Publicado: 08 de agosto 2023 07:42  /   CREATIVIDAD
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Las cinco edades de la fotografía

Publicado: 08 de agosto 2023 07:42  /   CREATIVIDAD     por          
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edades de la fotografía

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Guillaume Apollinaire, poeta, aristócrata bohemio que se desplaza entre los límites de la generación perdida, del simbolismo, del surrealismo y de las primeras vanguardias históricas, sostenía que no se puede transportar consigo a todas partes el cadáver del padre. Se les reverencia en la medida que hay que demostrar respeto a los antepasados, pero es preciso abrir paso a los nuevos tiempos, avanzando ligeros, sin ataduras.

Los artistas —como Apollinaire— atrapados entre dos guerras, defensores algunos del cubismo como ruptura con las representaciones preexistentes del mundo, quisieron eliminar la carga histórica de la responsabilidad generacional. En los años 90 del corto siglo XX que había comenzado con figuras como Apollinaire, el grupo de artistas The Young British Artists pareció remover las estructuras dominantes en los parámetros clásicos del arte mostrando en los museos camas desechas o tiburones en urnas de formol.

edades de la fotografía
‘La escalera’, perteneciente a ‘El lápiz de la naturaleza’ de William Fox Talbot

Apollinarie no hubiera escrito sus primeros poemarios sin una lectura de los mitos de Orfeo o de las leyendas de Merlín, así como los jóvenes artistas británicos, muchos de ellos articulados en torno al mercado, quizá no hubieran existido sin Andy Warhol y The Factory. El concepto de generación es una representación mental que clasifica a los individuos según su pertenencia a una cohorte generacional en una cadencia de tramos entre 20 y 30 años, en torno a cuatro por siglo.

El presente histórico nos permite pensar que todos los individuos nacidos en unas coordenadas de tiempo y espacio son coetáneos y van a vivir idénticos hechos y acontecimientos y pertenecen a una generación, aunque no los van a experimentar del mismo modo, según sus diferencias sociales, ideológicas, económicas o educativas. Bajo este enfoque, cada generación de artistas suele impulsar movimientos de renovación en las prácticas visuales.

edades de la fotografía
Cubierta de ‘El lápiz de la naturaleza’, de William Fox Talbot (1844)

Cuando pienso en límites generacionales evoco a un contemporáneo, Manoel de Oliveira, el gran cineasta portugués nacido en Oporto en 1908 y fallecido en la misma ciudad en 2015, avanzado ya el siglo XXI. Inició su carrera a los 70 años, tras un parón como profesional de otras industrias, y su última película se estrenó cuando ya alcanzaba más de 100 años. En su filmografía, traza un arco que va desde el cine mudo y su pasión por Chaplin, a Orson Welles, John Ford, Luis Buñuel o Wim Wenders. Oliveira manifestó en una entrevista: «Los directores de cine, los artistas, no somos creadores sino recreadores, porque tomamos de la vida las cosas que nos emocionan».

Me pregunto si dentro de las leyes del arte, el concepto de generaciones cuando hablamos de prácticas artísticas es legítimo o debe quedar en suspensión. El arte siempre piensa en imágenes y memoria y uno de sus milagros consiste en su capacidad de anacronismo, la de ser contemplado por otros ojos diferentes a quienes lo crearon. Llevamos inevitablemente incorporados a nuestro bagaje visual a todas las generaciones que nos precedieron desde hace cerca de 15.000 años.

edades de la fotografía
Gerda Taro

En el mundo clásico, Hesíodo escribió sobre el mito de las cinco edades del hombre. Cuatro civilizaciones que se sucedieron sobre la faz de la tierra. Nosotros perteneceríamos a la última estirpe, la de la Edad de hierro. Este mito fundacional del devenir de ciclos históricos puede servir de metáfora para encuadrar también como ejemplo dentro de las artes las edades de la fotografía. Cada edad se alimenta de la anterior, pero tiene características que la define de alguna manera.

LA EDAD DE ORO Y LOS FOTÓGRAFOS PICTORIALISTAS

La Edad de Oro estaría poblada por un linaje de mortales que viven como dioses, con el corazón libre de preocupaciones, sin fatigas, sufrimientos ni miserias, a quienes la muerte les llega como un sueño. La Edad de Oro de la fotografía podría ser la que va desde su origen con El punto de vista desde la ventana del Gras, de Niépce, hasta Anna Atkins, Julia Margaret Cameron, Bayard, Constance y William Fox Talbot y su Lápiz de la naturaleza, Gustave Le Gray, Nadar, lady Clementina Hawarden, la condesa de Castiglione, Oscar Rejlander o Henry Peach Robinson.

edades de la fotografía
Virginia Oldoini, condesa de Castiglione. Retrato de Pierre-Louis Pierson, 1863-1866.

