fbpx
17 de junio 2013    /   DIGITAL
por
 

“Renuncio al dinero”

17 de junio 2013    /   DIGITAL     por          
Compártelo twitter facebook whatsapp
thumb image

Pavlik Elf vive sin dinero y sin pasaporte. No acepta que el mundo esté dividido por rayas y que esas líneas dicten el movimiento de una persona. Tampoco le interesa un sistema económico en el que un individuo se puede hacer de oro vendiendo un humo más invisible que el de un cigarrillo.

(Ilustración de Cranio Dsgn)

Vivir sin estado

Elf renunció a su pasaporte hace cuatro años y, desde entonces, ha vivido en distintos lugares de la zona Schengen y en la inmensidad de internet. En granjas, en mitad del campo, y en grandes ciudades. El documento es imprescindible para salir a otras áreas del mundo, pero no le importa moverse únicamente por estos 26 países de Europa. “Me siento liberado. Tener un pasaporte supone aceptar una serie de normas. No tenerlo me limita a viajar a ciertos lugares pero es mi decisión libre. No quiero contribuir a este sistema y, si fuéramos más, crearíamos una alternativa”, indica.
Este experto en tecnología, denominado stateless (sin estado) y moneyless (sin dinero), se encuentra en París. Llegó a la ciudad para trabajar como voluntario en el festival de la economía de la colaboración Ouishare Fest. Ese marco proporciona su alojamiento y su comida. Hoy es esto. Mañana surgirá otro proyecto u otro plan donde no habrá euros.
Pavlik Elf, de 30 años, vivía en San Francisco. Trabajaba en una empresa tecnológica y sentía que con su trabajo “no hacía nada bueno para nadie”. La única finalidad de su empleo era conseguir un salario, y eso —pensaba— “no era saludable”. Fue entonces cuando surgió la idea de desprenderse del dinero. Fue hace cinco años. Estuvo tres meses viviendo sin un dólar y le gustó la experiencia. Volvió a reunir dinero para viajar a Europa y una vez aquí decidió renunciar a la moneda oficial de manera definitiva y apartarse de un sistema capitalista insaciable. La recompensa que busca ahora, según dice, es otra: “Quiero estar seguro de que mi trabajo tiene beneficios para otras personas”.
—Necesitaba explorar mi libertad —cuenta Elf—. Escribí mis principios en una web. Expliqué que no quería participar en el sistema de pasaportes y que no reconocía a ninguna autoridad. No me siento de ningún estado. Yo soy ciudadano del planeta Tierra.
La negación empieza por el propio lenguaje. “No utilizo nombres de países. Es algo que no existe en el mundo físico. Es una construcción mental. Un pájaro, cuando vuela sobre una zona, ve ríos, árboles, montañas… No ve estados. Yo lo siento igual”, indica.

Elf: “No utilizo nombres de países. Es algo que no existe en el mundo físico. Es una construcción mental”


—Y tú, ¿de dónde eres, Elf?
—Del sur del mar Báltico. De una población en la costa donde puedes ver pájaros durante todo el año. Te puedo hablar de mi lugar de nacimiento por su naturaleza. Es más relevante y es lo que lo distingue de otros sitios. La gente de allí habla polaco pero eso no determina su nacionalidad. No tienes que llamar a una región por el nombre de un país. Puedes describirla como quieras. Tú, para mí, eres de la península ibérica.
Elf se siente atrapado en un sistema oficial de países y también en un nombre y apellido impuestos al nacer.
—Mi nombre es Pavlik Elf (elfo). Decidí llamarme así porque estos personajes me recuerdan a la naturaleza y a la navidad. Es una época de regalar y me gusta la motivación del regalo: hacer feliz a alguien. Es una forma bonita de entender la vida. Aceptar todo como si fuera un regalo. Los elfos, además, viven en la naturaleza y a mí me gusta verme como una parte más de ella.
Las razones de Elf son, incluso, poéticas. Pero la policía no es tan lírica.
—¿Explicarías eso mismo en una comisaría?
—En estos cuatro años, la policía me ha pedido la documentación dos veces. Me preguntaron por qué no tenía papeles y me pidieron que rellenara unos formularios. Les dije que muchas de mis contestaciones no les iba a gustar. Mi nombre, por ejemplo. Me llamo Elfo porque yo lo decidí así y no sería honesto firmar un documento con otro nombre. En la casilla de nacionalidad escribiría ‘Sur del mar Báltico’ y eso tampoco les haría mucha gracia.
—¿Cómo reaccionan cuando ven esos datos en el formulario?
—Siempre dejan que me marche de comisaría porque no hago nada malo. Me llevan allí por no tener documentación. Nada más. No hago daño a nadie, soy amable con ellos, intento apelar a su lado humano y traspasar la coraza profesional. ¿Qué ganan teniéndome ahí? ¿Qué ganan haciéndome daño? Al final, todos somos humanos.
En el metro no compra billetes y, en su lugar, muestra una tarjeta en la que escribió: “Hola, vivo estrictamente sin dinero desde hace tres años. Viajo sin tique. Me llamo Pavlik Elf y apoyo la creación de Solidarityeconomy.net”. El aviso, escrito con su letra en un folio blanco, casi siempre funciona. La excepción acaba en una conversación con unos vigilantes de seguridad que pocas veces escucharán una historia similar.

