29 de julio 2021    /   CREATIVIDAD
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La Venuseta, el helado de una Venus sin teta que recauda fondos contra el cáncer de mama

29 de julio 2021    /   CREATIVIDAD     por          
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María Jesús González ha reinventado el dicho ese que reza ‘si la vida te da limones…’ A ella, hace un año, la vida no le dio limones, sino el diagnóstico de un cáncer de mama tipo HER 2 Positivo. Así que, en lugar de limonada, se propuso hacer un helado solidario. Que para eso es la dueña de una heladería.

En concreto de una artesanal, de nombre Bayarri, y que regenta junto a su pareja, Gonzalo Bayarri, en el paseo marítimo de la Playa de Puzol, en Valencia. Durante su proceso de recuperación, la mente de artista plástica de María Jesús elucubró el crear un helado con fines solidarios: la Venuseta.

«Pensé en la Venus de Milo como símbolo de belleza clásica. En su caso, una belleza mutilada, ya que no tiene brazos. Algo que, sin duda, la convierte en una escultura más singular e icónica. Si además le quitábamos un pecho, añadíamos un giro conceptual y simbólico a la figura. La Venuseta visibiliza y reivindica otras bellezas más allá de los cánones».

 

 

A partir de este momento, se inicia la materialización de La Venuseta. El proceso arrancó de su círculo más cercano en el que se encuentran diseñadores, escultores y también publicistas. Santi Sánchez, socio fundador de la agencia Rosebud, estaba entre ellos y tenía todas las papeletas para convertirse en director creativo del proyecto, como así pasó.

No iba a estar solo. Mientras la agencia de Sánchez se encargaba del concepto, el nombre, el diseño de la web y del packaging ,Sergio Mora se encargaba de la ilustración que da imagen a la Venuseta. Por su parte, el artista fallero Paco Torres Hosa creó el modelado del polo, el Taller de diseño e impresión La Máquina se encargó de la impresión de las camisetas promocionales y de gestionar las redes sociales, y el artesano digital Àlex Canosa Masllorens se encargó del diseño y la producción de los moldes. Lo que viene siendo trabajo en equipo.

 

¿A qué sabe La Venuseta?

«Había muchas cosas que decidir: si a La Venus se le quitaba el pelo, si no; si se le hacía una cicatriz; cómo sería esa cicatriz… Cada detalle mínimo, podía tener un significado brutal», explica Santi Sánchez.

Todo era importante a la hora de encontrar el punto de equilibrio entre «el concepto divertido e indulgente que debe tener un polo y el mensaje de concienciación que debía portar», añade Sánchez.

Y, obviamente, entre los aspectos más relevantes del helado estaba su receta. El proceso seguido en su pequeño obrador, según Gonzalo y María Jesús, requirió de tiempo e investigación: «Queríamos que tuviera un tono rosado, porque no deja de ser el color de apoyo al cáncer de mama. Pero, además, era fundamental que estuviera hecho con ingredientes naturales y de proximidad, algo que siempre buscamos en Bayarri. Pero poner el título de ‘100% natural’ implica revisar la composición hasta el más mínimo detalle y esto también llevó su proceso».

Unas cuantas semanas después dieron con la receta final: «Nos aportaba todo lo que buscábamos: la fresa, además del sabor, nos daba el color; el limón aportaba el punto cítrico y refrescante; mientras que el toque de jengibre confitado devolvía equilibrio a la acidez sin eliminarla».

¡Al rico y bonito helado solidario!

La Venuseta ya está recaudando fondos. Desde el pasado fin de semana, el polo está a la venta en Helados Bayarri. Gonzalo Bayarri da fe de la buena acogida del helado: «La verdad es que las cajas llevaban varios días en los expositores y, antes de que empezáramos la campaña ya se había generado cierta expectación. En las dos primeras horas a la venta vendimos más de cien polos. Y en algún momento puntual hemos llegado a tener colas a lo largo del paseo marítimo, solo para comprar Venusetas».

Bayarri pone el acento en que La Venuseta es un helado artesano, con todo lo que eso implica: «Los moldes se rellenan uno a uno y el desmoldado es muy delicado. Es por ello que nuestra capacidad de producción es limitada. Aun así, este es un proyecto con el que estamos totalmente volcados y haremos lo imposible por atender toda la demanda que tengamos».

El objetivo de Bayarri para esta primera campaña era recaudar 10.000€ para INCLIVA ((Instituto de Investigación del Hospital Clínico y la Universitat de València), donde María Jesús está siendo tratada.

Las ventas del primer fin de semana indican que, probablemente, se superen las expectativas: durante los cinco primeros días a la venta se vendieron más de 700 Venusetas, cuyo precio (3,50€ por unidad).

A lo conseguido a través de los helados hay que sumar los beneficios de la venta de camisetas y las donaciones voluntarias que facilitan desde la página web lavenuseta.es, enlazando directamente con la página de donaciones de INCLIVA.

De ahí que en Helados Bayarri consideren a La Venuseta como un proyecto de largo recorrido: «Al principio había muchas incógnitas y contábamos con que este verano fuera un banco de pruebas. Pero ahora podemos afirmar que habrá Venuseta para muchos años».

