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26 de enero 2016    /   ENTRETENIMIENTO
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Cosas que algunos extranjeros dicen mejor que muchos hispanohablantes

26 de enero 2016    /   ENTRETENIMIENTO     por          
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Es posible que al lector le haya ocurrido, cuando se expresaba en una lengua que no era la suya, que su interlocutor alabara una de sus construcciones gramaticales. A menudo, cuando se estudia un idioma como lengua extranjera, se aprenden a conciencia, a fuerza de hacer cientos de ejercicios, ciertos asuntos que muchos nativos no cuidan tanto en la lengua propia.

Es curioso comprobar que los extranjeros que aprenden español, a menudo, no caen en algunos de los errores que los españoles cometen con más frecuencia. Es más, muchos de ellos muestran su sorpresa cuando oyen a nativos españoles utilizar mal una construcción que a ellos les grabaron a fuego en el aula.

Estos son algunos ejemplos de errores del lenguaje que muchos hispanohablantes cometen ante la sorpresa de los extranjeros que estudian español.

El uso del condicional

Por pereza más que por desconocimiento, muchos españoles hacen construcciones como «si lo sé, no vengo» en lugar de otras más apropiadas que incluyen el uso del condicional: «si lo hubiera sabido, no habría venido». Sin embargo, los extranjeros que estudian español suelen aprender bien esas construcciones a fuerza de realizar numerosos ejercicios, y no usan el presente por pereza.

La pronunciación de la «d» al final de palabra

Por motivos evidentes, los extranjeros no se contagian de los defectos de pronunciación típicos de cada área geográfica. Por tanto, si llegan a la capital dirán «Madrid» y «David» en lugar de «Madriz» y «Daviz». Si viajan al sur, no incurren en variaciones propias del habla de algunas zonas como el seseo ni ceceo, sino que tratan de pronunciar cada palabra como dicta la fonética (aunque sí, tal vez, cometen defectos de pronunciación vinculados a su lengua de origen).

El uso de los posesivos: «detrás mío»*

Lo incorrecto del uso del adjetivo posesivo en construcciones como «detrás mío»*, «encima tuyo»* o similares lo entienden bien los que estudian español como lengua extranjera. En esos casos, lo correcto es utilizar el pronombre personal: «detrás de mí», «encima de ti». En otros idiomas ocurre exactamente lo mismo: por ejemplo, no tendría sentido decir en inglés frases como «after my»* o «in front of your»*. Sin embargo, muchos españoles olvidan las normas de uso de los posesivos, quizá a fuerza de oír a gente diciéndolo mal, lo que hace que acabe «sonándoles bien».

La omisión de la «d» en la última sílaba

Sí, los guiris pronunciarán a veces de forma  incorrecta nuestras difíciles «erres» y muchos otros fonemas. Pero pronuncian palabras como «pasado», «cansado» y «pescado» tal y como se escriben, sin omitir la «d», allá donde muchos hispanohablantes pronuncian «pasao», «cansao» y «pescao». ¿Será que no están tan «cansaos» de pronunciar «des», como nosotros?

El uso del subjuntivo

El otro día, un tuitero comentó «ojalá haber sacado Ciencias así»*. Se refería a unos bonitos pósters científicos animados que, en su opinión, le habrían facilitado el aprobado.

Lo recomendable habría sido usar el pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo: «ojalá hubiera/hubiese (o hubiéramos/hubiésemos) sacado Ciencias así». A su favor hemos de decir que quizá había escrito «Me gustaría haber sacado Ciencias así», que sí es correcto, y como no le cabía, cambió «me gustaría» por «ojalá» sin pensar en que la construcción de la frase variaba y quedaba incorrecta.

En cualquier caso, el subjuntivo supone una auténtica pesadilla para los extranjeros que estudian español como segunda lengua, pero al menos los nativos deberíamos utilizarlo bien.

La omisión de preposiciones

Por dejadez o falsa apariencia de tardar menos en decirlo, muchos españoles omiten preposiciones cuando hablan de nombres de lugares públicos. Por ejemplo, dicen «Plaza España» o «Plaza Castilla» en lugar de «Plaza de España» o «Plaza de Castilla», supresión que a los extranjeros no se les pasa por la cabeza realizar hasta que oyen que los locales lo dicen así.

