13 de abril 2012    /   CREATIVIDAD
por
 

Los estetas de los mapas

13 de abril 2012    /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

La cartografía es una disciplina milenaria que ha permitido al ser humano tomar consciencia de su lugar en la Tierra. Internet ha significado una evolución fascinante y ha permitido trasladar los mapas a la palma de nuestras manos. Conseguirlo ha significado invertir ingentes sumas de dinero en satélites y programación. Pero hay quién piensa que se ha dejado un elemento muy importante por el camino, la estética y la personalización. Aquí es donde entra MapBox, una startup de Washington DC especializada en crear mapas con un fuerte componente de diseño.

“El concepto de hacer mapas bellos existe desde el principio de los tiempos. Lo que pasa es que cuando empezó la web se utilizaron principalmente para la navegación. En ese sentido, Google Maps lo ha conseguido mejor que nadie. Nosotros queremos crear nuevos usos para los mapas”, explica Tom MacWright, ingeniero de MapBox.

Previo registro, MapBox ofrece 10 diseños de mapas y sobre esos mapas cada usuario tiene la posibilidad de hacer miles de modificaciones desde el color del mar hasta la saturación de las calles. De modo que cualquier usuario o profesional puede adaptarla al entorno donde aparece. Una agencia gubernamental puede ajustar el mapa para hacer infografías con datos de los ciudadanos o una compañía puede tunear su estilo para que tenga coherencia con su imagen corporativa. También incorporan una opción que se llama TileMill que permite añadir elementos de programación más complejos.

A partir de un determinado grupo de visitas la compañía empieza a cobrar a sus usuarios. Los planes oscilan de los 5 dólares al mes hasta 7.500 visitas y más de 500 dólares para los mapas cuyas visitas superan los 800.000 visitas al mes.

En marzo de este año MapBox recibió su primer gran respaldo con el anuncio de que Foursquare empezaría a utilizar sus diseños coincidiendo con su traslado a Open Street Map, la alternativa abierta y colaborativa a Google Maps. “Estar en esta plataforma nos permite tener acceso a toda la información en abierto. Cualquiera puede mejorarla y se puede usar la información de cualquier forma con la condición de proporcionar atribución. Sin un ecosistema abierto, MapBox no existiría”.

El equipo de Map Box es un fiel reflejo de los cartógrafos del siglo 21. Hay especialistas en datos, programadores, cartógrafos y por supuesto diseñadores que tienen un papel muy importante en el desarrollo de los mapas. “Llevamos muchos años trabajando en construir webs con mapas pero nos encontramos con la necesidad buscar mejores herramientas. Inicialmente crear un mapa requería conocimientos profundos de tecnología y semanas de trabajo. Lo bueno de nuestro producto es que es perfecto para diseñadores”, añade McWright.

Los estetas de los mapas recuerdan una vez más que no hay que la buena programación no tiene porqué renunciar al diseño.

Paris:

 

Tokyo:

 

San Francisco:

 

New York:

 

Chester:

 

Nightvision:

 

Osgoode:

 

Personalización hecha por nosotros mismos (Burda pero es para entendernos):

 

Más ejemplos:

 

 

 

 

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

La cartografía es una disciplina milenaria que ha permitido al ser humano tomar consciencia de su lugar en la Tierra. Internet ha significado una evolución fascinante y ha permitido trasladar los mapas a la palma de nuestras manos. Conseguirlo ha significado invertir ingentes sumas de dinero en satélites y programación. Pero hay quién piensa que se ha dejado un elemento muy importante por el camino, la estética y la personalización. Aquí es donde entra MapBox, una startup de Washington DC especializada en crear mapas con un fuerte componente de diseño.

“El concepto de hacer mapas bellos existe desde el principio de los tiempos. Lo que pasa es que cuando empezó la web se utilizaron principalmente para la navegación. En ese sentido, Google Maps lo ha conseguido mejor que nadie. Nosotros queremos crear nuevos usos para los mapas”, explica Tom MacWright, ingeniero de MapBox.

Previo registro, MapBox ofrece 10 diseños de mapas y sobre esos mapas cada usuario tiene la posibilidad de hacer miles de modificaciones desde el color del mar hasta la saturación de las calles. De modo que cualquier usuario o profesional puede adaptarla al entorno donde aparece. Una agencia gubernamental puede ajustar el mapa para hacer infografías con datos de los ciudadanos o una compañía puede tunear su estilo para que tenga coherencia con su imagen corporativa. También incorporan una opción que se llama TileMill que permite añadir elementos de programación más complejos.

A partir de un determinado grupo de visitas la compañía empieza a cobrar a sus usuarios. Los planes oscilan de los 5 dólares al mes hasta 7.500 visitas y más de 500 dólares para los mapas cuyas visitas superan los 800.000 visitas al mes.

En marzo de este año MapBox recibió su primer gran respaldo con el anuncio de que Foursquare empezaría a utilizar sus diseños coincidiendo con su traslado a Open Street Map, la alternativa abierta y colaborativa a Google Maps. “Estar en esta plataforma nos permite tener acceso a toda la información en abierto. Cualquiera puede mejorarla y se puede usar la información de cualquier forma con la condición de proporcionar atribución. Sin un ecosistema abierto, MapBox no existiría”.

El equipo de Map Box es un fiel reflejo de los cartógrafos del siglo 21. Hay especialistas en datos, programadores, cartógrafos y por supuesto diseñadores que tienen un papel muy importante en el desarrollo de los mapas. “Llevamos muchos años trabajando en construir webs con mapas pero nos encontramos con la necesidad buscar mejores herramientas. Inicialmente crear un mapa requería conocimientos profundos de tecnología y semanas de trabajo. Lo bueno de nuestro producto es que es perfecto para diseñadores”, añade McWright.

Los estetas de los mapas recuerdan una vez más que no hay que la buena programación no tiene porqué renunciar al diseño.

Paris:

 

Tokyo:

 

San Francisco:

 

New York:

 

Chester:

 

Nightvision:

 

Osgoode:

 

Personalización hecha por nosotros mismos (Burda pero es para entendernos):

 

Más ejemplos:

 

 

 

 

¡Descarga Yorokobu gratis en formato digital!

Llévate el PDF del Gran Reseteo por la cara haciendo clic aquí.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Los monstruos tipográficos de Fefe
Los ruidos enlatados que aumentan la concentración
Los 6 post más vistos de la semana
Si quieres ser creativo, deja tu trabajo
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El rollo legal de las cookies

La Ley 34/2002 nos obliga a avisarte de que usamos cookies propias y de terceros (ni de cuartos ni de quintos) con objetivos estadísticos y de sesión y para mostrarte la 'publi' que nos da de comer. Tenemos una política de cookies majísima y bla bla bla. Si continúas navegando, asumimos que aceptas y que todo guay. Si no te parece bien, huye y vuelve por donde has venido, que nadie te obliga a entrar aquí. Pincha este enlace para conocer los detalles. Tranquilo, este mensaje solo sale una vez. Esperamos.

ACEPTAR
Aviso de cookies