Publicado: 24 de mayo 2023 10:36  /   CREATIVIDAD
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Matthäus Schwarz, un ‘instagramer’ del siglo XVI

Publicado: 24 de mayo 2023 10:36  /   CREATIVIDAD     por          
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Matthäus Schwarz

¿Crees que los fashion bloggers son una deriva fatua asociada al mundo digital? ¿Que el afán por publicar selfis con el conjunto del día es un subproducto de la actual sociedad de la apariencia? Te equivocas. Como casi todo lo relacionado con la moda, esto ya se ha hecho antes, y más concretamente en la Alemania del Renacimiento.

EL PRIMER FASHION BLOGGER: ESTILO IMPECABLE Y UNA PIZCA DE EGOCENTRISMO

Matthäus Schwarz fue un contable alemán apasionado por la ropa, tanto que gastaba grandes cantidades de su patrimonio en prendas de vestir. Un auténtico fashionista que, entre 1520 y 1560, se hizo retratar por pintores de la época llevando las diferentes combinaciones de ropa que solía elegir para eventos públicos y privados.

Todos aquellos retratos, 137 en total, están recogidos en su Trachtenbuch —es decir, su libro de la ropa—. De fondo, aparecen las calles de la ciudad en la que vivía y los paisajes naturales de la región, algo que refleja una gran atención a los gestos y movimientos necesarios para enfatizar el look elegido. Además, van acompañados por breves leyendas y comentarios sobre las prendas usadas, la ocasión o el evento en el que se lucieron, y detalles autobiográficos. Básicamente, el equivalente renacentista a una larga y carísima cuenta de Instagram.

Matthäus Schwarz
Trachtenbuch des Augsburgers Matthäus Schwarz (1497–1574). Wikicommons

«Este 20 de febrero del 1520 yo, Matthäus Schwarz de Augsburgo, acabo de cumplir veintitrés años y esta es mi cara. Siempre me ha gustado hablar con personas mayores que yo, incluso sobre temas como la ropa, que cambia constantemente. A veces me han enseñado dibujos de ropa que llevaban hace cuarenta o cincuenta años y me he quedado muy sorprendido… Yo haré lo mismo, para entender cuál será el estilo de vestir dentro de cinco, diez o más años», escribió el contable junto a la primera acuarela, en la que aparece con una rica camisa blanca y un jubón de brocado rojo.

VESTIDO PARA IMPRESIONAR

Nacido en Augsburgo en 1497, este muchacho de piernas largas supo aprovechar su aspecto para encontrar su lugar en el mundo combinando tejidos y cortes de forma refinada.

Matthäus Schwarz siguió fielmente las instrucciones del emperador Maximiliano I, que, en la novela caballeresca Der Weisskunig, invita a todo hombre a dejar huella de su paso por la tierra. El contable encontró en su pasión por el fasto (y animado por una gran vanidad, de eso no cabe duda) la manera de dejar su huella, aunque minuciosamente controlada por las leyes suntuarias de la época, que eran muy estrictas.

No podía llevar calzones ricamente decorados, prerrogativa de la nobleza. Así que se las ingenió de otra manera para llamar la atención: adornó las mangas de su jubón y de su toga con un triunfo de tirantes ribeteados de tafetán, como en el magnífico vestido de seda y terciopelo rojo que lleva en la boda de Antón Fugger el 4 de marzo de 1527.

Matthäus Schwarz
Trachtenbuch des Augsburgers Matthäus Schwarz (1497–1574). Wikicommons

El Trachtenbuch recoge los outfits de la infancia de Schwarz, como el de su primer carnaval en el año 1504, con el traje de paje a rayas [EM3] del conde Von der Rosen. También sus primeros paseos de adolescente durante los días festivos, con calzones de seda a rayas blancas y negras, jubón de seda y bolso de hombre en forma de corazón (recurriendo a la memoria para reconstruir los años de su juventud), así como muchos otros momentos de la vida del contable.

La moda aún no se define como tal en ese momento e incluso es ridiculizada en los poemas de la época. Un ejemplo es Das Narrenschiff, la nave de los necios, una obra satírica de 1494 que se burla de los dandis afeminados que se niegan a llevar barba:

«Sonst trug mit Ehren man den Bart/Jetzt lernen Männer Weiberart» (Por lo demás, la barba se llevaba con honor/Ahora los hombres aprenden las costumbres de las mujeres)

y se arreglan el pelo con azufre, resina y clara de huevo:

«Mit Schwefel und Harz pufft man das Haar/Und schlägt darein dann Eierklar» (Azufre y resina para el cabello, y luego se bate en él clara de huevo)

Matthäus Schwarz
Matthäus Schwarz con 22 años. Wikicommons

Pero para Matthäus Schwarz, la moda es expresión de éxito profesional, es símbolo y metáfora de ideas, posiciones políticas y, en particular, es un elemento importante que le permite no pasar desapercibido en los grandes acontecimientos de su tiempo. Por eso, como un verdadero influencer ante litteram, con un objetivo que obviamente va más allá de la mera búsqueda de patrocinadores, Schwarz asiste a todos los eventos importantes y estudia cuidadosamente las mejores poses para ser retratado, buscando para eso inspiración en los cuadros más famosos de su época.