La segunda persona del pretérito: «vistes»*

Algunos españoles añaden una «ese» al final de los tiempos verbales pasados en la segunda persona del singular. Por ejemplo, dicen «¿Vistes ya el correo que te envié?»* o «Te quedastes allí parado sin hacer nada»*. Este fallo lo comenten por oírselo decir así a otras personas, y los que aprenden español en las aulas, sin esa «contaminación», suelen decir adecuadamente esa segunda persona.

Es posible que al lector le haya ocurrido, cuando se expresaba en una lengua que no era la suya, que su interlocutor alabara una de sus construcciones gramaticales. A menudo, cuando se estudia un idioma como lengua extranjera, se aprenden a conciencia, a fuerza de hacer cientos de ejercicios, ciertos asuntos que muchos nativos no cuidan tanto en la lengua propia.

Es curioso comprobar que los extranjeros que aprenden español, a menudo, no caen en algunos de los errores que los españoles cometen con más frecuencia. Es más, muchos de ellos muestran su sorpresa cuando oyen a nativos españoles utilizar mal una construcción que a ellos les grabaron a fuego en el aula.

Estos son algunos ejemplos de errores del lenguaje que muchos hispanohablantes cometen ante la sorpresa de los extranjeros que estudian español.

El uso del condicional

Por pereza más que por desconocimiento, muchos españoles hacen construcciones como «si lo sé, no vengo» en lugar de otras más apropiadas que incluyen el uso del condicional: «si lo hubiera sabido, no habría venido». Sin embargo, los extranjeros que estudian español suelen aprender bien esas construcciones a fuerza de realizar numerosos ejercicios, y no usan el presente por pereza.

La pronunciación de la «d» al final de palabra

Por motivos evidentes, los extranjeros no se contagian de los defectos de pronunciación típicos de cada área geográfica. Por tanto, si llegan a la capital dirán «Madrid» y «David» en lugar de «Madriz» y «Daviz». Si viajan al sur, no incurren en variaciones propias del habla de algunas zonas como el seseo ni ceceo, sino que tratan de pronunciar cada palabra como dicta la fonética (aunque sí, tal vez, cometen defectos de pronunciación vinculados a su lengua de origen).

El uso de los posesivos: «detrás mío»*

Lo incorrecto del uso del adjetivo posesivo en construcciones como «detrás mío»*, «encima tuyo»* o similares lo entienden bien los que estudian español como lengua extranjera. En esos casos, lo correcto es utilizar el pronombre personal: «detrás de mí», «encima de ti». En otros idiomas ocurre exactamente lo mismo: por ejemplo, no tendría sentido decir en inglés frases como «after my»* o «in front of your»*. Sin embargo, muchos españoles olvidan las normas de uso de los posesivos, quizá a fuerza de oír a gente diciéndolo mal, lo que hace que acabe «sonándoles bien».

La omisión de la «d» en la última sílaba

Sí, los guiris pronunciarán a veces de forma  incorrecta nuestras difíciles «erres» y muchos otros fonemas. Pero pronuncian palabras como «pasado», «cansado» y «pescado» tal y como se escriben, sin omitir la «d», allá donde muchos hispanohablantes pronuncian «pasao», «cansao» y «pescao». ¿Será que no están tan «cansaos» de pronunciar «des», como nosotros?

El uso del subjuntivo

El otro día, un tuitero comentó «ojalá haber sacado Ciencias así»*. Se refería a unos bonitos pósters científicos animados que, en su opinión, le habrían facilitado el aprobado.

Lo recomendable habría sido usar el pretérito pluscuamperfecto del subjuntivo: «ojalá hubiera/hubiese (o hubiéramos/hubiésemos) sacado Ciencias así». A su favor hemos de decir que quizá había escrito «Me gustaría haber sacado Ciencias así», que sí es correcto, y como no le cabía, cambió «me gustaría» por «ojalá» sin pensar en que la construcción de la frase variaba y quedaba incorrecta.

En cualquier caso, el subjuntivo supone una auténtica pesadilla para los extranjeros que estudian español como segunda lengua, pero al menos los nativos deberíamos utilizarlo bien.