Son los llamados fotógrafos pictorialistas, término que conlleva que están imitando a la pintura y que, siguiendo a Platón, significaría que, como toda copia, serían inferiores a su original porque «solo saben imitar la apariencia sensible del mundo corpóreo (…) frente a aquellos otros artistas que tratan de hacer valer la Idea de sus obras».

Así lo escribió Erwin Panofsky en Idea en 1924 (Cátedra. Madrid,1989). La denominación pictorialista que une a estos artistas lleva implícito el ataque que se impone a la mímesis. La fotografía, tal y como estamos viendo desde sus inicios, arrastra una fascinante polisemia de contradicciones y significados.

LA EDAD DE PLATA Y LA GENERACIÓN PERDIDA

La Edad de Plata es la de una estirpe degradada, comparada con la de Oro, y a la que Zeus castigó por su ateísmo. Los niños pasaban 100 años criándose junto a su madre y, una vez convertidos en hombres, envejecían rápidamente, ignorantes y llenos de sufrimientos. Concordaría con la denominada por Gertrude Stein como generación perdida.

edades de la fotografía
‘Kiki, Noire et Blanche’, Man Ray (1920)

Alice Austen, Bragaglia, Lee Miller, Man Ray, Dora Maar, Alfred Stieglitz, Alexander Rodchenko, Moholy-Nagy, Germaine Krull, Paul Strand, Ansel Adams o August Sander son representantes de las vanguardias históricas que se suceden unas a otras apenas nacidas, pero que se atrevieron a desafiar a los maestros y cuestionar los principios básicos establecidos por los primeros dioses. Incluso aquel que afirmaba que la fotografía debía ser fiel a lo que representaba.

LA EDAD DE BRONCE Y LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

La Edad de Bronce nace de un fresno, guerrera, soberbia, vigorosa y terrible. Su linaje tendría el corazón de metal, no comían pan y se mataban entre ellos, lo que les llevó a perecer en el Hades. Corresponde con la generación de la Segunda Guerra Mundial. Esta estirpe guerrera sería la edad de la agencia Magnum y todos sus héroes caídos en el campo de batalla. Gerda Taro, Robert Capa, David Seymour, Henri Cartier-Bresson o William Vandivert. Y de Lisette Model, Helen Levitt, Diane Arbus o Dorothea Lange.

edades de la fotografía
Robert Capa fotografiado por Gerda Taro (1937).

Sentaron las bases de cómo hay que vivir la fotografía, capturando el instante, documentando la realidad, acercándose peligrosamente a la verdad, ideas que siguen funcionando hoy como el arquetipo ideal de lo que debe ser una buena imagen de un buen fotógrafo.

LA EDAD DE LOS HÉROES Y LAS ESCUELAS DE VANCOUVER Y DÜSSELDORF

La Edad de los Héroes, justos y virtuosos, es la que nos precede sobre la tierra. Las escuelas de Vancouver y Düsseldorf representarían metafóricamente con sus reflexiones sobre el medio esta edad de semidioses.

En los años 80, la feliz concentración de fotógrafos en la ciudad de Vancouver como Jeff Wall, Ian Wallace y Martha Rossler; y en Düsseldorf, con Bernd y Hilla Becher y sus fantásticos discípulos, como Candida Höfer o Thomas Ruff, propició la posibilidad de desarrollar un discurso estético en un medio de producción de imágenes que ya se había convertido en hegemónico. Coincide con la generación de los Baby Boomers.

edades de la fotografía
László Moholy-Nagy en 1930. Foto de Hugo Erfurth.

LA EDAD DE HIERRO Y EL FINAL DEL ANTROPOCENO

En la Edad de Hierro, nunca estamos exentos de fatigas durante el día, vivimos perturbados por los dioses continuamente y somos destruidos por Zeus cuando tenemos las sienes blancas.

Esta sería nuestra era, próxima ya a su extinción. El final del Antropoceno acelerado al ritmo que crecía el trazado de las líneas de ferrocarril que acercaban a Marcel Proust al paraíso perdido.

Aquí hallaríamos a todas las fotógrafas y fotógrafos que en la actualidad se esfuerzan por encontrar nuevas narrativas y caminos propios de investigación. Son la generación X, la Milenial/Y y la Zoomer/Z.