Vivir sin dinero

“Toda la naturaleza funciona sin dinero. Hay formas de vivir y de organizarse sin monedas”, indica Elf. “No quiero que las decisiones de mi vida dependan del dinero”. Este hombre del sur del Báltico considera que “el dinero es una forma muy primitiva de condicionar las relaciones humanas”. Elf entiende las leyes de dar y recibir de un modo radicalmente distinto a cualquier sistema económico tradicional. “Prefiero que alguien me dé una manzana porque aprecia mi talento o porque le apetece en lugar de hacerlo a cambio de unas monedas”, especifica con su perpetua sonrisa.
El ingeniero especializado en tecnologías de la información asegura que esta forma de entender la economía tiene un impacto muy positivo. La pobreza no es, para Elf, falta de dinero. Es la ausencia de una red de personas alrededor.
La decisión de vivir sin dinero no tiene nada que ver con la extravagancia. Tiene un respaldo filosófico que pocas personas en este planeta podrían soltar con la elocuencia que hace Elf.
—A las mayorías les asusta la diferencia. ¿Te han llamado alguna vez ‘raro’ o ‘loco’?
—No. Me muevo con gente que entiende lo que hago y que tiene planteamientos de vida similares.
El hacker se atrevió a hacer algo absolutamente insólito. Algo que atraparía en un ataque de pánico a la mayor parte del mundo occidental. Paró su vida de ingeniero en San Francisco y la observó como el que disecciona un cadáver. Pensó que no le gustaba el sistema capitalista y que renunciaba a él para investigar otras formas de organización.
“Me interesa más el acceso que la propiedad”, indica.
—Entonces, en vez de dinero, ¿utilizas el trueque?
—No. Me parece más interesante compartir que intercambiar. Las relaciones entre personas deben llevar a un beneficio mutuo. Intento apoyar al común, al procomún, a la comunidad en general. No hago las cosas para obtener algo a cambio. Entiendo el trabajo y las relaciones humanas como si se tratara de la vida familiar. En una familia no se hacen intercambios. Todos colaboran por el bien de todos. Todo lo que haces es por la comunidad.

“Entiendo el trabajo y las relaciones humanas como si se tratara de la vida familiar. En una familia no se hacen intercambios. Todos colaboran por el bien de todos”


Elf llama a esta forma de organización económica consumo colaborativo, economía de la solidaridad o polieconomía. Y no es el único que vive así. Hay, al menos, una decena más y sus webs de contacto están recogidas en la plataforma Moneyless.info. El hacker organizó esta comunidad online para personas que han renunciado al dinero y también creó Hackers4peace (una comunidad de hackers que trabajan en código abierto “por el beneficio de la humanidad”), y Polyeconomy (una web que habla de sistemas alternativos al capitalismo). Además, Elf colabora en proyectos como OuiShare (economía colaborativa), DSpace (una herramienta de código abierto para crear almacenes virtuales de información), Permabank (un servicio que permite a sus miembros vender y prestar productos y servicios) y unMonastery (un espacio social y laboral en el que sus miembros trabajan, de forma conjunta, con los habitantes de una pequeña localidad para mejorar su hábitat. Los miembros de esta comunidad son remunerados por los proyectos desarrollados para esa población).
Lo que más interesa a Elf es investigar sobre “nuevas formas de identidad”. No cree en una desigualdad entre personas basada en la etiqueta de español, chino o peruano. Es más justo, a su entender, un “sistema de reputación” en el que un individuo vale en función de lo que contribuya a la comunidad.
—No uso pasaporte y por eso investigo modos más modernos de construir la identidad de una persona. Estoy trabajando en sistemas de reputación en los que los demás pueden ver lo que contribuyes al procomún. Todos ven lo que hace cada uno y si a alguien le gusta lo que haces, puede ofrecerte ayuda extra o regalarte algo. Es la economía de la reputación.
Elf desarrolla tecnologías distribuidas. Esas al que el tecnólogo atribuye una filosofía contraria a la centralización del poder en unas solas manos y que intentan favorecer los principios de compartir, descentralizar, acceso libre y mejora constante por la comunidad.
—Debería haber entonces varios sistemas de reputación para que cada persona decida en cuál confía. Uno solo nos llevaría de nuevo a la centralización.
—Sí. Tiene que haber varias opciones para mostrar el klout (influencia de un individuo en la red). Trabajo en tecnologías en las que tú tienes todo el control de centralizar tu propia información.
El báltico pretende que su experimento ascienda un escalón más. “Voy a publicar en mi web qué consumo y en qué contribuyo. Los usuarios podrán decirme qué opinan y les pediré sugerencias para ver en qué más puedo colaborar. Quiero involucrar a otras personas en mi toma de decisiones. Lo haré para ser más transparente”.


