Publicado: 14 de junio 2011 11:53  /   ENTRETENIMIENTO
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Las bicis tuneadas de Panamá

Publicado: 14 de junio 2011 11:53  /   ENTRETENIMIENTO     por          
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Bicicletas tuneadas. Cada nuevo elemento colocado en la bici guarda un significado. Es una expresión más de la personalidad de su dueño. Este medio de transporte tan básico, tan destrozado en ocasiones, acaba convirtiéndose en un monumento y, a la vez, el medio de vida de un hombre.
José Castrellón salió de viaje por Panamá hace tres años. Paró en una gasolinera. Vio una de estas bicis y se fijó en ella. Al año siguiente, esa parada casual, se había convertido en el principio de un proyecto en el que ha ido trabajando hasta ahora.
Volvió a salir de viaje. Paraba a hablar con los dueños de estas bicis y la conversación acababa siempre con una fotografía. “Hago rutas al interior del país y me los topo en la carretera panamericana. También están en pueblos cercanos de la carretera. No los busco. Siempre me los encuentro”, indica Castrellón.
Todas las imágenes forman hoy la serie Priti Baiks, dos palabras que suenan como Pritty Bikes (bicis bonitas) pero que no significan lo mismo. Priti es una expresión que utilizan los jóvenes urbanitas panameños para referirse a algo que llama la atención.
Castrellón se había fijado, desde que era pequeño, en “estos artefactos móviles enchulados” que van por las calles de Panamá. Pero, en su infancia, la mayoría eran “monopatines tipo Scooters de niños limpiabotas”. “Les quitaban las ruedas a los patines y creaban esos monopatines enchulados. Hoy, en cambio, son bicicletas”, explica el fotógrafo.
Podría ser que en unos años no fuera tan fácil verlas. Cuenta Castrellón que hoy “son muy comunes, pero antes eran mucho más. Creo que ahora todo el mundo puede comprar un coche”.

En marzo de este año la serie Priti Baiks estuvo expuesta en la galería panameña Diablo Rosso y más adelante se publicará en un libro. La comisaria de la exhibición, Adrienne Samos, escribió entonces que Castrellón “no es un buscador de expresiones faciales. El sabe que somos lo que nos rodea”.
“Sus imágenes son frontales, intuitivas, directas y absolutamente ajenas al tratamiento digital y el retoque. La condición humana es mucho más rica y densa para manipular y trastocar”, dice el texto de presentación de la muestra.
“Más que en el retrato individual, este artista está interesado en capturar lo extraordinario, las formas personales en las que se manifiesta la sensibilidad colectiva. Este es el motivo por el que prefiere trabajar en series temáticas. El intenta establecer relaciones significativas para ahondar en los estilos de vida y grupos o comunidades más específicos”.










 


Bicicletas tuneadas. Cada nuevo elemento colocado en la bici guarda un significado. Es una expresión más de la personalidad de su dueño. Este medio de transporte tan básico, tan destrozado en ocasiones, acaba convirtiéndose en un monumento y, a la vez, el medio de vida de un hombre.
José Castrellón salió de viaje por Panamá hace tres años. Paró en una gasolinera. Vio una de estas bicis y se fijó en ella. Al año siguiente, esa parada casual, se había convertido en el principio de un proyecto en el que ha ido trabajando hasta ahora.
Volvió a salir de viaje. Paraba a hablar con los dueños de estas bicis y la conversación acababa siempre con una fotografía. “Hago rutas al interior del país y me los topo en la carretera panamericana. También están en pueblos cercanos de la carretera. No los busco. Siempre me los encuentro”, indica Castrellón.
Todas las imágenes forman hoy la serie Priti Baiks, dos palabras que suenan como Pritty Bikes (bicis bonitas) pero que no significan lo mismo. Priti es una expresión que utilizan los jóvenes urbanitas panameños para referirse a algo que llama la atención.
Castrellón se había fijado, desde que era pequeño, en “estos artefactos móviles enchulados” que van por las calles de Panamá. Pero, en su infancia, la mayoría eran “monopatines tipo Scooters de niños limpiabotas”. “Les quitaban las ruedas a los patines y creaban esos monopatines enchulados. Hoy, en cambio, son bicicletas”, explica el fotógrafo.
Podría ser que en unos años no fuera tan fácil verlas. Cuenta Castrellón que hoy “son muy comunes, pero antes eran mucho más. Creo que ahora todo el mundo puede comprar un coche”.

En marzo de este año la serie Priti Baiks estuvo expuesta en la galería panameña Diablo Rosso y más adelante se publicará en un libro. La comisaria de la exhibición, Adrienne Samos, escribió entonces que Castrellón “no es un buscador de expresiones faciales. El sabe que somos lo que nos rodea”.
“Sus imágenes son frontales, intuitivas, directas y absolutamente ajenas al tratamiento digital y el retoque. La condición humana es mucho más rica y densa para manipular y trastocar”, dice el texto de presentación de la muestra.
“Más que en el retrato individual, este artista está interesado en capturar lo extraordinario, las formas personales en las que se manifiesta la sensibilidad colectiva. Este es el motivo por el que prefiere trabajar en series temáticas. El intenta establecer relaciones significativas para ahondar en los estilos de vida y grupos o comunidades más específicos”.










 

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Opiniones 5
  • ¡Wow! A eso le llamo yo ser original..!! Y eso sí ¡Que no falten las bocinas para que sean bien Priti tanto visual como auditivamente! jaja Me ha encantado el post. Yo también soy una aficionada a fotografiar bicis customizadas y el otro día me encontré esta joya típicamente Parisina http://bit.ly/laKg67 Es muy interesante ver cómo cambia el estilo de un lugar a otro ¿No?

  • En Madrid, poco a poco la gente se anima a subirse a una; no tan chulas claro. Ya hay una masa crítica que empuja a los políticos a tomar decisiones serias sobre la convivencia de “motorizados y autopropulsados”. Espero ver alguna de este tipo por la Gran Vía madrileña -aunque con otros significantes- y, desde luego, me acordaré de Castrellón. Un saludo, veloz.

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