Carmen Dalmau es colaboradora de Fundación Nadine | @dalmau_carmen

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Guillaume Apollinaire, poeta, aristócrata bohemio que se desplaza entre los límites de la generación perdida, del simbolismo, del surrealismo y de las primeras vanguardias históricas, sostenía que no se puede transportar consigo a todas partes el cadáver del padre. Se les reverencia en la medida que hay que demostrar respeto a los antepasados, pero es preciso abrir paso a los nuevos tiempos, avanzando ligeros, sin ataduras.

Los artistas —como Apollinaire— atrapados entre dos guerras, defensores algunos del cubismo como ruptura con las representaciones preexistentes del mundo, quisieron eliminar la carga histórica de la responsabilidad generacional. En los años 90 del corto siglo XX que había comenzado con figuras como Apollinaire, el grupo de artistas The Young British Artists pareció remover las estructuras dominantes en los parámetros clásicos del arte mostrando en los museos camas desechas o tiburones en urnas de formol.

edades de la fotografía
‘La escalera’, perteneciente a ‘El lápiz de la naturaleza’ de William Fox Talbot

Apollinarie no hubiera escrito sus primeros poemarios sin una lectura de los mitos de Orfeo o de las leyendas de Merlín, así como los jóvenes artistas británicos, muchos de ellos articulados en torno al mercado, quizá no hubieran existido sin Andy Warhol y The Factory. El concepto de generación es una representación mental que clasifica a los individuos según su pertenencia a una cohorte generacional en una cadencia de tramos entre 20 y 30 años, en torno a cuatro por siglo.

El presente histórico nos permite pensar que todos los individuos nacidos en unas coordenadas de tiempo y espacio son coetáneos y van a vivir idénticos hechos y acontecimientos y pertenecen a una generación, aunque no los van a experimentar del mismo modo, según sus diferencias sociales, ideológicas, económicas o educativas. Bajo este enfoque, cada generación de artistas suele impulsar movimientos de renovación en las prácticas visuales.

edades de la fotografía
Cubierta de ‘El lápiz de la naturaleza’, de William Fox Talbot (1844)

Cuando pienso en límites generacionales evoco a un contemporáneo, Manoel de Oliveira, el gran cineasta portugués nacido en Oporto en 1908 y fallecido en la misma ciudad en 2015, avanzado ya el siglo XXI. Inició su carrera a los 70 años, tras un parón como profesional de otras industrias, y su última película se estrenó cuando ya alcanzaba más de 100 años. En su filmografía, traza un arco que va desde el cine mudo y su pasión por Chaplin, a Orson Welles, John Ford, Luis Buñuel o Wim Wenders. Oliveira manifestó en una entrevista: «Los directores de cine, los artistas, no somos creadores sino recreadores, porque tomamos de la vida las cosas que nos emocionan».

Me pregunto si dentro de las leyes del arte, el concepto de generaciones cuando hablamos de prácticas artísticas es legítimo o debe quedar en suspensión. El arte siempre piensa en imágenes y memoria y uno de sus milagros consiste en su capacidad de anacronismo, la de ser contemplado por otros ojos diferentes a quienes lo crearon. Llevamos inevitablemente incorporados a nuestro bagaje visual a todas las generaciones que nos precedieron desde hace cerca de 15.000 años.

edades de la fotografía
Gerda Taro

En el mundo clásico, Hesíodo escribió sobre el mito de las cinco edades del hombre. Cuatro civilizaciones que se sucedieron sobre la faz de la tierra. Nosotros perteneceríamos a la última estirpe, la de la Edad de hierro. Este mito fundacional del devenir de ciclos históricos puede servir de metáfora para encuadrar también como ejemplo dentro de las artes las edades de la fotografía. Cada edad se alimenta de la anterior, pero tiene características que la define de alguna manera.

LA EDAD DE ORO Y LOS FOTÓGRAFOS PICTORIALISTAS

La Edad de Oro estaría poblada por un linaje de mortales que viven como dioses, con el corazón libre de preocupaciones, sin fatigas, sufrimientos ni miserias, a quienes la muerte les llega como un sueño. La Edad de Oro de la fotografía podría ser la que va desde su origen con El punto de vista desde la ventana del Gras, de Niépce, hasta Anna Atkins, Julia Margaret Cameron, Bayard, Constance y William Fox Talbot y su Lápiz de la naturaleza, Gustave Le Gray, Nadar, lady Clementina Hawarden, la condesa de Castiglione, Oscar Rejlander o Henry Peach Robinson.

edades de la fotografía
Virginia Oldoini, condesa de Castiglione. Retrato de Pierre-Louis Pierson, 1863-1866.