Elf llama a esta forma de organización económica consumo colaborativo, economía de la solidaridad o polieconomía. Y no es el único que vive así. Hay, al menos, una decena más y sus webs de contacto están recogidas en la plataforma Moneyless.info. El hacker organizó esta comunidad online para personas que han renunciado al dinero y también creó Hackers4peace (una comunidad de hackers que trabajan en código abierto “por el beneficio de la humanidad”), y Polyeconomy (una web que habla de sistemas alternativos al capitalismo). Además, Elf colabora en proyectos como OuiShare (economía colaborativa), DSpace (una herramienta de código abierto para crear almacenes virtuales de información), Permabank (un servicio que permite a sus miembros vender y prestar productos y servicios) y unMonastery (un espacio social y laboral en el que sus miembros trabajan, de forma conjunta, con los habitantes de una pequeña localidad para mejorar su hábitat. Los miembros de esta comunidad son remunerados por los proyectos desarrollados para esa población).
Lo que más interesa a Elf es investigar sobre “nuevas formas de identidad”. No cree en una desigualdad entre personas basada en la etiqueta de español, chino o peruano. Es más justo, a su entender, un “sistema de reputación” en el que un individuo vale en función de lo que contribuya a la comunidad.
—No uso pasaporte y por eso investigo modos más modernos de construir la identidad de una persona. Estoy trabajando en sistemas de reputación en los que los demás pueden ver lo que contribuyes al procomún. Todos ven lo que hace cada uno y si a alguien le gusta lo que haces, puede ofrecerte ayuda extra o regalarte algo. Es la economía de la reputación.
Elf desarrolla tecnologías distribuidas. Esas al que el tecnólogo atribuye una filosofía contraria a la centralización del poder en unas solas manos y que intentan favorecer los principios de compartir, descentralizar, acceso libre y mejora constante por la comunidad.
—Debería haber entonces varios sistemas de reputación para que cada persona decida en cuál confía. Uno solo nos llevaría de nuevo a la centralización.
—Sí. Tiene que haber varias opciones para mostrar el klout (influencia de un individuo en la red). Trabajo en tecnologías en las que tú tienes todo el control de centralizar tu propia información.
El báltico pretende que su experimento ascienda un escalón más. “Voy a publicar en mi web qué consumo y en qué contribuyo. Los usuarios podrán decirme qué opinan y les pediré sugerencias para ver en qué más puedo colaborar. Quiero involucrar a otras personas en mi toma de decisiones. Lo haré para ser más transparente”.

Pavlik Elf vive sin dinero y sin pasaporte. No acepta que el mundo esté dividido por rayas y que esas líneas dicten el movimiento de una persona. Tampoco le interesa un sistema económico en el que un individuo se puede hacer de oro vendiendo un humo más invisible que el de un cigarrillo.

(Ilustración de Cranio Dsgn)

Vivir sin estado

Elf renunció a su pasaporte hace cuatro años y, desde entonces, ha vivido en distintos lugares de la zona Schengen y en la inmensidad de internet. En granjas, en mitad del campo, y en grandes ciudades. El documento es imprescindible para salir a otras áreas del mundo, pero no le importa moverse únicamente por estos 26 países de Europa. “Me siento liberado. Tener un pasaporte supone aceptar una serie de normas. No tenerlo me limita a viajar a ciertos lugares pero es mi decisión libre. No quiero contribuir a este sistema y, si fuéramos más, crearíamos una alternativa”, indica.
Este experto en tecnología, denominado stateless (sin estado) y moneyless (sin dinero), se encuentra en París. Llegó a la ciudad para trabajar como voluntario en el festival de la economía de la colaboración Ouishare Fest. Ese marco proporciona su alojamiento y su comida. Hoy es esto. Mañana surgirá otro proyecto u otro plan donde no habrá euros.
Pavlik Elf, de 30 años, vivía en San Francisco. Trabajaba en una empresa tecnológica y sentía que con su trabajo “no hacía nada bueno para nadie”. La única finalidad de su empleo era conseguir un salario, y eso —pensaba— “no era saludable”. Fue entonces cuando surgió la idea de desprenderse del dinero. Fue hace cinco años. Estuvo tres meses viviendo sin un dólar y le gustó la experiencia. Volvió a reunir dinero para viajar a Europa y una vez aquí decidió renunciar a la moneda oficial de manera definitiva y apartarse de un sistema capitalista insaciable. La recompensa que busca ahora, según dice, es otra: “Quiero estar seguro de que mi trabajo tiene beneficios para otras personas”.
—Necesitaba explorar mi libertad —cuenta Elf—. Escribí mis principios en una web. Expliqué que no quería participar en el sistema de pasaportes y que no reconocía a ninguna autoridad. No me siento de ningún estado. Yo soy ciudadano del planeta Tierra.
La negación empieza por el propio lenguaje. “No utilizo nombres de países. Es algo que no existe en el mundo físico. Es una construcción mental. Un pájaro, cuando vuela sobre una zona, ve ríos, árboles, montañas… No ve estados. Yo lo siento igual”, indica.

Elf: “No utilizo nombres de países. Es algo que no existe en el mundo físico. Es una construcción mental”


—Y tú, ¿de dónde eres, Elf?
—Del sur del mar Báltico. De una población en la costa donde puedes ver pájaros durante todo el año. Te puedo hablar de mi lugar de nacimiento por su naturaleza. Es más relevante y es lo que lo distingue de otros sitios. La gente de allí habla polaco pero eso no determina su nacionalidad. No tienes que llamar a una región por el nombre de un país. Puedes describirla como quieras. Tú, para mí, eres de la península ibérica.
Elf se siente atrapado en un sistema oficial de países y también en un nombre y apellido impuestos al nacer.
—Mi nombre es Pavlik Elf (elfo). Decidí llamarme así porque estos personajes me recuerdan a la naturaleza y a la navidad. Es una época de regalar y me gusta la motivación del regalo: hacer feliz a alguien. Es una forma bonita de entender la vida. Aceptar todo como si fuera un regalo. Los elfos, además, viven en la naturaleza y a mí me gusta verme como una parte más de ella.
Las razones de Elf son, incluso, poéticas. Pero la policía no es tan lírica.
—¿Explicarías eso mismo en una comisaría?
—En estos cuatro años, la policía me ha pedido la documentación dos veces. Me preguntaron por qué no tenía papeles y me pidieron que rellenara unos formularios. Les dije que muchas de mis contestaciones no les iba a gustar. Mi nombre, por ejemplo. Me llamo Elfo porque yo lo decidí así y no sería honesto firmar un documento con otro nombre. En la casilla de nacionalidad escribiría ‘Sur del mar Báltico’ y eso tampoco les haría mucha gracia.
—¿Cómo reaccionan cuando ven esos datos en el formulario?
—Siempre dejan que me marche de comisaría porque no hago nada malo. Me llevan allí por no tener documentación. Nada más. No hago daño a nadie, soy amable con ellos, intento apelar a su lado humano y traspasar la coraza profesional. ¿Qué ganan teniéndome ahí? ¿Qué ganan haciéndome daño? Al final, todos somos humanos.
En el metro no compra billetes y, en su lugar, muestra una tarjeta en la que escribió: “Hola, vivo estrictamente sin dinero desde hace tres años. Viajo sin tique. Me llamo Pavlik Elf y apoyo la creación de Solidarityeconomy.net”. El aviso, escrito con su letra en un folio blanco, casi siempre funciona. La excepción acaba en una conversación con unos vigilantes de seguridad que pocas veces escucharán una historia similar.

