8 de julio 2013    /   IDEAS
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El racionalismo cristalino de Lichtenberg

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“Todos los males del mundo se deben a la irreflexiva veneración de viejas leyes, viejas costumbres, viejas religiones”.
“¿No es extraño que quienes dominan al género humano ocupen un rango tan superior al de quienes lo educan? Esto revela hasta qué punto el humano es un animal esclavo”.
Georg Christoph Lichtenberg (1742-1799) es uno de esos pensadores que siguen siendo rabiosamente contemporáneos a pesar de haber vivido en la segunda mitad del siglo XVIII. Sus reflexiones sobre la sociedad fácilmente encontrarían acomodo en las revueltas actuales que se están produciendo en todo el globo.
Por suerte para todos nosotros, este científico, satírico y filósofo alemán “acostumbró y creó una rutina de registrar los trabajos de su mente con el asombro de quien se enfrenta a algo inusual”, relata Juan Villoro, que tradujo al español Aforismos (Fondo de Cultura Económico) publicada por primera vez en 1988 y que fue reeditada en 2012.
Sus razonamientos no tienen la fama de los pensadores más conocidos de los últimos dos siglos pero fue apreciado por casi todos ellos. Un escritor para escritores que fue estudiado por Kant y citado por Freud “una docena de veces”. Nietzsche consideró que Aforismos era una de las cuatro “obras rescatables de la literatura alemana”. Pero no fue el único.
“Goethe, Schopenhauer, Hofmannsthal, Kierkegaard, Wittgenstein, Auden, Musil, Tucholsky, Júnger, Canettir y muchos otros fueron tocados por las luminosas esquirlas de su mente”, afirma el ensayo introductorio de Villoro. “Tolstoi se lamentaba de la atención que recibía Nietzsche mientras Lichtenberg era ignorado”.
La racionalidad de Lichtenberg era tal que consideraba “toda hipótesis un mito físico” hasta no recibir su comprobación correspondiente en el laboratorio. El científico pasó años metido en ellos en la Universidad de Gotinga, donde dirigió el departamento de física experimental.

“Gracias, Lichtenberg, ¡Gracias!, porque revelas que no hay nada más inútil que hablar con un erudito que sabe miles de datos históricos pero jamás ha pensado por sí mismo” (Soren Kierkegaard)


El interés por su obra no fue inmediato. La edición y recopilación de todos sus cuadernos acabó en 1971 mientras que en el siglo XIX lo que se conoció de su trabajo eran solo aspectos parciales de sus cuadernos suavizados por “editores (que) habían escamoteado opiniones ofensivas”, explica el escritor mexicano.
En el siglo XX esto empezó a cambiar y su obra fue rescatada por la Academia. Hubo quien consideró que era el precursor de corrientes como el positivismo lógico, el repositivismo, el surrealismo y el existencialismo, pero en opinión de Villoro, “nada empobrece más su obra que verlo solo como precursor de otros movimientos culturales”.
Sobre los últimos días de su muerte, la leyenda dice que Lichtenberg actuó en línea con esa mezcla de racionalismo ferviente y sentido del humor tan propio de él. “Se cuenta que rechazó una hostia en su lecho de muerte con el argumento de que el médico le tenía prohibido las harinas”.
Para entender su trabajo, Villoro afirma que es importante tener en cuenta que Lichtenberg es “enemigo de las afirmaciones categóricas, sus frases están salpicadas de ‘tal vez’, ‘probablemente’, ‘acaso’. La duda es un elemento de rigor en todo lo que escribe”.
A continuación hemos seleccionado una serie de aforismos suyos extraídos de la traducción de Juan Villoro, cuya edición es altamente recomendable para profundizar en la vida de este pensador. Leerlo debería venir acompañado de una pequeña advertencia. Quizá produzca sonrojo comprobar que muchos de los problemas que Lichtenberg daba por seguro que estarían solucionados en el futuro siguen siendo objeto de contención en esta sociedad supuestamente moderna.
1lich

FRAGMENTOS AUTOBIOGRÁFICOS

Hoy le permití al sol levantarse antes que yo…
Ya que se escribe en público de pecados secretos, me he propuesto escribir en secreto de pecados públicos.