Matthäus Schwarz
Trachtenbuch des Augsburgers Matthäus Schwarz (1497–1574). Wikicommons

El libro original, conservado en el museo Herzog Anton Ulrich de Braunschweig, recoge todos los atuendos del contable hasta la edad de 63 años. En realidad, vivió hasta los 77, pero dejó de llevar la cuenta de sus looks porque, al parecer, no encontraba a nadie que pudiera sustituir dignamente a su pintor favorito.

El volumen es extremadamente frágil y rara vez se expone; sin embargo, es posible hojear los retratos e inspirarse en los trajes y en los outfits de Matthäus Schwarz gracias a la edición publicada por Bloomsbury. The Book of Clothes of Matthaeus and Veit Konrad Schwarz of Augsburg, publicado en inglés con comentarios de las historiadoras Ulinka Rublack y Maria Hayward, ha hecho posible que el mundo conozca lo que podría considerarse el primer libro de moda de la historia y el vestuario de un auténtico fashionista del Renacimiento.

Matthäus Schwarz
Matthäus Schwarz con 26 años. Wikicommons

Y para quienes quieran probar a confeccionar uno de los trajes más elaborados y «políticamente significativos» de Matthäus Schwarz, el libro incluye el patrón en papel del vestido de cuero y seda que este amante de la moda lució en 1530 para impresionar al rey Fernando I. El patrón está confeccionado a medida por Jenny Tiramani, diseñadora de vestuario, historiadora de la indumentaria y ganadora del prestigioso premio Tony.

Vestirse, aparentemente un acto efímero y trivial, se convierte en una poderosa herramienta cuando se utiliza de la manera adecuada. La colección de trajes de Matthäus Schwarz –verdadero it boy del Renacimiento–, junto con sus retratos, refleja cómo era posible avanzar socialmente gestionando con cuidado la propia imagen en una época y una sociedad en la que, mucho más que hoy, uno era lo que llevaba puesto.

Matthäus Schwarz

Y hay que reconocer que si este coqueto contable hubiese nacido solo cinco siglos más tarde, con el poder de las redes sociales, muy probablemente se habría convertido en un icono de la moda, tal vez un instagramer de éxito, y quizás podría haber vivido de su talento como hacen hoy algunos influencers.

¿Crees que los fashion bloggers son una deriva fatua asociada al mundo digital? ¿Que el afán por publicar selfis con el conjunto del día es un subproducto de la actual sociedad de la apariencia? Te equivocas. Como casi todo lo relacionado con la moda, esto ya se ha hecho antes, y más concretamente en la Alemania del Renacimiento.

EL PRIMER FASHION BLOGGER: ESTILO IMPECABLE Y UNA PIZCA DE EGOCENTRISMO

Matthäus Schwarz fue un contable alemán apasionado por la ropa, tanto que gastaba grandes cantidades de su patrimonio en prendas de vestir. Un auténtico fashionista que, entre 1520 y 1560, se hizo retratar por pintores de la época llevando las diferentes combinaciones de ropa que solía elegir para eventos públicos y privados.

Todos aquellos retratos, 137 en total, están recogidos en su Trachtenbuch —es decir, su libro de la ropa—. De fondo, aparecen las calles de la ciudad en la que vivía y los paisajes naturales de la región, algo que refleja una gran atención a los gestos y movimientos necesarios para enfatizar el look elegido. Además, van acompañados por breves leyendas y comentarios sobre las prendas usadas, la ocasión o el evento en el que se lucieron, y detalles autobiográficos. Básicamente, el equivalente renacentista a una larga y carísima cuenta de Instagram.

Matthäus Schwarz
Trachtenbuch des Augsburgers Matthäus Schwarz (1497–1574). Wikicommons

«Este 20 de febrero del 1520 yo, Matthäus Schwarz de Augsburgo, acabo de cumplir veintitrés años y esta es mi cara. Siempre me ha gustado hablar con personas mayores que yo, incluso sobre temas como la ropa, que cambia constantemente. A veces me han enseñado dibujos de ropa que llevaban hace cuarenta o cincuenta años y me he quedado muy sorprendido… Yo haré lo mismo, para entender cuál será el estilo de vestir dentro de cinco, diez o más años», escribió el contable junto a la primera acuarela, en la que aparece con una rica camisa blanca y un jubón de brocado rojo.

VESTIDO PARA IMPRESIONAR

Nacido en Augsburgo en 1497, este muchacho de piernas largas supo aprovechar su aspecto para encontrar su lugar en el mundo combinando tejidos y cortes de forma refinada.

