BRANDED CONTENT

BRANDED CONTENT
27 de octubre 2017    /   BRANDED CONTENT
 

¿Qué haces si te dicen que no mires?

27 de octubre 2017    /   BRANDED CONTENT              
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

A las personas les atrae lo prohibido. Un cartel de «no pasar» empuja a entrar y uno de «no mirar» hace que los ojos se abran como platos para buscar lo prohibido. Nuestra condición de seres humanos nos empuja a desear lo que nos niegan porque necesitamos acceder a lo desconocido y valorar sus consecuencias en primera persona.

¿Acaso vamos a dejar de hacer algo simplemente por una prohibición ajena? No nos fiamos de los intermediarios. Decía Oscar Wilde que «la única forma de vencer una tentación es dejarse arrastrar por ella». Aquí desvelaba otra de las utilidades de desobedecer: olvidar por fin la tentación y dejar, así, de obsesionarse con ella.

otranopasar

Otro motivo es la especial satisfacción que se siente al transgredir las normas. Según el bioquímico Dean Hamer, del Centro Nacional del Cáncer de EEUU, los portadores del gen D4DR muestran aún más inclinación por el riesgo y lo prohibido. Por eso muchas personas sienten una gran pasión por los amores prohibidos y se embarcan en romances imposibles aun a sabiendas de que corren el riesgo de caer en la obsesión o de sufrir el rechazo social.

Este vídeo muestra una versión humorística pero que relata bien el pequeño placer de transgredir las normas:

This Guy Gets It

Un personaje de Fernando Savater en Los siete pecados capitales era un gran amante del chocolate y decía: «está riquísimo. Lástima que no sea pecado», evidenciando así el hecho de que si estuviera prohibido le causaría aun más placer.

Transgredimos porque necesitamos transgredir, porque anhelamos la libertad y somos irremediablemente curiosos.

«Nuestro cerebro atribuye a los objetos prohibidos el mismo nivel de atención que a las posesiones personales», dice Grace Truong, de la Universidad de la Columbia Británica, explicando por qué lo prohibido acapara nuestra atención.

otrazona

Hagamos una prueba.

¿Y si te decimos que hay algo que no debes mirar, a lo que no debes asomarte? ¿Una zona de paso restringido por oscuros motivos? ¿Buscarás en Google, preguntarás a otros, fantasearás en tu cabeza con lo que quiera que se esconde en esa zona cercada? Las respuestas, en la nueva serie La Zona de Movistar+.

Fuentes:
Investigación y Ciencia
Muy interesante
Quo
lamenteesmaravillosa.com
Europa Press
El País

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

A las personas les atrae lo prohibido. Un cartel de «no pasar» empuja a entrar y uno de «no mirar» hace que los ojos se abran como platos para buscar lo prohibido. Nuestra condición de seres humanos nos empuja a desear lo que nos niegan porque necesitamos acceder a lo desconocido y valorar sus consecuencias en primera persona.

¿Acaso vamos a dejar de hacer algo simplemente por una prohibición ajena? No nos fiamos de los intermediarios. Decía Oscar Wilde que «la única forma de vencer una tentación es dejarse arrastrar por ella». Aquí desvelaba otra de las utilidades de desobedecer: olvidar por fin la tentación y dejar, así, de obsesionarse con ella.

otranopasar

Otro motivo es la especial satisfacción que se siente al transgredir las normas. Según el bioquímico Dean Hamer, del Centro Nacional del Cáncer de EEUU, los portadores del gen D4DR muestran aún más inclinación por el riesgo y lo prohibido. Por eso muchas personas sienten una gran pasión por los amores prohibidos y se embarcan en romances imposibles aun a sabiendas de que corren el riesgo de caer en la obsesión o de sufrir el rechazo social.

Este vídeo muestra una versión humorística pero que relata bien el pequeño placer de transgredir las normas:

This Guy Gets It

Un personaje de Fernando Savater en Los siete pecados capitales era un gran amante del chocolate y decía: «está riquísimo. Lástima que no sea pecado», evidenciando así el hecho de que si estuviera prohibido le causaría aun más placer.

Transgredimos porque necesitamos transgredir, porque anhelamos la libertad y somos irremediablemente curiosos.

«Nuestro cerebro atribuye a los objetos prohibidos el mismo nivel de atención que a las posesiones personales», dice Grace Truong, de la Universidad de la Columbia Británica, explicando por qué lo prohibido acapara nuestra atención.

otrazona

Hagamos una prueba.

¿Y si te decimos que hay algo que no debes mirar, a lo que no debes asomarte? ¿Una zona de paso restringido por oscuros motivos? ¿Buscarás en Google, preguntarás a otros, fantasearás en tu cabeza con lo que quiera que se esconde en esa zona cercada? Las respuestas, en la nueva serie La Zona de Movistar+.

Fuentes:
Investigación y Ciencia
Muy interesante
Quo
lamenteesmaravillosa.com
Europa Press
El País

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

Compártelo twitter facebook whatsapp
El niño pobre que desarrolló teléfonos móviles hace un siglo
La muerte no tiene por qué ser una mierda
Homosexualidad en la Antigua Grecia: un privilegio aristocrático y militar solo para hombres
El mayordomo virtual que sustituirá a tu móvil
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El rollo legal de las cookies

La Ley 34/2002 nos obliga a avisarte de que usamos cookies propias y de terceros (ni de cuartos ni de quintos) con objetivos estadísticos y de sesión y para mostrarte la 'publi' que nos da de comer. Tenemos una política de cookies majísima y bla bla bla. Si continúas navegando, asumimos que aceptas y que todo guay. Si no te parece bien, huye y vuelve por donde has venido, que nadie te obliga a entrar aquí. Pincha este enlace para conocer los detalles. Tranquilo, este mensaje solo sale una vez. Esperamos.

ACEPTAR
Aviso de cookies