fbpx
7 de septiembre 2011    /   CREATIVIDAD
por
 

La teletienda del teletrabajador

7 de septiembre 2011    /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image


Nuevos escenarios requieren de nuevas tecnologías. El teletrabajo conlleva la sustancial ventaja de poder trabajar en calzoncillos abanderado, pero también el riesgo de la tentación a diluir la atención en los tentáculos del programa de María Teresa Campos. Afortunadamente, Yorokobu Labs ha desarrollado un kit de productos que hacen del trabajo a distancia una realidad que no tiene por qué ser improductiva. Ni libre de lisergia y surrealismo.
Quechua Meeting Room

Los avances en espacios de portátiles no son ajenos a las necesidades del trabajo remoto. La Quechua Meeting Room se monta en 2,3 segundos con solo lanzarla al aire. Con un peso de menos de 5 kilogramos, esta sala de reuniones está confeccionada con la misma lana de los mejores trajes de corte inglés, incluye un plasma de 50 pulgadas, Power Point Enhancement y acceso directo al parking de directivos, sea cual sea el lugar en el que se sitúe.
Pincho USB Moruno

Las necesidades de conectividad del teletrabajador son obvias. Las alimenticias también. Si es imprescindible el acceso a datos y proyectos allá donde se esté, también es de importancia capital llevar el buche lleno, ya que con gusa no se trabaja, ni en oficina, ni fuera. El Pincho USB Moruno utiliza un sistema endotérmico que proyecta el calor desde el pincho hacia fuera cocinando la carne del interior al exterior. El aliño, al igual que la fabricación del producto, son del mismísimo Marrakech.
Remote Boss
El Remote Boss es un dispositivo con traje, corbata y pelazo, como debe ser un jefe de planta de Galerías Preciados y cualquier jefe en general. El Remote Boss hace sonar una alarma cuando entras en Facebook, miras los resultados de la quiniela, entras en YouTube a ver vídeos de gatitos o, en definitiva, bajas el ritmo productivo a niveles españoles. Además, el gadget hace una llamada al Real Boss indicando la circunstancia para poder ejecutar adecuadamente una reprimenda totalmente presencial y 1.0.
Workspace “Shake your head and your ass will follow”

El trabajo ante un ordenador implica una dosis de sedentarismo que no todo el mundo puede compensar a base de ejercicio físico lejos del PC. Para estos casos, este espacio de trabajo resulta el equipamiento más adecuado. Integra sistema de equilibrado de la actividad según el nivel de intensidad de las ondas cerebrales. Cuanto más trabajo, más ejercicio. Pedales que simulan las etapas reina del Giro D’Italia, ratón de 2,4 o 5 kilos para tonificar brazos o un punching ball son solo algunas de las características que incluye. ¡El hit de esta temporada!
Casco “Tó p’alante”

Este rotundo avance tecnológico está compuesto de un limitador del campo de visión que evita las distracciones en entornos sexualmente sugerentes u hostiles. Además, es totalmente configurable con una serie de complementos tales como dispensador de café, gafas “ojos abiertos” –que permiten echar un descansito en el lugar más concurrido–, sonidos de oficina para la simulación de entornos en llamadas telefónicas y escenarios de cartón piedra para esas videoconferencias que piden a gritos un toque de seriedad y distinción (fingidas, claro, como todo en la vida).

 
Photocall Clothing Solution. Fuera máscaras

El teletrabajo implica sí o sí el trabajo en calzoncillos Abanderado, bañador o, admitámoslo, pijama de felpa si trabajas en Yorokobu. El principal problema es que, aunque sea esporádicamente, se necesita de un atuendo diferente para algunas ocasiones. La Photocall Clothing Solution es el atuendo fake definitivo. Inspirado en los clásicos recortables infantiles, provee a su poseedor de diferentes soluciones a un precio ajustado. El casual vestuario “Romería Virgen del Rocío”, con jersey anudado al cuello, el “Armani Paper Suit” para recibir visitas de inversores o el “Guantánamo Salsón”, con el naranja de moda esta temporada, para recibir las citaciones del juzgado.