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María Jesús González ha reinventado el dicho ese que reza ‘si la vida te da limones…’ A ella, hace un año, la vida no le dio limones, sino el diagnóstico de un cáncer de mama tipo HER 2 Positivo. Así que, en lugar de limonada, se propuso hacer un helado solidario. Que para eso es la dueña de una heladería.

En concreto de una artesanal, de nombre Bayarri, y que regenta junto a su pareja, Gonzalo Bayarri, en el paseo marítimo de la Playa de Puzol, en Valencia. Durante su proceso de recuperación, la mente de artista plástica de María Jesús elucubró el crear un helado con fines solidarios: la Venuseta.

«Pensé en la Venus de Milo como símbolo de belleza clásica. En su caso, una belleza mutilada, ya que no tiene brazos. Algo que, sin duda, la convierte en una escultura más singular e icónica. Si además le quitábamos un pecho, añadíamos un giro conceptual y simbólico a la figura. La Venuseta visibiliza y reivindica otras bellezas más allá de los cánones».

 

 

A partir de este momento, se inicia la materialización de La Venuseta. El proceso arrancó de su círculo más cercano en el que se encuentran diseñadores, escultores y también publicistas. Santi Sánchez, socio fundador de la agencia Rosebud, estaba entre ellos y tenía todas las papeletas para convertirse en director creativo del proyecto, como así pasó.

No iba a estar solo. Mientras la agencia de Sánchez se encargaba del concepto, el nombre, el diseño de la web y del packaging ,Sergio Mora se encargaba de la ilustración que da imagen a la Venuseta. Por su parte, el artista fallero Paco Torres Hosa creó el modelado del polo, el Taller de diseño e impresión La Máquina se encargó de la impresión de las camisetas promocionales y de gestionar las redes sociales, y el artesano digital Àlex Canosa Masllorens se encargó del diseño y la producción de los moldes. Lo que viene siendo trabajo en equipo.

 

¿A qué sabe La Venuseta?

«Había muchas cosas que decidir: si a La Venus se le quitaba el pelo, si no; si se le hacía una cicatriz; cómo sería esa cicatriz… Cada detalle mínimo, podía tener un significado brutal», explica Santi Sánchez.

Todo era importante a la hora de encontrar el punto de equilibrio entre «el concepto divertido e indulgente que debe tener un polo y el mensaje de concienciación que debía portar», añade Sánchez.

Y, obviamente, entre los aspectos más relevantes del helado estaba su receta. El proceso seguido en su pequeño obrador, según Gonzalo y María Jesús, requirió de tiempo e investigación: «Queríamos que tuviera un tono rosado, porque no deja de ser el color de apoyo al cáncer de mama. Pero, además, era fundamental que estuviera hecho con ingredientes naturales y de proximidad, algo que siempre buscamos en Bayarri. Pero poner el título de ‘100% natural’ implica revisar la composición hasta el más mínimo detalle y esto también llevó su proceso».

Unas cuantas semanas después dieron con la receta final: «Nos aportaba todo lo que buscábamos: la fresa, además del sabor, nos daba el color; el limón aportaba el punto cítrico y refrescante; mientras que el toque de jengibre confitado devolvía equilibrio a la acidez sin eliminarla».

¡Al rico y bonito helado solidario!

La Venuseta ya está recaudando fondos. Desde el pasado fin de semana, el polo está a la venta en Helados Bayarri. Gonzalo Bayarri da fe de la buena acogida del helado: «La verdad es que las cajas llevaban varios días en los expositores y, antes de que empezáramos la campaña ya se había generado cierta expectación. En las dos primeras horas a la venta vendimos más de cien polos. Y en algún momento puntual hemos llegado a tener colas a lo largo del paseo marítimo, solo para comprar Venusetas».

Bayarri pone el acento en que La Venuseta es un helado artesano, con todo lo que eso implica: «Los moldes se rellenan uno a uno y el desmoldado es muy delicado. Es por ello que nuestra capacidad de producción es limitada. Aun así, este es un proyecto con el que estamos totalmente volcados y haremos lo imposible por atender toda la demanda que tengamos».

El objetivo de Bayarri para esta primera campaña era recaudar 10.000€ para INCLIVA ((Instituto de Investigación del Hospital Clínico y la Universitat de València), donde María Jesús está siendo tratada.

Las ventas del primer fin de semana indican que, probablemente, se superen las expectativas: durante los cinco primeros días a la venta se vendieron más de 700 Venusetas, cuyo precio (3,50€ por unidad).

A lo conseguido a través de los helados hay que sumar los beneficios de la venta de camisetas y las donaciones voluntarias que facilitan desde la página web lavenuseta.es, enlazando directamente con la página de donaciones de INCLIVA.

De ahí que en Helados Bayarri consideren a La Venuseta como un proyecto de largo recorrido: «Al principio había muchas incógnitas y contábamos con que este verano fuera un banco de pruebas. Pero ahora podemos afirmar que habrá Venuseta para muchos años».

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