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1 de octubre 2015    /   CREATIVIDAD
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Liniers, el dibujante que salió en defensa de un niño acosado en internet

1 de octubre 2015    /   CREATIVIDAD     por          
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Hace un año, el programa Bahía Noticias entrevistó a Juan Sánchez, un niño de doce años que durante las vacaciones de invierno en Argentina (el equivalente de las de Navidad en el hemisferio norte), disfrutaba de unos talleres de manualidades en la biblioteca de su localidad, Bahía Blanca.
El adolescente respondía cohibido a las preguntas del entrevistador, quien, poco a poco, conseguía que el muchacho desgranase algunas de sus aficiones: el arte, el dibujo, fabricar juguetes con su hermano… Hasta ahí nada diferenciaba a Juan de otros niños que habían pasado por la sección El minipersonaje del día de ese noticiero.
El problema fue cuando el vídeo saltó a las redes sociales hace unos meses, casi un año después de haber sido grabado. No tardaron en surgir las bromas y mofas en forma de memes, vídeos, canciones, cuentas falsas de Twitter y todas esas chanzas que abundan por internet amparadas por el anonimato.

Si se teclea «Juancito Sánchez» (porque los ciberacosadores otra cosa no, pero cariñosos son un rato) en Google, aparecen más de 200.000 resultados. Nada sorprendente tratándose de internet, salvo porque en esta ocasión el objeto de las burlas no era un político, un actor o un jugador de fútbol, sino un niño de 12 años.
El vídeo que dio lugar a todo es este que insertamos más abajo. Hemos dudado en incluirlo o no, pensando en el menor, pero hemos decidido ponerlo por dos razones:
La primera, porque es necesario para entender el conjunto de la historia. La segunda, porque, lejos de lo que muchos quisieron hacer creer, el vídeo no tiene nada de vergonzante.
Los memes, las mofas y las demás barrabasadas, esas las buscan ustedes solos si tienen ganas. De eso no queremos ser cómplices.

De entre las muchas cosas que le gustaban a Juan, estaban los dibujos de Liniers, el autor de Macanudo y creador de personajes como Olga, el gato Fellini, Enriqueta, el oso Madariaga o el Hombre Misterioso.

El dibujante argentino no tardó en enterarse del asunto y reaccionar frontal y contundentemente contra ese acoso al que estaba siendo sometido Juan, quien, evidentemente, no lo pasó muy bien.

Además de diferentes mensajes a través de Twitter en que le expresaba al niño su apoyo, Liniers habló con el chico por Skype y le hizo llegar los libros de Macanudo y algunos de sus dibujos.

La trascendencia del problema llegó a tal extremo que la emisora de Bahía Blanca responsable de la primera entrevista también quiso ayudar al muchacho.
El pasado mes de junio, Juan volvió a ser entrevistado por esa cadena y Liniers entró en antena por línea telefónica. De esta segunda entrevista no hay imágenes en internet porque, a petición de la familia, la emisora no las ha subido a Youtube.

El último capítulo de esta historia se produjo el pasado 25 de septiembre en el Teatro Don Bosco de Bahía Blanca.

Liniers y Kevin Johansen acudieron a la ciudad para dar uno de sus conciertos dibujados e invitaron a subir al escenario a Juan, al que regalaron un dibujo, a la vez que volvían a posicionarse en contra del bullying con humor, pues la leyenda del cartel de la foto que se sacaron los tres hacía referencia a una de las frases que hicieron famoso a Juan.

No es la primera vez que el ciberbullying contra un menor aparece de una forma tan violenta y pública en la sociedad argentina. En octubre del 2014, en un homenaje a Néstor Kirchner en el predio de la antigua Escuela Mecánica de la Armada (ESMA), un reportero le preguntaba a Casey Wander, un niño de apenas 11 años, su opinión sobre el expresidente.

Lejos de admirarse por la locuacidad e inteligencia del muchacho, al público le llamó la atención el fervor con que hablaba del expresidente y su conciencia política. No tardaron en llegar los comentarios que hacían referencia al lavado de cerebro del chaval o a la manipulación del oficialismo en las escuelas, todo ello aderezado con las más crueles chanzas y mofas.
Incluso los programas políticos recogieron las declaraciones del chico y lo criticaron. A diferencia del caso de Juan Sánchez, el elemento político hizo que el ciberacoso fuera más salvaje y las burlas fueran mucho más crueles, hasta el punto de que la presidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner, tuvo que intervenir.
Muchos siguieron considerando esta intervención como un acto de propaganda, pero lo cierto es que, mientras que el circo mediático linchaba al chaval, la presidenta intentó paliar la situación invitando al niño a la Casa Rosada y recibiéndolo en su despacho.

