fbpx
7 de julio 2013    /   CREATIVIDAD
por
 

Bestiario de animales mecánicos

7 de julio 2013    /   CREATIVIDAD     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Fue hasta la edad media a buscar bestias. En aquellos compendios ilustrados encontró animales a veces tan temidos como admirados. Después llegó hasta la revolución industrial y descubrió máquinas que marcaron el inicio de un mundo que, progresivamente, se iría llenando de tornillos, púas y cables.
Muchos pensadores del siglo XIX, como Thoreau o William Morris, vieron en estas máquinas la exaltación de la fealdad. El enemigo más devastador de la belleza se erigía en cada fábrica y cada aparato mecánico. Entonces esos artilugios eran vistos desde una mirada hacia un futuro amenazante. Hoy, en 2013, resurgen de una mirada nostálgica hacia el pasado. Ese recorrido temporal que los ha hecho pasar de emisarios de un futuro de chimeneas y hollín a una reliquia cándida de un mundo tecnificado ha transmutado su monstruosidad en belleza.
El ilustrador Celsius Pictor tiene en su ordenador dos carpetas. En la primera guarda animales de esos bestiarios, casi todos alemanes, que “al principio pretendían mostrar la zoología y, después, acabaron recogiendo las anormalidades para intentar asustar”, indica. En la segunda recopila imágenes de máquinas reales que encuentra en manuales de mecánica del XIX y principios del XX.
De la primera selecciona un animal y de la segunda escoge las máquinas con las que reconstruye ese pájaro, ese caracol o esa jirafa que descubrió de los documentos medievales. La colección se llama Mechanical Animals y nació con un pájaro el verano pasado.

«La naturaleza es una cachonda. Si no, nunca hubiera inventado el ornitorrinco»


“Empecé a hacer estos collages hace un año. Aproveché que tuve que quedarme en agosto en Madrid para intentar realizar ilustraciones distintas a todo lo que había hecho antes. Algo diferente a mi trabajo del día a día”, relata Celsius Pictor. “Pensé en probar la técnica del collage y aparecieron los pájaros”.
Las aves no surgieron del azar. Era fácil salir volando de una mente que almacena en su memoria cientos de imágenes de criaturas del pasado. “Siempre me ha encantado la imaginería medieval y la pintura flamenca. Me gusta mucho Bruegel y los animales que inventaba”, cuenta el ilustrador.
Tanto las criaturas de la naturaleza como los objetos inertes que aparecen en Mechanical Animals copian la realidad. La fantasía está ausente porque, según Celsius Pictor, “los animales inventados forman parte de la mitología y eso no es lo que quiero hacer. Mi idea es crear una zoología de animales mecánicos. No quiero inventar un mundo fuera de la Tierra ni un mundo paralelo. Todo está basado en la realidad pero pasado por un halo de misterio”.
El diseñador decidió probar un día la tecnología actual para convertirla en las patas, picos y antenas de estas criaturas pero no funcionó. “Las máquinas modernas daban un aire realista y los animales no eran creíbles”, especifica. Estos, en cambio, «están tomando vida solos».
Los collages de Mechanical Animals o Monsterkompendium, como Celsius Pictor lo llama, podría convertirse en un nuevo tipo de bestiario que dista absolutamente de los medievales en su afán científico y que, en su lugar, incorpora un aire un tanto socarrón. “Todos los animales tienen algo de humor e ironía en su imagen”, dice el diseñador. “Es una forma de contar que la naturaleza es una cachonda. Si no, nunca hubiera inventado el ornitorrinco”.
beast02
beast04
beast05
beast06
beast07
08
beast01
 

Fue hasta la edad media a buscar bestias. En aquellos compendios ilustrados encontró animales a veces tan temidos como admirados. Después llegó hasta la revolución industrial y descubrió máquinas que marcaron el inicio de un mundo que, progresivamente, se iría llenando de tornillos, púas y cables.
Muchos pensadores del siglo XIX, como Thoreau o William Morris, vieron en estas máquinas la exaltación de la fealdad. El enemigo más devastador de la belleza se erigía en cada fábrica y cada aparato mecánico. Entonces esos artilugios eran vistos desde una mirada hacia un futuro amenazante. Hoy, en 2013, resurgen de una mirada nostálgica hacia el pasado. Ese recorrido temporal que los ha hecho pasar de emisarios de un futuro de chimeneas y hollín a una reliquia cándida de un mundo tecnificado ha transmutado su monstruosidad en belleza.
El ilustrador Celsius Pictor tiene en su ordenador dos carpetas. En la primera guarda animales de esos bestiarios, casi todos alemanes, que “al principio pretendían mostrar la zoología y, después, acabaron recogiendo las anormalidades para intentar asustar”, indica. En la segunda recopila imágenes de máquinas reales que encuentra en manuales de mecánica del XIX y principios del XX.
De la primera selecciona un animal y de la segunda escoge las máquinas con las que reconstruye ese pájaro, ese caracol o esa jirafa que descubrió de los documentos medievales. La colección se llama Mechanical Animals y nació con un pájaro el verano pasado.

«La naturaleza es una cachonda. Si no, nunca hubiera inventado el ornitorrinco»


“Empecé a hacer estos collages hace un año. Aproveché que tuve que quedarme en agosto en Madrid para intentar realizar ilustraciones distintas a todo lo que había hecho antes. Algo diferente a mi trabajo del día a día”, relata Celsius Pictor. “Pensé en probar la técnica del collage y aparecieron los pájaros”.
Las aves no surgieron del azar. Era fácil salir volando de una mente que almacena en su memoria cientos de imágenes de criaturas del pasado. “Siempre me ha encantado la imaginería medieval y la pintura flamenca. Me gusta mucho Bruegel y los animales que inventaba”, cuenta el ilustrador.
Tanto las criaturas de la naturaleza como los objetos inertes que aparecen en Mechanical Animals copian la realidad. La fantasía está ausente porque, según Celsius Pictor, “los animales inventados forman parte de la mitología y eso no es lo que quiero hacer. Mi idea es crear una zoología de animales mecánicos. No quiero inventar un mundo fuera de la Tierra ni un mundo paralelo. Todo está basado en la realidad pero pasado por un halo de misterio”.
El diseñador decidió probar un día la tecnología actual para convertirla en las patas, picos y antenas de estas criaturas pero no funcionó. “Las máquinas modernas daban un aire realista y los animales no eran creíbles”, especifica. Estos, en cambio, «están tomando vida solos».
Los collages de Mechanical Animals o Monsterkompendium, como Celsius Pictor lo llama, podría convertirse en un nuevo tipo de bestiario que dista absolutamente de los medievales en su afán científico y que, en su lugar, incorpora un aire un tanto socarrón. “Todos los animales tienen algo de humor e ironía en su imagen”, dice el diseñador. “Es una forma de contar que la naturaleza es una cachonda. Si no, nunca hubiera inventado el ornitorrinco”.
beast02
beast04
beast05
beast06
beast07
08
beast01
 

Compártelo twitter facebook whatsapp
Números que apetece chupar
Números entre lo grotesco y la geometría
Las ilustraciones gamer de Emo Díaz
La historia de la silla en 121 diseños
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 7
  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *