11 de diciembre 2014    /   CINE/TV
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Cómo sabe mamá quién es el malo de la película

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Cualquier madre descubre quién es el asesino de la película antes del primer corte publicitario. Una película que ve por primera vez. ¿Acaso tener hijos da a las mujeres el poder de espoilear las películas a sus maridos y a sus hijos? ¿El bebé trae, en vez de un pan bajo el brazo, un manual de los trucos (baratos) de los guionistas?
Lo cierto es que las madres adquieren esta habilidad con los años, a fuerza de ver dos o tres telefilmes seguidos cada sábado por la tarde. Hay tópicos que ninguna madre pasa por alto.
LA MIRADA DEL MALO
Los actores y las actrices tienen una manía: poner caras como señales luminosas en la noche; caras que dicen «quiero a menganito» o «amo a zetanita». Sobre esto hay una anécdota clásica: el guion de Casablanca no estaba terminado cuando comenzó el rodaje e Ingrid Bergman se quejó a Michael Curtiz (el director): «¿Acabaré con Bogart o con el líder de la resistencia?» ¡Necesitaba saber qué ojos poner a cada actor! Las madres tienen un radar para las miradas: así pillan a muchos malos.
Mamá y la mirada aviesa
LAS NIÑAS MONINAS
Las niñas moninas no son mujeres cañón. Tienen caras bonitas con rasgos infantiles o andróginos: la chica geek, la concertista de viola de gamba, la bibliotecaria… mosquitas muertas. Toda mamá sabe que son las peores.
Mamá y las asesinas moninas
LA SUEGRA VENGADORA
Si muere un tipo y su esposa es acusada de asesinato, probablemente la autora del crimen es la suegra del muerto. La asesina lo confiesa antes de que su hija entre en prisión. Y cuenta que mató al yerno con premeditación y alevosía, y volvería a hacerlo: hizo mucho daño a su hija y no merecía menos.
«Yo haría lo mismo en su caso», piensa cada madre.
Mamá y las suegras
CRÍA HIJOS Y…
Cuando un viejo rico es asesinado, el sospechoso principal es la esposa de treinta y tantos, mucho más joven que los hijos del muerto. El viejo, que era viejo y rico pero no tonto, dejó claro a la modelo de lencería que no vería un dolar tras enviudar. ¿Quién queda? ¿El mayordomo? El criminal suele ser un hijo o una hija con ansias por heredar.
Mamá y los hijos
EL ASESINO Y EL DESPISTE
Alguien muere envenenado y poco después alguien CASI muere envenenado. CASI. Toda madre sabe que la segunda víctima es el propio asesino.
Mamá y los venenos
Las madres se saben estos trucos y más: hasta los que no están escritos.

Cualquier madre descubre quién es el asesino de la película antes del primer corte publicitario. Una película que ve por primera vez. ¿Acaso tener hijos da a las mujeres el poder de espoilear las películas a sus maridos y a sus hijos? ¿El bebé trae, en vez de un pan bajo el brazo, un manual de los trucos (baratos) de los guionistas?
Lo cierto es que las madres adquieren esta habilidad con los años, a fuerza de ver dos o tres telefilmes seguidos cada sábado por la tarde. Hay tópicos que ninguna madre pasa por alto.
LA MIRADA DEL MALO
Los actores y las actrices tienen una manía: poner caras como señales luminosas en la noche; caras que dicen «quiero a menganito» o «amo a zetanita». Sobre esto hay una anécdota clásica: el guion de Casablanca no estaba terminado cuando comenzó el rodaje e Ingrid Bergman se quejó a Michael Curtiz (el director): «¿Acabaré con Bogart o con el líder de la resistencia?» ¡Necesitaba saber qué ojos poner a cada actor! Las madres tienen un radar para las miradas: así pillan a muchos malos.
Mamá y la mirada aviesa
LAS NIÑAS MONINAS
Las niñas moninas no son mujeres cañón. Tienen caras bonitas con rasgos infantiles o andróginos: la chica geek, la concertista de viola de gamba, la bibliotecaria… mosquitas muertas. Toda mamá sabe que son las peores.
Mamá y las asesinas moninas
LA SUEGRA VENGADORA
Si muere un tipo y su esposa es acusada de asesinato, probablemente la autora del crimen es la suegra del muerto. La asesina lo confiesa antes de que su hija entre en prisión. Y cuenta que mató al yerno con premeditación y alevosía, y volvería a hacerlo: hizo mucho daño a su hija y no merecía menos.
«Yo haría lo mismo en su caso», piensa cada madre.
Mamá y las suegras
CRÍA HIJOS Y…
Cuando un viejo rico es asesinado, el sospechoso principal es la esposa de treinta y tantos, mucho más joven que los hijos del muerto. El viejo, que era viejo y rico pero no tonto, dejó claro a la modelo de lencería que no vería un dolar tras enviudar. ¿Quién queda? ¿El mayordomo? El criminal suele ser un hijo o una hija con ansias por heredar.
Mamá y los hijos
EL ASESINO Y EL DESPISTE
Alguien muere envenenado y poco después alguien CASI muere envenenado. CASI. Toda madre sabe que la segunda víctima es el propio asesino.
Mamá y los venenos
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