Vivir sin dinero

“Toda la naturaleza funciona sin dinero. Hay formas de vivir y de organizarse sin monedas”, indica Elf. “No quiero que las decisiones de mi vida dependan del dinero”. Este hombre del sur del Báltico considera que “el dinero es una forma muy primitiva de condicionar las relaciones humanas”. Elf entiende las leyes de dar y recibir de un modo radicalmente distinto a cualquier sistema económico tradicional. “Prefiero que alguien me dé una manzana porque aprecia mi talento o porque le apetece en lugar de hacerlo a cambio de unas monedas”, especifica con su perpetua sonrisa.
El ingeniero especializado en tecnologías de la información asegura que esta forma de entender la economía tiene un impacto muy positivo. La pobreza no es, para Elf, falta de dinero. Es la ausencia de una red de personas alrededor.
La decisión de vivir sin dinero no tiene nada que ver con la extravagancia. Tiene un respaldo filosófico que pocas personas en este planeta podrían soltar con la elocuencia que hace Elf.
—A las mayorías les asusta la diferencia. ¿Te han llamado alguna vez ‘raro’ o ‘loco’?
—No. Me muevo con gente que entiende lo que hago y que tiene planteamientos de vida similares.
El hacker se atrevió a hacer algo absolutamente insólito. Algo que atraparía en un ataque de pánico a la mayor parte del mundo occidental. Paró su vida de ingeniero en San Francisco y la observó como el que disecciona un cadáver. Pensó que no le gustaba el sistema capitalista y que renunciaba a él para investigar otras formas de organización.
“Me interesa más el acceso que la propiedad”, indica.
—Entonces, en vez de dinero, ¿utilizas el trueque?
—No. Me parece más interesante compartir que intercambiar. Las relaciones entre personas deben llevar a un beneficio mutuo. Intento apoyar al común, al procomún, a la comunidad en general. No hago las cosas para obtener algo a cambio. Entiendo el trabajo y las relaciones humanas como si se tratara de la vida familiar. En una familia no se hacen intercambios. Todos colaboran por el bien de todos. Todo lo que haces es por la comunidad.

“Entiendo el trabajo y las relaciones humanas como si se tratara de la vida familiar. En una familia no se hacen intercambios. Todos colaboran por el bien de todos”


Elf llama a esta forma de organización económica consumo colaborativo, economía de la solidaridad o polieconomía. Y no es el único que vive así. Hay, al menos, una decena más y sus webs de contacto están recogidas en la plataforma Moneyless.info. El hacker organizó esta comunidad online para personas que han renunciado al dinero y también creó Hackers4peace (una comunidad de hackers que trabajan en código abierto “por el beneficio de la humanidad”), y Polyeconomy (una web que habla de sistemas alternativos al capitalismo). Además, Elf colabora en proyectos como OuiShare (economía colaborativa), DSpace (una herramienta de código abierto para crear almacenes virtuales de información), Permabank (un servicio que permite a sus miembros vender y prestar productos y servicios) y unMonastery (un espacio social y laboral en el que sus miembros trabajan, de forma conjunta, con los habitantes de una pequeña localidad para mejorar su hábitat. Los miembros de esta comunidad son remunerados por los proyectos desarrollados para esa población).
Lo que más interesa a Elf es investigar sobre “nuevas formas de identidad”. No cree en una desigualdad entre personas basada en la etiqueta de español, chino o peruano. Es más justo, a su entender, un “sistema de reputación” en el que un individuo vale en función de lo que contribuya a la comunidad.
—No uso pasaporte y por eso investigo modos más modernos de construir la identidad de una persona. Estoy trabajando en sistemas de reputación en los que los demás pueden ver lo que contribuyes al procomún. Todos ven lo que hace cada uno y si a alguien le gusta lo que haces, puede ofrecerte ayuda extra o regalarte algo. Es la economía de la reputación.
Elf desarrolla tecnologías distribuidas. Esas al que el tecnólogo atribuye una filosofía contraria a la centralización del poder en unas solas manos y que intentan favorecer los principios de compartir, descentralizar, acceso libre y mejora constante por la comunidad.
—Debería haber entonces varios sistemas de reputación para que cada persona decida en cuál confía. Uno solo nos llevaría de nuevo a la centralización.
—Sí. Tiene que haber varias opciones para mostrar el klout (influencia de un individuo en la red). Trabajo en tecnologías en las que tú tienes todo el control de centralizar tu propia información.
El báltico pretende que su experimento ascienda un escalón más. “Voy a publicar en mi web qué consumo y en qué contribuyo. Los usuarios podrán decirme qué opinan y les pediré sugerencias para ver en qué más puedo colaborar. Quiero involucrar a otras personas en mi toma de decisiones. Lo haré para ser más transparente”.