LA MENTE Y EL CUERPO

En la Tierra no hay superficie más interesante que el rostro humano.
Un rostro no se deja analizar en un instante: necesita una consecuencia.
Los guisos tienen, presumiblemente, gran influencia en el estado actual de la condición humana. El vino externa su influencia de un modo más evidente; los guisos lo hacen con mayor lentitud, pero quizá también con mayor intención. Quién sabe si no le debemos la bomba neumática a una sopa mal cocida o la guerra a una mala cocida. Esto merecerían una investigación más acuciosa. Acaso el cielo cumple así grandes finalidades, mantiene leales a los súbditos, cambia los gobiernos y crea estados libres; acaso son los guisos lo que llamamos “la influencia del clima”.

SACERDOTE DE SÍ MISMO

Dios creó al hombre según su imagen. Posiblemente esto significa: el hombre creó a Dios según la suya.
Nuestro mundo llegará a ser tan refinado que creer en Dios resultará tan ridículo como hoy en día creer en fantasmas.

Nuestro mundo llegará a ser tan refinado que creer en Dios resultará tan ridículo como hoy en día creer en fantasmas.


 
Un país de iglesias hermosas y casas en ruinas está tan perdido como uno de iglesias ruinosas y casas palaciegas.
La invención más fácil para el hombre: el paraíso.
El sacerdote: vosotros sois antropófagos. El neozelandés: “Vosotros, teófagos”.
Narra el señor Camper que cuando un misionero le habló del infierno a una comunidad de groenlandeses, hizo tal descripción de las llamas amenazantes y se refirió tanto a su calor que todos empezaron a anhelarlo.
¿Es nuestro concepto de Dios algo más que una personificación de lo incomprensible?

EL LENGUAJE Y OTRAS MANCHAS DE TINTA

Mi cuerpo es la parte del mundo que mis pensamientos pueden cambiar. Hasta las enfermedades imaginarias se pueden volver verdaderas. En el resto del mundo, mis hipótesis no pueden turbar el orden de las cosas.
En cierta obra de un hombre célebre preferiría leer lo que tachó que lo que dejó.

El primer libro que habría que prohibir en el mundo sería un catálogo de libros prohibidos.


La comedia no mejora las cosas de inmediato, tal vez tampoco la sátira; quiero decir que no eliminan el vicio que ridiculizan; sin embargo, amplían nuestro horizonte, multiplican los puntos cardinales con lo que nos podemos orientar de prisa todos los sucesos de la vida.
El primer libro que habría que prohibir en el mundo sería un catálogo de libros prohibidos.
Valdría la pena escribir una vida por duplicado o triplicado; primero como la escribiría el amigo afectuoso en exceso, luego como lo haría el enemigo y finalmente según la verdad misma.
Sería estupendo que se inventara un catecismo, o más bien un plan de estudios, para transformar a los hombres del tercer estado en castores. No conozco mejor animal en estas tierras de Dios: solo muerde en cautiverio, es industrioso, muy afecto al matrimonio, astuto y tiene una piel excelente.

V. ÁNGELES Y ANIMALES

No te haré sombra animalito (era una araña). El sol te pertenece tanto como a mí.
Nada más seguro para la mosca que colocarse en el matamoscas.
Que el hombre es el ser supremo también se deduce de que ningún otro ha tratado de refutarlo.

LA BARBARIE ILUSTRADA

La mucha lectura nos ha brindado una barbarie ilustrada.
Descubrir pequeños errores es una actividad de mentes mediocres. Las cabezas más dotadas no mencionan pequeños errores; en todo caso, hacen críticas generales. Y los grandes espíritus crean sin criticar.
No es raro que un pensador alerta encuentre en los divertimentos de los grandes hombres enseñanzas más penetrantes y refinadas que en sus obras serias. Por lo general ahí se omite lo formal, lo convencional, lo etiquetable.
Nada obstruye tanto el avance de la ciencia como creer que se sabe lo que aún no se sabe. Éste es el error en el que incurren los entusiastas inventores de hipótesis.
Es cierto que ya no quemamos brujas, pero a cambio quemamos cada carta en la que decimos una verdad incómoda.
¿No es extraño que quienes dominan al género humano ocupen un rango tan superior al de quienes lo educan? Esto revela hasta qué punto el humano es un animal esclavo.

