Publicado: 07 de febrero 2013 09:02  /   CREATIVIDAD
por
 

M-Store: ¿qué tiene que ver una bici con una barra de pan?

Publicado: 07 de febrero 2013 09:02  /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp

M-Store1
Una tienda ‘collector’ que basa su funcionamiento en la colaboración entre marcas. Un moderno bazar ecléctico donde se exhiben artículos de ámbitos tan diferentes como el diseño, la moda, la gastronomía, la creatividad o el mundo editorial. Todos ellos con un vínculo en común: los rasgos fundamentales de la imagen gráfica de Moritz o el reflejo de sus valores.
Este rara avis del comercio se llama M-Store, ha sido diseñada por Chu Uroz y forma parte de la Fábrica Moritz de Barcelona. Su modelo de negocio se basa en la colaboración con otras marcas.
“El proyecto” -comenta Uroz- “supone un reto profesional en la conceptualización de esta tienda, tanto en su diseño como en la elección de los productos más característicos que liguen con una marca con tanta personalidad como Moritz”. La colaboración con los partners que se exhiben en las mesas y los estantes es el motor de este nuevo concepto comercial, que tiene su gancho precisamente en la mezcla de productos que buscan generar sorpresa entre el visitante primerizo.
La tienda ofrece un catálogo de artículos creados exclusivamente para la M-Store, desde caramelos de Pappabubble, galletas Kukis, útiles de la marca Cooking The Kitchen Company para fabricar pan artesanal, hasta ediciones exclusivas de libretas Moleskine, deportivas Munich, velas en forma de M de Cerabella, cascos Hebo by Moritz o un modelo de bicicleta Brompton diseñado ad hoc.
El establecimiento cambiará su temática general cada cuatro meses (de momento están con el mundo de la bicicleta urbana). Nuevos colaboradores, nuevos productos, imagen renovada.
La gastronomía ocupa un lugar importante en el M-Store. Junto a la tienda, un maestro panadero de Triticum elabora al momento pan y bollería de alta calidad; y junto a él, justo en frente del kiosco, se rellenan botellas de cristal con cerveza fresca sin pasteurizar (caducidad de una semana) para consumir en casa.
La filosofía ‘yo te aporto, tu me aportas’ brilla en este nuevo concepto de tienda. Y mientras, el visitante se deja sorprender por un sinfín de productos que jamás pensó poder encontrar allí. ¿Qué pinta un maillot vintage junto a un jabón hecho de lúpulo de Saaz? No sé, pero mola.
M-Store8
M-Store2
M-Store3
M-Store 4
M-Store 5
M-Store 6
M-Store 7
 
Disclosure: Yorokobu estará pronto a la venta en M-Store
 

M-Store1
Una tienda ‘collector’ que basa su funcionamiento en la colaboración entre marcas. Un moderno bazar ecléctico donde se exhiben artículos de ámbitos tan diferentes como el diseño, la moda, la gastronomía, la creatividad o el mundo editorial. Todos ellos con un vínculo en común: los rasgos fundamentales de la imagen gráfica de Moritz o el reflejo de sus valores.
Este rara avis del comercio se llama M-Store, ha sido diseñada por Chu Uroz y forma parte de la Fábrica Moritz de Barcelona. Su modelo de negocio se basa en la colaboración con otras marcas.
“El proyecto” -comenta Uroz- “supone un reto profesional en la conceptualización de esta tienda, tanto en su diseño como en la elección de los productos más característicos que liguen con una marca con tanta personalidad como Moritz”. La colaboración con los partners que se exhiben en las mesas y los estantes es el motor de este nuevo concepto comercial, que tiene su gancho precisamente en la mezcla de productos que buscan generar sorpresa entre el visitante primerizo.
La tienda ofrece un catálogo de artículos creados exclusivamente para la M-Store, desde caramelos de Pappabubble, galletas Kukis, útiles de la marca Cooking The Kitchen Company para fabricar pan artesanal, hasta ediciones exclusivas de libretas Moleskine, deportivas Munich, velas en forma de M de Cerabella, cascos Hebo by Moritz o un modelo de bicicleta Brompton diseñado ad hoc.
El establecimiento cambiará su temática general cada cuatro meses (de momento están con el mundo de la bicicleta urbana). Nuevos colaboradores, nuevos productos, imagen renovada.
La gastronomía ocupa un lugar importante en el M-Store. Junto a la tienda, un maestro panadero de Triticum elabora al momento pan y bollería de alta calidad; y junto a él, justo en frente del kiosco, se rellenan botellas de cristal con cerveza fresca sin pasteurizar (caducidad de una semana) para consumir en casa.
La filosofía ‘yo te aporto, tu me aportas’ brilla en este nuevo concepto de tienda. Y mientras, el visitante se deja sorprender por un sinfín de productos que jamás pensó poder encontrar allí. ¿Qué pinta un maillot vintage junto a un jabón hecho de lúpulo de Saaz? No sé, pero mola.
M-Store8
M-Store2
M-Store3
M-Store 4
M-Store 5
M-Store 6
M-Store 7
 
Disclosure: Yorokobu estará pronto a la venta en M-Store
 

Compártelo twitter facebook whatsapp
Lo más visto de la semana en un solo post
Diez motivos para asomarte a La Ventana
¿Estamos saboteando la ciencia?
Coincidencias creativas: qué hacer cuando descubres que otros tienen ideas parecidas
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 3
  • “¿Qué pinta un maillot vintage junto a un jabón hecho de lúpulo de Saaz? No sé, pero mola.”
    ya con esta frase, puedo pegarme un tiro en la boca con tranquilidad y descansar eternamente.
    … x 100000

  • Comentarios cerrados.