30 de junio 2015    /   ENTRETENIMIENTO
por
 

No me mires las rodillas cuando estoy de parto

30 de junio 2015    /   ENTRETENIMIENTO     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

A la compañía malasia Mama Pride le preocupa que a una mujer con la vagina expuesta para dar a luz se le vean innecesariamente las rodillas. Por eso ha creado una prenda para parturientas que muestra lo justo para poder realizar el parto, unos pantalones bombachos semejantes a los de un chándal, según informa the Malay Mail Online.
La firma, que idea sus productos siguiendo una de las muchas interpretaciones musulmanas del aurat (zonas del cuerpo que no deben descubrirse), lanza al mercado una vestimenta con la apertura necesaria en sus bajos para poder expulsar cómodamente a un bebé del vientre materno sin necesidad de desvestirse.
11159982_371206103071228_2052726256446379111_n
«A pesar de estar dando a luz, no se les da a las mujeres musulmanas la atención que requieren para que puedan proteger su honor y su aurat. Muslos, pantorrillas y las rodillas están expuestas, algo que no debería ser», opina la compañía desde su visión ultraconservadora del procedimiento de un alumbramiento.
Mama Pride vende a través de Facebook sus tres tallas de pantalones de parto, además de tenerlo disponible en algunas farmacias. También publica qué hospitales son receptivos al producto y cuáles lo rechazan en el país. Admiten no ser más que otra opción del mercado, por eso promocionan su invento como «de uso exclusivo para interesados».
Un gran número de médicos, aparentemente, apoya en la misma red social de la empresa la iniciativa y la considera viable. La propuesta de Mama Pride llega en un momento para Malasia en el que existe un fuerte debate acerca de la vestimenta de las mujeres suscitado por sucesos como que en los últimos meses haya habido «varios casos de mujeres objeto de denegaciones de entrada en edificios públicos porque sus faldas se consideraron demasiado cortas»; o el que se conoció a principios de este mes acerca de la gimnasta medalla de oro malaya Farah Ann Hadi, que se enfrenta al acoso en línea de algunos grupos radicales por haber llevado un leotardo «revelador» en los Juegos de Singapur.
Las opiniones están enfrentadas en esta cuestión. Por suerte para Ann Haidi (y puede que también para el sentido común), el sultán del estado de Selangor, de donde procede la deportista, opina que «la gente debería estar celebrando sus logros, no criticando su ropa».
1
11329753_385203695004802_6550184274120996249_n
 
 

A la compañía malasia Mama Pride le preocupa que a una mujer con la vagina expuesta para dar a luz se le vean innecesariamente las rodillas. Por eso ha creado una prenda para parturientas que muestra lo justo para poder realizar el parto, unos pantalones bombachos semejantes a los de un chándal, según informa the Malay Mail Online.
La firma, que idea sus productos siguiendo una de las muchas interpretaciones musulmanas del aurat (zonas del cuerpo que no deben descubrirse), lanza al mercado una vestimenta con la apertura necesaria en sus bajos para poder expulsar cómodamente a un bebé del vientre materno sin necesidad de desvestirse.
11159982_371206103071228_2052726256446379111_n
«A pesar de estar dando a luz, no se les da a las mujeres musulmanas la atención que requieren para que puedan proteger su honor y su aurat. Muslos, pantorrillas y las rodillas están expuestas, algo que no debería ser», opina la compañía desde su visión ultraconservadora del procedimiento de un alumbramiento.
Mama Pride vende a través de Facebook sus tres tallas de pantalones de parto, además de tenerlo disponible en algunas farmacias. También publica qué hospitales son receptivos al producto y cuáles lo rechazan en el país. Admiten no ser más que otra opción del mercado, por eso promocionan su invento como «de uso exclusivo para interesados».
Un gran número de médicos, aparentemente, apoya en la misma red social de la empresa la iniciativa y la considera viable. La propuesta de Mama Pride llega en un momento para Malasia en el que existe un fuerte debate acerca de la vestimenta de las mujeres suscitado por sucesos como que en los últimos meses haya habido «varios casos de mujeres objeto de denegaciones de entrada en edificios públicos porque sus faldas se consideraron demasiado cortas»; o el que se conoció a principios de este mes acerca de la gimnasta medalla de oro malaya Farah Ann Hadi, que se enfrenta al acoso en línea de algunos grupos radicales por haber llevado un leotardo «revelador» en los Juegos de Singapur.
Las opiniones están enfrentadas en esta cuestión. Por suerte para Ann Haidi (y puede que también para el sentido común), el sultán del estado de Selangor, de donde procede la deportista, opina que «la gente debería estar celebrando sus logros, no criticando su ropa».
1
11329753_385203695004802_6550184274120996249_n
 
 

Compártelo twitter facebook whatsapp
Lytro: ¿Revolución fotográfica o un simple hype más?
No apaguen sus móviles durante la función
Travestis de cinco estrellas
El origen de los dichos: ‘Venir de perillas’ y ‘De bote en bote’
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 1
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

    El rollo legal de las cookies

    La Ley 34/2002 nos obliga a avisarte de que usamos cookies propias y de terceros (ni de cuartos ni de quintos) con objetivos estadísticos y de sesión y para mostrarte la 'publi' que nos da de comer. Tenemos una política de cookies majísima y bla bla bla. Si continúas navegando, asumimos que aceptas y que todo guay. Si no te parece bien, huye y vuelve por donde has venido, que nadie te obliga a entrar aquí. Pincha este enlace para conocer los detalles. Tranquilo, este mensaje solo sale una vez. Esperamos.

    ACEPTAR
    Aviso de cookies