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21 de enero 2016    /   IDEAS
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Luke, soy tu madre

21 de enero 2016    /   IDEAS     por          
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En medio de esta saturación de secuelas, precuelas, entregas, documentales y un sinfín de metraje de todo tipo en torno a la saga Star Wars, cabe preguntarse por qué es un universo tan masculino, en un sentido estrictamente genital y de género. O dicho de un modo más directo, ¿y si C3PO hubiera tenido tetas?

El hecho de que Lando Calrissian, el único negro de las tres primeras películas, resultara ser un traidor, enardeció y ofendió a la comunidad afroamericana. Y en El retorno del Jedi parece que hace las paces con los buenos. Pero ¿y si Lando Calrissian hubiera sido una mujer? ¿La habría interpretado Serena Williams o Whoopie Goldberg?

Hay más misterios relacionados con la saga y con las identidades sexuales. El pobre Yoda se la casca durante años en el planeta Dagobah, sin ninguna Yodesa que beneficiarse. Parece improbable que cuando Luke Skywalker aterriza en ese inhóspito y pantanoso entorno para recibir su entrenamiento de caballero Jedi a Yoda no le brillaran los ojos de deseo. Cabe suponer que si uno lleva ciento veinte años sin fornicar y viene alguien a su planeta, aunque sea Mark Hamill, utiliza la Fuerza para otras cosas diferentes que hacer levitar piedrecitas.

Respecto a R2D2, podríamos decir que es asexuado, pero en realidad se le trata como un varón en toda la saga. Ya saben la broma, al pronunciar en inglés su nombre suena como «Arturito».

Y ¿qué me dicen del pobre Chewbacca? ¿Está secretamente enamorado de Han Solo? ¿Cómo es una hembra wookiee, si es que existe alguna chica de esa raza peluda y guerrera?

En la Estrella de la Muerte y en el interior de los cruceros imperiales no se ve a ninguna mujer. ¿Todos los soldados de choque del imperio son gais? ¿Qué hacen cuando terminan sus turnos y se retiran las armaduras y los cascos blancos que tan familiares nos resultan? ¿Se van a una sauna para chicos en gravedad cero, se untan de aceite y participan en multitudinarias orgías cargadas de musculatura y devoción al Lado Oscuro?

Por otra parte los Sith siempre son hombres y van de dos en dos: Maestro y Aprendiz. Como Batman y Robin.

En Tatooine vemos toda clase de criaturas de extravagante biología y apariencia, pero nunca en parejas. Es como si solo hubiera quedado uno de cada especie condenado a masturbarse hasta el fin del Universo. Repasen la famosa escena de la cantina y sabrán a qué me refiero. No aparece ni una sola hembra.

Otros personajes relevantes, como Watto, Sebulba, el gran Jabba the Hutt o el ejército de clones, a imagen y semejanza del cazarrecompensas Jango Fett… ¡Son todos machos!

Pero el momento cumbre de esta saga alternativa hubiera sido cuando Darth Vader, en Cloud City, le rebana el brazo a Luke. Cuando este está a punto de caer al vacío debería haberle dicho con claridad (y con la voz de Constantino Romero en la versión doblada):

Luke, soy tu madre.

En medio de esta saturación de secuelas, precuelas, entregas, documentales y un sinfín de metraje de todo tipo en torno a la saga Star Wars, cabe preguntarse por qué es un universo tan masculino, en un sentido estrictamente genital y de género. O dicho de un modo más directo, ¿y si C3PO hubiera tenido tetas?

El hecho de que Lando Calrissian, el único negro de las tres primeras películas, resultara ser un traidor, enardeció y ofendió a la comunidad afroamericana. Y en El retorno del Jedi parece que hace las paces con los buenos. Pero ¿y si Lando Calrissian hubiera sido una mujer? ¿La habría interpretado Serena Williams o Whoopie Goldberg?

Hay más misterios relacionados con la saga y con las identidades sexuales. El pobre Yoda se la casca durante años en el planeta Dagobah, sin ninguna Yodesa que beneficiarse. Parece improbable que cuando Luke Skywalker aterriza en ese inhóspito y pantanoso entorno para recibir su entrenamiento de caballero Jedi a Yoda no le brillaran los ojos de deseo. Cabe suponer que si uno lleva ciento veinte años sin fornicar y viene alguien a su planeta, aunque sea Mark Hamill, utiliza la Fuerza para otras cosas diferentes que hacer levitar piedrecitas.

Respecto a R2D2, podríamos decir que es asexuado, pero en realidad se le trata como un varón en toda la saga. Ya saben la broma, al pronunciar en inglés su nombre suena como «Arturito».

Y ¿qué me dicen del pobre Chewbacca? ¿Está secretamente enamorado de Han Solo? ¿Cómo es una hembra wookiee, si es que existe alguna chica de esa raza peluda y guerrera?

En la Estrella de la Muerte y en el interior de los cruceros imperiales no se ve a ninguna mujer. ¿Todos los soldados de choque del imperio son gais? ¿Qué hacen cuando terminan sus turnos y se retiran las armaduras y los cascos blancos que tan familiares nos resultan? ¿Se van a una sauna para chicos en gravedad cero, se untan de aceite y participan en multitudinarias orgías cargadas de musculatura y devoción al Lado Oscuro?

Por otra parte los Sith siempre son hombres y van de dos en dos: Maestro y Aprendiz. Como Batman y Robin.

En Tatooine vemos toda clase de criaturas de extravagante biología y apariencia, pero nunca en parejas. Es como si solo hubiera quedado uno de cada especie condenado a masturbarse hasta el fin del Universo. Repasen la famosa escena de la cantina y sabrán a qué me refiero. No aparece ni una sola hembra.

Otros personajes relevantes, como Watto, Sebulba, el gran Jabba the Hutt o el ejército de clones, a imagen y semejanza del cazarrecompensas Jango Fett… ¡Son todos machos!

Pero el momento cumbre de esta saga alternativa hubiera sido cuando Darth Vader, en Cloud City, le rebana el brazo a Luke. Cuando este está a punto de caer al vacío debería haberle dicho con claridad (y con la voz de Constantino Romero en la versión doblada):

Luke, soy tu madre.

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