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12 de abril 2011    /   CINE/TV
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Desarrollan una fórmula que predice los muertos en las sagas de pelis de terror

12 de abril 2011    /   CINE/TV     por          
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El viernes se estrena en EEUU y cinco días después en España Scream 4, cuarta entrega de la saga de terror juvenil. Sin necesidad de verla hay quien aventura el número de muertos que tendrá: 11. “Scream” tuvo 6 muertos; “Scream 2”, 8, y “Scream 3”, 9. La primera regla no escrita para este subgénero es que el número de muertos siempre deberá crecer en cada película (con excepción del «reinicio» de trilogía, del que hablaré a continuación). 
Pero vayamos por partes, que diría el guionista de “Saw”: el gráfico que ilustra este artículo muestra la evolución del número de muertos en las cinco sagas más longevas del terror juvenil: “Halloween”, “Viernes 13”, “Muñeco diabólico”, “Scream” y “Saw”, una advenediza más encasillada en el género de «pornografía de tortura» pero válida para el estudio.
Si nos fijamos, casi todas empiezan la serie con un número parecido de cadáveres, independientemente de la fecha en que fueron filmadas: parece que cinco muertos es el número adecuado para iniciar una serie de películas de asesinos en serie, valga la redundancia: cinco personajes murieron en el primer “Halloween” (1978), que aparentemente marcó la pauta para las sagas subsiguientes, hasta llegar a “Saw”: cinco muertos en 2004, que se dispararon hasta los 28 en la última, “Saw VII” (por la inflación inherente al 3D).
Pero el aumento de víctimas mortales no es siempre progresivo: de cuando en cuando se aprecia un bajón en el conteo de muertos, debido al fenómeno del “reboot” o “reinicio” de la serie. Por ejemplo, Jason sólo se cargó a 13 campistas en la última entrega de “Viernes 13” (2010), volviendo a unos números propios de los 80, cuando en la penúltima pasó por el machete a 24, el machote. Lo mismo se aplica a “Halloween” (1997) y “Saw V” (2008). Menos Chucky todos tienen su momento de bajona.
Con estos mimbres Forrest Wickman obtiene la fórmula mágica para pronosticar el número de muertos en capítulos subsiguientes de las franquicias de terror adolescente:

B = 2n+12(Z-R)+2c+2S+3

Donde
B = Número de muertos
n = Número ordinal de la peli dentro de la saga
Z = Factor Zombie: un punto extra si dirige Rob Zombie
R = Factor Reboot: un punto extra si inicia una nueva trilogía
c = Número de veces que aparecen dos puntos (:) en el título.
S = ¿La acción transcurre al aire libre? Punto extra en caso afirmativo.

Cucú, ¿quién soy?
Por supuesto, el género está trufado de otras normas no escritas desde su misma fundación a finales de los 70, nos cuenta el sagaz Wickman: el asesino suele ser un hombre; las víctimas, fornicadores viciosos; el coito suele ser interruptus y la superviviente, la chica más virginal del grupo.
Visto en Brow Beat, un blog de Slate. El gráfico es una adaptación del original.


El viernes se estrena en EEUU y cinco días después en España Scream 4, cuarta entrega de la saga de terror juvenil. Sin necesidad de verla hay quien aventura el número de muertos que tendrá: 11. “Scream” tuvo 6 muertos; “Scream 2”, 8, y “Scream 3”, 9. La primera regla no escrita para este subgénero es que el número de muertos siempre deberá crecer en cada película (con excepción del «reinicio» de trilogía, del que hablaré a continuación). 
Pero vayamos por partes, que diría el guionista de “Saw”: el gráfico que ilustra este artículo muestra la evolución del número de muertos en las cinco sagas más longevas del terror juvenil: “Halloween”, “Viernes 13”, “Muñeco diabólico”, “Scream” y “Saw”, una advenediza más encasillada en el género de «pornografía de tortura» pero válida para el estudio.
Si nos fijamos, casi todas empiezan la serie con un número parecido de cadáveres, independientemente de la fecha en que fueron filmadas: parece que cinco muertos es el número adecuado para iniciar una serie de películas de asesinos en serie, valga la redundancia: cinco personajes murieron en el primer “Halloween” (1978), que aparentemente marcó la pauta para las sagas subsiguientes, hasta llegar a “Saw”: cinco muertos en 2004, que se dispararon hasta los 28 en la última, “Saw VII” (por la inflación inherente al 3D).
Pero el aumento de víctimas mortales no es siempre progresivo: de cuando en cuando se aprecia un bajón en el conteo de muertos, debido al fenómeno del “reboot” o “reinicio” de la serie. Por ejemplo, Jason sólo se cargó a 13 campistas en la última entrega de “Viernes 13” (2010), volviendo a unos números propios de los 80, cuando en la penúltima pasó por el machete a 24, el machote. Lo mismo se aplica a “Halloween” (1997) y “Saw V” (2008). Menos Chucky todos tienen su momento de bajona.
Con estos mimbres Forrest Wickman obtiene la fórmula mágica para pronosticar el número de muertos en capítulos subsiguientes de las franquicias de terror adolescente:

B = 2n+12(Z-R)+2c+2S+3

Donde
B = Número de muertos
n = Número ordinal de la peli dentro de la saga
Z = Factor Zombie: un punto extra si dirige Rob Zombie
R = Factor Reboot: un punto extra si inicia una nueva trilogía
c = Número de veces que aparecen dos puntos (:) en el título.
S = ¿La acción transcurre al aire libre? Punto extra en caso afirmativo.

Cucú, ¿quién soy?
Por supuesto, el género está trufado de otras normas no escritas desde su misma fundación a finales de los 70, nos cuenta el sagaz Wickman: el asesino suele ser un hombre; las víctimas, fornicadores viciosos; el coito suele ser interruptus y la superviviente, la chica más virginal del grupo.
Visto en Brow Beat, un blog de Slate. El gráfico es una adaptación del original.

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