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15 de enero 2018    /   ENTRETENIMIENTO
por
ilustracion  Rocío Cañero

«Machoexplicación»: los hombres me explican cosas que ya sé

15 de enero 2018    /   ENTRETENIMIENTO     por        ilustracion  Rocío Cañero
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Hubo un teólogo que un día empuñó su pluma y proclamó que las mujeres no querían votar. No hacía falta que ellas lo anunciaran. Ya asumía él la voz de esa «oposición silenciosa», que en realidad nunca se opuso, en un artículo que publicó The Atlantic, en 1903, con el título «Por qué las mujeres no desean el sufragio». Ahí, con un par y mucha tinta.

Los hombres llevan siglos apropiándose de las voces de las mujeres. Llevan siglos silenciando sus discursos y usurpando lo que dicen para plantarles después una autoría masculina. («¡¿Pero esto no lo acabo de decir yo?!», se preguntan muchas). Ocurre hoy en las reuniones de trabajo y en la barra del bar. Es algo conocido y, además, hay datos. La historiadora Mary Beard lo tiene bien documentado desde la Antigüedad hasta hoy.

Tampoco es raro que un maromo interrumpa a una mujer y pretenda explicarle algo que ella sabe incluso mejor que él. Lleva siglos ocurriendo y un día le tocó a la escritora Rebecca Solnit. Un hombre le preguntó sobre qué escribía. Ella le habló de su libro sobre Muybridge y él la interrumpió: «¿Y conoces ese libro tan importante que se ha publicado este año sobre Muybridge?». El tipo empezó a hablar del libro, que no había leído pero que conocía por una reseña, y una amiga de Solnit lo intentó parar.

—Es su libro. El libro de Rebecca.

El hombre siguió su perorata.

—Es su libro. El de ella —repitió la amiga.

Y dale Perico al torno. El hombre seguía con su explicación. (¿Un hombre que interrumpe y no se deja interrumpir? Naaah).

Rebecca Solnit decidió contar lo que en principio parecería una anécdota si no fuera porque, en realidad, es un clásico. Escribió un ensayo titulado Los hombres me explican cosas y a partir de ahí hizo visible y tocable la machoexplicación. Esta idea rodaba por las conversaciones sin un nombre hasta que el 21 de mayo de 2008, en un foro, alguien la llamó mansplaining. ¡Neologismo!

Los anglosajones, que son tan buenos en marketing y en poner nombres y etiquetas a todo, dieron voz al concepto. En español podría traducirse como machorragia, según propuso la periodista Soledad Gallego-Díaz en una reunión del consejo asesor de la Fundéu, y como machoexplicación porque resulta fácil para acompañarlo de una familia: machoexplicar (la acción) y machoexplicador (el que lo perpetra). El término inglés tampoco está solo. Desde que lo inventaron se está haciendo una panda con manterruption o manterrupción (en español, para designar la insolencia de interrumpir) y manologue o manólogo (este sí que suena bien en español, un manolo que suelta un monólogo).

machoexplicación

Hubo un teólogo que un día empuñó su pluma y proclamó que las mujeres no querían votar. No hacía falta que ellas lo anunciaran. Ya asumía él la voz de esa «oposición silenciosa», que en realidad nunca se opuso, en un artículo que publicó The Atlantic, en 1903, con el título «Por qué las mujeres no desean el sufragio». Ahí, con un par y mucha tinta.

Los hombres llevan siglos apropiándose de las voces de las mujeres. Llevan siglos silenciando sus discursos y usurpando lo que dicen para plantarles después una autoría masculina. («¡¿Pero esto no lo acabo de decir yo?!», se preguntan muchas). Ocurre hoy en las reuniones de trabajo y en la barra del bar. Es algo conocido y, además, hay datos. La historiadora Mary Beard lo tiene bien documentado desde la Antigüedad hasta hoy.

Tampoco es raro que un maromo interrumpa a una mujer y pretenda explicarle algo que ella sabe incluso mejor que él. Lleva siglos ocurriendo y un día le tocó a la escritora Rebecca Solnit. Un hombre le preguntó sobre qué escribía. Ella le habló de su libro sobre Muybridge y él la interrumpió: «¿Y conoces ese libro tan importante que se ha publicado este año sobre Muybridge?». El tipo empezó a hablar del libro, que no había leído pero que conocía por una reseña, y una amiga de Solnit lo intentó parar.

