16 de enero 2012    /   ENTRETENIMIENTO
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Manual de manejo del becario

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He tenido mis dudas pero, al final, me he decidido a dar el paso. Sé que con ello ganaré algún enemigo, pero ¡qué coño!, voy a hacerlo. Hoy, los becarios.

Será una reflexión hecha desde el cariño por alguien que ha sido becario en dos ocasiones (la segunda con casi 30 palitos) y que ha tenido la suerte de tutorar a lo largo de dos años a un equipo formado casi exclusivamente por becarios en constante rotación.

De lo que rodea al mundo becariuno, voy a centrarme en tres temas: el café de presentación; el plan de carrera; liarse o no con los becarios.

EL CAFÉ DE PRESENTACIÓN: El primer día que llegan estos pimpollos a la oficina, lo primero que hay que hacer es prepararles un café que tomaremos juntos durante una charla y paseo de introducción que les haga sentir cómodos. Veréis que el café juega un papel fundamental aquí.

Durante la charla, mientras explicas la actividad de la empresa, le hablas de su departamento o de sus funciones les das el primer discurso motivador. Entre todo ese rollo, se van haciendo comentarios sobre el café de este tipo:
–    Este es Antonio, el community manager. Umm, ¡qué bueno está el café hoy!
–    María es la responsable de compras y, para su desgracia, es del Barça. ¿Sabes? El primer café de la mañana me lo tomo solo y bien cargado. Así empiezo la jornada con energía.
–    Allí está Mercedes, que lleva las finanzas. Empezó como tú y lleva con nosotros ya casi nueve años.
–    A media mañana paramos 10 minutos y tomamos otro café, pero esta vez con leche.

¿Por qué son tan importantes estos mensajes? Pues porque a partir de ahora, él o ella prepararán el café cada día.  Por tanto, es fundamental que conozcan nuestros gustos.

EL PLAN DE CARRERA: Al trabajar con becarios de Inglaterra, Austria, Alemania, Grecia, Noruega, Brasil, España o Corea (Moon, ¡nunca te olvidaré!), he observado que, aunque por lo general los españoles tenemos una formación académica por encima de la media, no sabemos qué queremos.

Casi todos los demás llegan con un plan de carrera en su cabeza. Al preguntarles por qué quieren ser parte del programa de prácticas y por qué en nuestra empresa, suelen dar una respuesta bastante meditada y razonada. Sin embargo, el español suele responder con un “porque necesito los créditos para acabar la carrera”. Y, ¿por qué en nuestra empresa? Pues no sé, vi la oferta y “eché los papeles”. ¡Toma del frasco, Carrasco!

Amigo becario, si no lo has hecho antes, aprovecha el periodo de prácticas para conocerte mejor profesionalmente y saber a dónde vas. Es algo obvio pero si no sabemos a dónde vamos, nunca llegaremos.

Cuando sepas lo que quieres, trata de aprender y aportar todo lo que puedas. Ya sabes lo que dicen, uno puede ser recordado negativamente, no ser recordado,  o ser recordado positivamente, ¿Cuál de los tres quieres ser tú?

LIARSE O NO CON LOS BECARIOS: ¡Qué pena que no quede espacio para desarrollar este punto!

 

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He tenido mis dudas pero, al final, me he decidido a dar el paso. Sé que con ello ganaré algún enemigo, pero ¡qué coño!, voy a hacerlo. Hoy, los becarios.

Será una reflexión hecha desde el cariño por alguien que ha sido becario en dos ocasiones (la segunda con casi 30 palitos) y que ha tenido la suerte de tutorar a lo largo de dos años a un equipo formado casi exclusivamente por becarios en constante rotación.

De lo que rodea al mundo becariuno, voy a centrarme en tres temas: el café de presentación; el plan de carrera; liarse o no con los becarios.

EL CAFÉ DE PRESENTACIÓN: El primer día que llegan estos pimpollos a la oficina, lo primero que hay que hacer es prepararles un café que tomaremos juntos durante una charla y paseo de introducción que les haga sentir cómodos. Veréis que el café juega un papel fundamental aquí.

Durante la charla, mientras explicas la actividad de la empresa, le hablas de su departamento o de sus funciones les das el primer discurso motivador. Entre todo ese rollo, se van haciendo comentarios sobre el café de este tipo:
–    Este es Antonio, el community manager. Umm, ¡qué bueno está el café hoy!
–    María es la responsable de compras y, para su desgracia, es del Barça. ¿Sabes? El primer café de la mañana me lo tomo solo y bien cargado. Así empiezo la jornada con energía.
–    Allí está Mercedes, que lleva las finanzas. Empezó como tú y lleva con nosotros ya casi nueve años.
–    A media mañana paramos 10 minutos y tomamos otro café, pero esta vez con leche.

¿Por qué son tan importantes estos mensajes? Pues porque a partir de ahora, él o ella prepararán el café cada día.  Por tanto, es fundamental que conozcan nuestros gustos.

EL PLAN DE CARRERA: Al trabajar con becarios de Inglaterra, Austria, Alemania, Grecia, Noruega, Brasil, España o Corea (Moon, ¡nunca te olvidaré!), he observado que, aunque por lo general los españoles tenemos una formación académica por encima de la media, no sabemos qué queremos.

Casi todos los demás llegan con un plan de carrera en su cabeza. Al preguntarles por qué quieren ser parte del programa de prácticas y por qué en nuestra empresa, suelen dar una respuesta bastante meditada y razonada. Sin embargo, el español suele responder con un “porque necesito los créditos para acabar la carrera”. Y, ¿por qué en nuestra empresa? Pues no sé, vi la oferta y “eché los papeles”. ¡Toma del frasco, Carrasco!

Amigo becario, si no lo has hecho antes, aprovecha el periodo de prácticas para conocerte mejor profesionalmente y saber a dónde vas. Es algo obvio pero si no sabemos a dónde vamos, nunca llegaremos.

Cuando sepas lo que quieres, trata de aprender y aportar todo lo que puedas. Ya sabes lo que dicen, uno puede ser recordado negativamente, no ser recordado,  o ser recordado positivamente, ¿Cuál de los tres quieres ser tú?

LIARSE O NO CON LOS BECARIOS: ¡Qué pena que no quede espacio para desarrollar este punto!

 

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Opiniones 31
  • Qué afortunados aquellos que les han recibido con un café y le han puesto al día. Mi experiencia no puede ser más lejana a la que comenta el post, aunque me ha entretenido su lectura.

    Yo he estado en 2 empresas en calidad de becario, la primera beca fue en un departamento de marketing de una gran multinacional de supermercados, el becario que se marchaba, por consideración hacia mi, dedicó horas de más en sus últimos días para explicarme cuál iba a ser mi trabajo y en 2 días, a los leones!! el trabajo era frenético, nada de tomarse cafecitos con charla, y yo tenía que buscarme la vida para poder hablar con los responsables de cada sección, (que por supuesto no me los había presentado nadie y los primeros días me miraban con cara de póker y los siguientes con aires de superioridad…). ya que mi trabajo consistía en hacer de enlace con ellos, con mis jefes y con los de maquetación y claro, una becaria novata con conversaciones a tres y prioridades contrapuestas, pues ya os podéis imaginar. En fin, para no cansaros, la segunda experiencia fue distinta, pero coincide en que los cafés y comentarios de la empresa fueron con becarios, porque para los demás, eres invisible, eso sí, para ser blanco de “broncas” fáciles llevas un subrayado fluorescente en la camiseta… 😉

    • MiGaveta, gracias por tu comentario . Espero que te sirvieran las becas para aprender y ganar experiencia aunque sea sobre como trabajar y tratar con diferentes departamentos a la vez. Que ya es bastante! Saludos.

  • No suelo escribir comentarios pero no me ha quedado más remedio que hacerlo.
    Suscribo al cien por cien lo dicho en el comentario anterior.

  • ¿Este artículo se supone que tiene gracia o sirve para algo? Qué vergüenza reirse de los becarios…

    • Maribel, es muy posible, casi seguro, que no tenga ninguna gracia y que no sirva para nada pero que yo sepa nadie se ha reido de los becarios. Saludos.

  • Que levanten la mano los que han sido o son becarios y les ofende profundamente lo que han leido, porque, aunque sea de lejos, se ven reflejados.
    Y ahora que levante la mano el resto de los presentes porque en algún momento de sus carreras les han tratado mal…
    No es divertido que te humillen, te utilicen, se aprovechen, te jodan y encima se rian, No. Pero esto es un inofensiva y grosera manera de llamar la atención sobre el problema más que una agresión al colectivo.
    Creo…

  • Quiero dejar claro que el artículo me parece una basura porque (pienso que) está escrito con intención de ser mordaz y es una chorrada con cero ingenio.
    Los becarios dan igual, está bien frivolizar, pero con un poco de gracia, no?

    • Bárbara eres una maleducada amargada…y si, un troll. Discrepar está bien pero tu tono es de amargada. Es humor. Puede que no te guste pero es humor. La gente debería relajarse un poco y no tomarse las cosas tan en serio…

      • A eso me refería, intenta ser humor y no tiene gracia. Pero no porque me tome enserio que se meta con los becarios, sino porque está muy mal escrito y las bromas son demasiado recurrentes: chico del café, ignorancia española, ligar… Si hubiera probado con otro tono, quizá.

