fbpx
22 de julio 2013    /   DIGITAL
por
 

Make With Code y la divulgación del idioma del futuro

22 de julio 2013    /   DIGITAL     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Cuando el viajero del tiempo llegó al futuro, vio que los niños escribían un lenguaje extraño, que hacían funcionar los objetos con inusuales secuencias de comandos y que eran ellos los que creaban esos mismos objetos. Todo aquello le sonaba, le sonaba de algo, quizás del laboratorio en el que habían creado su ingenio para surcar el tiempo. La diferencia era que, ahora,niños y mayores conocían ese raro lenguaje.
Existen lenguas muertas o, al menos, así denominadas por mucho que algunos creamos que las lenguas, el conocimiento o la cultura no mueren nunca. A la vez, hay otros lenguajes que se alzan con más vitalidad que nunca. A ello contribuyen asociaciones como Make With Code, una iniciativa creada por Teresa Benito Magallón y Antonio Casas Cortés para impulsar la programación desde edades tempranas y alimentar así la cultura maker y del hazlo tú mismo.
Benito y Casas, que tienen la sede de Make With Code en Zaragoza, han tenido siempre claro que un niño debe aprender programación de la misma manera que aprende inglés o cálculo. «Así creamos este proyecto en el que utilizamos herramientas como Etoys para que los pequeños sepan cómo funcionan las cosas», explica Teresa Benito.
Etoys es un entorno de computación creado por Alan Kay y adaptado a las capacidades de los niños. También es un lenguaje abierto de programación basado en el prototipado orientado a objetos que tiene como meta la divulgación de la programación.
La idea de su uso va más allá de la mera programación. «Queremos que los chicos hagan cosas por sí mismos y que sepan cómo funcionan esas cosas», cuenta Benito. Se trata de pura evangelización maker que aspira a activar un resorte dentro de esos chicos.
Make With Code apuesta con la relación con otros artesanos tecnológicos y por eso es habitual verlos desfilar por eventos maker con otros nombres conocidos como Clone Wars y RepRap o Cooking Hacks. Facilitan también experiencias como residencias artísticas en su ciudad, en Zaragoza, donde los creadores pueden entrar en contacto con otros integrantes de la comunidad artística digital local.
En un futuro no muy lejano, todo lo relacionado con la programación formará parte de los programas lectivos de las escuelas de todo el mundo. Mientras eso ocurre, alternativas como Make With Code acercan la posibilidad de acelerar el aprendizaje de este tipo de conocimientos a todo aquel que quiera lanzarse a programar sus propios recursos.

Cuando el viajero del tiempo llegó al futuro, vio que los niños escribían un lenguaje extraño, que hacían funcionar los objetos con inusuales secuencias de comandos y que eran ellos los que creaban esos mismos objetos. Todo aquello le sonaba, le sonaba de algo, quizás del laboratorio en el que habían creado su ingenio para surcar el tiempo. La diferencia era que, ahora,niños y mayores conocían ese raro lenguaje.
Existen lenguas muertas o, al menos, así denominadas por mucho que algunos creamos que las lenguas, el conocimiento o la cultura no mueren nunca. A la vez, hay otros lenguajes que se alzan con más vitalidad que nunca. A ello contribuyen asociaciones como Make With Code, una iniciativa creada por Teresa Benito Magallón y Antonio Casas Cortés para impulsar la programación desde edades tempranas y alimentar así la cultura maker y del hazlo tú mismo.
Benito y Casas, que tienen la sede de Make With Code en Zaragoza, han tenido siempre claro que un niño debe aprender programación de la misma manera que aprende inglés o cálculo. «Así creamos este proyecto en el que utilizamos herramientas como Etoys para que los pequeños sepan cómo funcionan las cosas», explica Teresa Benito.
Etoys es un entorno de computación creado por Alan Kay y adaptado a las capacidades de los niños. También es un lenguaje abierto de programación basado en el prototipado orientado a objetos que tiene como meta la divulgación de la programación.
La idea de su uso va más allá de la mera programación. «Queremos que los chicos hagan cosas por sí mismos y que sepan cómo funcionan esas cosas», cuenta Benito. Se trata de pura evangelización maker que aspira a activar un resorte dentro de esos chicos.
Make With Code apuesta con la relación con otros artesanos tecnológicos y por eso es habitual verlos desfilar por eventos maker con otros nombres conocidos como Clone Wars y RepRap o Cooking Hacks. Facilitan también experiencias como residencias artísticas en su ciudad, en Zaragoza, donde los creadores pueden entrar en contacto con otros integrantes de la comunidad artística digital local.
En un futuro no muy lejano, todo lo relacionado con la programación formará parte de los programas lectivos de las escuelas de todo el mundo. Mientras eso ocurre, alternativas como Make With Code acercan la posibilidad de acelerar el aprendizaje de este tipo de conocimientos a todo aquel que quiera lanzarse a programar sus propios recursos.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Forges: «La escritura con teclado no refleja aspectos creativos ni rasgos de personalidad»
Videoblogs: ¿está el público ávido de verdades?
¿Tardamos más en olvidar a alguien por culpa de las redes sociales?
Apps que no (aunque tienen su punto, ¿eh?)
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *