Publicado: 15 de octubre 2014 06:47  /   ENTRETENIMIENTO
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Un loro se escapa en EE UU y vuelve a casa años después hablando español

Publicado: 15 de octubre 2014 06:47  /   ENTRETENIMIENTO     por          
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El loro que se olvidó de hablar inglés podría ser el título de una entretenida fábula infantil para desaprender inglés, pero no, nos referimos a una noticia reciente con un loro llamado Nigel de protagonista localizado en el sur de California.
El loro africano, originariamente de habla inglesa y acostumbrado a vivir en la jaula con su dueño inglés, se escapó de casa en California hace cuatro años sin rumbo cierto. Lo curioso es que una veterinaria que perdió a Benjamin, uno muy parecido a Nigel, lo encontró pensando que se trataba de él. Varias pistas y un microchip le hicieron pensar que no estaba en lo cierto. Con este era el quinto loro que encontraba y no era su querido Benjamin, pero qué le iba a hacer, lo dejó en la tienda de mascotas donde años atrás su dueño inglés lo adquirió.
[pullquote class=”right”]«Soy de Panamá, ¿qué ha pasado?»[/pullquote]
Aquí viene el preciado reencuentro: «La primera vez que lo vi supe que era él», dijo el dueño del loro recordando la última vez que vio a su mascota, cuatro años atrás. El loro, calladito, imaginamos, mirándolo en la distancia sin saber qué decir. Pero en casa de pronto se soltó y pronunció una frase en perfecto español para anotar en el diccionario de los loros: «Soy de Panamá, ¿qué ha pasado?».
Si la escena hubiera ocurrido en España y yo hubiese sido el dueño, le habría respondido de carrerilla y advirtiéndole que se agarrara fuerte para no marearse: «recortes en Educación, en Sanidad, en Dependencia, subida del IVA y del IRPF, subida de la luz un 70% desde 2009, no puedes ir a la universidad porque han subido las tasas un huevo y el otro huevo es para las tasas de las guarderías. Vamos, que te quedas sin hijos a menos que hayas hecho una fortuna en Panamá».
El careto del dueño al escuchar el perfecto español del little parrot, como diría mi amigo de From Lost to the River, sería también de libro. Dos seres vivos que un tiempo atrás se entendieron en inglés, ahora están limitados a verse las caras sin poder intercambiar una palabra. A menos que quieran seguir comunicándose con ruidos u onomatopeyas, esta barrera idiomática persona-loro solo se salva con un intercambio español-inglés unas horas a la semana mientras se invitan a un té con lechuga.
A todo esto, hay que dejar claro que es muy comprensible que se le haya olvidado el inglés a Nigel. Muchos de nosotros llevamos media vida intentándolo chapurrear y en los momentos clave, cuando el jefe te dice que te explayes con un cliente, lo primero que te sale de la boca es un macarrónico «mai feivorit color is red».
Long life to the parrot from Panamá!
Estos artículos, escritos por PARECE DEL MUNDO TODAY, son interpretaciones ficticias y humorísticas de noticias reales que aparecen en medios de comunicación.
 

El loro que se olvidó de hablar inglés podría ser el título de una entretenida fábula infantil para desaprender inglés, pero no, nos referimos a una noticia reciente con un loro llamado Nigel de protagonista localizado en el sur de California.
El loro africano, originariamente de habla inglesa y acostumbrado a vivir en la jaula con su dueño inglés, se escapó de casa en California hace cuatro años sin rumbo cierto. Lo curioso es que una veterinaria que perdió a Benjamin, uno muy parecido a Nigel, lo encontró pensando que se trataba de él. Varias pistas y un microchip le hicieron pensar que no estaba en lo cierto. Con este era el quinto loro que encontraba y no era su querido Benjamin, pero qué le iba a hacer, lo dejó en la tienda de mascotas donde años atrás su dueño inglés lo adquirió.
[pullquote class=”right”]«Soy de Panamá, ¿qué ha pasado?»[/pullquote]
Aquí viene el preciado reencuentro: «La primera vez que lo vi supe que era él», dijo el dueño del loro recordando la última vez que vio a su mascota, cuatro años atrás. El loro, calladito, imaginamos, mirándolo en la distancia sin saber qué decir. Pero en casa de pronto se soltó y pronunció una frase en perfecto español para anotar en el diccionario de los loros: «Soy de Panamá, ¿qué ha pasado?».
Si la escena hubiera ocurrido en España y yo hubiese sido el dueño, le habría respondido de carrerilla y advirtiéndole que se agarrara fuerte para no marearse: «recortes en Educación, en Sanidad, en Dependencia, subida del IVA y del IRPF, subida de la luz un 70% desde 2009, no puedes ir a la universidad porque han subido las tasas un huevo y el otro huevo es para las tasas de las guarderías. Vamos, que te quedas sin hijos a menos que hayas hecho una fortuna en Panamá».
El careto del dueño al escuchar el perfecto español del little parrot, como diría mi amigo de From Lost to the River, sería también de libro. Dos seres vivos que un tiempo atrás se entendieron en inglés, ahora están limitados a verse las caras sin poder intercambiar una palabra. A menos que quieran seguir comunicándose con ruidos u onomatopeyas, esta barrera idiomática persona-loro solo se salva con un intercambio español-inglés unas horas a la semana mientras se invitan a un té con lechuga.
A todo esto, hay que dejar claro que es muy comprensible que se le haya olvidado el inglés a Nigel. Muchos de nosotros llevamos media vida intentándolo chapurrear y en los momentos clave, cuando el jefe te dice que te explayes con un cliente, lo primero que te sale de la boca es un macarrónico «mai feivorit color is red».
Long life to the parrot from Panamá!
Estos artículos, escritos por PARECE DEL MUNDO TODAY, son interpretaciones ficticias y humorísticas de noticias reales que aparecen en medios de comunicación.
 

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