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27 de febrero 2012    /   CREATIVIDAD
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Los nuevos cuentos de hadas de la cultura libre (Hackerina, Tiki Wiki, Super Licencio y GNUino)

27 de febrero 2012    /   CREATIVIDAD     por          
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Efectivamente. La Cenicienta lo pasó fatal. La marginaron, la convirtieron en criada y no la dejaron ir al baile. Pero que tenga que ser un príncipe azul quien la libere de sus penurias no es muy ejemplarizante en un año tal como 2012. La actualidad requiere otros personajes y otras heroínas. Porque hoy es más habitual encontrarte con un router que con un príncipe azul que te pague las facturas.

El presente reclama otras enseñanzas para que los niños comprendan qué está pasando a su alrededor. Hay valores como el reciclaje, la reutilización, la colaboración, la cultura del esfuerzo o el software libre que Cenicienta ni siquiera intuía.

En esta labor para explicar el nuevo mundo ultraconectado es necesario inventar nuevos héroes. Personajes, por ejemplo, como Hackerina (un robot que trabaja para facilitar el acceso libre a la información), Tiki Wiki (un robot que ayuda al intercambio y el trabajo colectivo), Super Licencio (un robot con poderes para liberar el conocimiento) y GNUino (un robot transparente, estable, fiable, transformable y capaz de conectarse con otros como él para trabajar juntos).

Estos robots llevan más de un año visitando talleres para niños y adultos en Extremadura y en ciudades de otras comunidades, como Sevilla, Barcelona o Bilbao. Los inventó Robocicla para explicar, de forma sencilla, conceptos como el software libre, la cultura libre, la ética hacker o las licencias creative commons.

“Son metáforas muy sencillas para explicar conceptos”, indica Carla Boserman, una de las fundadoras de este proyecto. “Hacemos talleres para enseñar estos conceptos y estos valores. Al principio nos centrábamos más en temas como el software libre. Ahora tratamos valores genéricos, dentro de la misma filosofía, como compartir, el trabajo colaborativo, la cultura del esfuerzo o la ética hacker”.

Dice Boserman que la cultura libre sigue siendo una gran desconocida. “Los niños piensan que si tienen una idea, deben guardarla para que no se la roben. Nosotros les enseñamos que las ideas no son de nadie y hay que compartirlas. El valor de una idea está en ponerla en práctica”, especifica la dibujante especializada en gestión creativo-cultural de proyectos colaborativos.

De los hackers tampoco hay una idea clara, según Boserman. La mayor parte de los niños asocian su nombre al mal. Entonces Robocicla presenta a Hackerina. La bot muestra a los niños que, en vez de manos, tiene USB para compartir información. “Les contamos que los hackers trabajan por pasión y que todo lo que hacen requiere un gran esfuerzo”.

Hackerina es coherente con la ética hacker. Esta filosofía proclama el acceso libre a la información y el uso de la informática como herramienta para mejorar la vida de los individuos. Los hackers, como hace Hackerina, no tienen nada que ver con el robo y la delincuencia. “Trabajan duramente por la cultura libre y por que la informática mejore la vida de las personas”, dice Boserman. “Es una entusiasta que forma parte de una comunidad de personas de todo el mundo que comparten sus ideas con pasión y libertad”.

Esta ética queda recogida en el propio nacimiento de Hackerina. El mito de Hackerina nació en un proyecto de colaboración de las historias que los usuarios han ido compartiendo en la web de Robocicla y un taller que se hizo en Sevilla.

Robocicla, formado por un equipo de siete personas, imparte talleres en los que enseñan a reciclar y recuperar tecnología. Enseñan conceptos tales como obsolescencia programada o software libre, y experimentan con la tecnología. “Generamos energía con limones y patatas. Con estos alimentos puedes hacer que se encienda una luz LED”, indica la licenciada en Bellas Artes.

Desde noviembre de 2010 Robocicla ha impartido cursos en festivales de reciclaje artístico y creativo, centros cívicos y centros de salud mental, y ha realizado un programa por decenas de pueblos de Extremadura para darles a conocer los valores de la cultura libre.

Foto de portada: Tomas Williams
Ilustraciones: Miguel Martínez

Efectivamente. La Cenicienta lo pasó fatal. La marginaron, la convirtieron en criada y no la dejaron ir al baile. Pero que tenga que ser un príncipe azul quien la libere de sus penurias no es muy ejemplarizante en un año tal como 2012. La actualidad requiere otros personajes y otras heroínas. Porque hoy es más habitual encontrarte con un router que con un príncipe azul que te pague las facturas.