Matthäus Schwarz siguió fielmente las instrucciones del emperador Maximiliano I, que, en la novela caballeresca Der Weisskunig, invita a todo hombre a dejar huella de su paso por la tierra. El contable encontró en su pasión por el fasto (y animado por una gran vanidad, de eso no cabe duda) la manera de dejar su huella, aunque minuciosamente controlada por las leyes suntuarias de la época, que eran muy estrictas.

No podía llevar calzones ricamente decorados, prerrogativa de la nobleza. Así que se las ingenió de otra manera para llamar la atención: adornó las mangas de su jubón y de su toga con un triunfo de tirantes ribeteados de tafetán, como en el magnífico vestido de seda y terciopelo rojo que lleva en la boda de Antón Fugger el 4 de marzo de 1527.

Matthäus Schwarz
Trachtenbuch des Augsburgers Matthäus Schwarz (1497–1574). Wikicommons

El Trachtenbuch recoge los outfits de la infancia de Schwarz, como el de su primer carnaval en el año 1504, con el traje de paje a rayas [EM3] del conde Von der Rosen. También sus primeros paseos de adolescente durante los días festivos, con calzones de seda a rayas blancas y negras, jubón de seda y bolso de hombre en forma de corazón (recurriendo a la memoria para reconstruir los años de su juventud), así como muchos otros momentos de la vida del contable.

La moda aún no se define como tal en ese momento e incluso es ridiculizada en los poemas de la época. Un ejemplo es Das Narrenschiff, la nave de los necios, una obra satírica de 1494 que se burla de los dandis afeminados que se niegan a llevar barba:

«Sonst trug mit Ehren man den Bart/Jetzt lernen Männer Weiberart» (Por lo demás, la barba se llevaba con honor/Ahora los hombres aprenden las costumbres de las mujeres)

y se arreglan el pelo con azufre, resina y clara de huevo:

«Mit Schwefel und Harz pufft man das Haar/Und schlägt darein dann Eierklar» (Azufre y resina para el cabello, y luego se bate en él clara de huevo)

Matthäus Schwarz
Matthäus Schwarz con 22 años. Wikicommons

Pero para Matthäus Schwarz, la moda es expresión de éxito profesional, es símbolo y metáfora de ideas, posiciones políticas y, en particular, es un elemento importante que le permite no pasar desapercibido en los grandes acontecimientos de su tiempo. Por eso, como un verdadero influencer ante litteram, con un objetivo que obviamente va más allá de la mera búsqueda de patrocinadores, Schwarz asiste a todos los eventos importantes y estudia cuidadosamente las mejores poses para ser retratado, buscando para eso inspiración en los cuadros más famosos de su época.

Matthäus Schwarz
Trachtenbuch des Augsburgers Matthäus Schwarz (1497–1574). Wikicommons

El libro original, conservado en el museo Herzog Anton Ulrich de Braunschweig, recoge todos los atuendos del contable hasta la edad de 63 años. En realidad, vivió hasta los 77, pero dejó de llevar la cuenta de sus looks porque, al parecer, no encontraba a nadie que pudiera sustituir dignamente a su pintor favorito.

El volumen es extremadamente frágil y rara vez se expone; sin embargo, es posible hojear los retratos e inspirarse en los trajes y en los outfits de Matthäus Schwarz gracias a la edición publicada por Bloomsbury. The Book of Clothes of Matthaeus and Veit Konrad Schwarz of Augsburg, publicado en inglés con comentarios de las historiadoras Ulinka Rublack y Maria Hayward, ha hecho posible que el mundo conozca lo que podría considerarse el primer libro de moda de la historia y el vestuario de un auténtico fashionista del Renacimiento.

Matthäus Schwarz
Matthäus Schwarz con 26 años. Wikicommons

Y para quienes quieran probar a confeccionar uno de los trajes más elaborados y «políticamente significativos» de Matthäus Schwarz, el libro incluye el patrón en papel del vestido de cuero y seda que este amante de la moda lució en 1530 para impresionar al rey Fernando I. El patrón está confeccionado a medida por Jenny Tiramani, diseñadora de vestuario, historiadora de la indumentaria y ganadora del prestigioso premio Tony.

Vestirse, aparentemente un acto efímero y trivial, se convierte en una poderosa herramienta cuando se utiliza de la manera adecuada. La colección de trajes de Matthäus Schwarz –verdadero it boy del Renacimiento–, junto con sus retratos, refleja cómo era posible avanzar socialmente gestionando con cuidado la propia imagen en una época y una sociedad en la que, mucho más que hoy, uno era lo que llevaba puesto.

Matthäus Schwarz

Y hay que reconocer que si este coqueto contable hubiese nacido solo cinco siglos más tarde, con el poder de las redes sociales, muy probablemente se habría convertido en un icono de la moda, tal vez un instagramer de éxito, y quizás podría haber vivido de su talento como hacen hoy algunos influencers.

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