La omisión de preposiciones

Por dejadez o falsa apariencia de tardar menos en decirlo, muchos españoles omiten preposiciones cuando hablan de nombres de lugares públicos. Por ejemplo, dicen «Plaza España» o «Plaza Castilla» en lugar de «Plaza de España» o «Plaza de Castilla», supresión que a los extranjeros no se les pasa por la cabeza realizar hasta que oyen que los locales lo dicen así.

La segunda persona del pretérito: «vistes»*

Algunos españoles añaden una «ese» al final de los tiempos verbales pasados en la segunda persona del singular. Por ejemplo, dicen «¿Vistes ya el correo que te envié?»* o «Te quedastes allí parado sin hacer nada»*. Este fallo lo comenten por oírselo decir así a otras personas, y los que aprenden español en las aulas, sin esa «contaminación», suelen decir adecuadamente esa segunda persona.

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Opiniones 61
    • ¡Gracias por avisar! Ya está corregido. Menos mal que estaba mal solo una de las dos veces que salía en el párrafo. Si no, habría parecido un error por desconocimiento y no por despiste. 🙂

    • Cierto, son particularidades distintivas del habla de algunas zonas y, aunque difieran de la pronunciación estricta de esas palabras según las normas fonéticas, no son errores. ¡Así lo aclararemos! Gracias. 🙂

  • Creo que has mezclado varias cosas. Estoy totalmente de acuerdo en lo que a gramática se refiere, pero la pronunciación, la particularidad en la manera de hablar (*paré’ por pared, o *acabao’ por acabado), son características de algunas zonas de España y para nada son un error, o un defecto. Quizás esto te interese: https://www.youtube.com/watch?v=5po3PmnpMxc

    • Cierto, son particularidades distintivas del habla de algunas zonas y, aunque difieran de la pronunciación estricta de esas palabras según las normas fonéticas, no son errores. ¡Así lo aclararemos! Gracias. 🙂

  • Queridos Yorokobu,

    Quisiera pu tualizar que, desde el punto de vista de la lingüística contemporánea, no existe una forma mejor o peor de usar los idiomas, porque son los hablantes quienes construyen las lenguas a fuerza de uso y deformaciones (si no de qué el latín se hubiese transformado en tantas). Lo que se suele entender como mejor es lo más prestigioso a nivel social (lo académico, lo centralista e incluso lo aristocrático) pero eso no lo convierte en el bien absoluto ni mucho menos.
    Donde la mayoría ve «errores» o «defectos» de pronunciación, un grupúsculo ve hábitos articulatorios, variantes dialectales y un uso legítimo de su patrimonio colectivo.
    La frecuencia con la que incide en esta castración de los hablantes es espantosa, y es preferible mirar para el lado ¡pero ustedes molan!

    P.S. Lo que sí es un error es confundir lenguaje con lengua/idioma…a

  • Un poco ligado es (acá en México muy común) hacer uso de la doble negación en una frase y tomarla como correcta. Así es como terminamos diciendo «No estás viendo nada» o un «No sabes nada», y cuando estamos aprendiendo inglés se nos hace extraño algo como «You know nothing».

    Pero para nosotros es tan común emplear las dos negaciones en las frases que si lo dijéramos correctamente seguro más de uno se confundiría.

    • Buena anotación, Salma Paulina. Nos hemos acostumbrado tanto a ese uso, que ya no percibimos que la suma de dos negaciones afirmen. Nos hemos olvidado de lo ilógicas que son, matemáticamente hablando, esas construcciones. 🙂

      • Isabel, esas construcciones con doble negación no son ilógicas, ni mucho menos. Las lenguas del mundo niegan de diferentes modos, a veces en el predicado, a veces en los argumentos del predicado y a veces en ambos a la vez, como en el caso del español. No tiene nada que ver con la lógica, mucho menos con la lógica proposicional clásica, el principio de tercio excluso y la regla de afirmación a partir de una doble negación. De hecho, discrepo contigo prácticamente en todo lo que dices, pues las lenguas son sistemas con gran variabilidad y no se debe confundir, como me parece que haces, la variación con la norma culta más o menos establecida por consenso. Ninguna lengua se construye por consenso, sino que sus características surgen de procesos de cambio ajenos a la voluntad de los hablantes concretos y a lo largo de generaciones. Y, por supuesto, ninguna variedad es superior a otra, a menos que una «autoridad» así lo decida, ya sea la RAE, ya sea el santón de turno que se gana la vida diciéndole a la gente que habla mal, cuando no es verdad: los hablantes hablamos como hablamos y, de hecho, nos entendemos. Y eso es lo verdaderamente interesante de explicar.