Este artículo forma parte del especial trabajo móvil publicado en el número de Septiembre de Yorokobu.
Juan Díaz Faes, David García, Mar Abad, Marcus Hurst
Ilustración: Juan Díaz Faes


Nuevos escenarios requieren de nuevas tecnologías. El teletrabajo conlleva la sustancial ventaja de poder trabajar en calzoncillos abanderado, pero también el riesgo de la tentación a diluir la atención en los tentáculos del programa de María Teresa Campos. Afortunadamente, Yorokobu Labs ha desarrollado un kit de productos que hacen del trabajo a distancia una realidad que no tiene por qué ser improductiva. Ni libre de lisergia y surrealismo.
Quechua Meeting Room

Los avances en espacios de portátiles no son ajenos a las necesidades del trabajo remoto. La Quechua Meeting Room se monta en 2,3 segundos con solo lanzarla al aire. Con un peso de menos de 5 kilogramos, esta sala de reuniones está confeccionada con la misma lana de los mejores trajes de corte inglés, incluye un plasma de 50 pulgadas, Power Point Enhancement y acceso directo al parking de directivos, sea cual sea el lugar en el que se sitúe.
Pincho USB Moruno

Las necesidades de conectividad del teletrabajador son obvias. Las alimenticias también. Si es imprescindible el acceso a datos y proyectos allá donde se esté, también es de importancia capital llevar el buche lleno, ya que con gusa no se trabaja, ni en oficina, ni fuera. El Pincho USB Moruno utiliza un sistema endotérmico que proyecta el calor desde el pincho hacia fuera cocinando la carne del interior al exterior. El aliño, al igual que la fabricación del producto, son del mismísimo Marrakech.
Remote Boss
El Remote Boss es un dispositivo con traje, corbata y pelazo, como debe ser un jefe de planta de Galerías Preciados y cualquier jefe en general. El Remote Boss hace sonar una alarma cuando entras en Facebook, miras los resultados de la quiniela, entras en YouTube a ver vídeos de gatitos o, en definitiva, bajas el ritmo productivo a niveles españoles. Además, el gadget hace una llamada al Real Boss indicando la circunstancia para poder ejecutar adecuadamente una reprimenda totalmente presencial y 1.0.
Workspace “Shake your head and your ass will follow”

El trabajo ante un ordenador implica una dosis de sedentarismo que no todo el mundo puede compensar a base de ejercicio físico lejos del PC. Para estos casos, este espacio de trabajo resulta el equipamiento más adecuado. Integra sistema de equilibrado de la actividad según el nivel de intensidad de las ondas cerebrales. Cuanto más trabajo, más ejercicio. Pedales que simulan las etapas reina del Giro D’Italia, ratón de 2,4 o 5 kilos para tonificar brazos o un punching ball son solo algunas de las características que incluye. ¡El hit de esta temporada!
Casco “Tó p’alante”

Este rotundo avance tecnológico está compuesto de un limitador del campo de visión que evita las distracciones en entornos sexualmente sugerentes u hostiles. Además, es totalmente configurable con una serie de complementos tales como dispensador de café, gafas “ojos abiertos” –que permiten echar un descansito en el lugar más concurrido–, sonidos de oficina para la simulación de entornos en llamadas telefónicas y escenarios de cartón piedra para esas videoconferencias que piden a gritos un toque de seriedad y distinción (fingidas, claro, como todo en la vida).

 
Photocall Clothing Solution. Fuera máscaras

El teletrabajo implica sí o sí el trabajo en calzoncillos Abanderado, bañador o, admitámoslo, pijama de felpa si trabajas en Yorokobu. El principal problema es que, aunque sea esporádicamente, se necesita de un atuendo diferente para algunas ocasiones. La Photocall Clothing Solution es el atuendo fake definitivo. Inspirado en los clásicos recortables infantiles, provee a su poseedor de diferentes soluciones a un precio ajustado. El casual vestuario “Romería Virgen del Rocío”, con jersey anudado al cuello, el “Armani Paper Suit” para recibir visitas de inversores o el “Guantánamo Salsón”, con el naranja de moda esta temporada, para recibir las citaciones del juzgado.

Este artículo forma parte del especial trabajo móvil publicado en el número de Septiembre de Yorokobu.
Juan Díaz Faes, David García, Mar Abad, Marcus Hurst
Ilustración: Juan Díaz Faes

Compártelo twitter facebook whatsapp
Creatividad: Busca tus propios pecados
Malagón, un humorista gráfico en permanente estado crítico
Una revista de un solo ejemplar escondida en un lugar secreto del planeta
«2 palabras tan sólo… Bien me puedes complacer»
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 12
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *