontrarte con una comunidad de gente increíble a la que podrás aportar tu granito de arena y de la que podrás aprender lo que te apetezca; vas a conocer los proyectos más interesantes pero, sobretodo sobretodo, porque es muy divertido y se respira un ambiente de optimismo y empoderamiento ciudadano que resulta altamente contagioso».
El leit motiv de este año es La Edad de las Comunidades, esos grupos que conectados por valores, conocimientos, recursos o espacios transforman las ciudades y las organizaciones cívicas. Open source, los makers y los fablabscoworkings, crowdfundings… ¿Cómo interactúan todas estas realidades? ¿De qué manera tejen relaciones entre ellos? ¿Son entes aislados o forman parte del mismo mundo?
Para tratar de entender estos entresijos, destacados teóricos y prácticos de esta nueva economía como Rachel Botsman (Collaborative Consumption), Michel Bauwens (P2P Foundation), Lisa Gansky (Meshlabs), Neal Gorenflo (Shareable) y Javier Creus (Ideas for Change) darán clases magistrales sobre el tema. Se completarán con diferentes talleres, sesiones de trabajo interactivas… todo organizado en torno a 4 áreas: una sala de circo, un barco y dos tiendas de campaña.
Lo más importante, para Cañigueral, es el cambio cultural motivado por «la adquisición de la cultura digital por parte de buena parte de la población». «Desde Naspter a Spotify, de Facebook a Twitter pasando por la Wikipedia y eBay», explica, «aprendimos a colaborar, confiar y organizarnos redescubriendo el poder de las comunidades». Esto ha sido la base, que combinada con que «cada vez resulta más fácil estar conectados» y la «crisis económica y de valores», han iniciado una «sociedad P2P de la que estamos viendo solo el principio».
Y París del 5 al 7 de mayo es un buen lugar para pillarle el pulso.

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Voy a confesaros un secreto. Aunque escriba en Yorokobu, hasta las navidades de 2012 consideraba la economía colaborativa como una de esas quimeras que suenan muy bien en el papel, pero que al trasladarlas a la realidad hacen aguas por todas partes. ¿Gente ayudando a gente por ayudar a gente? No podía ser cierto. Pero entonces, por avatares del destino, tuve que hacer Vigo-Madrid-Vigo en un solo fin de semana y no tenía mucho dinero. Decidí darle una oportunidad al coche compartido y me enamoré de este sistema que ahora uso siempre que tengo que viajar por España.

Quizá este sería el método más acorde para llegar a París el 5 de mayo y participar en la segunda edición del festival sobre economía colaborativa organizado por la Incubadora y Creadora de Proyectos OuiShare, donde describen su misión como «empoderar a ciudadanos, instituciones públicas y empresas para crear una Economía Colaborativa: una economía basada en el hecho de compartir, colaborativa y abierta, que se sustente en redes horizontales y comunidades».
Pero ¿merece la pena el esfuerzo de ir a París? Según Albert Cañigueral, el representante de OuiShare en España, «al participar vas a tener la oportunidad de escuchar y preguntar a los líderes en cada ámbito colaborativo como consumo, fabricación, finanzas y conocimiento libre; vas a encontrarte con una comunidad de gente increíble a la que podrás aportar tu granito de arena y de la que podrás aprender lo que te apetezca; vas a conocer los proyectos más interesantes pero, sobretodo sobretodo, porque es muy divertido y se respira un ambiente de optimismo y empoderamiento ciudadano que resulta altamente contagioso».
El leit motiv de este año es La Edad de las Comunidades, esos grupos que conectados por valores, conocimientos, recursos o espacios transforman las ciudades y las organizaciones cívicas. Open source, los makers y los fablabscoworkings, crowdfundings… ¿Cómo interactúan todas estas realidades? ¿De qué manera tejen relaciones entre ellos? ¿Son entes aislados o forman parte del mismo mundo?
Para tratar de entender estos entresijos, destacados teóricos y prácticos de esta nueva economía como Rachel Botsman (Collaborative Consumption), Michel Bauwens (P2P Foundation), Lisa Gansky (Meshlabs), Neal Gorenflo (Shareable) y Javier Creus (Ideas for Change) darán clases magistrales sobre el tema. Se completarán con diferentes talleres, sesiones de trabajo interactivas… todo organizado en torno a 4 áreas: una sala de circo, un barco y dos tiendas de campaña.
Lo más importante, para Cañigueral, es el cambio cultural motivado por «la adquisición de la cultura digital por parte de buena parte de la población». «Desde Naspter a Spotify, de Facebook a Twitter pasando por la Wikipedia y eBay», explica, «aprendimos a colaborar, confiar y organizarnos redescubriendo el poder de las comunidades». Esto ha sido la base, que combinada con que «cada vez resulta más fácil estar conectados» y la «crisis económica y de valores», han iniciado una «sociedad P2P de la que estamos viendo solo el principio».
Y París del 5 al 7 de mayo es un buen lugar para pillarle el pulso.

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