  • El «mío» y «tuyo», como pronombres posesivos, se traducen al inglés, respectivamente, como «mine» y «yours». Crujen los ojos de ver la traducción.

    • ¡Es justo como dices, VíctorRepelente! Solo que, si te fijas, los ejemplos en inglés de este artículo no son traducción de nada. Tan solo son ejemplos diferentes a los empleados en español. 🙂

  • Este artículo desde un punto de vista lingüístico está completamente injustificado. No tiene fundamentos suficientes, sino valores subjetivos de cómo ha de ser el lenguaje oral según los prejuicios lingüísticos del redactor.
    La lengua hablada es un proceso natural, con continuos cambios estructurales y externos. Su regulación es simple manifiesto de los rasgos geográficos del emisor. La lengua textual sí puede ser reglada y ampararse a preceptos mejor cultivados.
    Este artículo confunde dos realidades de conformación del lenguaje muy diversa.
    Además para su información los rasgos dialectales no son impropios y considerados de mal uso dentro de los hispanos hablantes sino uñ variedad que enriquece el español.

    • Es, en efecto, una invitación a reflexionar sobre una realidad, acompañada de algunos ejemplos parciales. Cada persona que tenga contacto con extranjeros que aprenden español puede encontrar muchos otros, quizá más adecuados. 🙂

  • Hola todos.. Soy Anusha de India y me encanta este articulo. Estoy una estudiante de español como lengua extranjera .. Y puedo entender lo que esta escrita arriba perfectamente. A mi me gusta yorokobu revista .. Es muy divertido y puedo aprender mucho . ademas sus dibujos y dibujitos son vivo de colores. Enhorabuena a todos a yorokobu por UN trabajo bien hecho.. Hasta luego adios.

  • Isabel, esta vez no me gustó tu artículo, como era lo corriente hasta ahora. Creo que caes en muchos prejuicios «prescriptivistas» y algunos incluso más allá de eso. ¿Desde cuándo el seseo es alguna clase de error o defecto? La fonética del castellano da para mucho y si los colombianos dicen «uSteD eS baStaNte peRSpicaZ», bien por ellos, en otros lugares la lengua siguió otros rumbos.

    «Volvistes» no es un fallo, es regularización, para que coincida con el resto de formas de segunda singular, que siempre terminan en s. Ahora bien, no goza de prestigio, pero eso no lo convierte en un fallo. Por lo demás, Volvistes y volvites están documentados desde hace siglos, quizás desde siempre.

    Pienso que en la mayoría de los casos, los extranjeros que han estudiado bien el castellano lo hablarán de una forma apropiada para ser entendidos o incluso como buenos exponentes de la variedad que aprenden, usualmente la castellana del centro norte o la de la meseta mexicana, pero de ahí a decir que cometen menos errores que los nativos hay un largo trecho.

    Saludos.

    • No cometen menos errores que los nativos, solo otros diferentes. En efecto, el ceceo y el seseo no son errores, sino características de la pronunciación de algunas zonas que no coinciden con la pronunciación fonética estricta de la palabra.

      La única forma aceptada de la segunda persona del singular del pretérito perfecto simple del indicativo del verbo volver es «volviste». Añadir una ese final se considera, de momento, un vulgarismo; aunque tiempo al tiempo… 🙂

      • La verdad es que incluir el ceceo y el seseo como errores y decir: «no corresponden a características de la pronunciación de algunas zonas que no coinciden con la pronunciación fonética estricta de la palabra». Lo de la pronunciación fonética estricta me parece de cachondeo. ¿Quiere decir que la inmensa mayoría de los hispanohablantes que seseamos pronunciamos mal? Vaya cosa tan triste y retrógrada, en pleno siglo XXI

  • Isabel, esta vez no me gustó tu artículo, como era lo corriente hasta ahora. Creo que caes en muchos prejuicios «prescriptivistas» y algunos incluso más allá de eso. ¿Desde cuándo el seseo es alguna clase de error o defecto? La fonética del castellano da para mucho y si los colombianos dicen «uSteD eS baStaNte peRSpicaZ», bien por ellos, en otros lugares la lengua siguió otros rumbos.