—Es su libro. El libro de Rebecca.

El hombre siguió su perorata.

—Es su libro. El de ella —repitió la amiga.

Y dale Perico al torno. El hombre seguía con su explicación. (¿Un hombre que interrumpe y no se deja interrumpir? Naaah).

Rebecca Solnit decidió contar lo que en principio parecería una anécdota si no fuera porque, en realidad, es un clásico. Escribió un ensayo titulado Los hombres me explican cosas y a partir de ahí hizo visible y tocable la machoexplicación. Esta idea rodaba por las conversaciones sin un nombre hasta que el 21 de mayo de 2008, en un foro, alguien la llamó mansplaining. ¡Neologismo!

Los anglosajones, que son tan buenos en marketing y en poner nombres y etiquetas a todo, dieron voz al concepto. En español podría traducirse como machorragia, según propuso la periodista Soledad Gallego-Díaz en una reunión del consejo asesor de la Fundéu, y como machoexplicación porque resulta fácil para acompañarlo de una familia: machoexplicar (la acción) y machoexplicador (el que lo perpetra). El término inglés tampoco está solo. Desde que lo inventaron se está haciendo una panda con manterruption o manterrupción (en español, para designar la insolencia de interrumpir) y manologue o manólogo (este sí que suena bien en español, un manolo que suelta un monólogo).

machoexplicación

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Opiniones 19
  • La machoexplicación es una excusa barata del movimiento feminista; si tuviera que dar ejemplos de todos los consejos/explicaciones que mi madre me sugería y que yo ya sabia durante toda mi infancia y adolescencia podría llenar un libro. Y no por eso es una opresión de genero.
    Cuando un profesor explica en clase da por entendido que sus alumnos no saben lo que va a decir (aunque es posible que muchos ya lo sepan) y sin embargo ese profesor dentro de sus conocimientos y humildad explicará el temario que toque. Y no por eso es una opresión de genero.

    • Antes de hablar querido Xema hay que informarse, el concepto de la machoexplicación se define de esta manera:
      «explicar algo a alguien, generalmente un varón a una mujer, de una manera considerada como condescendiente o paternalista.»

      Donde las palabras condescendiente y paternalista son claves. No dudo que tu madre te diese consejos que para eso es tu madre, y como bien dices los profesores para eso tambien están, algunos condescendientes si pero no es un requisito de la profesión.

      Ahora bien cuando mis compañeros de profesión (ingeniería en mi caso) con mi misma experiencia y formación (en muchos casos incluso inferior) se les da por explicarme conceptos de lo más básico, como si tuviese 5 años . . . eso, querido Xema es machoexplicación!

      • Mi intención es entender que la machoexplicación existe en los dos polos e incluso de mujer a mujer o de hombre a hombre. Y no es unicamente propio de los varones.

        • No unica no, gente prepotente y condescendiente la hay en todas partes, pero el termino se acuña de acuerdo a la generalidad. Y quizás no te guste o no quieras reconocerlo, pero ya lo dice en la definición del termino «generalmente un varón a una mujer».

          A mi lo que me da la sensación es que crees que el movimiento feminista, quiere demonizar a todos y cada uno de los hombres en el planeta y eso no es así. De hecho nuestros mejores aliados son los hombre feministas, que a lo mejor no te lo crees, pero los hay.

          Pero tampoco se puede pasar por alto problemas reales porque al genero acostumbrado a estar en el poder en muchos ambitos (economico, político, profesional . . . etc) le asuste mirarse al espejo y hacer autocrítica.

          No lo entiendo, aquí no se esta condenando a nadie, se esta poniendo en evidencia un comportamiento que en la mayor parte de los casos ni siquiera es malicioso, es instintivo.

          Y si leer este artículo ayuda a que por lo menos se reflexione sobre como impactan nuestros actos en los demás y que se piense antes de actuar, ya es una batalla ganada.

          En mi opinión Xema no has adquirido una actitud de debate, has adquirido una actitud defensiva y eso ya dice mucho.

          Un saludo

    • Entonces como llamas al ejemplo que han puesto en el artículo?

