16 de febrero 2016    /   ENTRETENIMIENTO
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Los papás y mamás que se tocan con Carlos Herrera y Bertín Osborne

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Mojan calzoncillo pensando en el siguiente boletín narrado por el presentador radiofónico o empinan nuevas aventuras al imaginar la siguiente entrevista de Bertín, con esa sonrisa, ese pelo, ese color rosado en las mejillas que el polifacético humano tiene.

¿Se tocan nuestros padres pensando en estos dos personajes de la pequeña pantalla y caja de ondas? La respuesta es clara: sí.

Nuestros padres, aquellos que beben de la pisada del hombre en la Luna y del Padre Palos, del doble programa de cine con Tom y Jerry y una del Oeste y la educación de los Salesianos, encuentran hoy la felicidad con los dos “divos” públicos. Quizá no entiendas nada, son cosas de la generación del 59.

Bertín y Carlos inauguran el nuevo año chino. Bertín y Carlos darán el Pregón del Pilar de Zaragoza. Bertín y Carlos montan una empresa de chirigotas. Bertín y Carlos montan un albergue en Galicia. Bertín y Carlos hacen un dibujo en el Thyssen y se ríen.

Carlos Herrera. Todo un verano escuchando tres meses cuñas de radio de su fichaje por la Cadena Azul de la radio. Anuncios publicitando al presentador en Orense, Cacabelos, Dos Hermanas, Alcolea, Sarria o Portomarín. #CarlosHerreraSelección. El sheriff de las ondas. Y todos los papás llorando de emoción por escuchar su grave voz, por ver en qué otro bar cena, cuándo se compadreará de nuevo con el antiguo rey y miles de papis haciendo cursos de radio, actualidad, comprándose las gafitas de colores del Charly.

Imagínense, un banco de padres repartidos por España que siguen a los dos personajes famosos. Un grupo de papás grupis que cada fin de semana se reúnen y montan una Peña de Bertín-Herrera. Peña de Papás amantes de Bertín y Carlos.

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Herrera dándose un baño de mesas, pupitres, cual Kennedy en un coche, firmando teta, firmando tobillos y bigotes con su nombre. Carlos saludando a todos. ¿Cómo está usted, señora de 50 años, pescadera de Cádiz? ¿Qué tal le va a usted, bebé recién nacido en Langreo? ¿Has metido un gol, jovencito delantero de Las Rozas Fútbol Club

Mientras tanto, otros papás, la otra mitad, comprándose la misma camisa que Bertín Osborne. Eau de Fucker. Haciendo vudú a Arévalo por ser el afortunado que comparte mesa y mantel con el cantante-cómico.

Muchos padres colocando en la mesa del salón un plato de jamón ibérico, esperando en cualquier momento la visita por sorpresa de Bertín. Con esa elegancia, esos mofletes rojitos que parecen un bistec 100% vacuno, con esa sonrisa y carcajaditas.

De pronto, a las 4 de la mañana de un miércoles, se imaginan que la mano de “campo” de Bertín, les toca el hombro, contándoles experiencias vitales y diciéndoles que está “muy orgulloso” de ellos. Que no estás solo, que todo va a ir bien.

Porque Bertín Osborne y Carlos Herrera son la utopía para esos Antonios Garcías, vecino del cuarto, que hoy heredan la ropa de su hijo mayor “el caprichoso”. Nuestros progenitores (esos que gracias a Dios no se fueron con la brasileña ni a por tabaco –o en su caso sí volvieron-) sueñan con entrar en el Cortijo de Osborne, ser su niña mimada.

Pero lejos de señalar a nuestros ilusionados papás como dementes, respetemos sus sueños. Respetemos la ilusión de que de mayores, algún día, sean como Bertín y Carlitos. Dos héroes del padre de a pie; ese que lleva bigotito y plancha tan bien tus calzoncillos de Calvin Klein.

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¿Se tocan nuestros padres pensando en estos dos personajes de la pequeña pantalla y caja de ondas? La respuesta es clara: sí.

Nuestros padres, aquellos que beben de la pisada del hombre en la Luna y del Padre Palos, del doble programa de cine con Tom y Jerry y una del Oeste y la educación de los Salesianos, encuentran hoy la felicidad con los dos “divos” públicos. Quizá no entiendas nada, son cosas de la generación del 59.

Bertín y Carlos inauguran el nuevo año chino. Bertín y Carlos darán el Pregón del Pilar de Zaragoza. Bertín y Carlos montan una empresa de chirigotas. Bertín y Carlos montan un albergue en Galicia. Bertín y Carlos hacen un dibujo en el Thyssen y se ríen.

Carlos Herrera. Todo un verano escuchando tres meses cuñas de radio de su fichaje por la Cadena Azul de la radio. Anuncios publicitando al presentador en Orense, Cacabelos, Dos Hermanas, Alcolea, Sarria o Portomarín. #CarlosHerreraSelección. El sheriff de las ondas. Y todos los papás llorando de emoción por escuchar su grave voz, por ver en qué otro bar cena, cuándo se compadreará de nuevo con el antiguo rey y miles de papis haciendo cursos de radio, actualidad, comprándose las gafitas de colores del Charly.

Imagínense, un banco de padres repartidos por España que siguen a los dos personajes famosos. Un grupo de papás grupis que cada fin de semana se reúnen y montan una Peña de Bertín-Herrera. Peña de Papás amantes de Bertín y Carlos.

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Herrera dándose un baño de mesas, pupitres, cual Kennedy en un coche, firmando teta, firmando tobillos y bigotes con su nombre. Carlos saludando a todos. ¿Cómo está usted, señora de 50 años, pescadera de Cádiz? ¿Qué tal le va a usted, bebé recién nacido en Langreo? ¿Has metido un gol, jovencito delantero de Las Rozas Fútbol Club

Mientras tanto, otros papás, la otra mitad, comprándose la misma camisa que Bertín Osborne. Eau de Fucker. Haciendo vudú a Arévalo por ser el afortunado que comparte mesa y mantel con el cantante-cómico.

Muchos padres colocando en la mesa del salón un plato de jamón ibérico, esperando en cualquier momento la visita por sorpresa de Bertín. Con esa elegancia, esos mofletes rojitos que parecen un bistec 100% vacuno, con esa sonrisa y carcajaditas.

De pronto, a las 4 de la mañana de un miércoles, se imaginan que la mano de “campo” de Bertín, les toca el hombro, contándoles experiencias vitales y diciéndoles que está “muy orgulloso” de ellos. Que no estás solo, que todo va a ir bien.

Porque Bertín Osborne y Carlos Herrera son la utopía para esos Antonios Garcías, vecino del cuarto, que hoy heredan la ropa de su hijo mayor “el caprichoso”. Nuestros progenitores (esos que gracias a Dios no se fueron con la brasileña ni a por tabaco –o en su caso sí volvieron-) sueñan con entrar en el Cortijo de Osborne, ser su niña mimada.

Pero lejos de señalar a nuestros ilusionados papás como dementes, respetemos sus sueños. Respetemos la ilusión de que de mayores, algún día, sean como Bertín y Carlitos. Dos héroes del padre de a pie; ese que lleva bigotito y plancha tan bien tus calzoncillos de Calvin Klein.

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Opiniones 5
  • Una pregunta, ¿si Bertín o Herrera dicen 2+2=4 aceptamos otras matemáticas? Porque resulta que en España, con la que llevamos arrastrando desde el franquismo y la posterior partidocracia, vamos camino de cambiar a Lucifer por el diablo. Y mientras tanto, la verdad sigue fuera del debate; y es que en España seguimos sin una forma de gobierno democrática que separe los poderes en origen. Como Francia, por ejemplo.

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