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25 de enero 2017    /   CREATIVIDAD
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Disfraces para niños y sus sillas de ruedas

25 de enero 2017    /   CREATIVIDAD     por          
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Tres de los cinco hijos de los Weimer necesitan silla de ruedas. «Podríamos escribir una larga historia al respecto, a veces difícil, otras increíbles, pero de momento lo dejaremos en que tenemos que mirar la vida de forma diferente a como lo hace una familia media». Esa misma actitud llevó a Ryan y Lana Weimer a crear en 2014 una organización que diseña y fabrica disfraces para niños en silla de ruedas. Su único objetivo, «generar una sonrisa en todos ellos».

Todo comenzó en 2008. Quedaba poco para Halloween así que Ryan Weimer hizo la misma pregunta que hacía todos los años por aquellas fechas a sus hijos: ¿de qué queréis disfrazaros este año? Keaton, el mayor, contesto sin dudarlo: «De pirata». «Bueno, al menos este año no quiere ir de Dora la Exploradora (uno de sus personajes preferidos en aquel momento)», es lo primero que pensó su padre al oír a su hijo.

Cuenta Weimer en su web que fue un par de días después cuando volvió a su cabeza la respuesta de Keaton. Al igual que dos de sus cuatro hermanos, el primogénito de los Weimer sufre distrofia muscular y la silla de ruedas es un elemento imprescindible en su día a día. «Cualquier pirata necesita un barco, así que construí uno para su silla».

Weimer no supo en el jardín en el que se metía hasta que no vio su papelera repleta de planos y bocetos desechados. «No sabía cómo lo iba a hacer pero sabía que tendría que salir de alguna manera. Además, yo sólo quería construir un barco pirata no terminar un doctorado de ingeniería».

La historia podría haber terminado la noche del 31 de octubre con Keaton vestido con el disfraz hecho por su padre y diciendo aquello de «Truco o trato» desde su barco-silla… Pero no. Fue entonces cuando comenzó todo.

El disfraz de Keaton no sólo acaparó las miradas del vecindario. También fue portada en la prensa local. Los padres, y en especial los de niños que como Keaton y sus hermanos precisan de silla de ruedas, preguntaron con insistencia a Weimer de dónde había salido aquel barco.

Mientras, las semanas se sucedían y con ellas las fiestas en las que los niños tenían que disfrazarse. En cada una de ellas, Weimer seguía preguntado a sus hijos («a veces con cierto pánico», reconoce) de qué querían ir vestidos. De elefante, de dragón, de caballero medieval con caballo incluido… La fama de los disfraces de los Weimer siguió creciendo y las solicitudes de información llegaban de todas partes.

Desde hace algo más de dos años, Weimer no está solo a la hora de elaborar los trajes para sus hijos. Y estos no son los únicos niños con disfraces para ellos y sus sillas de ruedas. El matrimonio estadounidense puso en marcha Magic Wheelchair, una organización sin ánimo de lucro cuyo cometido es precisamente el de elaborar disfraces para niños en silla de ruedas y asequibles para sus familias.

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mariobros

Para realizar su labor, los voluntarios de Magic Wheelchair se organizan en equipos. En la actualidad, según la web de la organización, son ya 18 repartidos en 11 estados de EE UU. Todos ellos cuentan con una guía para realizar los trajes siguiendo los estándares y consejos de los fundadores de la organización. Una de las normas más importantes de las recogidas en la guía es que sean los propios niños quienes eligen el disfraz y de esa forma se sientan partícipes del proceso.

Las donaciones son otra de las partes fundamentales del proyecto. Según recogen en la web, sólo el material necesario para realizar un disfraz puede llegar a ascender a los 4.000 dólares, y requiere más de 120 horas de trabajo. El 72% de los fondos obtenidos hasta la fecha por la organización proceden de particulares, aunque algunas fundaciones y algunas compañías ya se han sumado a la nómina de mecenas de Magic Wheelchair.

brycetie

angel-tmnt

bobby

chefanthonyatwork

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Tres de los cinco hijos de los Weimer necesitan silla de ruedas. «Podríamos escribir una larga historia al respecto, a veces difícil, otras increíbles, pero de momento lo dejaremos en que tenemos que mirar la vida de forma diferente a como lo hace una familia media». Esa misma actitud llevó a Ryan y Lana Weimer a crear en 2014 una organización que diseña y fabrica disfraces para niños en silla de ruedas. Su único objetivo, «generar una sonrisa en todos ellos».