Elf llama a esta forma de organización económica consumo colaborativo, economía de la solidaridad o polieconomía. Y no es el único que vive así. Hay, al menos, una decena más y sus webs de contacto están recogidas en la plataforma Moneyless.info. El hacker organizó esta comunidad online para personas que han renunciado al dinero y también creó Hackers4peace (una comunidad de hackers que trabajan en código abierto “por el beneficio de la humanidad”), y Polyeconomy (una web que habla de sistemas alternativos al capitalismo). Además, Elf colabora en proyectos como OuiShare (economía colaborativa), DSpace (una herramienta de código abierto para crear almacenes virtuales de información), Permabank (un servicio que permite a sus miembros vender y prestar productos y servicios) y unMonastery (un espacio social y laboral en el que sus miembros trabajan, de forma conjunta, con los habitantes de una pequeña localidad para mejorar su hábitat. Los miembros de esta comunidad son remunerados por los proyectos desarrollados para esa población).
Lo que más interesa a Elf es investigar sobre “nuevas formas de identidad”. No cree en una desigualdad entre personas basada en la etiqueta de español, chino o peruano. Es más justo, a su entender, un “sistema de reputación” en el que un individuo vale en función de lo que contribuya a la comunidad.
—No uso pasaporte y por eso investigo modos más modernos de construir la identidad de una persona. Estoy trabajando en sistemas de reputación en los que los demás pueden ver lo que contribuyes al procomún. Todos ven lo que hace cada uno y si a alguien le gusta lo que haces, puede ofrecerte ayuda extra o regalarte algo. Es la economía de la reputación.
Elf desarrolla tecnologías distribuidas. Esas al que el tecnólogo atribuye una filosofía contraria a la centralización del poder en unas solas manos y que intentan favorecer los principios de compartir, descentralizar, acceso libre y mejora constante por la comunidad.
—Debería haber entonces varios sistemas de reputación para que cada persona decida en cuál confía. Uno solo nos llevaría de nuevo a la centralización.
—Sí. Tiene que haber varias opciones para mostrar el klout (influencia de un individuo en la red). Trabajo en tecnologías en las que tú tienes todo el control de centralizar tu propia información.
El báltico pretende que su experimento ascienda un escalón más. “Voy a publicar en mi web qué consumo y en qué contribuyo. Los usuarios podrán decirme qué opinan y les pediré sugerencias para ver en qué más puedo colaborar. Quiero involucrar a otras personas en mi toma de decisiones. Lo haré para ser más transparente”.

Compártelo twitter facebook whatsapp
Mi perro me reclama por Facebook
Gutenberg y el iPad
Confesar tus tendencias… ¡¡¿a un cybercalcetín?!!
Quien tiene una buena agenda de proveedores tiene un tesoro
 
Especiales
 
facebook twitter whatsapp
Opiniones 45
  • Yo trabajo y pago mis impuestos, pero claro, condiciono mis decisiones al dinero y sufro las consecuencias que esto conlleva. Con mis impuestos se construye un metro, que además pago por usar. Este señor viaja en metro por la cara. Desplazarse a pié es gratis. Si no quiere tener dinero, perfecto. Pero que viaje a pié.

    • En un principio estuve tentada a pensar como tú, andriu. ¡Vaya cara! Pues que vaya a pie en lugar de coger el metro, que se financia con nuestros impuestos. Con los impuestos de la gente que trabaja. Gente que intercambia tiempo por dinero. En muchas ocasiones ese tiempo es empleado en participar en proyectos poco éticos que perpetúan este sistema capitalista que nos esclaviza y no nos hace felices a la gran mayoría.
      Pavlik Elf decidió no intercambiar su tiempo por dinero. Sin embargo contribuye con su tiempo a crear alternativas que nos permitan vivir en un mundo más ético.
      Aquí habría que valorar la calidad del tiempo de trabajo (consecuencias que ese trabajo tiene sobre la sociedad) de una persona frente a cantidad de dinero que obtiene por ese tiempo.
      Probablemente el tiempo que Pavlik emplea en sus actividades es de alta calidad, aunque no obtenga dinero a cambio. Por eso no me molesta que haga uso del metro sin pagar dinero por él.

      • “Con los impuestos de la gente que trabaja. Gente que intercambia tiempo por dinero. En muchas ocasiones ese tiempo es empleado en participar en proyectos poco éticos que perpetúan este sistema capitalista que nos esclaviza y no nos hace felices a la gran mayoría.”
        Si claro! y otras veces sirven para construir hospitales, salvar vidas, pensiones de ancianos…etc!
        Este tio es un mendigo, solo hay una diferencia: su formación costó UNA PASTA! y ahora lo aprovecha…en realidad es un rico que va de pobre, no un pobre que va de rico!

    • La respuesta mas corta que se me ocurre es: no opines si no tenés idea de lo que está pasando. Que TUS impuestos construyen qué cosas?? es la unión del trabajo de todos lo que permiten avances en la sociedad. Sin embargo es evidente que cada vez más nuestro trabajo no produce directamente ningún avance, sino que produce dinero, y ese dinero es derrochado en miles de cosas, diluido, robado, devaluado y finalmente una mínima fracción produce, de hecho, avances. Lo que propone esta persona es dedicar su tiempo y esfuerzo a un sistema diferente, que permita aprovechar al máximo el trabajo del hombre, sin pedir nada más que un trabajo que tenga sentido y la posibilidad de vivir libres. Claramente es difícil excluirse totalmente del sistema, porque todo el mundo está igualmente corrupto, pero al menos lo intenta y apunta a eso. Entonces recomiendo dejar ese egoísmo tan propio de una mente corta, abrí tu cabeza a las posibilidades de la vida y si no te interesa, entonces podés ir a llorar por lo que te roban los políticos o tu jefe, esos son abusos de verdad, en lugar de criticar a alguien que solo quiere vivir en paz y tiene el coraje de intentarlo.

    • Creo que no se está entendiendo el objetivo del hombre. Él simplemente está abriendo un camino, mostrando que hay posibilidades para que haya exista una sociedad sin dinero; y está mostrando con su ejemplo que sí es posible. EL OBJETIVO QUE QUIERE ALCANZAR ES UNA SOCIEDAD SIN DINERO y está haciendo lo que está a su alcance para lograrlo. Sin dinero se pueden construir metros y hospitales, si la sociedad estuviera organizada de otra forma. Ese es el punto al que quiere llegar. Es que mira como esta de manipulada nuestras mentes. Por eso, no me parecen válidas tus afirmaciones

    • Yo también trabajo, y también pago impuestos, todos lo hacemos por idiotas, mantenemos a un parásito llamado sistema, a gobiernos, sistemas burocráticos, banqueros sin escrúpulos, políticos corruptos, policías represores, el sistema es obsoleto y esta podrido, pero es el único en el que viven casi 7000000 millones de humanos, hay esclavitud, hambre, desigualdad, miseria, conflicto, guerra, racismo, odio, depredacion, paraísos fiscales, monopolios, plutocracia, dictadura, consumo irracional, agotamiento de recursos, contaminación, calentamiento global, Que te jodan porque te molestarîa que alguien suba al metro sin boleto o a pie, somos ovejas cobardes que mantenemos el statu quo, nos da miedo romper el paradigma, vivimos vidas de esclavos, somos presos del capitalismo salvaje y depredador, teneis tan lavado el cerebro que si alguien intenta ir en dirección contraria los ven como hippies, o vagos, al menos tienen mas agallas que usted y yo. Seguimos al rebaño, no somos para nada auto-suficientes, por eso las crisis económicas en un mundo globalizado nos joden a todos. Papa sistema, Papa gobierno, Madre religión, puede ser fútbol, Telebasura, programas estúpidos, Big Brother, Sexo, Alcohol, Drogas, Azúcar, Música, Chismes, Noticias manipuladas, Campañas políticas, Realitis shows, Desinformación, Propaganda, SISTEMA ORWELLEANO Y DISTOPICO. ANDRIU HAY QUE LEER UN POQUITO ANTES DE HABLAR A LA LIGERA.
      Mejor despierta y deja de ser un contribuyente resignado que los impuestos es el tributo al rey todopoderoso estado, que de soberano no tiene un pito. Con tus impuestos también se dan bacanales, compran casas lujosas, despilfarran tus gobernantes , te debería de indignar mas y no que alguien se brinque el metro, ¡te has preguntado cuanto recaudan anualmente de impuestos al año? , ¿a que se destina?No me extiendo mas…Sigue trabajando y pagando impuestos, que por algo te molesta.

  • Realmente interesante.
    ¿Podrá vivir totalmente libre sabiendo que la mayoría de las cosas de las que disfrutamos en nuestra sociedad son difícilmente accesibles sin dinero? ¿No tendrá miedo de que, por circunstancias puntuales, tenga que volver a recurrir al dinero para sobrevivir?
    Son muchas preguntas, muchas dudas. Siempre ha habido locos transgresores, pero estamos ante movimientos realmente fundamentados, argumentados y coherentes. Mi más sincera enhorabuena.

  • Primera contradicción, viajar a Europa en avión pagando el billete.
    Segunda contradicción, coger un metro y decir bla, bla, bla, con un folio escrito, bla, bla, bla, no cojas el metro.
    Y así muchas más, me encanta el fondo pero no las formas, claro que es absurdo todo lo que el mundo ha vivido, y claro que sería lo ideal que llegase el día en que la tierra sea un único país, sin guerras, sin religiones, sin nacionalidades, cosa que no interesará nunca al poder, a los poderes porque para que eso ocurra el sistema capitalista tendría que caer en picado.

  • El dinero no se echa a perder tan rápido como una manzana. Lo puedes juntar y gastar cuando quieras y en lo que quieras. Es una moneda de cambio, un medio. No un fin.
    No sé si es buena idea tomar una decisión tan radical como renunciar al dinero, pero tampoco tiene que dominar nuestra vida.
    Lo que rescato es la manera de llamar la atención usando un ejemplo de vida. Eso es más valioso que todas las palabras y buenas intenciones del mundo.

  • Pobre diablo idealista, lo bueno es que vive en europa, ya quisiera ver que diría si le hubiera tocado nacer en algun pais en la remota Africa sin siquiera tener acceso a la educacion y vemos que tal opina de que no necesita el dinero o su pasaporte, a fin de cuentas acabó diciendo qeu vive en Polonia, el solo se contradice, que triste.

    • I DO NOT run soliarityeconomy.net !!!
      I used a while ago very similar domain name solidarity-economy.net (note ‘-‘) but then I let it expire since I already have to many other websites to work on!

