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17 de octubre 2018    /   CREATIVIDAD
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Los Eslóganes™ para™ Las Cosas™»: la publicidad que pasa de las reglas de la publicidad

17 de octubre 2018    /   CREATIVIDAD     por          
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Los Eslóganes™ para™ Las Cosas™ es un proyecto que prueba que se pueden hacer divertidos lemas publicitarios para productos cotidianos olvidándose de la aspiracionalidad, del target, del momentum, de la frecuencia, de la segmentación, de la estética y hasta de las reglas básicas de la publicidad.

Las nuevas tecnologías han revolucionado el mundo de la autoedición. Desde el momento en que internet permitió crear blogs, páginas personales o subir vídeos y fotografías a unas redes sociales que visitan millones de personas en todo el mundo, todo ese proceso tradicional de hacer un fanzine, fotocopiarlo, dejarlo en depósito en las tiendas o enviarlo por correo postal pegando sellos de Juan Carlos I a lenguetazos pasó a la historia.

Manuel Álvarez es un buen ejemplo de cómo las nuevas tecnologías son un medio óptimo para promocionar trabajo y publicaciones. Desde antes de cumplir la mayoría de edad, este ilustrador colgaba en internet sus historietas. Una editorial convencional las vio y decidió recopilarlas en el volumen Lo mejor de [AUTOR FAMOSO.]. Poco tiempo después fue contactado por la revista El Jueves, con la que colabora en la actualidad.

La experiencia de Álvarez con internet es tan positiva que bien podría ser el prescriptor de una campaña de publicidad de una operadora móvil, de un plan para emprendedores milenials, del buscador Google o del mismísimo Silicon Valley. Sin embargo, si se trata de anunciar algo, él prefiere crear eslóganes para productos cotidianos que, por tan sinceros, descriptivos y anodinos, desafían cualquier código publicitario.

«Lo de los eslóganes fue una tontería más de las que subo normalmente a Twitter. Tenía en mente este jueguecillo de imaginarme eslóganes para objetos genéricos en vez de para la marca que produciría esos objetos, y decidí convertirlo en imágenes porque me hacía mucha gracia».

Dicho y hecho. Álvarez creó Los Eslóganes™ para™ Las Cosas™, una colección de anuncios para objetos tan comunes como una mesa, unos pantalones o el suelo que se caracteriza por tener eslóganes propios de Perogrullo y una estética muy particular.

«La idea era que el aspecto visual casase con el tono del chiste porque creo que es algo muy a tener en cuenta en cómic y humor gráfico en general. En South Park, por ejemplo, con una animación más realista no podrían hacer lo que hacen. Incluso yo he tenido en ocasiones que redibujar páginas enteras porque el chiste pedía un trazo más irregular, diseños más simples o expresiones más muertas. Por eso, si estás haciendo humor tonto, tiene que tener un aspecto tonto también».

Cuando Álvarez habla de «aspecto tonto» se refiere a una estética llena de colores chirriantes, titulares con sombras, batientes y degradados que parecen llegados de una dimensión alternativa donde todavía se lleva el internet 1.0.

«Hice las imágenes lo más cutre posible para que fuesen acordes con el eslogan estúpido que las acompañaba. Me encanta el diseño gráfico mal hecho como recurso humorístico y aquí encajaba a la perfección. Es un estilo del Internet de los 90, del Windows 94, que me parece gracioso en sí mismo, y que a la vez me gusta de manera no irónica».

A pesar de lo básico de los textos y de su estética primitivista, Los Eslóganes™ para™ Las Cosas™ funcionan desde el momento en el que uno de los objetivos de la publicidad es sorprender, desafiar convencionalismos y llamar la atención del destinatario.

«La publicidad me parece un campo muy interesante y en el que creo que se pueden hacer cosas chulísimas pero, personalmente, el único contacto que he tenido con el mundo de la publicidad es haber visto Mad Men. Lo que sí es cierto es que estamos tan expuestos a la publicidad en el día a día que, a estas alturas, ya todos nos sabemos perfectamente las formulitas y los giritos a los que se recurren en los anuncios. Todos sabemos imitar los anuncios de la tele y, en el fondo, ¿no nos reímos todos de cómo hablan en la teletienda?».


¿Reírse de la teletienda? Entonces, ¿son Los Eslóganes™ para™ Las Cosas™ una suerte de crítica a los códigos publicitarios y al consumismo semejante a la que hacen colectivos como AdBusters?

«Buf, ni de coña puedo darme tanto crédito a mí mismo. Te mentiría si te dijese que en realidad con el eslogan de Perros™: Brrruuummm pretendía hacer una crítica al consumismo. Solo hago humor absurdo y ya. Nunca trato de hacer algo que lleve detrás un “guao, me hizo pensar”, porque no creo que esté lo suficientemente capacitado como para hacer algo así y fracasaría estrepitosamente. Por otra parte, sí que creo que en el arte tiene más validez lo que interprete el receptor que la propia intención del autor, así que si alguien saca una lectura interesante de esto, guay».

Los Eslóganes™ para™ Las Cosas™ es un proyecto que prueba que se pueden hacer divertidos lemas publicitarios para productos cotidianos olvidándose de la aspiracionalidad, del target, del momentum, de la frecuencia, de la segmentación, de la estética y hasta de las reglas básicas de la publicidad.

Las nuevas tecnologías han revolucionado el mundo de la autoedición. Desde el momento en que internet permitió crear blogs, páginas personales o subir vídeos y fotografías a unas redes sociales que visitan millones de personas en todo el mundo, todo ese proceso tradicional de hacer un fanzine, fotocopiarlo, dejarlo en depósito en las tiendas o enviarlo por correo postal pegando sellos de Juan Carlos I a lenguetazos pasó a la historia.

Manuel Álvarez es un buen ejemplo de cómo las nuevas tecnologías son un medio óptimo para promocionar trabajo y publicaciones. Desde antes de cumplir la mayoría de edad, este ilustrador colgaba en internet sus historietas. Una editorial convencional las vio y decidió recopilarlas en el volumen Lo mejor de [AUTOR FAMOSO.]. Poco tiempo después fue contactado por la revista El Jueves, con la que colabora en la actualidad.

La experiencia de Álvarez con internet es tan positiva que bien podría ser el prescriptor de una campaña de publicidad de una operadora móvil, de un plan para emprendedores milenials, del buscador Google o del mismísimo Silicon Valley. Sin embargo, si se trata de anunciar algo, él prefiere crear eslóganes para productos cotidianos que, por tan sinceros, descriptivos y anodinos, desafían cualquier código publicitario.

«Lo de los eslóganes fue una tontería más de las que subo normalmente a Twitter. Tenía en mente este jueguecillo de imaginarme eslóganes para objetos genéricos en vez de para la marca que produciría esos objetos, y decidí convertirlo en imágenes porque me hacía mucha gracia».

Dicho y hecho. Álvarez creó Los Eslóganes™ para™ Las Cosas™, una colección de anuncios para objetos tan comunes como una mesa, unos pantalones o el suelo que se caracteriza por tener eslóganes propios de Perogrullo y una estética muy particular.

«La idea era que el aspecto visual casase con el tono del chiste porque creo que es algo muy a tener en cuenta en cómic y humor gráfico en general. En South Park, por ejemplo, con una animación más realista no podrían hacer lo que hacen. Incluso yo he tenido en ocasiones que redibujar páginas enteras porque el chiste pedía un trazo más irregular, diseños más simples o expresiones más muertas. Por eso, si estás haciendo humor tonto, tiene que tener un aspecto tonto también».

Cuando Álvarez habla de «aspecto tonto» se refiere a una estética llena de colores chirriantes, titulares con sombras, batientes y degradados que parecen llegados de una dimensión alternativa donde todavía se lleva el internet 1.0.

«Hice las imágenes lo más cutre posible para que fuesen acordes con el eslogan estúpido que las acompañaba. Me encanta el diseño gráfico mal hecho como recurso humorístico y aquí encajaba a la perfección. Es un estilo del Internet de los 90, del Windows 94, que me parece gracioso en sí mismo, y que a la vez me gusta de manera no irónica».

A pesar de lo básico de los textos y de su estética primitivista, Los Eslóganes™ para™ Las Cosas™ funcionan desde el momento en el que uno de los objetivos de la publicidad es sorprender, desafiar convencionalismos y llamar la atención del destinatario.

«La publicidad me parece un campo muy interesante y en el que creo que se pueden hacer cosas chulísimas pero, personalmente, el único contacto que he tenido con el mundo de la publicidad es haber visto Mad Men. Lo que sí es cierto es que estamos tan expuestos a la publicidad en el día a día que, a estas alturas, ya todos nos sabemos perfectamente las formulitas y los giritos a los que se recurren en los anuncios. Todos sabemos imitar los anuncios de la tele y, en el fondo, ¿no nos reímos todos de cómo hablan en la teletienda?».


¿Reírse de la teletienda? Entonces, ¿son Los Eslóganes™ para™ Las Cosas™ una suerte de crítica a los códigos publicitarios y al consumismo semejante a la que hacen colectivos como AdBusters?

«Buf, ni de coña puedo darme tanto crédito a mí mismo. Te mentiría si te dijese que en realidad con el eslogan de Perros™: Brrruuummm pretendía hacer una crítica al consumismo. Solo hago humor absurdo y ya. Nunca trato de hacer algo que lleve detrás un “guao, me hizo pensar”, porque no creo que esté lo suficientemente capacitado como para hacer algo así y fracasaría estrepitosamente. Por otra parte, sí que creo que en el arte tiene más validez lo que interprete el receptor que la propia intención del autor, así que si alguien saca una lectura interesante de esto, guay».

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