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9 de junio 2017    /   CINE/TV
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El Ministerio del Tiempo: hambre y sed de justicia

9 de junio 2017    /   CINE/TV     por          
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Explorador, egoísta, ladrón. Tres tipos de viajeros en el tiempo. El explorador es un héroe; el ladrón, un villano; el egoísta, lo mismo puede ser un héroe que villano, según sea el origen del egoísmo y según sea o no, el protagonista de la historia.

A los guionistas de El Ministerio del Tiempo le gustan los egoístas. Clic para tuitear

A los guionistas de El Ministerio del Tiempo le gustan los egoístas. Son personajes que, por sus matices, consiguen que nos veamos reflejados en ellos. ¿Quién no ha pensado: «si en lugar de… hubiera… ahora todo sería distinto»? Cuántos amores y carreras y oportunidades frustradas atesora el reino del pluscuamperfecto de subjuntivo.

El egoísmo romántico

Intentar resucitar a un amor viajando al pasado es un acto romántico y egoísta. Quien lo lleva a cabo pretende mitigar su propio dolor más que salvar la vida de la otra persona. El rescatador no contempla si el rescate del ser amado alterará vidas ajenas en el presente. Nosotros los espectadores tampoco lo contemplamos; queremos que el héroe consiga su propósito, que Julián salve a su esposa. «Puta mariposa», que diría Salvador, el jefe del Ministerio.

El egoísmo de los espíritus frágiles

Hay egoístas como Felipe II que satisfacen su ego dañado alterando los acontecimientos presentes y futuros. Por ese ego dañado, sentimos cierta simpatía por este magnífico villano, aunque no estemos de acuerdo con su propósito. Menos simpatía sentimos por Lombardi, el youtuber de lo paranormal, que ocupa el puesto de Colón en la Historia. Sin embargo, nos apena este pobre diablo, ejemplo del individuo común sin talento, cuestionado por la hija, que echa los días buscando qué llevarse a la boca y cómo pagar las facturas. El egoísmo de Lombardi es el egoísmo del superviviente de la realidad.

En el @MdT_TVE, Lola quiere alterar la Historia no por motivos personales, sino por justicia social Clic para tuitear

El egoísmo del perdedor

Hay egoístas como Lola Mendieta. Esta mujer quiere alterar la Historia no por motivos personales, sino por justicia social. Lola representa al pequeño anarquista que llevamos dentro. Su lucha es contra los regímenes de terror y quienes los sustentan.

A lo largo de las apariciones de Lola, los guionistas han dejado pocos, pero reveladores detalles. Las frases dichas para sí, por ejemplo, que la muestran en desacuerdo consigo misma. No hay incongruencia entre conspirar contra el Empecinado, salvar a maquis de los nazis o salvar la vida de sus perseguidores, la patrulla del tiempo. Es un secundario con intensos claroscuros.

La conspiración para el asesinato de El Empecinado (1×01) era un camino amargo y dudoso para evitar la vuelta a España de Fernando VII. El monarca Borbón cerró periódicos y universidades, restauró la Inquisición, derogó la Constitución de Cádiz, ejecutó a quienes la apoyaban y estableció un régimen de terror que condujo a España una guerra civil. Por Década Ominosa ha definido la Historia el tiempo de gobierno de Fernando VII.

En el @MdT_TVE, Lola Mendieta representa lo que nos gustaría hacer. El dolor que busca un remedio radical. Clic para tuitear

Amelia Folch deja una pista para el espectador atento: el Empecinado echó a los franceses, pero «su rey lo mandó ejecutar; a él y a otros que lucharon por España». Con esta frase quedan definidas las dos mujeres ya en el primer episodio. Lola Mendieta representa lo que nos gustaría hacer. El dolor que busca un remedio radical. La pasión. Amelia Folch lo que hacemos. La responsabilidad. Lo adulto.

Desde el punto de vista de Lola, ella es la heroína, a pesar de sus cuestionables métodos. Su manera de comportarse no es distinta de los protagonistas de El túnel del tiempo: aquí, dos hombres, Douglas y Tony, saltan de una época a otra, y no tienen reparo en tergiversar la Historia si se les ofrece una oportunidad. En el primer episodio quieren impedir el hundimiento del Titanic; en otro, el bombardeo de Pearl Harbour. No está presente en El túnel del tiempo el concepto del aleteo de la mariposa. Ni Douglas ni Tony son considerados como traidores. Son hombres. Hacen lo que tienen que hacer.

Lola es hija del fracaso. Hija de la España victimizada. Hija del despropósito. Hija de un hombre con miedo que, por conservar su patrimonio, abraza el levantamiento contra la República y acaba traicionado por el franquismo. Luego, ella misma es víctima de los nazis (3×02). Que el nombre de pila sea Dolores no parece casual. Predestinación. Dolores tiene hambre y sed de justicia. La grandeza y la maldición de los perdedores.