Son los llamados fotógrafos pictorialistas, término que conlleva que están imitando a la pintura y que, siguiendo a Platón, significaría que, como toda copia, serían inferiores a su original porque «solo saben imitar la apariencia sensible del mundo corpóreo (…) frente a aquellos otros artistas que tratan de hacer valer la Idea de sus obras».

Así lo escribió Erwin Panofsky en Idea en 1924 (Cátedra. Madrid,1989). La denominación pictorialista que une a estos artistas lleva implícito el ataque que se impone a la mímesis. La fotografía, tal y como estamos viendo desde sus inicios, arrastra una fascinante polisemia de contradicciones y significados.

LA EDAD DE PLATA Y LA GENERACIÓN PERDIDA

La Edad de Plata es la de una estirpe degradada, comparada con la de Oro, y a la que Zeus castigó por su ateísmo. Los niños pasaban 100 años criándose junto a su madre y, una vez convertidos en hombres, envejecían rápidamente, ignorantes y llenos de sufrimientos. Concordaría con la denominada por Gertrude Stein como generación perdida.

edades de la fotografía
‘Kiki, Noire et Blanche’, Man Ray (1920)

Alice Austen, Bragaglia, Lee Miller, Man Ray, Dora Maar, Alfred Stieglitz, Alexander Rodchenko, Moholy-Nagy, Germaine Krull, Paul Strand, Ansel Adams o August Sander son representantes de las vanguardias históricas que se suceden unas a otras apenas nacidas, pero que se atrevieron a desafiar a los maestros y cuestionar los principios básicos establecidos por los primeros dioses. Incluso aquel que afirmaba que la fotografía debía ser fiel a lo que representaba.

LA EDAD DE BRONCE Y LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL

La Edad de Bronce nace de un fresno, guerrera, soberbia, vigorosa y terrible. Su linaje tendría el corazón de metal, no comían pan y se mataban entre ellos, lo que les llevó a perecer en el Hades. Corresponde con la generación de la Segunda Guerra Mundial. Esta estirpe guerrera sería la edad de la agencia Magnum y todos sus héroes caídos en el campo de batalla. Gerda Taro, Robert Capa, David Seymour, Henri Cartier-Bresson o William Vandivert. Y de Lisette Model, Helen Levitt, Diane Arbus o Dorothea Lange.

edades de la fotografía
Robert Capa fotografiado por Gerda Taro (1937).

Sentaron las bases de cómo hay que vivir la fotografía, capturando el instante, documentando la realidad, acercándose peligrosamente a la verdad, ideas que siguen funcionando hoy como el arquetipo ideal de lo que debe ser una buena imagen de un buen fotógrafo.

LA EDAD DE LOS HÉROES Y LAS ESCUELAS DE VANCOUVER Y DÜSSELDORF

La Edad de los Héroes, justos y virtuosos, es la que nos precede sobre la tierra. Las escuelas de Vancouver y Düsseldorf representarían metafóricamente con sus reflexiones sobre el medio esta edad de semidioses.

En los años 80, la feliz concentración de fotógrafos en la ciudad de Vancouver como Jeff Wall, Ian Wallace y Martha Rossler; y en Düsseldorf, con Bernd y Hilla Becher y sus fantásticos discípulos, como Candida Höfer o Thomas Ruff, propició la posibilidad de desarrollar un discurso estético en un medio de producción de imágenes que ya se había convertido en hegemónico. Coincide con la generación de los Baby Boomers.

edades de la fotografía
László Moholy-Nagy en 1930. Foto de Hugo Erfurth.

LA EDAD DE HIERRO Y EL FINAL DEL ANTROPOCENO

En la Edad de Hierro, nunca estamos exentos de fatigas durante el día, vivimos perturbados por los dioses continuamente y somos destruidos por Zeus cuando tenemos las sienes blancas.

Esta sería nuestra era, próxima ya a su extinción. El final del Antropoceno acelerado al ritmo que crecía el trazado de las líneas de ferrocarril que acercaban a Marcel Proust al paraíso perdido.

Aquí hallaríamos a todas las fotógrafas y fotógrafos que en la actualidad se esfuerzan por encontrar nuevas narrativas y caminos propios de investigación. Son la generación X, la Milenial/Y y la Zoomer/Z.

Carmen Dalmau es colaboradora de Fundación Nadine | @dalmau_carmen

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