14 de junio 2012    /   CINE/TV
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Los vuelos imposibles de Danny Way

14 de junio 2012    /   CINE/TV     por          
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Quizá estén cansados de la clásica historia de superación de una persona que tuvo problemas en el pasado. Ya habrán visto historias de niños con problemas durante su infancia que luego consiguen dejar atrás para convertirse en adultos hechos y derechos, con un brillante futuro por delante. Pero, ¿cuántas de esas historias tienen saltos de 25 metros y rampas de skate sobre la muralla china?

Esta historia tiene forma de película. Waiting for Lightning es el grito de rabia de Danny Way ante una existencia colmada de adversidades y tiene un final, que no lo es porque se dibuja en el presente, feliz. El skater la estrenó en el pasado South by Southwest y sus patrocinadores, DC Shoes y Nixon, lo trajeron a Madrid hace unas semanas para su presentación.

A veces, se tiene la sensación de que las tablas skate deberían venir en forma de packs junto a una videocámara. La cultura creación audiovisual ha ido unida a esta disciplina deportiva desde los años 70. Por eso, el origen de esta cinta fue casi natural.»Un día, hablando con mis amigos de Bandito Brothers estuvimos comentando por qué no reflejar en un documental que si te propones cosas, por difíciles que sean, las puedes conseguir», explica el propio Way. «Creemos que puede ser un material interesante para los jóvenes que tengan un sueño, como lo tuve yo».

Lo que hace a Danny Way una referencia es su querencia por el lema «cuanto más, mejor», por su proverbial interés en saltar más lejos, más alto, en construir las rampas más grandes y colocarlas en los lugares más pintorescos. El patinador ha saltado la Gran Muralla China montado sobre su tabla, se ha lanzado desde la parte superior de la guitarra del Hard Rock Cafe & Casino de Las Vegas, a 25 metros de altura e incluso ha saltado desde un helicóptero. A pesar de todo, él se ve solo como una persona que ha intentado ir «un paso más allá de lo convencional. Intento aportar mi visión de que todo es posible. Creo que esto es lo importante para generaciones jóvenes o personas con experiencias difíciles que superar».

Way, que proviene de un hogar desestructurado en California, habla de esos problemas con conocimiento de causa. Las carencias que tenía en su hogar hicieron que la necesidad que casi todos tenemos de pertenecer a una tribu convirtiese a los skaters en su familia. Convirtió el patinaje en «una manera de demostrarse a sí mismo de que la fuerza, la voluntad y el ir un paso más allá, siempre te dan muchas satisfacciones».

La elaboración de Waiting for Lightning ha necesitado casi un año.»Teníamos bastante material de apoyo acerca de los hitos destacados que hemos ido haciendo a lo largo de todos estos años», cuenta. «También disponíamos de mucho material mío rodado con viejas cámaras, de parte de mi adolescencia y juventud».

La película, que ha sido dirigida por Jacob Rosenberg, cuenta con la aparición, más allá de la del propio Way, de Travis Pastrana, Matt Hoffman o Tony Hawk.

Quizá estén cansados de la clásica historia de superación de una persona que tuvo problemas en el pasado. Ya habrán visto historias de niños con problemas durante su infancia que luego consiguen dejar atrás para convertirse en adultos hechos y derechos, con un brillante futuro por delante. Pero, ¿cuántas de esas historias tienen saltos de 25 metros y rampas de skate sobre la muralla china?

Esta historia tiene forma de película. Waiting for Lightning es el grito de rabia de Danny Way ante una existencia colmada de adversidades y tiene un final, que no lo es porque se dibuja en el presente, feliz. El skater la estrenó en el pasado South by Southwest y sus patrocinadores, DC Shoes y Nixon, lo trajeron a Madrid hace unas semanas para su presentación.

A veces, se tiene la sensación de que las tablas skate deberían venir en forma de packs junto a una videocámara. La cultura creación audiovisual ha ido unida a esta disciplina deportiva desde los años 70. Por eso, el origen de esta cinta fue casi natural.»Un día, hablando con mis amigos de Bandito Brothers estuvimos comentando por qué no reflejar en un documental que si te propones cosas, por difíciles que sean, las puedes conseguir», explica el propio Way. «Creemos que puede ser un material interesante para los jóvenes que tengan un sueño, como lo tuve yo».

Lo que hace a Danny Way una referencia es su querencia por el lema «cuanto más, mejor», por su proverbial interés en saltar más lejos, más alto, en construir las rampas más grandes y colocarlas en los lugares más pintorescos. El patinador ha saltado la Gran Muralla China montado sobre su tabla, se ha lanzado desde la parte superior de la guitarra del Hard Rock Cafe & Casino de Las Vegas, a 25 metros de altura e incluso ha saltado desde un helicóptero. A pesar de todo, él se ve solo como una persona que ha intentado ir «un paso más allá de lo convencional. Intento aportar mi visión de que todo es posible. Creo que esto es lo importante para generaciones jóvenes o personas con experiencias difíciles que superar».

Way, que proviene de un hogar desestructurado en California, habla de esos problemas con conocimiento de causa. Las carencias que tenía en su hogar hicieron que la necesidad que casi todos tenemos de pertenecer a una tribu convirtiese a los skaters en su familia. Convirtió el patinaje en «una manera de demostrarse a sí mismo de que la fuerza, la voluntad y el ir un paso más allá, siempre te dan muchas satisfacciones».

La elaboración de Waiting for Lightning ha necesitado casi un año.»Teníamos bastante material de apoyo acerca de los hitos destacados que hemos ido haciendo a lo largo de todos estos años», cuenta. «También disponíamos de mucho material mío rodado con viejas cámaras, de parte de mi adolescencia y juventud».

La película, que ha sido dirigida por Jacob Rosenberg, cuenta con la aparición, más allá de la del propio Way, de Travis Pastrana, Matt Hoffman o Tony Hawk.

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