      No estamos hablando de una relación de superior VS inferior (madre/hijo, profesor/alumno, etc). Se trata de dos personas en igualdad de condiciones, en la que uno explica con aires de superioridad algo que la otra parte conoce igual o incluso mejor!

      Fue sonadísimo un caso de una científica que explicaba un tema en Twitter, por el cual ha sido premiada y reconocida mundialmente, y apareció el típico gañan a explicarle en qué se equivocaba (porque él había visto un documental en el que explicaban eso).

      A mí un hombre me ha llegado a explicar como son los dolores de regla!

    • Se nota que no eres mujer y que nunca te interrumpen en las reuniones de trabajo, en las familiares, en cualquier parte… y encima gente que no tiene ni idea a cerca del tema. Pero van, y por sus santos cojones te callan. Y si tú les interrumpes y les explicas lo que acaban de hacer te llaman exagerada. ¿Me vas a decir que hay paridad en todas partes????… claaaaaaaroooo! lo que pasa es que escuece que POR FIN nos dejen hablar un poquito.

    • Uyyy como le fastidia a algunos que ya no nos callemos para que se puedan seguir sintiendo como macho men.

      Chicas conteneos un poco que le hace pupita en el ego lo que decimos . . . hahaha.

      Mira ya que hablas de profesores, los tuyos fracasaron al enseñarte comprensión escrita, porque o no has querido o no has sabido entender el articulo.

      Que penita Xema, que penita!

    • Creo Xema que nadie busca la crispación, intenta entender el artículo y las respuestas, no te cierres (aquí me pongo maternalista): no hay comparación en lo que tenemos que aguantar las mujeres a lo largo de siglos en cuanto a machoexplicaciones y la que te puedas encontrar tú alguna vez de una mujer (la madre no cuenta porque es su papel). No es un debate, es una constatación.

      • No me cierro al debate, me cierro al enfrentamiento y si lo hay. Hay cosas del movimiento feminista con las que no estoy de acuerdo por que les falta peso y fundamento para ser valorables y para mi la machoexplicación es una de ellas. Después hay motivos de sobras para defenderlo y de las que estoy en pleno de acuerdo, como el ejemplo con el que comienza el artículo y del que no tengo nada que objetar.
        Para mi la «machoexplicación» se da en todos los ámbitos y lo justifica el hecho de que se de entre las propias mujeres o entre hombres.
        Otra cosa es que entre mujeres se utilice otro lenguaje o entre hombres se asimile de forma diferente.
        Salud

    • Estamos llegando a unos limites de estupidez y analfabetismo espectacular .OS creéis que todas las mujeres piensan como vosotras (,la gente corriente no tiene tiempo para estas payasadas .Y dejar de utilizar a la mujer como objeto por que las feminazis lo que conseguis es hacerlas mas débiles .Mas trabajar y mas estudiar y menos vaguear ,que muchas queréis vivir de las desgracias ajenas y que OS den alguna paguita en un chiringuito subvencionado .A trabajar

  • Quitarle importancia a la estupidez y prepotencia de los machirulos es lo mismo que quitarle importancia a la violencia de género: son expertos en eso (y en todo lo demás). Basta un par de carajillos y te pueden dar todas las lecciones del mundo que nadie ha pedido. Aquí mismo hay un ejemplo.

  • Un clásico del mansplaining: Alguien explica el concepto y enseguida sale un machirulo herido en su orgullo que no entendió pero sale a explicarnos en qué consiste o por qué tal cosa no existe… con lo cual ilustra a la perfección lo que queríamos demostrar.

    • Me gustaría que pusieras nombre a la actitud opuesta a la machoexplicación, o sea la mujer explica a un hombre algo que ya sabe de forma condescendiente o maternalista ¿o no existe?

  • Anda Xema, no te esfuerces, que nosotras ya lo sabemos, pero nos encanta llorar. Y como con eso de la igualdá no podemos hacerlo en vuestros hombros, lo hacemos por Internés…

  • Quería abrir un debate, pero veo que he abierto heridas, no era mi intención, aún así no veo necesario algunos comentarios que buscan el enfrentamiento y la crispación y ahí no voy a entrar.
    Saludos

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