EL CUCHILLO SIN HOJA AL QUE LE FALTA EL MANGO

Amarse a sí mismo al menos tiene una ventaja: no hay muchos rivales.
Si es cierto eso que leí en alguna parte de que nadie muere antes de hacer al menos algo inteligente, entonces M… ha engendrado un inmortal.
Fe de las erratas cometidas en la fe de erratas.
Hacer que el tiempo sea cultivable.

LAS FIGURAS DE LICHTENBERG

Nada se juzga con tanta ligereza como el carácter y en nada hay que ser más cuidadoso (…) Siempre he notado que las “malas personas” mejoran al conocerlas mejor y las buenas empeoran.
Antes que criticar hay que ver si es posible disculpar.

No hay que decir “hipótesis”, menos aún “teorías”, sino formas de representación.


No hay que decir “hipótesis”, menos aún “teorías”, sino formas de representación.
Por una vez salte del camino y piense que las cosas no solo dependen de otras personas; considérese siempre miembro del consejo de decisión.
El hombre es una obra maestra de la creación, tan solo porque a pesar de todo su determinismo cree que actúa como ser libre.
Llamo “grande” a un hombre que ha pensado, leído y experimentado mucho y que en cada cosa que emprende (es decir, también en cada libro que escribe) sabe fundir con el mayor provecho todo lo que ha pensado, leído y experimentado, y presentarlo de tal modo que cualquiera pueda ver lo que él ha visto por sí mismo.

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“Todos los males del mundo se deben a la irreflexiva veneración de viejas leyes, viejas costumbres, viejas religiones”.
“¿No es extraño que quienes dominan al género humano ocupen un rango tan superior al de quienes lo educan? Esto revela hasta qué punto el humano es un animal esclavo”.
Georg Christoph Lichtenberg (1742-1799) es uno de esos pensadores que siguen siendo rabiosamente contemporáneos a pesar de haber vivido en la segunda mitad del siglo XVIII. Sus reflexiones sobre la sociedad fácilmente encontrarían acomodo en las revueltas actuales que se están produciendo en todo el globo.
Por suerte para todos nosotros, este científico, satírico y filósofo alemán “acostumbró y creó una rutina de registrar los trabajos de su mente con el asombro de quien se enfrenta a algo inusual”, relata Juan Villoro, que tradujo al español Aforismos (Fondo de Cultura Económico) publicada por primera vez en 1988 y que fue reeditada en 2012.
Sus razonamientos no tienen la fama de los pensadores más conocidos de los últimos dos siglos pero fue apreciado por casi todos ellos. Un escritor para escritores que fue estudiado por Kant y citado por Freud “una docena de veces”. Nietzsche consideró que Aforismos era una de las cuatro “obras rescatables de la literatura alemana”. Pero no fue el único.
“Goethe, Schopenhauer, Hofmannsthal, Kierkegaard, Wittgenstein, Auden, Musil, Tucholsky, Júnger, Canettir y muchos otros fueron tocados por las luminosas esquirlas de su mente”, afirma el ensayo introductorio de Villoro. “Tolstoi se lamentaba de la atención que recibía Nietzsche mientras Lichtenberg era ignorado”.
La racionalidad de Lichtenberg era tal que consideraba “toda hipótesis un mito físico” hasta no recibir su comprobación correspondiente en el laboratorio. El científico pasó años metido en ellos en la Universidad de Gotinga, donde dirigió el departamento de física experimental.

“Gracias, Lichtenberg, ¡Gracias!, porque revelas que no hay nada más inútil que hablar con un erudito que sabe miles de datos históricos pero jamás ha pensado por sí mismo” (Soren Kierkegaard)


El interés por su obra no fue inmediato. La edición y recopilación de todos sus cuadernos acabó en 1971 mientras que en el siglo XIX lo que se conoció de su trabajo eran solo aspectos parciales de sus cuadernos suavizados por “editores (que) habían escamoteado opiniones ofensivas”, explica el escritor mexicano.
En el siglo XX esto empezó a cambiar y su obra fue rescatada por la Academia. Hubo quien consideró que era el precursor de corrientes como el positivismo lógico, el repositivismo, el surrealismo y el existencialismo, pero en opinión de Villoro, “nada empobrece más su obra que verlo solo como precursor de otros movimientos culturales”.
Sobre los últimos días de su muerte, la leyenda dice que Lichtenberg actuó en línea con esa mezcla de racionalismo ferviente y sentido del humor tan propio de él. “Se cuenta que rechazó una hostia en su lecho de muerte con el argumento de que el médico le tenía prohibido las harinas”.
Para entender su trabajo, Villoro afirma que es importante tener en cuenta que Lichtenberg es “enemigo de las afirmaciones categóricas, sus frases están salpicadas de ‘tal vez’, ‘probablemente’, ‘acaso’. La duda es un elemento de rigor en todo lo que escribe”.
A continuación hemos seleccionado una serie de aforismos suyos extraídos de la traducción de Juan Villoro, cuya edición es altamente recomendable para profundizar en la vida de este pensador. Leerlo debería venir acompañado de una pequeña advertencia. Quizá produzca sonrojo comprobar que muchos de los problemas que Lichtenberg daba por seguro que estarían solucionados en el futuro siguen siendo objeto de contención en esta sociedad supuestamente moderna.
1lich

FRAGMENTOS AUTOBIOGRÁFICOS

Hoy le permití al sol levantarse antes que yo…
Ya que se escribe en público de pecados secretos, me he propuesto escribir en secreto de pecados públicos.

LA MENTE Y EL CUERPO

En la Tierra no hay superficie más interesante que el rostro humano.
Un rostro no se deja analizar en un instante: necesita una consecuencia.
Los guisos tienen, presumiblemente, gran influencia en el estado actual de la condición humana. El vino externa su influencia de un modo más evidente; los guisos lo hacen con mayor lentitud, pero quizá también con mayor intención. Quién sabe si no le debemos la bomba neumática a una sopa mal cocida o la guerra a una mala cocida. Esto merecerían una investigación más acuciosa. Acaso el cielo cumple así grandes finalidades, mantiene leales a los súbditos, cambia los gobiernos y crea estados libres; acaso son los guisos lo que llamamos “la influencia del clima”.

SACERDOTE DE SÍ MISMO

Dios creó al hombre según su imagen. Posiblemente esto significa: el hombre creó a Dios según la suya.
Nuestro mundo llegará a ser tan refinado que creer en Dios resultará tan ridículo como hoy en día creer en fantasmas.

Nuestro mundo llegará a ser tan refinado que creer en Dios resultará tan ridículo como hoy en día creer en fantasmas.


 
Un país de iglesias hermosas y casas en ruinas está tan perdido como uno de iglesias ruinosas y casas palaciegas.
La invención más fácil para el hombre: el paraíso.
El sacerdote: vosotros sois antropófagos. El neozelandés: “Vosotros, teófagos”.
Narra el señor Camper que cuando un misionero le habló del infierno a una comunidad de groenlandeses, hizo tal descripción de las llamas amenazantes y se refirió tanto a su calor que todos empezaron a anhelarlo.
¿Es nuestro concepto de Dios algo más que una personificación de lo incomprensible?


 
Un país de iglesias hermosas y casas en ruinas está tan perdido como uno de iglesias ruinosas y casas palaciegas.
La invención más fácil para el hombre: el paraíso.
El sacerdote: vosotros sois antropófagos. El neozelandés: “Vosotros, teófagos”.
Narra el señor Camper que cuando un misionero le habló del infierno a una comunidad de groenlandeses, hizo tal descripción de las llamas amenazantes y se refirió tanto a su calor que todos empezaron a anhelarlo.
¿Es nuestro concepto de Dios algo más que una personificación de lo incomprensible?

EL LENGUAJE Y OTRAS MANCHAS DE TINTA

Mi cuerpo es la parte del mundo que mis pensamientos pueden cambiar. Hasta las enfermedades imaginarias se pueden volver verdaderas. En el resto del mundo, mis hipótesis no pueden turbar el orden de las cosas.
En cierta obra de un hombre célebre preferiría leer lo que tachó que lo que dejó.

El primer libro que habría que prohibir en el mundo sería un catálogo de libros prohibidos.