    «Volvistes» no es un fallo, es regularización, para que coincida con el resto de formas de segunda singular, que siempre terminan en s. Ahora bien, no goza de prestigio, pero eso no lo convierte en un fallo. Por lo demás, Volvistes y volvites están documentados desde hace siglos, quizás desde siempre.

    Pienso que en la mayoría de los casos, los extranjeros que han estudiado bien el castellano lo hablarán de una forma apropiada para ser entendidos o incluso como buenos exponentes de la variedad que aprenden, usualmente la castellana del centro norte o la de la meseta mexicana, pero de ahí a decir que cometen menos errores que los nativos hay un largo trecho.

    Saludos.

  • Isabel, esta vez no me gustó tu artículo, como era lo corriente hasta ahora. Creo que caes en muchos prejuicios «prescriptivistas» y algunos incluso más allá de eso. ¿Desde cuándo el seseo es alguna clase de error o defecto? La fonética del castellano da para mucho y si los colombianos dicen «uSteD eS baStaNte peRSpicaZ», bien por ellos, en otros lugares la lengua siguió otros rumbos.

    «Volvistes» no es un fallo, es regularización, para que coincida con el resto de formas de segunda singular, que siempre terminan en s. Ahora bien, no goza de prestigio, pero eso no lo convierte en un fallo. Por lo demás, Volvistes y volvites están documentados desde hace siglos, quizás desde siempre.

    Pienso que en la mayoría de los casos, los extranjeros que han estudiado bien el castellano lo hablarán de una forma apropiada para ser entendidos o incluso como buenos exponentes de la variedad que aprenden, usualmente la castellana del centro norte o la de la meseta mexicana, pero de ahí a decir que cometen menos errores que los nativos hay un largo trecho.

    Saludos.

  • Buen artículo, bueno suele pasar que se deforma el idioma nativo, por ejemplo en Estados Unidos suelen acortar las frases omitiendo los auxiliares como el «do», cuando los españoles nos rompemos la cabeza aprendiendo lo famosos auxiliares y luego nos cruzamos con un nativo que los omite…!!

  • Menuda parida de artículo. Se nota que quien lo escribió no tiene mucha idea de lingüística.

    Si es verdad que algunos ejemplos que se apuntan son incorrectos, desde un punto de vista gramatical; la mayoría, no obstante, infundados por similitud de otras construcciones, que acaban llevando a confusión al usuario de la lengua menos ducho en la materia.
    Luego se mencionan casos que para nada son incorrectos ni pueden verse como menos aceptables. ¿Acaso no existen dialectos en los idiomas que los enriquecen con sus propias peculiaridades diatópicas, como lo son la supresión de la «d» en los participios, o la omisión de la preposición «de»? ¿Qué tiene de inapropiado una construcción tan castiza como «si lo sé, no vengo»? No tienen nada de erróneo estos ejemplos y, decirlo de la forma que se sugiere, no implica que sea mejor o peor. Todo depende del contexto, del registro que se quiera usar con nuestro interlocutor, etc.

    En fin, que no se dejen engañar. Es probable que un extranjero no cometa ciertos errores que son más propios de los hispanoparlantes, lo que tiene sentido, ya que se llevará por el instinto de su propia lengua o se ajustará a aquello que habrá estudiado de la gramática española, pero los ejemplos dados en este artículo no son ni mucho menos los más acertados.