  • Bueno yo no estoy de acuerdo. Por mucho que no no guste el sistema de la vida, podemos rechazar cosas y vivirlas distintos, pero siempre con LIMITES. Por ejemplo no trabajar, y vivir pidiendo o dando pena, pues no es forma de vivir, porque es injusto ya que sería la opción más comoda para todos, pero sería destructible. Podemos soñar con un mundo mejor, pero no todo es posible hacerlo. Y aunque no se pueda dejar de vivir sin dinero, sí se puede saber guardar el dinero, y no malgastarlo. Así como no consumir cosas sin sentido que dominan al común de la gente como las drogas, alcohol, tabaco etc.. que dañan y no benefician en nada.
    Aunque yo no haría eso, entiendo que lo haga. Está cansado de tantas cosas de este mundo que no le llenan, y le aborrecen. Si es feliz, vale, pero no sé cuanto durará así.

  • Desgraciadamente sabemos todos que hay minorias en el mundo que son humanitarias y que nunca tienen exito porque no van acompaniadas de marketing economico y poder de masas /yo fundador de grupo ahorro tube un suenio en.el que el mundo era bonobo libre y cob una sola bandera con el planeta llamado tierra. Yi califico a la humanidad como un virus en expansion porque atiende al poder del elitismo y del capitalismo. Yo al elitismo le cerre la cruz x orguyo asco y aburrimiento y preferi pasar desaoercibido y tener pareja estable buena persona gorda y madura para ke yo.con 20 anios menos fuera tratado adecuadamente…ese virus nazi y elitista d las putas modelos y lo cabronas ke son con los menos dotados y menos poderosos lo elimine d mi vida y le coji asco…el que me queda x superar es el capitalista xke siempre me gusto el dinero facil x eso me volbi ludopata y el sigiente paso fue ke adquiri fuerzas para pensar ke el dinero es un.juiego tonto que no merece la pena esforzarse para ganarlo x ke rapidamente sin esfuerzo lo pierdes…dicho esto hago mis actos de simpatismo a esos seniores u organixaciones de las cuales abla esta noticia y dejo enlaze de un invento que puede cambiar el mundo. Manuromero1984.wix.com/grupoahorro dentro de mi web podran contactar conmigoo gracias x la puvlicacion de este material y a los lectores que lo han disfrutado tanto xomo yo

  • Vivir sin dinero es la única forma de liberarnos de este sistema y dejar de darles nuestro poder ingenuamente a esta gente malvada que nos gobiernan.. en la sombra. No hay ninguna otra forma que nos permita liberarnos más fácilmente, mas rápidamente y mas asequible para todos. Pero lo que no se puede hacer es renunciando a todos los servicios y medios de consumo que nos proporciona este sistema, osea, vivir sin dinero de la noche a la mañana. Se ha de hacer gradual, y hay muchas cosas que podemos hacer sin dinero, en nuestro tiempo libre, sin que suponga ningún sacrificio ni renunciar a ninguna comodidad. Trabajar, servir a los demás gratuitamente, con nuestras habilidades, nuestra vocación. Todo eso nos vuelve de un modo u otro gratuitamente. En la media que se vaya haciendo, y se vaya sumando mas gente, poco a poco es mas el servicio que podemos dar gratuitamente por que cada vez hay más cosas que podemos disponer gratuitamente, y por tanto cada vez necesitamos menos de trabajos remunerados que nos ocupan mas tiempo. Así nadie nos puede someter y esclavizar con el único elemento que lo hace posible, el dinero

  • LES explico con LA LOGICA QUE SIGNIFICA VIVIR EN OTRO SISTEMA Y LA GRAN VENTAJA para todos frente al sistema obsoleto actual:
    “El humano crea o se ciega psiquica y materialmente autodenominandose pobre o sin derecho a su mundo… (la concepción mercantil) hoy se aprovecha haciendoles creer que el dinero será en adelante signo de lograr su riqueza.. EN SI LOS HUMANOS SON Y SERAN SIEMPRE INFINITAMENTE RICOS, POR QUE TODO ESTE MUNDO NOS PERTENECE y al llevar esa concepción en nuestra mente ya no es necesario pensar en la riqueza artificial o falsa llamada dinero, y nos quedaríamos libres de esa sumisa esclavitud cegadora…”
    “Ahora; sobre donde está la ganancia real en el sistema alternativo común? … AL BRINDAR CADA PERSONA SU SERVICIO, MANO DE OBRA O PRODUCTO, A CAMBIO RECIBIRÁ EL TODO, esa es la mayor ganancia que obtendremos EN UN NUEVO SISTEMA DE VIDA….”
    …por Ejemp. Si yo estoy sembrando lechugas, mi ganancia será viajes a cualquier lugar, vivienda de la mejor, educación sin límites, alimentación, medicina, vestimenta, asegurada de por vida, recreación en los mejores lugares, trabajo, especializarme en otra profesión, en otro lugar que yo quiera, ser relevado en mi trabajo por otro voluntario.. haciendo el trabajo solamente un 10% al año y todo eso de forma adelantada o automática sin esperar a que mis lechugas maduren…”
    “que es muy diferente al obsoleto esclavizante mísero sistema actual…ejemplo si yo estoy sembrando lechugas individualmente con el llamado esfuerzo individual solamente recibiré un mínimo de ganancias si la suerte me está acompañando y que las lechugas maduren bien y se vendan con oraciones y recién podré ganar algo de dinero digamos el valor de un viaje y nada mas… Y YA NO EL TODO.. ojo que las lechugas primeras TENDRÁN LA MEJOR ASISTENCIA TÉCNICA COMPARTIDA ya que los voluntarios, agrónomos, ingenieros, se encargaran de que se produzca de lo mejor sin ningún costo… EL SISTEMA NUEVO ES más fácil vivirle, es mas libertario que el actual, no esclaviza, no tengamos miedo, La mejor forma e inteligente vida es utilizando nuestras mejores virtudes. Hoy es tu oportunidad de practicar y analizarle sin ninguna imposición.