La comedia no mejora las cosas de inmediato, tal vez tampoco la sátira; quiero decir que no eliminan el vicio que ridiculizan; sin embargo, amplían nuestro horizonte, multiplican los puntos cardinales con lo que nos podemos orientar de prisa todos los sucesos de la vida.
El primer libro que habría que prohibir en el mundo sería un catálogo de libros prohibidos.
Valdría la pena escribir una vida por duplicado o triplicado; primero como la escribiría el amigo afectuoso en exceso, luego como lo haría el enemigo y finalmente según la verdad misma.
Sería estupendo que se inventara un catecismo, o más bien un plan de estudios, para transformar a los hombres del tercer estado en castores. No conozco mejor animal en estas tierras de Dios: solo muerde en cautiverio, es industrioso, muy afecto al matrimonio, astuto y tiene una piel excelente.


La comedia no mejora las cosas de inmediato, tal vez tampoco la sátira; quiero decir que no eliminan el vicio que ridiculizan; sin embargo, amplían nuestro horizonte, multiplican los puntos cardinales con lo que nos podemos orientar de prisa todos los sucesos de la vida.
El primer libro que habría que prohibir en el mundo sería un catálogo de libros prohibidos.
Valdría la pena escribir una vida por duplicado o triplicado; primero como la escribiría el amigo afectuoso en exceso, luego como lo haría el enemigo y finalmente según la verdad misma.
Sería estupendo que se inventara un catecismo, o más bien un plan de estudios, para transformar a los hombres del tercer estado en castores. No conozco mejor animal en estas tierras de Dios: solo muerde en cautiverio, es industrioso, muy afecto al matrimonio, astuto y tiene una piel excelente.

V. ÁNGELES Y ANIMALES

No te haré sombra animalito (era una araña). El sol te pertenece tanto como a mí.
Nada más seguro para la mosca que colocarse en el matamoscas.
Que el hombre es el ser supremo también se deduce de que ningún otro ha tratado de refutarlo.

LA BARBARIE ILUSTRADA

La mucha lectura nos ha brindado una barbarie ilustrada.
Descubrir pequeños errores es una actividad de mentes mediocres. Las cabezas más dotadas no mencionan pequeños errores; en todo caso, hacen críticas generales. Y los grandes espíritus crean sin criticar.
No es raro que un pensador alerta encuentre en los divertimentos de los grandes hombres enseñanzas más penetrantes y refinadas que en sus obras serias. Por lo general ahí se omite lo formal, lo convencional, lo etiquetable.
Nada obstruye tanto el avance de la ciencia como creer que se sabe lo que aún no se sabe. Éste es el error en el que incurren los entusiastas inventores de hipótesis.
Es cierto que ya no quemamos brujas, pero a cambio quemamos cada carta en la que decimos una verdad incómoda.
¿No es extraño que quienes dominan al género humano ocupen un rango tan superior al de quienes lo educan? Esto revela hasta qué punto el humano es un animal esclavo.

EL CUCHILLO SIN HOJA AL QUE LE FALTA EL MANGO

Amarse a sí mismo al menos tiene una ventaja: no hay muchos rivales.
Si es cierto eso que leí en alguna parte de que nadie muere antes de hacer al menos algo inteligente, entonces M… ha engendrado un inmortal.
Fe de las erratas cometidas en la fe de erratas.
Hacer que el tiempo sea cultivable.

LAS FIGURAS DE LICHTENBERG

Nada se juzga con tanta ligereza como el carácter y en nada hay que ser más cuidadoso (…) Siempre he notado que las “malas personas” mejoran al conocerlas mejor y las buenas empeoran.
Antes que criticar hay que ver si es posible disculpar.

No hay que decir “hipótesis”, menos aún “teorías”, sino formas de representación.


No hay que decir “hipótesis”, menos aún “teorías”, sino formas de representación.
Por una vez salte del camino y piense que las cosas no solo dependen de otras personas; considérese siempre miembro del consejo de decisión.
El hombre es una obra maestra de la creación, tan solo porque a pesar de todo su determinismo cree que actúa como ser libre.
Llamo “grande” a un hombre que ha pensado, leído y experimentado mucho y que en cada cosa que emprende (es decir, también en cada libro que escribe) sabe fundir con el mayor provecho todo lo que ha pensado, leído y experimentado, y presentarlo de tal modo que cualquiera pueda ver lo que él ha visto por sí mismo.

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