Todo comenzó en 2008. Quedaba poco para Halloween así que Ryan Weimer hizo la misma pregunta que hacía todos los años por aquellas fechas a sus hijos: ¿de qué queréis disfrazaros este año? Keaton, el mayor, contesto sin dudarlo: «De pirata». «Bueno, al menos este año no quiere ir de Dora la Exploradora (uno de sus personajes preferidos en aquel momento)», es lo primero que pensó su padre al oír a su hijo.

Cuenta Weimer en su web que fue un par de días después cuando volvió a su cabeza la respuesta de Keaton. Al igual que dos de sus cuatro hermanos, el primogénito de los Weimer sufre distrofia muscular y la silla de ruedas es un elemento imprescindible en su día a día. «Cualquier pirata necesita un barco, así que construí uno para su silla».

Weimer no supo en el jardín en el que se metía hasta que no vio su papelera repleta de planos y bocetos desechados. «No sabía cómo lo iba a hacer pero sabía que tendría que salir de alguna manera. Además, yo sólo quería construir un barco pirata no terminar un doctorado de ingeniería».

La historia podría haber terminado la noche del 31 de octubre con Keaton vestido con el disfraz hecho por su padre y diciendo aquello de «Truco o trato» desde su barco-silla… Pero no. Fue entonces cuando comenzó todo.

El disfraz de Keaton no sólo acaparó las miradas del vecindario. También fue portada en la prensa local. Los padres, y en especial los de niños que como Keaton y sus hermanos precisan de silla de ruedas, preguntaron con insistencia a Weimer de dónde había salido aquel barco.

Mientras, las semanas se sucedían y con ellas las fiestas en las que los niños tenían que disfrazarse. En cada una de ellas, Weimer seguía preguntado a sus hijos («a veces con cierto pánico», reconoce) de qué querían ir vestidos. De elefante, de dragón, de caballero medieval con caballo incluido… La fama de los disfraces de los Weimer siguió creciendo y las solicitudes de información llegaban de todas partes.

Desde hace algo más de dos años, Weimer no está solo a la hora de elaborar los trajes para sus hijos. Y estos no son los únicos niños con disfraces para ellos y sus sillas de ruedas. El matrimonio estadounidense puso en marcha Magic Wheelchair, una organización sin ánimo de lucro cuyo cometido es precisamente el de elaborar disfraces para niños en silla de ruedas y asequibles para sus familias.

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Para realizar su labor, los voluntarios de Magic Wheelchair se organizan en equipos. En la actualidad, según la web de la organización, son ya 18 repartidos en 11 estados de EE UU. Todos ellos cuentan con una guía para realizar los trajes siguiendo los estándares y consejos de los fundadores de la organización. Una de las normas más importantes de las recogidas en la guía es que sean los propios niños quienes eligen el disfraz y de esa forma se sientan partícipes del proceso.

Las donaciones son otra de las partes fundamentales del proyecto. Según recogen en la web, sólo el material necesario para realizar un disfraz puede llegar a ascender a los 4.000 dólares, y requiere más de 120 horas de trabajo. El 72% de los fondos obtenidos hasta la fecha por la organización proceden de particulares, aunque algunas fundaciones y algunas compañías ya se han sumado a la nómina de mecenas de Magic Wheelchair.

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Opiniones 1
  • Hola. Mi nombre es Lucía, vivo en Orem Utah con mi familia hace casi 2 meses y tenemos un niño de 9 años que tiene distrofia muscular de duchen, él utiliza una silla de ruedas eléctrica ya que debido al deterioró de sus músculos se cansa y se cae constantemente. Mas adelante mi hijo quedara en la silla lo que dure su vida. Quiero saber como hago para que me ayuden a hacerle un dizfraz a mi hijo y podamos disfrutar el Halloween de una manera diferente. Gracias

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