  • Estimada Isabel:
    Lamento decirle que, a pesar de la buena intención que de seguro tiene su artículo, me he sentido bastante ofendido por él.
    Como andaluz, estoy muy cansado de leer y escuchar menosprecios más o menos sutiles o velados al dialecto andaluz. Durante muchos años, hemos soportado de manera institucional que se nos convenza de que hablamos mal y nuestro acento no es más que un castellano mal hablado. Y a día de hoy, seguimos teniendo que soportar una y otra vez este tipo de discursos.
    Cuando usted incluye el ceceo, por ejemplo, en un listado de cosas que los hispanohablantes nativos «dicen mal» o en las que se relajan, está siendo profundamente ofensiva. La fonética, en determinadas zonas de Andalucía «dicta», por usar el mismo término que usted, que no existe distinción en pronunciación entre la c y la s. Y la fonética andaluza, muy rica en matices, en muchos casos, más que la castellana, no es una anomalía. La anomalía es, a mi juicio, que se obligue a los periodistas a falsear su acento en los medios nacionales, o que sigamos pensando que los andaluces son gente que habla mal, pero que si alguien les corrige, aprenderán a hablar bien. Basta ya.
    Atentamente,
    Un andaluz muy orgulloso de su habla.

    • Mis disculpas por la ofensa, Jesús. La referencia al seseo y al ceceo es una pequeña nota en un apartado sobre un error de pronunciación en Madrid. Y, como ves, no están referidos ellos como errores. Es más que comprensible tu frustración con el tema que comentas. Saludos.

  • One thing you forgot to mention was accent marks. We learn those very thoroughly in school. Plus we learn the word along with the accent mark, while native speakers learn the word first (verbally) and learn it in writing later. Many native speakers don’t know where and when to write the accent marks, but it’s second nature to learners.

  • Dos cositas:

    Conozco al menos dos ingleses que aprendieron español en andalucía y sesesan y se comen las des en la última sílaba (cansao, fumao), creo que si hacen la full immersion en una zona X donde lo habitual el error X lo normal es que se les pegue, sobre todo si no han estudiado mucho español antes.

    Lo de «ojalá + infinitivo/gerundio» u «ojalá + sujeto + construcción verbal en indicativo» en vez de el subjuntivo (ojalá follarme a Brad Pitt, ojalá Brad Pitt encadenado al cabecero de mi cama) son construcciones típicas de twitter que no he visto/escuchado fuera, la verdad.

    El resto bastante de acuerdo, de hecho me he dado cuenta de que un par se me escapan de vez en cuando, habrá que tener más cuidado.

  • Contribuye a mantener la esperanza saber que todavía existe gente que valora el idioma, en forma y fondo!! Éxito Isabelita mi amor!!! Dios te bendiga!

  • Contribuye a mantener la esperanza saber que todavía existe gente que valora el idioma, en forma y fondo!! Éxito Isabelita mi amor!!! Dios te bendiga!

  • Yo como hablante nativo de castellano no confunde entre el «they’re» y el «their» como muchos anglohablantes. Supongo que cuando hablamos otra lengua no nos saltamos ningún detalle por miedo a irrespetar el idioma o que nos critiquen los hablantes nativos.

  • ¿vistes ya el correo que te envié? cual es la forma correcta en aquel último ejemplo en su articulo
    muchas gracias, he disfrutado mucho su articulo. Soy un estudiante de español y vivo en Canadá

  • El titulo debió haberse llamado «Cosas que algunos extranjeros dicen mejor que muchos españoles»… soy mexicano y sé que tampoco hablamos perfecto, ¿qué nativo habla su idioma perfectamente?… en fin, creo que ciertos puntos que se argumentan son sólo de los españoles y son errores que no acontecen en otros países hispanohablantes, creo que hablo por México con el uso del condicional por ejemplo, jamás he escuchado a un mexicano decir «si lo sé, no vengo», al igual que la D al final de las palabras o el uso de los posesivos.

    En fin, no estoy intentando criticar a nadie, amo los idiomas y el español es mi favorito, y de hecho estas diferencias es lo que hace de nuestro idioma tan rico y lleno de vida; al final de cuentas estos regionalismos o cambios de un país a otro hacen que el idioma se modifique. No estoy del todo seguro pero creo que por ejemplo la S en el pretérito del indicativo en la segunda persona singular viene del español antiguo, al igual que el subjuntivo presente del verbo haber «haya» que en México te encuentras a gente que dice «haiga»

    ¡viva la hispanidad!