Explorador, egoísta, ladrón. Tres tipos de viajeros en el tiempo. El explorador es un héroe; el ladrón, un villano; el egoísta, lo mismo puede ser un héroe que villano, según sea el origen del egoísmo y según sea o no, el protagonista de la historia.

A los guionistas de El Ministerio del Tiempo le gustan los egoístas. Clic para tuitear

A los guionistas de El Ministerio del Tiempo le gustan los egoístas. Son personajes que, por sus matices, consiguen que nos veamos reflejados en ellos. ¿Quién no ha pensado: «si en lugar de… hubiera… ahora todo sería distinto»? Cuántos amores y carreras y oportunidades frustradas atesora el reino del pluscuamperfecto de subjuntivo.

El egoísmo romántico

Intentar resucitar a un amor viajando al pasado es un acto romántico y egoísta. Quien lo lleva a cabo pretende mitigar su propio dolor más que salvar la vida de la otra persona. El rescatador no contempla si el rescate del ser amado alterará vidas ajenas en el presente. Nosotros los espectadores tampoco lo contemplamos; queremos que el héroe consiga su propósito, que Julián salve a su esposa. «Puta mariposa», que diría Salvador, el jefe del Ministerio.

El egoísmo de los espíritus frágiles

Hay egoístas como Felipe II que satisfacen su ego dañado alterando los acontecimientos presentes y futuros. Por ese ego dañado, sentimos cierta simpatía por este magnífico villano, aunque no estemos de acuerdo con su propósito. Menos simpatía sentimos por Lombardi, el youtuber de lo paranormal, que ocupa el puesto de Colón en la Historia. Sin embargo, nos apena este pobre diablo, ejemplo del individuo común sin talento, cuestionado por la hija, que echa los días buscando qué llevarse a la boca y cómo pagar las facturas. El egoísmo de Lombardi es el egoísmo del superviviente de la realidad.

En el @MdT_TVE, Lola quiere alterar la Historia no por motivos personales, sino por justicia social Clic para tuitear

El egoísmo del perdedor

Hay egoístas como Lola Mendieta. Esta mujer quiere alterar la Historia no por motivos personales, sino por justicia social. Lola representa al pequeño anarquista que llevamos dentro. Su lucha es contra los regímenes de terror y quienes los sustentan.

A lo largo de las apariciones de Lola, los guionistas han dejado pocos, pero reveladores detalles. Las frases dichas para sí, por ejemplo, que la muestran en desacuerdo consigo misma. No hay incongruencia entre conspirar contra el Empecinado, salvar a maquis de los nazis o salvar la vida de sus perseguidores, la patrulla del tiempo. Es un secundario con intensos claroscuros.

La conspiración para el asesinato de El Empecinado (1×01) era un camino amargo y dudoso para evitar la vuelta a España de Fernando VII. El monarca Borbón cerró periódicos y universidades, restauró la Inquisición, derogó la Constitución de Cádiz, ejecutó a quienes la apoyaban y estableció un régimen de terror que condujo a España una guerra civil. Por Década Ominosa ha definido la Historia el tiempo de gobierno de Fernando VII.

En el @MdT_TVE, Lola Mendieta representa lo que nos gustaría hacer. El dolor que busca un remedio radical. Clic para tuitear

Amelia Folch deja una pista para el espectador atento: el Empecinado echó a los franceses, pero «su rey lo mandó ejecutar; a él y a otros que lucharon por España». Con esta frase quedan definidas las dos mujeres ya en el primer episodio. Lola Mendieta representa lo que nos gustaría hacer. El dolor que busca un remedio radical. La pasión. Amelia Folch lo que hacemos. La responsabilidad. Lo adulto.

Desde el punto de vista de Lola, ella es la heroína, a pesar de sus cuestionables métodos. Su manera de comportarse no es distinta de los protagonistas de El túnel del tiempo: aquí, dos hombres, Douglas y Tony, saltan de una época a otra, y no tienen reparo en tergiversar la Historia si se les ofrece una oportunidad. En el primer episodio quieren impedir el hundimiento del Titanic; en otro, el bombardeo de Pearl Harbour. No está presente en El túnel del tiempo el concepto del aleteo de la mariposa. Ni Douglas ni Tony son considerados como traidores. Son hombres. Hacen lo que tienen que hacer.

Lola es hija del fracaso. Hija de la España victimizada. Hija del despropósito. Hija de un hombre con miedo que, por conservar su patrimonio, abraza el levantamiento contra la República y acaba traicionado por el franquismo. Luego, ella misma es víctima de los nazis (3×02). Que el nombre de pila sea Dolores no parece casual. Predestinación. Dolores tiene hambre y sed de justicia. La grandeza y la maldición de los perdedores.

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