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31 de julio 2013    /   CREATIVIDAD
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Los cuadros de Serie B de Mark Bryan

31 de julio 2013    /   CREATIVIDAD     por          
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Mark Bryan es hijo de su tiempo. Creció en los 50 y los 60 en The Twilight Zone bajo una hemorragia de superhéroes, películas de ciencia ficción de serie B y la perturbadora amenaza comunista. Decidió que para su serie de cuadros Things From Space no quería salir de esas referencias. Por eso las ubicó en los que podrían ser los campos del medio oeste americano.

monkey-mandatesQuizá no compartamos pasado con Mark Bryan, pero los viejos óleos de escenas de la naturaleza también eran comunes por estas latitudes. El asunto es que en Estados Unidos estaban también John Edgar Hoover, Roswell, la guerra de Vietnam y un montón de maravillosos cómics baratos llenos de historias de seres de otro mundo. «Sencillamente creo que todo eso es divertido. Todo proviene de mis recuerdos de infancia», explica. Películas como The Day the Earth Stood Still o Forbidden Planet y la idea de que hay alienígenas ahí fuera con malévolas intenciones. Creo que nos dice mucho más acerca de nuestra propia psique y de los miedos interiores que cualquier otra cosa».

Mark Bryan comenzó a pintar casi como terapia personal. «Era muy tímido de pequeño pero muy bueno en lo relativo al arte. Me prestaban atención y me elogiaban por mis dibujos y eso mejoró mi estatus y mi autoestima con el bonus añadido de que me encanta hacerlo», señala el californiano.

Explica que las ideas llegan solas y que un cuadro inspira directamente otros, como si solo se tratase de tirar del hilo para seguir una historia. El proceso de trabajo comienza con unos bocetos para visualizar la composición. Entonces empieza a pintar en el lienzo con sepia y blanco acrílico, que le permite cambiar la idea rápidamente. Cuando tiene claro cómo va a ser todo, pasa al óleo. Puede pasar de una semana a dos meses desde que Bryan comienza un cuadro hasta que lo termina.

El arte mejoró mi  autoestima con el añadido de que me encanta hacerlo

«Por supuesto, una creación artística va también del propio artista. Esas imágenes vienen de algún lugar, por alguna razón, como sueños que te muestran algo sobre ti y sobre cómo procesas el mundo», dice. «El arte es, sobre todo, comunicación y compartir nuestras experiencias como seres humanos». En su caso, el resultado es ese, un revuelto de platillos volantes, Hello Kitty a los mandos de un androide asesino o las influencias que él cita como referentes y que pasan por  Salvador DalíMax ErnstRene MagritteThomas Hart BentonEdward HopperGrant WoodN.C. WyethFrancisco GoyaHonoré DaumierGustave DoréThomas NastOtto Dix o George Grosz. Y ya iba siendo hora de que alguien abdujese a Bambi, hombre ya.

The-Plein-Air-Incident,-Mark-Bryan

The-Collectors,-Mark-Bryan

Last-of-the-Luchadores,Mark-Bryan

Hello-Kitty,Mark-Bryan

Mark Bryan es hijo de su tiempo. Creció en los 50 y los 60 en The Twilight Zone bajo una hemorragia de superhéroes, películas de ciencia ficción de serie B y la perturbadora amenaza comunista. Decidió que para su serie de cuadros Things From Space no quería salir de esas referencias. Por eso las ubicó en los que podrían ser los campos del medio oeste americano.

monkey-mandatesQuizá no compartamos pasado con Mark Bryan, pero los viejos óleos de escenas de la naturaleza también eran comunes por estas latitudes. El asunto es que en Estados Unidos estaban también John Edgar Hoover, Roswell, la guerra de Vietnam y un montón de maravillosos cómics baratos llenos de historias de seres de otro mundo. «Sencillamente creo que todo eso es divertido. Todo proviene de mis recuerdos de infancia», explica. Películas como The Day the Earth Stood Still o Forbidden Planet y la idea de que hay alienígenas ahí fuera con malévolas intenciones. Creo que nos dice mucho más acerca de nuestra propia psique y de los miedos interiores que cualquier otra cosa».

Mark Bryan comenzó a pintar casi como terapia personal. «Era muy tímido de pequeño pero muy bueno en lo relativo al arte. Me prestaban atención y me elogiaban por mis dibujos y eso mejoró mi estatus y mi autoestima con el bonus añadido de que me encanta hacerlo», señala el californiano.

Explica que las ideas llegan solas y que un cuadro inspira directamente otros, como si solo se tratase de tirar del hilo para seguir una historia. El proceso de trabajo comienza con unos bocetos para visualizar la composición. Entonces empieza a pintar en el lienzo con sepia y blanco acrílico, que le permite cambiar la idea rápidamente. Cuando tiene claro cómo va a ser todo, pasa al óleo. Puede pasar de una semana a dos meses desde que Bryan comienza un cuadro hasta que lo termina.

El arte mejoró mi  autoestima con el añadido de que me encanta hacerlo

«Por supuesto, una creación artística va también del propio artista. Esas imágenes vienen de algún lugar, por alguna razón, como sueños que te muestran algo sobre ti y sobre cómo procesas el mundo», dice. «El arte es, sobre todo, comunicación y compartir nuestras experiencias como seres humanos». En su caso, el resultado es ese, un revuelto de platillos volantes, Hello Kitty a los mandos de un androide asesino o las influencias que él cita como referentes y que pasan por  Salvador DalíMax ErnstRene MagritteThomas Hart BentonEdward HopperGrant WoodN.C. WyethFrancisco GoyaHonoré DaumierGustave DoréThomas NastOtto Dix o George Grosz. Y ya iba siendo hora de que alguien abdujese a Bambi, hombre ya.

The-Plein-Air-Incident,-Mark-Bryan

The-Collectors,-Mark-Bryan

Last-of-the-Luchadores,Mark-Bryan

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