La madre de Casey subió a Facebook una imagen del niño en el sillón presidencial con el comentario «probando el sillón para 2047».

Hace un año, el programa Bahía Noticias entrevistó a Juan Sánchez, un niño de doce años que durante las vacaciones de invierno en Argentina (el equivalente de las de Navidad en el hemisferio norte), disfrutaba de unos talleres de manualidades en la biblioteca de su localidad, Bahía Blanca.
El adolescente respondía cohibido a las preguntas del entrevistador, quien, poco a poco, conseguía que el muchacho desgranase algunas de sus aficiones: el arte, el dibujo, fabricar juguetes con su hermano… Hasta ahí nada diferenciaba a Juan de otros niños que habían pasado por la sección El minipersonaje del día de ese noticiero.
El problema fue cuando el vídeo saltó a las redes sociales hace unos meses, casi un año después de haber sido grabado. No tardaron en surgir las bromas y mofas en forma de memes, vídeos, canciones, cuentas falsas de Twitter y todas esas chanzas que abundan por internet amparadas por el anonimato.

Si se teclea «Juancito Sánchez» (porque los ciberacosadores otra cosa no, pero cariñosos son un rato) en Google, aparecen más de 200.000 resultados. Nada sorprendente tratándose de internet, salvo porque en esta ocasión el objeto de las burlas no era un político, un actor o un jugador de fútbol, sino un niño de 12 años.
El vídeo que dio lugar a todo es este que insertamos más abajo. Hemos dudado en incluirlo o no, pensando en el menor, pero hemos decidido ponerlo por dos razones:
La primera, porque es necesario para entender el conjunto de la historia. La segunda, porque, lejos de lo que muchos quisieron hacer creer, el vídeo no tiene nada de vergonzante.
Los memes, las mofas y las demás barrabasadas, esas las buscan ustedes solos si tienen ganas. De eso no queremos ser cómplices.

De entre las muchas cosas que le gustaban a Juan, estaban los dibujos de Liniers, el autor de Macanudo y creador de personajes como Olga, el gato Fellini, Enriqueta, el oso Madariaga o el Hombre Misterioso.

El dibujante argentino no tardó en enterarse del asunto y reaccionar frontal y contundentemente contra ese acoso al que estaba siendo sometido Juan, quien, evidentemente, no lo pasó muy bien.

Además de diferentes mensajes a través de Twitter en que le expresaba al niño su apoyo, Liniers habló con el chico por Skype y le hizo llegar los libros de Macanudo y algunos de sus dibujos.

La trascendencia del problema llegó a tal extremo que la emisora de Bahía Blanca responsable de la primera entrevista también quiso ayudar al muchacho.
El pasado mes de junio, Juan volvió a ser entrevistado por esa cadena y Liniers entró en antena por línea telefónica. De esta segunda entrevista no hay imágenes en internet porque, a petición de la familia, la emisora no las ha subido a Youtube.

El último capítulo de esta historia se produjo el pasado 25 de septiembre en el Teatro Don Bosco de Bahía Blanca.

Liniers y Kevin Johansen acudieron a la ciudad para dar uno de sus conciertos dibujados e invitaron a subir al escenario a Juan, al que regalaron un dibujo, a la vez que volvían a posicionarse en contra del bullying con humor, pues la leyenda del cartel de la foto que se sacaron los tres hacía referencia a una de las frases que hicieron famoso a Juan.

No es la primera vez que el ciberbullying contra un menor aparece de una forma tan violenta y pública en la sociedad argentina. En octubre del 2014, en un homenaje a Néstor Kirchner en el predio de la antigua Escuela Mecánica de la Armada (ESMA), un reportero le preguntaba a Casey Wander, un niño de apenas 11 años, su opinión sobre el expresidente.

Lejos de admirarse por la locuacidad e inteligencia del muchacho, al público le llamó la atención el fervor con que hablaba del expresidente y su conciencia política. No tardaron en llegar los comentarios que hacían referencia al lavado de cerebro del chaval o a la manipulación del oficialismo en las escuelas, todo ello aderezado con las más crueles chanzas y mofas.
Incluso los programas políticos recogieron las declaraciones del chico y lo criticaron. A diferencia del caso de Juan Sánchez, el elemento político hizo que el ciberacoso fuera más salvaje y las burlas fueran mucho más crueles, hasta el punto de que la presidenta de la nación, Cristina Fernández de Kirchner, tuvo que intervenir.
Muchos siguieron considerando esta intervención como un acto de propaganda, pero lo cierto es que, mientras que el circo mediático linchaba al chaval, la presidenta intentó paliar la situación invitando al niño a la Casa Rosada y recibiéndolo en su despacho.

La madre de Casey subió a Facebook una imagen del niño en el sillón presidencial con el comentario «probando el sillón para 2047».

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