  • Más lógico y clarificador hubiera sido comparar las estructuras ‘detrás mío’* ‘encima suyo’*, etc. con ‘behind mine’*, ‘above his’*, en vez de ‘behind my’*, ‘above his’*

  • Pues me gustaría decir algo bonito pero me parece que hay una clara falta de investigación en este artículo y mucha trivialidad. La insinuación de que las versiones dialécticas del español son ejemplos de un idioma mal hablado, sobra. La mayoría de extranjeros, puede aprender la versión estándar de un idioma. Lo difícil pero bonito es alcanzar el nivel de integración en un dialecto. Hace falta quitarnos el estigma de que según de donde seas, hablarás mejor o peor. Mejor fijémonos en el nivel cultural de los hablantes para juzgar su dominio del idioma. Estos ejemplos se dan de manera muy parecida en otros idiomas, no son «equivocaciones» exclusivas de los hispanohablantes. Más serio me parece cuando leo artículos online procedentes de publicaciones serias y contienen errores de manual. Si no los firmaran «periodistas» quizá podrían pasarse por alto, pero no es el caso. Hablar «incorrectamente» puede corregirse mucho más fácilmente que escribir sin prestar atención a ortografía, semántica y/o gramatica. Por supuesto todo lo dicho no es más que una mera opinión personal.

  • HAY MUCHOS ERRORES EN EL LÉXICO DE LOS HABLANTES NATIVOS DEL CASTELLANO, COMO POR EJEMPLO: DECIRLE DOCTOR AL MÉDICO O ABOGADO, DECIR OPERATIVO CUANDO DEBIERAN DECIR OPERACIÓN, DECIR DELINCUENCIAL EN VEZ DE DECIR DELICTIVO, REDUNDAR AL DECIR PERO SIN EMBARGO, CREO DE QUE, GRADOS CENTÍGRADOS EN VEZ DE GRADOS CELSIUS, PAGIADOR EN VEZ DE PLAGIARIO, ETC. POR FAVOR, MENCIONE MIS ERRORES EN MI TEXTO.

  • ¿El seseo y el ceceo son defectos? ¿Eso es lo que dicta la fonética? ¿Hay que diferenciar, entonces, entre la «y» y la «ll» y entre la «b» y la «v»? Repásese las bases esenciales de la lingüística y de la fonética, por favor, antes de hablar de los dictados de la fonética. La fonética no dicta nada. Y analice (de verdad) cómo hablan español los extranjeros. La grandísima mayoría sesea ya que así habla el 80% del mundo hispano-hablante y en ninguna lengua occidental existe el sonido de la «zeta» castellana para las sibilantes.

    • No, no son defectos. Ni pone en el artículo que lo sean. 🙂

      Con respecto al segundo tema que comenta, el artículo se refiere a que la transcripción fonética oficial de la palabra «caza» es [ ‘ka θa ] y no [ ‘ka sa ]. No que sea incorrecto que en algunos lugares la pronuncien como [ ‘ka sa ].

      ¡Saludos!

  • Me gustaron las observaciones, aunque; siempre es bueno recordar las premisas de la sociolinguistica y las variables dialectales, las mismas permiten entender esos fenómenos lingüísticos propios de una cultura y el por qué se habla de la forma en que se habla…

  • Los mismos errores de construcción cometemos los argentinos. A su vez, tenemos otros tantos defectos de pronunciación. ¡Saludos Isabel!

  • Hablan mejor el dialecto en que les enseñaron que los hablantes nativos de otros dialectos. Las cosas como son.

    Decir que un extranjero habla mejor español que CUALQUIER NATIVO que no tenga una patología del habla es una contradictio in adjectio, y una afirmación completamente pseudocientífica, dicho con todo respeto.

  • Durante todo mi tiempo en España, nunca oí la pronunciación «Madriz». Tampoco oí una «d» fuerte al final. La pronunciación era algo parecido a la «th» fuerte en estas palabras inglesas: THIS, THAT, THESE, THOSE–algo muy distinto a la «z» española que se parece a la «th» suave de THINK, THOUGHT, THROUGH.

  • Creo que cuando se escriben artículos como este hay que ser muy cuidadoso con la ortografía (la puntuación tiene algunos fallos). Lo que más me llamó la atención fue leer «pósters»; es pósteres.
    Por otra parte, poco feliz es el ejemplo para el uso del condicional. «Si lo sé no vengo» (que incluso se puede escribir así, sin coma, por ser un enunciado tan corto) es una expresión enfática, no está mal dicha.

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