El presente reclama otras enseñanzas para que los niños comprendan qué está pasando a su alrededor. Hay valores como el reciclaje, la reutilización, la colaboración, la cultura del esfuerzo o el software libre que Cenicienta ni siquiera intuía.

En esta labor para explicar el nuevo mundo ultraconectado es necesario inventar nuevos héroes. Personajes, por ejemplo, como Hackerina (un robot que trabaja para facilitar el acceso libre a la información), Tiki Wiki (un robot que ayuda al intercambio y el trabajo colectivo), Super Licencio (un robot con poderes para liberar el conocimiento) y GNUino (un robot transparente, estable, fiable, transformable y capaz de conectarse con otros como él para trabajar juntos).

Estos robots llevan más de un año visitando talleres para niños y adultos en Extremadura y en ciudades de otras comunidades, como Sevilla, Barcelona o Bilbao. Los inventó Robocicla para explicar, de forma sencilla, conceptos como el software libre, la cultura libre, la ética hacker o las licencias creative commons.

“Son metáforas muy sencillas para explicar conceptos”, indica Carla Boserman, una de las fundadoras de este proyecto. “Hacemos talleres para enseñar estos conceptos y estos valores. Al principio nos centrábamos más en temas como el software libre. Ahora tratamos valores genéricos, dentro de la misma filosofía, como compartir, el trabajo colaborativo, la cultura del esfuerzo o la ética hacker”.

Dice Boserman que la cultura libre sigue siendo una gran desconocida. “Los niños piensan que si tienen una idea, deben guardarla para que no se la roben. Nosotros les enseñamos que las ideas no son de nadie y hay que compartirlas. El valor de una idea está en ponerla en práctica”, especifica la dibujante especializada en gestión creativo-cultural de proyectos colaborativos.

De los hackers tampoco hay una idea clara, según Boserman. La mayor parte de los niños asocian su nombre al mal. Entonces Robocicla presenta a Hackerina. La bot muestra a los niños que, en vez de manos, tiene USB para compartir información. “Les contamos que los hackers trabajan por pasión y que todo lo que hacen requiere un gran esfuerzo”.

Hackerina es coherente con la ética hacker. Esta filosofía proclama el acceso libre a la información y el uso de la informática como herramienta para mejorar la vida de los individuos. Los hackers, como hace Hackerina, no tienen nada que ver con el robo y la delincuencia. “Trabajan duramente por la cultura libre y por que la informática mejore la vida de las personas”, dice Boserman. “Es una entusiasta que forma parte de una comunidad de personas de todo el mundo que comparten sus ideas con pasión y libertad”.

Esta ética queda recogida en el propio nacimiento de Hackerina. El mito de Hackerina nació en un proyecto de colaboración de las historias que los usuarios han ido compartiendo en la web de Robocicla y un taller que se hizo en Sevilla.

Robocicla, formado por un equipo de siete personas, imparte talleres en los que enseñan a reciclar y recuperar tecnología. Enseñan conceptos tales como obsolescencia programada o software libre, y experimentan con la tecnología. “Generamos energía con limones y patatas. Con estos alimentos puedes hacer que se encienda una luz LED”, indica la licenciada en Bellas Artes.

Desde noviembre de 2010 Robocicla ha impartido cursos en festivales de reciclaje artístico y creativo, centros cívicos y centros de salud mental, y ha realizado un programa por decenas de pueblos de Extremadura para darles a conocer los valores de la cultura libre.

Foto de portada: Tomas Williams
Ilustraciones: Miguel Martínez

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Opiniones 8
  • No sé, pero parece que el MegaHueso (mortal enemigo de SuperLicencio) les ha tendido una trampa y robado todo el conocimiento… Porque escribir «que te Hechen una mano» es gordo, y más en un folleto que queda escrito. Por si nadie lo ha visto está en las HERRAMIENTAS de HACKERINA

    • OPS… Vaya gambazo… :O
      corregimos y publicamos la nueva versión cuanto antes…
      Muchas gracias….
      Vamos acumulando conocimiento.
      Tomamos nota de MegaHueso 😉
      ( rubor, rubor )

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