        Tranquilo Sebas, lo que tú has escrito también es basura.

        • Bárbara, tus comentarios no son lo que yo consideraría alta literatura. De hecho, se te nota cierto retrogusto a persona que se la coge con papel de fumar. El texto me parece un chiste. Que sea bueno o malo depende de cada uno, pero los que se erigen como mártires de una causa que no existen me parece que se otorgan una importancia que no tiene.

          • Estoy de acuerdo en que el texto es un chiste. Sólo decía que es una basura de chiste.

            El tema becarios da igual por que este texto no está escrito para criticarlos. Ni siquiera habla de ellos, habla de una situación concreta, rollo club de la comedia: lo patético o ridículo hace gracia al que se pueda identificar.

            Claro que lo mío no es alta literatura, criticar a alguien no implica ser capaz de hacerlo mejor.

  • Jose Alberto, no quiero criticar la opinión que tienes sobre el trato a los becarios (que evidentemente no comparto), sólo te pido que pienses mejor el contenido que le das a un artículo cuando tocas un tema controvertido.

    O que revises tu sentido del humor, una de dos.

    • Gracias por tu comentario Borja.

      Este artículo no refleja en absoluto mi opinión sobre el trato que los becarios tienen o deberían tener. Simplemente hace una pequeña caricatura a situaciones muy determinadas que podrían, o no, ocurrir con becarios. Mi respeto por la figura del becario es enorme y mi trato con ellos ha sido y será siempre de afecto y apoyo porque lo considero un periodo importantísimo en la formación de un profesional.

      Por otro lado, aunque entiendo que quien sea becario ahora puede ser más o menos susceptible al artículo, no creo que sea un tema controvertido en absoluto. Tema controvertidos pueden ser la pena de muerte, determinados temas religiosos, las razones de la crisis política y económica, …

      Lo del sentido del humor, me lo han dicho muchas veces, pero a estas alturas me temo que es dificil.

      Pero de nuevo, gracias por tu comentario.

      • Hombre, es un tema controvertido para aquellos que cobran una miseria o no cobran por su trabajo. Para aquellos que no tienen los mismos derechos laborales que cualquier otro trabajador. Para los que echan a la calle cuando la empresa tiene la obligación de empezar a pagarles. Para aquellos con carreras, masters y MBA que tienen que trabajar meses con un microsueldo porque lo normal es “estar a prueba”. Pero sobre todo para aquellos que, en pleno siglo XXI, anden preparando cafés y haciendo fotocopias.

        No nos equivoquemos, hoy en día un becario puede ser un universitario en prácticas de verano, pero también alguien con 30 tacos, una carrera, un máster y un jefe que cobra veinte veces más que él.

        Ya ves, no es la pena de muerte, pero ponte en la piel de alguien que no puede dedicarse a lo que quiere (y tantos años lleva pagándose la formación necesaria) porque nadie quiere pagarle un duro por su trabajo.

        • Hola Borja, entiendo tu frustración si te encuentras en esa situación que describes y si es así espero que cambie para bien pronto.

          No obstante, insisto en que el post no trata exactamente sobre eso aunque podría ser un tema a abordar en otro post (pero con un humor mucho más fino aun).

          Por otro lado, en mi opinión si alguien está unicamente haciendo cafes y fotocopias durante su beca quizás debería plantearse seriamente buscar otras prácticas (A no ser que esté trabajando en una cafetería o en una fotocopiadora, que en ese caso seria de puta madre porque estaría haciendo exactamente lo que debe)

          Saludos.

  • ¿Y este debate? ¿Estamos locos? Entiendo entonces que cuando el autor hace una referencia a Moon está defendiendo los regímenes autoritarios y dictatoriales. ¡Venga ya! Como becaria y tutora de becarios lo suscribo. Y sí, ¡shit!, no me dio tiempo a liarme con ninguno.

    • Buen comentario Milena. Moon era un fenómeno. Durante aquel primer café que nos tomamos juntos (y que él nunca tuvo que preparame, ni a mi ni nadie!!!) me contó que su sueño era convertirse en el Jerry Maguire de Asia. Cuando se dió cuenta de que en nuestra empresa no lo conseguiríá, renunció a la beca y siguió su camino en busca de su sueño. Ojalá lo haya conseguido y esté ahora “enseñándole el dinero” a muchas estrellas deportivas.

  • La que se ha liado por nada.
    No me queda otra que suscribir al cien por cien los comentarios del autor.

  • Bien por Borja!, que expresa una opinión negativa con respeto y argumentos y no utiliza términos como “basura” para referirse al trabajo (más o menos acertado) de una persona.
    Por cierto, Bárbara, ¿qué te parecen los chistes sobre gangosos de Arévalo?

  • Comentarios cerrados.

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