  • SI tienen indicios de vivir en un Mundo diferente al actual os invito a unirse a vuestro grupo en Face: donde podamos COMPARTIR cooperar e intercambiar todo lo que valoramos y deseamos de forma virtual e imaginaria… Antes de empezar te comento que todo lo que tenemos a disposición en productos, bienes, sentimientos, valores, etc, desde este momento son tuyos también, no hace falta que lo compres, simplemente pides, úsale o disfrútale luego ese producto vuelve para otro usuario y así sucesivamente, al igual cuando usamos el aire o los rayos solares… ESE ES EL MECANISMO A USAR, BASE DEL NUEVO PARADIGMA DE VIDA. La Meta es que NUESTRO MUNDO EN SU TOTALIDAD SEA ASÍ PARA TODOS NOSOTROS sin restricción alguna ..,Ten en cuenta que nuestros actos se inician primero en nuestra mente.. y hacerlo realidad solamente está a un paso así de sencillo.. Por eso que este grupo es tan REAL E IMPORTANTE Para modificar nuestras conductas, liberarnos, despertar y ADIESTRARNOS A UN NUEVO SISTEMA SOCIAL DONDE PRIME LA UNIÓN, SOLIDARIDAD, AYUDA MUTUA, USAR PRODUCTOS DE FORMA COMPARTIDA, uno para todos y todos para uno, etc,.. Publica tus productos a compartir con todos nosotros. Puede ser una casa, un terreno, un juguete, un celular, tu mismo trabajo en que te podemos reemplazar, tus ganancias, tus alegrías, tus conocimientos, ideas, cosas del vecino o de algún familiar, algún paisaje, etc…. No se trata de dar lo que ya no usamos, se trata de dar lo mejor y como es de forma virtual no se te obliga hacerlo realidad en estos momentos. Así como compartes los mejores chistes o videos por la red, así comparte lo mejor que tienes materialmente… Mil gracias nuevamente y A DISFRUTAR QUE TODO LO QUE POSEEMOS ES TUYO TAMBIEN POR DERECHO DESDE AHORA.

  • Yo también trabajo, y también pago impuestos, todos lo hacemos por idiotas, mantenemos a un parásito llamado sistema, a gobiernos, sistemas burocráticos, banqueros sin escrúpulos, políticos corruptos, policías represores, el sistema es obsoleto y esta podrido, pero es el único en el que viven casi 7000000 millones de humanos, hay esclavitud, hambre, desigualdad, miseria, conflicto, guerra, racismo, odio, depredacion, paraísos fiscales, monopolios, plutocracia, dictadura, consumo irracional, agotamiento de recursos, contaminación, calentamiento global, Que te jodan porque te molestarîa que alguien suba al metro sin boleto o a pie, somos ovejas cobardes que mantenemos el statu quo, nos da miedo romper el paradigma, vivimos vidas de esclavos, somos presos del capitalismo salvaje y depredador, teneis tan lavado el cerebro que si alguien intenta ir en dirección contraria los ven como hippies, o vagos, al menos tienen mas agallas que usted y yo. Seguimos al rebaño, no somos para nada auto-suficientes, por eso las crisis económicas en un mundo globalizado nos joden a todos. Papa sistema, Papa gobierno, Madre religión, puede ser fútbol, Telebasura, programas estúpidos, Big Brother, Sexo, Alcohol, Drogas, Azúcar, Música, Chismes, Noticias manipuladas, Campañas políticas, Realitis shows, Desinformación, Propaganda, SISTEMA ORWELLEANO Y DISTOPICO. ANDRIU HAY QUE LEER UN POQUITO ANTES DE HABLAR A LA LIGERA.
    Mejor despierta y deja de ser un contribuyente resignado que los impuestos es el tributo al rey todopoderoso estado, que de soberano no tiene un pito. Con tus impuestos también se dan bacanales, compran casas lujosas, despilfarran tus gobernantes , te debería de indignar mas y no que alguien se brinque el metro, ¡te has preguntado cuanto recaudan anualmente de impuestos al año? , ¿a que se destina?No me extiendo mas…Sigue trabajando y pagando impuestos, que por algo te molesta.

  • Por un lado me parece admirable todo lo que hace esta persona, pero por otro me genera muchas dudas porque creo que hay muchas contradicciones. Por ejemplo, si tiene un ordenador, como lo ha conseguido sin dinero? Puedo suponer que ya lo tenia antes de empezar a vivir sin dinero, pero entonces deberia haberse deshecho de el, porque es algo que ha conseguido con el dinero que tanto detesta; al igual que el resto de sus pertenencias, como ropa, etc. Y mi mayor duda es, el Internet que utiliza para subir contenido a su web, como lo consigue sin dinero? Supongo que a traves de otra persona que si lo paga, entonces si esta utilizando dinero para conseguirlo, aunque sea indirectamente, no el suyo, pero si el de otra persona que paga la conexion a Internet. Sin ese dinero de por medio no tendria Internet. Para renunciar realmente al dinero tendria que vivir sin utilizar ningun producto por el que se haya pagado, es decir, vivir en la selva sin ropa, comiendo de lo que le da la naturaleza y refugiandose en cuevas, arboles o cabanas hechas por el mismo, y por supuesto nada de Internet, vamos que tendria que convertirse en una especie de… llamalo hermitano, llamalo tarzan.

  • Deja un comentario

    Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *