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18 de mayo 2018    /   CREATIVIDAD
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Molecularis: la navaja suiza de los ‘flip books’

18 de mayo 2018    /   CREATIVIDAD     por          
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Cierto día, una madre se sentó al lado de su hijo de seis años y le mostró una gruesa guía telefónica.

—Si haces un dibujito en la esquina de la página y luego lo modificas un poco en la siguiente, y así sucesivamente, puedes conseguir que los personajes se animen al pasar las páginas rápidamente con el pulgar.

Ese niño era Jossie Malis. «Aquel día entendí el principio básico de la animación… y aquí estamos 36 años después», dice. ¿Y a qué lugar hace referencia ese «aquí»? Pues a la productora Zumbakamera, desde la que lleva 15 años haciendo animación, y que ha complementado hace dos años con la creación de la editorial Flipboku. La idea de desarrollar un proyecto editorial le rondaba la cabeza desde hace décadas, y cuando desarrollaron un flip book para su serie Bendito Machine, se dio cuenta de que «el formato era perfecto para cumplir ese viejo sueño».

El último proyecto de la editorial se llama Molecularis. Se trata de un flip book que tiene varias peculiaridades que le hacen diferente de cualquier otro. Para empezar, puede ser coloreado con distintas técnicas (su papel reciclado de alta calidad así lo permite), por lo que cada persona tendrá uno totalmente diferente. Los motivos ilustrados son «unos personajes orgánicos que revolotean y retuercen de forma muy orgánica» y cuya coreografía resulta circular: «son secuencias animadas en bucle que, una vez coloreadas, se pueden transformar en GIFs o videos que no terminan nunca; son secuencias algo hipnóticas».

Una de las cosas que más llama la atención a quienes ven por primera vez volar las hojas de Molecularis es que contiene seis animaciones o historias diferentes. Según si se pasa el pulgar por la esquina superior de la hoja, por la inferior o por el centro, se visualiza una animación diferente. Esto se consigue gracias a un viejo truco de magia: las páginas están troqueladas de tal forma que las seis historias (tres por un lado y tres por otro) conviven y se dejan ver según cómo se maneje el bloc.

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«Lo que hicimos fue fusionar tres ingredientes en un solo artefacto: animación, libros para colorear y un truco de magia. La implementación del truco de magia es lo más complicado de todo el proceso, requiere de un trabajo de imprenta con montaje manual y mucha concentración ya que los cortes se hacen al milímetro», explica Malis. Él y su equipo tardaron más de diez meses en conseguir una versión funcional del flip book cuando lo idearon para Bendito Machine.

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Cualquier persona puede disfrutar de Molecularis. «Lo hemos desarrollado pensando en todo el mundo, desde niños a adultos de todas las edades que disfrutan de los libros artefactos, de la animación, de los libros para colorear o de los trucos de magia. Es como la navaja suiza de los flip books, ofrece multiples posibilidades», dice su orgulloso creador. «Es un artículo de aquellos que quieres tener a mano en tu escritorio para relajarte mientras coloreas pero con un resultado animado. Además, puedes volver loco a quien tengas a tu alrededor si lo usas como truco de magia. La gente flipa (nunca mejor dicho) cuando lo ven en acción. Es un flip book que escapa de toda lógica».

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Aprender a animar a golpe de flip book

El compañero de batallas de Molecularis se llama Blanko. Se trata de un flip book con el mismo troquelado «mágico» para dar lugar a seis historias pero que, como su propio nombre indica, se encuentra totalmente en blanco. «Es un flip book para animar con libertad absoluta, puedes hacer lo que quieras con él». Es para aquellos que quieran lanzarse a animar con plena libertad y sin experiencia previa «desde un monigote de palitos o pelotas rebotando hasta algo mucho más elaborado, dependiendo de tus capacidades».

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Pero también va dirigido a estudiantes de animación, diseñadores o ilustradores.

En los desplegables que salen de sus cubiertas muestra los seis principios básicos «que suelen enseñarte en la primera clase de cualquier escuela de animación». Los flip books siguen los mismos preceptos que la animación gráfica y pueden ser un buen entrenamiento para alguien que esté empezando en esa área. «Un flip book te permite entender en pocos segundos la mecánica de la animación. El flip book es un formato precursor al cine con más de 150 años de historia. Se basa el principio de la persistencia retiniana, que es exactamente lo que pasa cuando vas al cine: tu cerebro se encarga de unir secuencias independientes que pasan una detrás de otra a una cierta velocidad», explica el ilustrador y animador de forma muy didáctica.

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Lo recomienda para todo aquel «que quiera introducirse en el mundo de la animación tradicional o simplemente para los que tengan curiosidad por saber un poco más sobre este proceso». Como curiosidad, recuerda que flip book en alemán se dice daumenkino, lo que puede traducirse como «cine de pulgar». Algo bastante conveniente para que la recientemente bautizada como «generación del pulgar» use esa falange, por una vez, con fines analógicos.

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Un artefacto de papel en un mundo analógico

En solo medio mes, la campaña de Kickstarter de Molecularis ha duplicado el objetivo de 8.000 euros que se había fijado. Más de 500 personas han pedido su flip book de 180 páginas al equipo de Flipboku, que completan Julie Reier y Noemi Aiolo. «Todos los fondos extras que se generen para la producción final de Molecularis y Blanko se destinarán al desarrollo de otros flip books que ya están en la mesa de diseño», adelanta la editorial. «Nuestro principal objetivo es darle una nueva vida a un formato que no ha cambiado en 150 años y transformarlo en un artefacto interactivo con el que puedas pasar horas y horas. Los próximos diseños se mueven en esa dirección, la del formato analógico pero interactivo».

«Vivimos en una dinámica digital salvaje. En lo personal, soy cada vez más agradecido de las experiencias análogas», declara el artista. La introducción de un artilugio palpable en una época tan digital como la que vivimos tiene, a su parecer, infinitas ventajas: «te obliga a dejar todas las pantallas que tienes alrededor y te invita a manipularlo de una manera que controlamos desde niños: con lápices». Y no solo eso: «es un formato agradecido, de bolsillo, amigable y lo mejor es que no necesita cables, baterías o wifi, solo tus manos y las herramientas que prefieras. Si no quieres colorearlo tampoco pasa nada, ya de por sí es un flip book con una ilusión óptica alucinante que funciona tal como es».

Aunque deja una puerta abierta a los más tecnológicos: «si la brecha digital te afecta demasiado, siempre puedes convertir el resultado de tus secuencias en hipnóticos GIFs para compartirlos en internet». Todo esto, sin olvidar la que quizá sea la primera ventaja: «colorear o dibujar son excelentes desestresantes».

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Cierto día, una madre se sentó al lado de su hijo de seis años y le mostró una gruesa guía telefónica.

—Si haces un dibujito en la esquina de la página y luego lo modificas un poco en la siguiente, y así sucesivamente, puedes conseguir que los personajes se animen al pasar las páginas rápidamente con el pulgar.

Ese niño era Jossie Malis. «Aquel día entendí el principio básico de la animación… y aquí estamos 36 años después», dice. ¿Y a qué lugar hace referencia ese «aquí»? Pues a la productora Zumbakamera, desde la que lleva 15 años haciendo animación, y que ha complementado hace dos años con la creación de la editorial Flipboku. La idea de desarrollar un proyecto editorial le rondaba la cabeza desde hace décadas, y cuando desarrollaron un flip book para su serie Bendito Machine, se dio cuenta de que «el formato era perfecto para cumplir ese viejo sueño».

El último proyecto de la editorial se llama Molecularis. Se trata de un flip book que tiene varias peculiaridades que le hacen diferente de cualquier otro. Para empezar, puede ser coloreado con distintas técnicas (su papel reciclado de alta calidad así lo permite), por lo que cada persona tendrá uno totalmente diferente. Los motivos ilustrados son «unos personajes orgánicos que revolotean y retuercen de forma muy orgánica» y cuya coreografía resulta circular: «son secuencias animadas en bucle que, una vez coloreadas, se pueden transformar en GIFs o videos que no terminan nunca; son secuencias algo hipnóticas».

Una de las cosas que más llama la atención a quienes ven por primera vez volar las hojas de Molecularis es que contiene seis animaciones o historias diferentes. Según si se pasa el pulgar por la esquina superior de la hoja, por la inferior o por el centro, se visualiza una animación diferente. Esto se consigue gracias a un viejo truco de magia: las páginas están troqueladas de tal forma que las seis historias (tres por un lado y tres por otro) conviven y se dejan ver según cómo se maneje el bloc.

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«Lo que hicimos fue fusionar tres ingredientes en un solo artefacto: animación, libros para colorear y un truco de magia. La implementación del truco de magia es lo más complicado de todo el proceso, requiere de un trabajo de imprenta con montaje manual y mucha concentración ya que los cortes se hacen al milímetro», explica Malis. Él y su equipo tardaron más de diez meses en conseguir una versión funcional del flip book cuando lo idearon para Bendito Machine.

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Cualquier persona puede disfrutar de Molecularis. «Lo hemos desarrollado pensando en todo el mundo, desde niños a adultos de todas las edades que disfrutan de los libros artefactos, de la animación, de los libros para colorear o de los trucos de magia. Es como la navaja suiza de los flip books, ofrece multiples posibilidades», dice su orgulloso creador. «Es un artículo de aquellos que quieres tener a mano en tu escritorio para relajarte mientras coloreas pero con un resultado animado. Además, puedes volver loco a quien tengas a tu alrededor si lo usas como truco de magia. La gente flipa (nunca mejor dicho) cuando lo ven en acción. Es un flip book que escapa de toda lógica».

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Aprender a animar a golpe de flip book

El compañero de batallas de Molecularis se llama Blanko. Se trata de un flip book con el mismo troquelado «mágico» para dar lugar a seis historias pero que, como su propio nombre indica, se encuentra totalmente en blanco. «Es un flip book para animar con libertad absoluta, puedes hacer lo que quieras con él». Es para aquellos que quieran lanzarse a animar con plena libertad y sin experiencia previa «desde un monigote de palitos o pelotas rebotando hasta algo mucho más elaborado, dependiendo de tus capacidades».

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Pero también va dirigido a estudiantes de animación, diseñadores o ilustradores.

En los desplegables que salen de sus cubiertas muestra los seis principios básicos «que suelen enseñarte en la primera clase de cualquier escuela de animación». Los flip books siguen los mismos preceptos que la animación gráfica y pueden ser un buen entrenamiento para alguien que esté empezando en esa área. «Un flip book te permite entender en pocos segundos la mecánica de la animación. El flip book es un formato precursor al cine con más de 150 años de historia. Se basa el principio de la persistencia retiniana, que es exactamente lo que pasa cuando vas al cine: tu cerebro se encarga de unir secuencias independientes que pasan una detrás de otra a una cierta velocidad», explica el ilustrador y animador de forma muy didáctica.

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Lo recomienda para todo aquel «que quiera introducirse en el mundo de la animación tradicional o simplemente para los que tengan curiosidad por saber un poco más sobre este proceso». Como curiosidad, recuerda que flip book en alemán se dice daumenkino, lo que puede traducirse como «cine de pulgar». Algo bastante conveniente para que la recientemente bautizada como «generación del pulgar» use esa falange, por una vez, con fines analógicos.

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Un artefacto de papel en un mundo analógico

En solo medio mes, la campaña de Kickstarter de Molecularis ha duplicado el objetivo de 8.000 euros que se había fijado. Más de 500 personas han pedido su flip book de 180 páginas al equipo de Flipboku, que completan Julie Reier y Noemi Aiolo. «Todos los fondos extras que se generen para la producción final de Molecularis y Blanko se destinarán al desarrollo de otros flip books que ya están en la mesa de diseño», adelanta la editorial. «Nuestro principal objetivo es darle una nueva vida a un formato que no ha cambiado en 150 años y transformarlo en un artefacto interactivo con el que puedas pasar horas y horas. Los próximos diseños se mueven en esa dirección, la del formato analógico pero interactivo».

«Vivimos en una dinámica digital salvaje. En lo personal, soy cada vez más agradecido de las experiencias análogas», declara el artista. La introducción de un artilugio palpable en una época tan digital como la que vivimos tiene, a su parecer, infinitas ventajas: «te obliga a dejar todas las pantallas que tienes alrededor y te invita a manipularlo de una manera que controlamos desde niños: con lápices». Y no solo eso: «es un formato agradecido, de bolsillo, amigable y lo mejor es que no necesita cables, baterías o wifi, solo tus manos y las herramientas que prefieras. Si no quieres colorearlo tampoco pasa nada, ya de por sí es un flip book con una ilusión óptica alucinante que funciona tal como es».

Aunque deja una puerta abierta a los más tecnológicos: «si la brecha digital te afecta demasiado, siempre puedes convertir el resultado de tus secuencias en hipnóticos GIFs para compartirlos en internet». Todo esto, sin olvidar la que quizá sea la primera ventaja: «colorear o dibujar son excelentes desestresantes».

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Opiniones 2
  • Lieber Jossy, liebe Julie, ich hab jetzt lange versucht, euch fuer eure exelente Arbeit und wahrhaft geniale Idee, to create Flip books nicht nur verbal sondern auch mit einer kleinen Bankueberweisungs Donation zu unterstuetzen. leider kriege ich es nicht gebacken. Meine Rente wird immer gleich automatisch in mein Visakonto tranferiert, damit ich die paar Kullermaenner hier in Phuket aus der ATM-Kiste ziehen kann. Um da was in Deutschland zu bezahlen erfordert Rueckueberweisung auf das Originalkonto und wird mit Gebuehren von 12 Euro berechnet, das ist gemein! Ich gebe allerdings noch nicht auf und vielleicht faellt mir ja noch ein Trick ein. jedenfalls wuensche ich euch von Herzen, dass eure enorme Leistung durch Erreichen eures gesetzten Zieles verwirklicht wird, Ihr habt es wirklich verdient. Ich habe all meine FB-Freunde aufgefordert, euer Projekt zu unterstuetzen. Liebe GrueBe aus Phuket vom jojo.

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